¡OYE!

Orar con la biblia

El Amor en la Trinidad

¡MIRA!

El Papa en Asís

El auténtico camino de s. Francisco

¡VEN!

¿Quieres conocernos?

vocaciones franciscanas

¡TOCA!

Abiertos al mundo

Misiones Franciscanas

¡SIENTE!

Milicia Inmaculada

Espacio de encuentro y oración

¡TOMA!

Materiales

materiales de Pastoral

La fundación de conventos en España

La Orden Franciscana fundó unos 80 conventos en España durante el siglo XIII. En muchos lugares antes de la fundación oficial del convento, ya se daba la instalación de una fraternidad que vivía y predicaba el Evangelio, utilizando sencillos aposentos ya construidos. Por ejemplo, los frailes vivieron en Pamplona junto al río Arga, pero la fundación del convento de San Francisco no se produjo hasta el año 1245, con aprobación del papa Inocencio IV; en Barcelona se instalaron inicialmente en un hospital; y en Ciudad Real ocuparon una ermita dedicada a san Gil…

zamoraÁbside de la Iglesia de San Francisco de Zamora

En Galicia, Navarra, Asturias y parte de Castilla y León, los hermanos se asientan en ciudades fundadas o revitalizadas por pasar por ellas el Camino de Santiago -ricos y populosos núcleos urbanos como Burgos (1230), Logroño (1270), Carrión de los Condes (1265), Villafranca del Bierzo, Santiago de Compostela (1229)…- o en poblaciones costeras en auge, como Pontevedra (1274), A Coruña (1262), Betanzos (1287), Avilés (1267-1274), Castro Urdiales (1291)…

bermeoIglesia de San Francisco de Bermeo

Se trata siempre de lugares con poblaciones activas, cosmopolitas, abiertas a ideas, culturas, etc, idóneas para desarrollar un intenso trabajo evangelizador. Contaban también con una enriquecida burguesía y una rancia nobleza que aportaron las bases económicas para construir conventos e iglesias.

MorellaClaustro del convento San Francisco de Morella

En la España musulmana, el modo de asentamiento franciscano fue diverso, supeditado a las conquistas de los reinos cristianos, que consideraban los nuevos conventos como lugares seguros y con una “función de frontera”. Así, en la corona aragonesa, Jaime I permitió la erección de conventos en ciudades como Palma de Mallorca, donde en 1229 les cedió el huerto de Boabdil-Al-Nazac. De forma parecida ocurrió en Valencia (1238), Teruel (1249) o Morella (1272). Algo similar ocurrió también con las conquistas de la corona castellano-leonesa y la figura de Fernando III, que permitió la creación de los conventos de San Francisco de Córdoba (1246), Sevilla (1249) o Úbeda (1234).

En ningún caso fue tarea fácil, tuvieron que pasar de la inicial inferencia –a veces rechazo por parte de clérigos y otras órdenes- a una armoniosa integración en la sociedad contemporánea. Según la profesora Marta Cuadrado Sánchez: “La documentación de la época nos informa en gran medida cómo la presencia de los mendicantes era constantemente requerida por todas las clases sociales para intervenir en un amplio abanico de posibilidades que van desde su papel como albaceas testamentarios, consejeros de temas varios, intercesores en asuntos públicos, predicadores, etc”. El proceso de “conventualización” fue positivo para la sociedad, la Iglesia y la Orden.