CLAUSURA DEL CENTENARIO EN MADRID (4 y 6 de Noviembre de 2005) Como conclusión de este año del Centenario, que comenzamos allá por el mes de abril de 2004, los días 4 y 6 de noviembre de 2005 han tenido lugar diversos actos culturales y religiosos en nuestra Comunidad de San Buenaventura de Madrid, sede de la Curia Provincial , de nuestro colegio San Buenaventura y de nuestra iglesia de Santa Clara, En primer lugar, el viernes 4 se celebró en nuestra Iglesia de Santa Clara un concierto de música religiosa a cargo de la Capilla Musical de la Patriarcal Basílica de San Francisco de Asís , Italia. Estuvo dirigida magistralmente por el Padre Giuseppe Magrino, ofmconv, y acompañada al órgano por Don Eugenio Beccetti, que nos deleitaron con conocidas piezas musicales, tanto religiosas como profanas, destacando entre otras el “Va pensiero” de Verdi o el “Cantico delle Creature” del P. Domenico Stella, el “Tota Pulchra” del P. Alessandro Borroni, finalizando el concierto con el maravilloso “Halleluyah” de Haendel. El acto estuvo ilustrado por una proyección de imágenes que acompañaban al texto sobre la historia de la Orden en España. La narración fue preparada por el Ministro Provincial, Fr. Valentín Redondo y las imágenes, por el profesor del colegio don Vicente Hernández. Fue tal el agrado de los asistentes al concierto, que la coral tuvo que repetir un par de piezas. Ni que decir tiene que el templo se encontraba lleno de gente de todas las edades, pequeños y no tan pequeños, quedando todos profundamente impresionados por la altísima calidad de la cfral de nuestra Basílica de Asís. El domingo, 6 de noviembre, celebramos en nuestra Iglesia de Santa Clara la solemne clausura del Centenario de la Restauración de la Orden en España. Este día, que nos amaneció con un sol espléndido en Madrid, contamos con la presencia y presidencia del Cardenal Arzobispo de Madrid, don Antonio Mª Rouco Varela, siendo acompañado por el Vicario General de la Orden, el P. Fermino Giacometti, y por los Asistentes Generales P. Eugene Kawashimo, del área FAAMC, P. Leo Beck, del área CEC, P. Geraldo Monteiro, del área FALC, y de Fr. John-Joseph Dolan, del área CAA. La celebración comenzó con la Eucaristía, a las 12'30 de la mañana, presidida por el Cardenal Arzobispo de Madrid y concelebrada por más de treinta religiosos venidos de nuestras fraternidades de la Provincia española. Era tal la expectación que había levantado la presencia del Cardenal en nuestra celebración, que varios medios de comunicación hicieron acto de presencia en la misma, a la espera de que se comentase algo sobre la manifestación que se iba a celebrar al sábado siguiente en Madrid, quedando defraudados, al no hacer el Cardenal ninguna alusión a la misma. Nos acompañó en la celebración con sus cantos la Coral de Asís, nuevamente dirigida con maestría por el P. Giuseppe, por su sobria y eficaz interpretación de piezas relacionadas con los diversos momentos de la liturgia eucarística. El templo se encontraba a rebosar de multitud de fieles: profesores y alumnos del colegio acompañados por sus padres, parroquianos de nuestra comunidad cristiana, la Junta directiva de la Comisión Interfranciscana , los familiares del Beato P. Alfonso, entre otros, y cómo no, los medios de comunicación que estaban a la caza de la noticia. La ceremonia, preparada por Fr. Roberto Llorente, que actuó de Maestro de Ceremonias, contó con la colaboración de los clérigos de nuestra casa de formación, y estuvo muy bien preparada y perfectamente organizada; para la realización de la grabación audiovisual, se contó con la inestimable colaboración de nuestro profesor del colegio Vicente Hernández y las fotografías realizadas por Fr. José Julio. El Señor Cardenal nos felicitó en su homilía, nos animó y resaltó la gran importancia de la familia franciscana en España y su tarea en la evangelización tanto de Europa como de los pueblos hermanos de Hispanoamérica. En las ofrendas se presentaron, junto al pan y el vino, la “TAU ” que se llevó a Roma con motivo de la Beatificación de nuestros mártires, el cartel y el libro del Centenario. Al final de la celebración, y antes de la bendición final, el Ministro Provincial hizo entrega al Señor Cardenal del crucifijo de San Damián, que se ha ido regalando a todos los prelados que han participado en las celebraciones de nuestro Centenario, dirigiéndole unas palabras sencillas y franciscanas y recordándole que, por nuestra condición de franciscanos estamos siempre al servicio de la Iglesia allá donde nos encontremos. El Cardenal agradeció de todo corazón el sencillo presente recibido; a continuación, el Vicario General de la Orden, el P. Fermino, nos felicitó en nombre del Ministro General por este centenario vivido, festejado y realizado. Reproducimos aquí sus palabras: Eminencia Reverendísima, queridos hermanos en el sacerdocio y en la comunión franciscana, queridos hermanos todos en Cristo. En nombre del Padre General, que no se encuentra aquí con nosotros por motivos ajenos a su voluntad, a todos muy cordialmente os saludo con las palabras de Francisco de Asís: El Señor os dé la paz. Estoy muy feliz de estar aquí junto con algunos miembros del Consejo General de la Orden, para vivir unidos a vosotros este momento de alabanza y de acción de gracias al Señor, en la clausura del jubileo centenario del renacimiento de nuestra orden de Hermanos Menores Conventuales en tierra española. Este año ha sido un tiempo precioso para dar gracias al Señor por las maravillas que Él ha realizado en estos cien años. Ante nosotros, ante nuestra mirada, están hoy de manera especial nuestros hermanos Mártires, de los que justamente hoy celebramos su memoria litúrgica. Testigos del amor de Cristo y del amor fraterno en tiempos dramáticos, humana y espiritualmente. También están en nuestra memoria la gran obra educativa y pastoral, la imagen de tantos religiosos que han trabajado incansablemente para renovar y hacer evangélicamente significa la presencia de nuestra orden en esta iglesia y en esta sociedad, y son todavía hoy fuente de inspiración en las diversas presencias en las que han vivido y han llevado a la acción su vocación evangélica y franciscana. Si hoy es día de acción de gracias y de alabanza es también tiempo de invocación para que la historia vivida y celebrada se desarrolle en una proyección creativa hacia un futuro con estilo evangélico bajo la luz y la guía del Espíritu del Señor. Sin memoria no existe proyecto porque es la memoria misma, junto a una lectura sapiencial de los signos con los que el Señor de la historia ilumina el camino cotidiano de cada hijo suyo, que ofrece las indicaciones para promover todavía hoy una vida evangélica en el carisma de Francisco de Asís, un servicio fraterno a los “leprosos” de nuestra sociedad tan a menudo impregnada de egoísmo, esfuerzo para una evangelización verdaderamente nueva en el signo de la paz y de la solidaridad Universal , de las cuales Francisco es testigo incansable y audaz. Queridísimos hermanos, el jubileo cuya clausura estamos viviendo, no es una historia que se cierra, sino una apertura hacia el futuro, un futuro en el que Dios renueva a todos nosotros la llamada a configurarnos con Cristo para la salvación de los hermanos, al estilo de Francisco de Asís. Este es el deseo que en nombre de toda nuestra familia Franciscana Conventual, renuevo hoy a todos vosotros queridísima Provincia de Nuestra Señora de Montserrat, poniendo en las manos de ella, la madre de Dios y madre nuestra, la oración que la Paz y el Bien, difíciles de realizar con nuestras pobres fuerzas, sean un don del amor de Dios para vosotros queridos hermanos, para la fraternidad provincial en las iglesias en las que estáis y servís y para todos los hermanos, en particular los más pobres que el Señor pondrá en vuestros caminos de cada día. A todos, aquí reunidos en nombre de Cristo, el Señor os dé su Paz hoy y siempre. Finalizada nuestra celebración eucarística, todos los asistentes fueron invitados a un sencillo refresco en los patios del Colegio San Buenaventura, donde se pudieron compartir emociones, sentimientos y recuerdos con aquellos que quisieron acompañarnos en este gran día de fiesta. La gente comentaba lo bonita y sencilla que había sido la ceremonia y la gran sensación de fraternidad que se había percibido. Tras saludar a los asistentes, felicitar al director de la coral de Asís por lo bien que nos habían acompañado en estos días e intercambiar saludos con el Cardenal, tuvimos un ágape fraterno en los comedores donde nos acompañaron el Cardenal, el Vicario de la Diócesis y la Junta Directiva de la Interfranciscana. Como colofón de la comida, y dado que por la premura de tiempo, la coral tenía que coger el avión para Italia, el padre Giuseppe y su coral nos deleitaron por última vez con el canto del “Va pensiero”, y nosotros, sin llegar a la calidad de sus voces, les despedimos con esa canción tan nuestra de “Adiós con el Corazón”, deseando reencontrarnos pronto en Asís o en Madrid. Gracias al P. Giuseppe y a la Capilla Musical de Asís por este regalo que nos han dado en estos dos días. Esta sencilla crónica de Clausura del Centenario quiere dar las gracias a todos los religiosos de la Provincia que hemos vivido este largo año de Celebración, a los seglares que nos han acompañado en las peregrinaciones, en la jornada entre nuestros colegios, en los encuentros de profesores, de catequistas, de matrimonios, de jóvenes; en esos momentos buenos y menos buenos, a todos GRACIAS. Que San Francisco y nuestros hermanos los Beatos Mártires nos sigan bendiciendo y ayudando en nuestro caminar por la Vida Franciscana. Desde Madrid, a 13 de noviembre de 2005. El Cronista Fr. José Julio. Paz y Bien a todos. |