ESTANCIA DE LAS RELIQUIAS DE NUESTRO SERÁFICO PADRE SAN FRANCISCO EN NUESTRA CASA DE VALLADOLID
Desde el 27 de abril del año 2004, los Franciscanos Conventuales de la Provincia de Ntra. Sra. de Montserrat de España, estamos celebrando, con GOZO Y GRATITUD, el año jubilar del Centenario de la Restauración de nuestra presencia en España con el lema de “ 100 años de paz y bien”, por lo que nos queda muy poco para su clausura que tendrá lugar, Dios mediante, en nuestra iglesia de Santa Clara de Madrid, el próximo 6 de noviembre, día en que celebramos la festividad de nuestros Beatos Mártires.. Enmarcados en la más digna celebración de este año jubilar de nuestra Restauración, se han venido realizando, en cada una de las Casas de la Provincia, una serie de actos para conmemorarlo con la mayor dignidad posible y, casi como clausura del mismo, se nos ha concedido la inestimable gracia y grandísimo honor de que, POR PRIMERA VEZ EN LA HISTORIA, parte de las Reliquias del Seráfico Padre, pudieran venir a España, desde nuestro Sacro Convento de Asís, donde somos los guardianes de sus restos y de la Patriarcal Basílica, para poder ser veneradas solamente en las siguientes cuatro Casas de nuestra Patria: Madrid, Sevilla, Barcelona y Valladolid Las Reliquias que en un principio iban a venir eran el Cáliz y la Patena del Seráfico Padre pero, por imponderables de última hora, las que han venido han sido: un trozo del hábito y un trozo del cíngulo de San Francisco, acompañadas por la réplica del Cristo de San Damián, que guardan la Clarisas en el protomonasterio de San Damián y que fue el que habló al Seráfico Padre. Con estas Reliquias, en cada una de las cuatro Casas, hemos celebrado unas JORNADAS FRANCISCANAS bajo el lema de “Mirad la humildad de Dios” , que han sido tomadas de los escritos de nuestro Padre, y que son la invitación que, constantemente nos hace San Francisco: a cada uno de sus hijos, a todos sus devotos y simpatizantes y a los fieles en general, para contemplar, amar y adorar la Eucaristía, ya que estamos en el año dedicado a venerar este Sacramento del amor Estas Reliquias han permanecido en nuestro Convento de Valladolid, desde el día 13 al 16 de octubre, ambos inclusive, y el programa de los actos que se han realizado, con este motivo, y su pormenorizada descripción, es la siguiente:
Día 13, Jueves: Francisco de Asís y los niños Durante toda la mañana y parte de la tarde, todos los alumnos de Educación Infantil y Primaria de nuestro Colegio, ordenadamente y en medio de un religioso silencio, hacen su ofrenda ante las Reliquias, distribuidos por cursos y secciones y acompañados por sus profesores. Fue un acto altamente emotivo y cariñoso, que gozó de la complacencia de todos. A las 20 horas, en nuestra iglesia-parroquia, tuvieron lugar, durante casi una hora, las VÍSPERAS FRANCISCANAS, contando con la presencia de todos los religiosos de la Casa, de religiosas y religiosos de otras Casas de la Parroquia y de la ciudad, de Terciarios de las diferentes familias de Valladolid y de gran número de feligreses y simpatizantes del Santo. Para celebrar estas Vísperas, se entregó a cada asistente, un cuadernillo muy bien confeccionado y, merced a él, se cantaron y salmodiaron melódica y pausadamente las vísperas de San Francisco, por parte de todos y, al final, se veneraron y besaron las Reliquias. Fue un acto que rezumó religiosidad y profunda devoción al Seráfico Padre, que a todos satisfizo plenamente y que, por lo mismo, mereció los plácemes y la admiración general.
Día 14, Viernes, Francisco de Asís y los jóvenes A lo largo de toda la mañana, nuestros alumnos de ESO y Bachillerato del Colegio, distribuidos por cursos y secciones y acompañados por sus profesores, mantuvieron un encuentro oracional con las Reliquias, dirigido por el Director. Cada grupo, durante una media hora y en silencio religioso, permaneció orando y venerando las Reliquias. Todos comentaron muy elogiosamente el acto y, además, se sintieron muy a gusto durante este encuentro oracional, que realizaron como una pública demostración de la simpatía y devoción que sienten por la figura de San Francisco. Por la tarde, a las 20 horas, tuvo lugar, en nuestra iglesia-parroquia, una ORACIÓN JOVEN FRANCISCANA. A este acto, además de los asistentes mencionados en las VISPERAS FRANCISCANAS, nos acompañaron también un grupo de Jóvenes-Jufra, pertenecientes a nuestras Parroquias de Palencia y de Madrid. Por espacio de una hora y contando con la compañía de de un prospecto que contenía las distintas oraciones y lecturas a realizar durante la Vigilia de Oración y de una hoja con los cantos: rezamos, cantamos, escuchamos y veneramos las Reliquias. Este acto, además de ser muy emotivo y profundamente franciscano, contó con el aplauso general y el gozo y alegría de cuantos tuvieron la suerte de presenciarlo.
Día 15, Sábado, Francisco y Clara de Asís En este día quisimos que, también nuestras Hermanas las religiosas clarisas, tuvieran la dicha de poder gozar y disfrutar con la presencia de las Reliquias y pudieran venerarlas personalmente. Por este motivo, contando con su permiso efusivamente concedido, establecimos una VIGILIA DE ORACIÓN CLARIANA en uno de sus Monasterios de Valladolid, el de Santa Clara, que es el más primitivo. En la tarde de ese día, a las 17,30, trasladamos las Reliquias y la Cruz a su Monasterio y, en el Coro Bajo del Monasterio y, sólo para ellas, celebraron una vigilia de oración durante más de una hora, en la que: cantaron y salmodiaron las vísperas, rezaron en silencio.meditativo y veneraron las Reliquias. Para que pudieran asistir a este hermoso acto, se invitó también a las religiosas de los restantes Monasterio de Clarisas de la Ciudad y Provincia y de ellas vinieron un buen número, por lo que el acto resultó: muy íntimo, hondamente clariano-franciscano y en él se pudo palpar una sentida religiosidad, una emoción desbordante y una sincera y profunda devoción al Padre A las 20 horas, trasladamos las Reliquias desde el Bajo Coro. a la amplia y suntuosa iglesia, que es al mismo tiempo parroquia y que estaba casi llena por religiosos y religiosas de otras órdenes y congregaciones, por sacerdotes del clero secular, por terciarios, por feligreses y devotos de San Francisco y Santa Clara, por las Clarisas de la Comunidad acompañadas por las que habían venido de los otros Monasterios y por todos los religiosos de esta Comunidad y parte de la de Palencia , encabezados por el mismo Ministro Provincial, y tuvo lugar, en primer lugar, una CATEQUESIS SOBRE SANTA CLARA Y LA EUCARISTÍA, muy sentidamente impartida por Fray Jesús Mari Jiménez, religioso de nuestra Comunidad de Palencia y, a continuación una VIGILIA DE ORACIÓN CLARIANA, presidida por nuestro Provincial, durante la cual se dieron a venerar la Reliquias a todos los asistentes. Ambos actos se prolongaron durante una hora y media y calaron profundamente en todos los asistentes llenándolos de profunda ilusión y desbordante alegría. Los comentarios, a su finalización, así lo corroboraron ampliamente y todos se sintieron muy agradecidos de haber podido pasar un tiempo contemplando y venerando la Reliquias y disfrutando de la belleza de la catequesis y de la Vigilia.
Día 16, Domingo, Francisco y la Eucaristía. Celebración Eucarística El domingo, ya en nuestra iglesia-parroquia a donde habíamos trasladado nuevamente las Reliquias, a las 13 horas, tuvo lugar una solemne CELEBRACIÓN EUCARÍSTICA, con la iglesia totalmente abarrotada de religiosos y religiosas, terciarios, feligreses y devotos de San Francisco. Fue presidida por el Ministro Provincial y concelebrada por religiosos de la Comunidad. El lema de las JORNADAS FRANCISCANAS, que se han celebrado con ocasión de la llegada de las Reliquias, ha sido “Mirad la humildad de Dios”, que es la invitación que San Francisco hace, tanto a sus hijos, como a todos los fieles, para contemplar y vivir la Eucaristía. Esta invitación se complementa con estas otras palabras que también pronuncia nuestro Santo: “y derramad ante El vuestros corazones ”, que nos indican que constantemente, todos los cristianos, debemos, por encima de todo, adorar y amar el Santísimo Sacramento. Todos los cristianos somos plenamente concientes de que la Eucaristía es: la presencia salvadora de Jesús en la comunidad cristiana, el mejor alimento para los cristianos y, además, lo más preciso y divino que la Iglesia puede tener en su caminar por la historia. Por este motivo, en este último día de la estancia de las Reliquias de nuestro Padre entre nosotros y para cooperar, en la medida de nuestras posibilidades, con el Año de la Eucaristía, hemos querido implorar del Señor, por medio del cantor de la fraternidad universal, San Francisco, que hoy se nos hace más presente merced a sus Reliquias, que nos concediera la gracia para que siempre encontremos en la Eucaristía la fuerza necesaria para vivir nuestra condición de miembros de la Iglesia y para escuchar con atención, a semejanza de él, estas palabras que le dirigiera el Cristo de San Damián: “Ve y repara mi Iglesia”. Cuantos abarrotábamos la iglesia, con verdadera y franciscana alegría y con ilusionada esperanza, queríamos vivir esta Eucaristía para que, impregnados y alentados por ella, siempre supiéramos actuar, cual nuevos Francisco, como verdaderos instrumentos de paz y bien en medio de nuestros hermanos. La celebración, maravillosamente armonizada por franciscanas canciones en las que todos participaban y mentalizada por moniciones ajustadas al caso, fue seguida, en media de un gran silencio y recogimiento, con profunda religiosidad y emotividad contenida por todos los asistentes, que, antes del ofertorio y procesionalmente, pasaron a besar y venerar las Reliquias. Se celebró la Misa de San Francisco, con las lecturas del día, Domingo XXIX del año y, el celebrante principal, pronunció una hermosa homilía centrada en la lecturas y la figura de San Francisco, que agradó a todos y fue elogiosamente comentada A la finalización, en el gimnasio del Colegio, preparado al caso, se sirvió un abundante y franciscano aperitivo al que, por parte del Guardián de la Comunidad, que actuó de Maestro de Ceremonias, se invitó a todos los asistentes para que participaran, después de darles las más rendidas gracias por la muy numerosa asistencia con que habíamos contado en este último acto de la Presencia de la Reliquias y en todos y cada uno de los diferentes actos organizados. La respuesta a esta invitación surtió el efecto deseado, por lo que asistieron un gran número. Estos, con emocionadas palabras, manifestaron ampliamente en sus conversaciones, la profunda gratitud y reconocimiento que sentían por haber podido contemplar y venerar las Reliquias y por el hermoso acto que, a lo largo de más de una hora, acababan de presenciar y vivir. Esta es la reseña de los distintos actos que se han celebrado en esta nuestra Casa de Valladolid, con motivo de las JORNADAS FRANCISCANAS, por la estancia entre nosotros de las Reliquias de San Francisco. Como colofón final he de manifestar que todos se han alegrado de su presencia y han gozado con su contemplación y veneración, por lo que, los diversos actos organizados, que han gozado de una gran asistencia de fieles, se han vivido con mucha religiosidad y con profunda emoción. ¡Que el seráfico padre San Francisco, haga germinar y crecer adecuadamente los maravillosos propósitos y deseos que la presencia de su Reliquias han motivado en cuantos hemos tenido la suerte de poderlas venerar!
El cronista: Fray Bernardino Román, franciscano Conventual |