Palabras pronunciadas por fr. Valentín Redondo, ministro provincial, en la recepción oficial del Ayuntamiento de Granollers el 26 de abril de 2005

Excmo. Sr. Alcalde de Granollers

Sras. y Sres. Concejales: Paz y Bien.

En el marco del Centenario de la Restauración de la Orden en España, para nosotros, frailes Menores Conventuales, hoy es un día de gran alegría, porque podemos agradecer a la ciudad de Granollers, en sus personas y en la Casa Consistorial que es la animadora de la vida política y social de la capital del Vallés Oriental, la cálida acogida que en sus días recibieron los PP. Miguel Salvador y Miguel Ángel Salvador, fundadores del convento centenario de los Franciscanos, por parte del párroco de la ciudad, D. Onofre María Biada, y de muchos de sus ciudadanos.

El 21 de noviembre de 1905 era erigido por el Cardenal Casañas este convento de Granollers, casa madre de los Franciscanos Conventuales en su restauración. Una mención especial se merece el terciario franciscano Pedro Bordoy-Torrents, notario de Granollers por aquellos años de comienzos del siglo XX, que contribuyó decisivamente al regreso de los Conventuales a Cataluña. Les ofrecen una capilla dedicada a la Virgen de Montserrat para que la atiendan, al mismo tiempo que se hacen cargo de otra iglesia en construcción, con la misma advocación y situada en la zona norte de la capital del Vallés Oriental, donde hoy se encuentran ubicados los Franciscanos.

Dentro de este momento de agradecimiento a la ciudad de Granollers, no queremos olvidar la acogida que hemos tenido cuantos hemos pasado por el Seminario Seráfico para nuestra formación humana, religiosa y sacerdotal. Entre todos, querría recordar a los seis Beatos Mártires: Alfonso, Miguel, Modesto, Dionisio, Francisco y Pedro, testigos de reconciliación y de paz; al hermano Pedro Melero, que emitió la Profesión Solemne en 1911, 337 años después de nuestra expulsión de España, en tiempos de Felipe II, por motivos político y religiosos; al P. Lorenzo Castro, que colaboró muy activamente en el campo académico del Instituto de Granollers.

Como signo de la buena acogida con que nos recibieron y la estima que todavía nos honran, además de la actividad pastoral que nuestros religiosos han desarrollado en la iglesia, hoy parroquia de Ntra. Sra. de Montserrat y San Antonio de Padua, he de señalar la colaboración de los Franciscanos Conventuales con las parroquias de muchos pueblos del Vallés Oriental; la acción educativa y formativa en las Escuelas Antonianas, abiertas en 1913, para formar a los que no tenían otra posibilidad, y que permanecerán abiertas unos treinta años; la difusión de las actividades y del mensaje franciscano y antoniano por medio de El Mensajero de San Antonio de Padua , publicado desde el 1917 hasta el 1963; y el trabajo en la Imprenta ‘Padre Kolbe', que constituía un servicio a Granollers y su comarca en muchos aspectos, pues era un espacio de encuentro entre religiosos y seglares que trabajaban codo con codo.

Termino deseando que estos cien años de la Restauración de la Orden de los Franciscanos Conventuales, en el que se recuerda el centenario de la fundación del convento de Granollers, y los cincuenta años en que los conventos de España se constituyen en la Provincia de “Nuestra Señora de Montserrat”, celebrándose en Granollers el primer Capítulo Provincial en 1954, sea punto de llegada y de agradecimiento de un pasado, pero también continuidad de un camino que hemos andado y deseamos caminar junto con Vds. y el pueblo de Granollers, como conciudadanos y testigos de la cercanía y de la trascendencia del Evangelio al estilo de Francisco de Asís.

Muchas gracias.