BODAS DE ORO DE LA PROFESIÓN SOLEMNE DE FRAY JOSÉ REMÓN GONZALVO, FRANCISCANO CONVENTUAL


El día 20 de febrero, segundo Domingo de Cuaresma, se celebró en nuestra iglesia-convento de Tarancón (Cuenca), en la Eucaristía de las 12.30, las BODAS DE ORO de la Profesión Solemne del religioso Franciscano Conventual, Fray José Remón Gonzalvo, que en la actualidad es el Guardián de la Comunidad asentada en esa ciudad, la más importante y significativa de la Provincia de Cuenca, cargo que desempeña desde hace ya algunos años.

La Iglesia se encontraba totalmente abarrotada de personas que, con su presencia y actitud recatada y religiosa, querían testimoniar a este nuestro hermano religioso, su gratitud y reconocimiento ante la labor apostólica, franciscana y educacional, que ha desarrollado y continua realizando, siempre con total generosidad y entrega ilusionada, a lo largo de los muchísimos años que ya lleva de familia en este nuestro Convento- Colegio. Los reiterados, sonoros y prolongados aplausos que se escucharon en las postrimerías de la Santa Misa, amén de la asistencia masiva que acabo de indicar, acreditaron bien a las claras, el profundo aprecio del que goza nuestro hermano homenajeado, entre los habitantes de este sencillo pueblo castellano

Para acompañar a este nuestro hermano religioso en la celebración de sus Bodas de Oro como Consagrado, impregnando así este maravilloso y singular acontecimiento de un profundo calor humano y de un cálido ambiente familiar, acudieron todos sus familiares más directos y que son: el hermano que reside en Santa Coloma (Barcelona), acompañado por su esposa; el hermano soltero que vive en Caudé (Teruel), a quien acompañaba la hermana, que convive con él, el esposo de esta y sus dos hijos: y la hermana, que es la esposa del cuñado que muriera en accidente mientras trabajaba y que reside en Zaragoza, quien estaba acompañada por su único hijo y su único nieto. Este sobrino es a quien nuestro religioso, después del triste y lamentable accidente de su hermano, tuvo la delicadeza de acompañar, en el camión que posee, en la mayoría de los viajes de transporte que hacía mientras él disfrutaba de sus vacaciones, para de esta forma animarle con su cálida presencia y amena charla. Todos ellos presenciaron el acto profundamente emocionados y, varias veces, unas delatoras lágrimas que surcaban sus mejillas, fueron las encargadas de denotar las hermosas sensaciones y recuerdos que vivían por dentro. Par todos ellos, así lo testificaron reiteradas veces, fue un día inolvidable

Además de todos los religiosos de la Comunidad, nuestro hermano religioso se vio respaldado, en la celebración de sus Bodas de Oro como Consagrado, por varios religiosos de las distintas Casas del nuestra Provincia Española. Así: de nuestra Casa de Valladolid, asistieron dos religiosos; de nuestra Casa de Barcelona, dos religiosos; de nuestra Casa del Rosario de Madrid, dos religiosos; de nuestra Casa de San Buenaventura de Madrid, cuatro religiosos; y de nuestra Casa de Valencia, un religioso. A todos ellos hay añadir la presencia de Fray Juan Pascual Miguel, prácticamente compañero de promoción del homenajeado y que ahora, aunque trabaja en labores apostólicas y franciscanas en Estados Unidos, esto no obstante, se encontraba de año sabático en España, atendiendo, al mismo tiempo, asuntos familiares

Al frente de todos estos religiosos estaba el Hermano Ministro Provincial, que es quien presidió la Eucaristía concelebrada y, por lo mismo, pronunció la sentida, sincera y hermosa homilía, en la que glosó los diversos textos litúrgicos del día, en torno a la vida y figura de nuestro religioso que celebraba sus Bodas de Oro de Consagración a Dios como responsable y decidido hijo de San Francisco de Asís, siguiendo así la trayectoria que le marcaran dos tíos carnales suyos, Franciscanos Conventuales como él, y de los cuales: uno es mártir y Beato y, el otro, confesor ya que, aunque también fue ajusticiado por defender la fe, milagrosamente salvó la vida, aunque hoy ya nos contempla desde el cielo, por haber recibido la visita de nuestra hermana la muerte corporal.

A estos religiosos hay que añadir también la presencia de los dos coadjutores de la única Parroquia del pueblo y de D. Eugenio, que es natural de la Fuente de Pedro Naharro y que ahora, como cura jubilado, reside en Tarancón.

El número total de concelebrantes en la Eucaristía fue de 18 y eso que nos encontrábamos en Domingo y, por lo mismo, con muchos apostolados a los que atender y, en contrapartida, pocos religiosos y sacerdotes disponibles. Este elevado número, que prácticamente era una novedad para Tarancón y que se encontraban perfectamente ordenados y distribuidos en torno al altar de nuestra iglesia-convento, previamente engalanado para el caso, ofrecieron a todos asistentes al acto Eucarístico, un aspecto maravilloso y admirable, del que hablaron muy elogiosamente a la salida del mismo

La parte musical del acto, en total sintonía con lo que estábamos celebrando, corrió a cargo del Coro del Convento que nos deleitó a todos con sus hermosas canciones y con su perfecta, medida y ajustada ejecución. Fue un verdadero placer el poder disfrutar de la sonoridad de este ejemplar coro, que motivó el aplauso y la alabanza general por parte de todos los asistentes.

Finalizada la Eucaristía, la mayoría de los participantes en la misma, pasaron a la Sacristía para testimoniar directamente a Fray Jose Remón, su reconocimiento y gratitud; y, una vez ya fuera del recinto de la iglesia, todos, distribuidos en corrillos, alababan y comentaban con elogio, el acto que acababan de presenciar

Un ágape fraterno, sencillo y cálido, al que asistieron todos los religiosos y todos los familiares, ágape que fue celebrado en el Comedor del Colegio que se encontraba perfectamente preparado al caso, fue el punto final de esta celebración de las BODAS DE ORO de la Profesión Solemne de nuestro religioso.

¡Que Dios le bendiga constantemente para que pueda celebrar también sus Bodas de Platino, es el sincero deseo de cuantos hemos tenido la suerte de acompañarle en esta ocasión!

El cronista: Fray Bernardino Román