Los
franciscanos conventuales se hacen cargo de la parroquia San Francisco Javier,
sita en el barrio entonces llamado Alférez Rojas, en la carretera
de Teruel, en el año 1965. Se trata de una parroquia obrera, cuya
población procede sobre todo de otras zonas de Aragón, que
poco a poco ha ido mejorando su infraestructura urbana y de equipamiento.
Una tarea notable, además de la parroquial, ha sido la atención
a los numerosos muchachos que han pasado por esta casa, seminario ya desde
la década de los 60. |