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Feliz Fiesta de la Virgen del Carmen

 
¡Oh Virgen del Carmen ¡
 
De los enemigos del alma: sálvame
 
En mis desaciertos: ilumíname
 
En mis dudas y penas: confórtame
 
En mis enfermedades: fortaléceme
 
Cuando me desprecien: anímame
 
En las tentaciones: defiéndeme
 
En horas difíciles: consuélame
 
Con tu corazón maternal: ámame
 
Con tu inmenso poder: protégeme
 
Y en tus brazos al expirar: recíbeme
 
Virgen del Carmen, ruega por nosotros
 
Amén.

Cuando rezamos el Rosario

 
 
Cuando rezamos el Rosario en presencia del Santísimo Sacramento, amamos a Jesús con el corazón de María.
 
Cuando rezamos el Rosario en presencia del Santísimo Sacramento, entregamos a Jesús la perfecta adoración de María por su Hijo.
 
Unimos nuestro amor por Jesús a la alabanza y al amor perfecto de María.
 
Jesús acoge nuestra hora de adoración como si fuera María misma la que rezara.
 
Independientemente de la debilidad de nuestra fe o de la pobreza de nuestro amor, María nos recibe en su Corazón y Jesús acoge nuestra hora como si viniera directamente del Corazón de su Madre.
 
El Corazón Inmaculado de María compensa lo que le falta a nuestro corazón.
 
 
 
 
Fuente:es.mariedenazareth.com
Padre Martin Lucia,
En Meditaciones del Rosario de Madre Teresa de Calcuta

Sagrados Corazones de Jesús y María

 
 
Celebramos la fiestas del Sagrado Corazón de Jesús y el Inmaculado Corazón de María
El Señor nos lo ha dado todo porque a través de su corazón traspasado por nuestros pecados, su Amor se ha derramado a toda la humanidad: a cada uno de nosotros.
El señor nos lo ha dado todo: incluso a su Madre
 
Fiesta del Sagrado Corazón inserta en la misma raíz de nuestra Milicia de la Inmaculada; ya que como San Maximiliano Kolbe nos enseñó, el fin último es ganar a todos los hombres al Corazón de Cristo:
 
"Tenemos que ganar el mundo entero y cada alma, ahora y en el futuro hasta el final de los tiempos, para la Inmaculada y a través de ella, para el Corazón Eucarístico de Jesús"
 
¡ Que estas 2 fiestas sirvan para aumentar nuestro amor por Cristo y por su bendita Madre Inmaculada !
 
OFRECIMIENTO A LOS DOS CORAZONES
San Juan Eudes
Oh Jesús, el Unico Hijo de Dios,
el Unico Hijo de María,
te ofrezco el Corazón bondadosísimo
de tu Madre Divina,
el cual para ti es el más precioso
y agradable de todos.
Oh María, Madre de Jesús,
te ofrezco el Corazón Sagradísimo
de tu amado Hijo,
quien es la vida y el amor de tu Corazón.
 

Flores a María 2015 - 31 mayo

 
Flor del 31 de mayo: María Reina del Cielo  

 
 “Apareció en el cielo una gran señal: una Mujer vestida de Sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza” (Apocalipsis 12,1).
 
Ha sido coronada Reina del Cielo la Madre del Señor de cielos y tierras. Esposa de Dios y Madre del Redentor, quien aquí en la tierra le demostró obediencia y siempre su consejo contempló, ¿cómo no podremos nosotros no ser sus esclavos y servirle junto a ángeles y santos?.
En la Iglesia todos están llamados a la santidad, pues ésta es la Voluntad de Dios: vuestra santificación.
 
María se entregó a ésta Voluntad Divina y será verdaderamente Madre y Reina nuestra si buscamos responder a su llamado de santidad.
No la hagamos llorar más por los pecados que en el mundo hay, sino que entreguemos nuestra voluntad para sólo por Ella trabajar.
 
Pensamiento mariano de San Maximiliano Kolbe: "Aunque sea con una sola Ave María, supliquémosle que prepare en nuestra alma la más agradable acogida posible de Jesús en la Santa Comunión".
EK 1218
 
 
 ¡Oh María, Reina del Cielo y de nuestro corazón!. Haznos esclavos de tu amor para hacer la Santa Voluntad y llegar a la Patria Celestial. Que tengamos la humildad de la violeta, y estemos vestidos como ella, de penitencia. Amén.  
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
 
Florecilla para este dia: Recitar el Ángelus

 

Flores a María 2015 - 27 mayo

María Rosa Mística
 
   

¡Quien puede dejar de admirar la perfección de la Rosa que el Señor nos dio!.

María nos guía como Rosa Mística, pues es María Madre de la Iglesia.  
 
¡Oh María Rosa Mística, preciosísima!. Muéstranos la pureza de corazón para agradar a Dios como tú lo hiciste, y haznos templos perfectos del Espíritu Santo para que seamos por El guiados. Amén.  
 
Pensamiento mariano de San Maximiliano Kolbe:"Debemos estar agradecidos a la Inmaculada, que quiso, por su bondad, volver su mirada hacia nosotros y confiarnos su causa, aunque los bernardinos, los capuchinos, los jesuitas, etc., hubieran podido desarrollar con mayor facilidad su obra en toda la tierra, siendo más numerosos que nosotros y estando repartidos en muchos más puntos de la tierra; debemos a la Inmaculada un gran reconocimiento, junto al esfuerzo de corresponder del mejor modo posible a una gracia tan sublime." (EK 314)
 

 
Florecilla para este día: Colocar en cada hogar un pequeño altar consagrado a María, como regalo a Su Hijo que busca que la amemos como El la ama.
 
 
 

Historia de la M.I. en España - I

 
Abrimos aquí una serie de artículos de Fray Sergio Barredo García ofm.conv, para narrar la historia de La Milicia de la Inmaculada (M.I.) en España.
Esperamos que sirvan para que todos aquellos que formarmos parte de este movimiento, sepamos descubrir sus raíces, que nacen del enamoramiento de San Maximiliano Kolbe por La Virgen Inmaculada.
 
 
 
I - Primeros pasos y difusión por España
 
El 20 de enero de 1917 fray Maximiliano, impactado por el activismo irreligioso de la masonería romana y con un grupo de compañeros del colegio internacional de san Teodoro en Roma fundó la M.I.
 
La M.I. es una Pía Unión que anima a todos a ser instrumentos en manos de La Virgen Inmaculada. El P. Kolbe, canonizado por Juan Pablo II en 1982 como mártir de la caridad, vivió con entrega el ideal de la M.I. 
Algunos frailes españoles estudiantes en Italia habían asimilado el auge que iba adquiriendo dicha Pía Unión; al venir a España se ponen manos a la obra, por ejemplo, el beato Pedro Rivera, el p. José Gómez, el p. Lorenzo Castro y el p. Román Villa; hasta el final del Vaticano II. Es por ello que desde la postguerra hasta el concilio Vaticano II se hace presente la obra del “Padre Kolbe” en territorio español.
 
En 1963 los miembros de la M.I. en las 6 sedes filiales eran 1.709.
 
 
II - Barcelona
La presencia más evidente de la M.I. por tierras hispanas la hallamos en Barcelona. Se creó su sede filial en 1941 en la calle Elisa, 21.
Los grandes animadores fueron el p. José Gómez Aranda y el laico Apolonio de Arolas Joval, un santo laico enamorado de la Virgen.
 
Ya en 1956 se barajó la idea de crear una escuela permanente de espiritualidad  dependiente de la M.I. Numerosas fueron las actividades e instrumentos utilizados para vivir la consagración a María Inmaculada; entre ellas la colaboración con el seminario de Palencia.
 
Hay que resaltar la Ciudad de la Inmaculada de Barcelona,  que se aprueba el 6 de julio de 1959 en una reunión que presidió el arzobispo en el palacio episcopal. Vaya como premisa que su nacimiento estuvo conectado con el conventual genovés p. Bonaventura Raschi, creador de la de Génova en el Monte Fasce. A él se debe también la organización del comité para la construcción de la de Barcelona. Nuestra comunidad de Barcelona colaboró aunque el patronato que la regía lo constituían el misionero del Sagrado Corazón Juan Arias y un grupo de laicos barceloneses bajo el arzobispo.  El p. Raschi recordaba que todo comenzó cuando aquél le visitó en Génova y le indicó que en España también se podía levantar otra Ciudad.
En el verano de 1959 vino el p. Raschi y pronunció algunas conferencias que acercaron la Inmaculada a la sociedad: en la Balmesiana, en Radio Nacional y alguna otra en TVE y en el Palacio de la Música, y otras a los seminaristas de Granollers,… El día de la Inmaculada miles de personas participaron en la peregrinación al Tibidabo y los equipos juveniles repartieron abundante información en lugares estratégicos; se partió de Sarriá llegando a la colina de Sant Pere Màrtir, Turó d’en Cors; aquí se puso la primera piedra en nombre del señor obispo y se levantó un altar, todavía existente.
La Ciudad de la Inmaculada era una obra de carácter diocesano, cuyo rector supremo era el obispo; por diversos motivos no cuajó. El tabloide “Madre Nuestra” sirvió de excelente comunicador. La sede provisional estaba  en la calle Aribau, 271-273.
 
 
 
III -Madrid (El Rosario) - Granollers – Utiel – Tarancón - Palencia
El periódico madrileño “Ya” publicó el 6 de diciembre de 1952 una nota señalando la idea según la cual se construiría, junto a la Casa de Campo una Ciudad de la Inmaculada.
Esta idea no se consolidó pero hizo brotar en torno a la parroquia del Rosario de Madrid una gran estima a la Inmaculada y a la M.I.
Así, pues, el día de la Inmaculada de 1952 se reunieron los primeros “mílites”; y en mayo de 1954 fue erigida la M.I. Una iniciativa muy loable fue la publicación de “El Caballero de la Inmaculada” (1953-56), una excelente revista, gracias al p. Román Villa y al p. Gonzalo Utrillas. Un número extra de mayo de 1954,  Internacional Azul, tuvo un gran impacto.
Del 27 al 29 de junio de 1954, en Jesús de Medinaceli, se tuvieron tres conferencias magistrales dando a conocer  a la sociedad madrileña la Milicia de la Inmaculada y la sugerente figura del p. Kolbe. El nuevo convento vino a ser el centro nacional de la M.I. en enero de 1953.
 
La primera mención de la M.I. en Granollers (Barcelona) data de 1940. De ella dependían otros centros de la localidad y de fuera. Fue meritoria la labor del p. Lorenzo Castro, del p. José Gómez y del rumano p. Jorge Gabor, misionero en China, y enamorado de la Inmaculada. La M.I. tuvo un notable despertar entre los seminaristas en el período 1957-63: el hermoso “Periódico Mural”, de la mano de fr. Arsenio Utrillas servió de comunicación viva.  El p. Lorenzo Castro, en la línea del p. Kolbe, llevó a cabo en 1952 la apertura de las Gráficas P. Kolbe (plaza J. Verdaguer, 7) con la colaboración de dos laicos Pere Gómez y Joan Antoni Prados y de los seminaristas (fr. Fulgencio Ibáñez, fr. Celso Pérez y fr. Emilio Crespo y otros religiosos). Esta actividad tipográfica proveía también al sostenimiento del seminario. De sus máquinas salieron numerosos folletos, pasquines, un TBO sobre el p. Kolbe, los carnets de los asociados, estampas kolbianas, la primera biografía original en España – con los estatutos-, a cargo del p. Lázaro Ortiz: El hombre de Niepokalànow. El Padre Maximiliano Kolbe [Granollers 1957].
En 1963 se creó la Editorial p. Kolbe, aunque tuvo poca actividad, pues los talleres tipográficos se cerraron definitivamente al acabar 1973. Se ha destacar también el papel de “El Mensajero de San Antonio”, que incluso en los años 1957-58 llevaba por subtítulo “Y Boletín de la Milicia de María Inmaculada”; y la sección “Milicia de María Inmaculada”.
 
Otra sede notable fue la de Utiel (Valencia). Se erigió en 1957 en el colegio “Beato Fco. Gálvez”. En 1960 los miembros de Granollers y de Palencia se inscriben en ella. Y en 1958 el centro nacional de la M.I. pasó del Rosario madrileño a Utiel, bajo la dirección del mentado p. Lorenzo Castro. El boletín o ecos de nuestros colegios  de Tarancón y Utiel fueron transmisores de información y espiritualidad de la M.I., al igual que Radio Utiel.
 
La de Tarancón (Cuenca)  fue erigida en nuestra iglesia de san Francisco de Asís en 1943. La sede más reciente fue la de Palencia (“Corea” o barrio San Juanillo) que tuvo como punto de mira evangelizar en el marco de la espiritualidad mariano-kolbiana la parroquia de María Reina Inmaculada y a los seráficos del seminario.
 

Mes del Sagrado Corazón de Jesús

 
La imagen del Sagrado Corazón de Jesús nos recuerda el núcleo central de nuestra fe: todo lo que Dios nos ama con su Corazón y todo lo que nosotros, por tanto, le debemos amar. Jesús tiene un Corazón que ama sin medida.

Y tanto nos ama, que sufre cuando su inmenso amor no es correspondido.
 
La Iglesia dedica todo el mes de junio al Sagrado Corazón de Jesús, con la finalidad de que los católicos lo veneremos, lo honremos y lo imitemos especialmente en estos 30 días.
 
San Maximiliano Kolbe nos enseñó que el amor a la Virgen Inmaculada no se detiene en Ella, sino que el fin último es ganar a todos los hombres al Corazón de Cristo:
 
"Tenemos que ganar el mundo entero y cada alma, ahora y en el futuro hasta el final de los tiempos, para la Inmaculada y a través de ella, para el Corazón Eucarístico de Jesús"
 
 
Esto significa que debemos vivir este mes demostrandole a Jesús con nuestras obras que lo amamos, que correspondemos al gran amor que Él nos tiene y que nos ha demostrado entregándose a la muerte por nosotros, quedándose en la Eucaristía y enseñándonos el camino a la vida eterna.

Todos los días podemos acercarnos a Jesús o alejarnos de Él. De nosotros depende, ya que Él siempre nos está esperando y amando.
 
 
 

Flores a María 2015 - 28 mayo

María, Reina del Santísimo Rosario   
 
 
 
Dios te salve, llena eres de gracia, el Señor es contigo” (Lucas 1,28).
El Arcángel San Gabriel fue quien comenzó el Rosario, pero el Espíritu Santo nos ha manifestado a través de los místicos que todo lo que proviene de la boca de los enviados celestiales (ángeles, santos y la misma Virgen) viene de la Voz de Dios, de tal modo que el mismo Dios fue quien lo inició.

A María, la Reina de nuestro corazón, la Reina de las rosas, presentémosle como regalo un ramo de Avemarías.
 
Ella siempre responde ”ruego por vosotros pecadores”, ya que la oración es el diálogo sublime de la pobre criatura con su Señor.
Nuestra oración, en manos de María, es presentada ante el Trono de Dios como un delicado perfume, entregado por la criatura más perfecta que existió, ¿y qué no puede obtener ése Purísimo Corazón del Corazón del Amor…?. 
 
¡Oh María, Reina del Santo Rosario!. Enséñanos a rezar de corazón como lo hiciste tú, y a prestar eterna alabanza a nuestro Señor.

Pensamiento mariano de San Maximiliano Kolbe: "Dado que la Inmaculada es la Mediadora de todas las gracias, cuanto más nos acerquemos a Ella, más exuberante será nuestra vida espiritual. Pero sin duda la forma más perfecta de acercamiento es la total consagración de sí. Así pues, será la consagración a la Inmaculada no sólo de cada religioso, convento o provincia, sino de toda la Orden como tal lo que le permitirá el renacimiento." (EK 486)
 
 
 
Florecilla para este día: Rezar un Rosario pidiendo se derrame sobre nosotros el Espíritu Santo, y por las intenciones de la Virgen.
 

María en Pentecostés

 

La madre silenciosa.
Cuarenta días en el anonimato.
Nadie sabe lo que hizo ni cómo vivió María después de la deposición de su Hijo en el sepulcro. ¿Cristo se le apareció o no? Para la respuesta, afirmativa o negativa, hay razones justificadas.
La curiosidad humana hubiera querido sentirse más satisfecha. Quizá el evangelio, según el parecer de san Ambrosio, guarda un respetuoso silencio y un silencioso pudor. San Lucas, tan prolijo en detalles sobre María al inicio en el evangelio así llamado de la infancia, deja en la penumbra la persona de María durante los cuarenta días en los cuales Jesús, en diversas formas y en diferentes lugares, se aparece y conversa con sus discípulos.
 
Ni siquiera se menciona su presencia en el momento solemne, majestuoso y a la vez triste del último adiós de Jesús a la tierra, a sus discípulos y a sus seres queridos. Es interesante constatar el hecho de que Jesús, habiendo tenido necesidad de una madre para hacer su entrada silenciosa y humilde en la tierra y en la historia (y para ese acontecimiento trascendental María había sido la primera protagonista), en el momento en que abandona nuestros días y nuestras noches para inaugurar la nueva y definitiva historia, parece que no tiene necesidad de la presencia de su madre.
 
Sin embargo, san Lucas destaca, en medio del anonimato del grupo presente en Pentecostés, la figura de María, la madre de Jesús.
Varios pueden ser los motivos por los que el evangelista resalta la presencia de María en Pentecostés. Uno de ellos es, sin duda, el vínculo existente entre María y la Iglesia, porque María es, a la vez, un miembro «excelentísimo y enteramente singular» (Lumen gentium, 53) y «verdadera madre de los miembros de Cristo» (ib.)
 
 
María, pues, reaparece cuando la Iglesia inicia su camino evangelizador impulsada por el dinamismo de la presencia del Espíritu.
Así como María abrió las puertas a la nueva historia de la salvación al adherirse con su libre y total sí al plan del Padre, debía estar presente cuando esta historia se hace cuerpo con el nacimiento «oficial» de la Iglesia.
 
San Francisco de Asís, recogiendo la expresión del poeta Prudencio, vinculaba a María con la Iglesia, llamándola «esposa del Espíritu Santo».
 
No podía faltar en este preciso momento la presencia de María porque «en la economía de la gracia, actuada bajo la acción del Espíritu Santo, se da la particular correspondencia entre el momento de la encarnación del Verbo y el del nacimiento de la Iglesia. La persona que une estos dos momentos es María: María en Nazaret y María en el cenáculo de Jerusalén. En ambos casos su presencia discreta, pero esencial, indica el camino del "nacimiento del Espíritu" (Redemptoris mater, 24).
 
La Iglesia era aún tierna, infante, y para esos momentos la presencia de la madre era indispensable. La Iglesia naciente en Pentecostés se plasma en la comunión por el Espíritu de todos los primeros miembros, entre los cuales se encuentra María. Pero no como un miembro más, porque sería superfluo que san Lucas enfatizara la comparecencia de la madre de Jesús, si no hubiera otra intención que la de verificar un simple hecho histórico. Si Jesús antes de su muerte había entregado a María como madre a Juan, -en el cual se encontraban representados todos los discípulos actuales y futuros- la presencia de la madre en la primera comunidad cristiana era algo tan sencillamente natural como naturalmente necesario. Es la presencia de la maternidad espiritual. Ya no podía dar de nuevo a la luz a su Hijo; pero presenciaba activamente el nacimiento nuevo de Cristo en el parto de la Iglesia.
 
 
 
María está entre los discípulos como maestra de oración que los prepara a recibir al Espíritu: su venida se realiza en un contexto de oración. ¿Quién mejor que María podía dar ejemplo de recogimiento, de aceptación del Espíritu?
La potente intercesión de María, ya comprobada en las bodas de Caná, era una garantía de su poderosa súplica en Pentecostés.
 

Ella conforta, fortalece, anima e impulsa a continuar la obra de su Hijo. El mismo Espíritu que había preparado y transformado a María, ahora prepara, transforma y renueva a la Iglesia de la primera comunidad, que irrumpe en la historia en una aurora de fuego y de luz que ya no tendrá ocaso.

María era el «sagrario del Espíritu Santo» (Lumen gentium, 53) y esa presencia del Espíritu en ella superaba cualquier otra presencia del mismo Espíritu Santo en los demás discípulos.
En definitiva, la presencia de la madre de Jesús en el cenáculo recordaba a los discípulos la presencia viva de su Maestro.
 
De estas reflexiones se desprende una enseñanza obvia y sencilla: en toda comunidad cristiana, animada por el Espíritu, debe estar presente María.

Fuente: www.mercaba.org
P. Florián RODERO