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San Maximiliano Kolbe y los medios para evangelizar

 
Como religioso y misionero, el P. Kolbe no quiere ser más que un "instrumento dócil en las manos de la Inmaculada". Por esto, para él no existe el problema del menosprecio de la creación, sino que con audacia y comfianza, aunque también con prudencia, deseará servirse de todos los medios de la técnica y de las comunicaciones sociales.
 
Al echar una ojeada a las grandes realizaciones del P. Kolbe, como fueron la ciudad de la Inamculada de Polonia (Niepokalanow) y la del Japón (Mugensai no Sono), jamás se descubrirán anhelos de éxitos humanos.
 
Lleno de extraordinarias cualidades y hábil organizador, el P. Kolbe habría podido aunar irradiación apostólica y gloria personal, pero prefirió poner todos sus talentos en manos de la Inmaculada.
 
Nada para él, todo para Ella.
 
 
Sin embargo, para comprender esto y poderlo vivir en los tiempos que corren, el P. Kolbe quiere seguir el camino fatigoso del despojo de sí mismo, para poder poseer aquel verdadero bien que es sólo Dios.
El camino de la oración, de la contemplación, es la ardua escalera que le permite mantenerse en equilibrio y no emborracharse con el ruidio fascinante de las rotativas:
 
"Si uno desplegara muchas actividades y no encontrase espacio para la oración,
los resultados serían mínimos.
Por esto, lo que se necesita es rezar mucho..."
 
 
En realidad el P. Kolbe no quiso jamás quedarse en el punto medio, que a menudo esconde una mediocridad real, sino que prefirió permancer en la luz del Evangelio, siempre exigente, porque obliga a la verdad. Aquí la verdad fue reconocer el primado de los valores espirituales sin anular los medios materiales.
 
La hazaña religiosa del P. Kolbe consistió en saber utilizar los avances técnicos, con todo su valor, en la irradiación del Evangelio.
 
Fuente:"Tras las huellas de San Maximiliano Kolbe"
Jean-François Villepelée
pags. 99-100
 
 
 
 

La gracia cristiana es una gracia mariana

 
"La gracia restablece progresivamente en nosotros la imagen de Dios, no se opone a la imagen de Dios que está en nosotros, pero viene a transformarla para permitirle ser plenamente ella misma […].
 
La gracia nos permite vivir al unísono del misterio del corazón de Cristo y de la Santísima Trinidad, al unísono del corazón de María.
 
La gracia cristiana es en efecto una gracia mariana, porque María es instrumento de gracia. Estamos vinculados a María en naturalidad con ella. Por eso, la gracia cristiana reclama el misterio de la Inmaculada Concepción.
 
Es el privilegio de María y, como ella es María, nos vincula a su misterio de tal manera que en el cielo seremos todos inmaculados. Si vivimos con María, somos verdaderamente de su raza, y hay en nosotros un reflejo de su misterio."
 
Marie-Dominique Philippe
Fuente: Mariedenazareth.com
 
 
 

Intención de la MI para el mes de Septiembre-2014

 
Para que, como la Inmaculada, aprendamos a alabar al Señor
por las maravillas que continuamente realiza en nosotros.
 
En las mentes y los corazones resuenan las notas del Magníficat. María es la maestra de la gratitud, porque da gracias a Dios por todos los milagros que ha hecho en su vida. La Virgen goza de grandes privilegios: es la Inmaculada, la Madre de Dios. Ella coopera a la perfección en modo perfecto con el plan de Redención. Ella está llamada a seguir a Jesús en la vida terrenal, pero es consciente de que su vocación es un don de la misericordia divina.
 
En la Virgen admiramos su capacidad  para alabar y dar gracias a Dios. Nosotros, ¿tenemos la capacidad de dar gracias?, ¿podemos decir «gracias» a Aquel que nos ha llamado a vivir en íntima comunión con Él?. A veces, en los fieles es muy poca la percepción de la magnitud de la llamada a la vida cristiana, así como el deseo de agradecer a Dios por su estado de vida y por las gracias que se nos dan en abundancia. Nuestra predisposición para agradecer nace y es mayor si tenemos en cuenta la grandeza y la belleza de nuestra vocación. Lo importante es la llamada a vivir la cruz con Cristo. El sufrimiento físico o moral suele ser el que desencadena la crisis permanente o irreversible. Las dificultades parecen insuperables y con frecuencia causan depresión y desesperación, al punto de perder el conocimiento y la certeza de la inmensidad y el encanto de seguir a Cristo. Conformarse a Jesús quiere decir, en cambio, aceptar también los momentos de la prueba. Significa pedirle la Gracia de la perseverancia y de la fidelidad, a pesar de los momentos de dolor y de desierto.
 
 
También  la Inmaculada ha conocido las pruebas y el dolor, pero supo dar gracias a Dios por haberla elegido. Ella es la Llena de gracia, llena de la presencia y del poder de Dios, y por esto su corazón se elevó hacia el Todopoderoso en un himno de alabanza y de acción de gracias.
 
No debemos olvidar que hemos recibido una hermosa vocación: amar y servir a Dios con el poder de la gracia que viene de Él. Es verdad que a veces estamos llamados a experimentar sufrimientos intensos e incomprensibles. Recordemos, sin embargo, que también tenemos el consuelo de la gracia divina, que nos ayuda a ser fieles, perseverantes. En cada hombre el Señor hace maravillas, hace grandes cosas por las que se elevan himnos de gratitud. El peso de la cruz no debe aplastar y hacer olvidar la belleza y la grandeza de nuestra vocación. Estamos llamados a estar con Jesús y a seguirlo en todo su misterio, en todo lo que ha vivido y contado. Es una realidad que implica una gran responsabilidad por parte nuestra, pero que sigue siendo entusiasmante.
La Virgen se da cuenta de que su vida y su vocación son parte de un precioso proyecto de salvación. Dios habla al hombre a través de los siglos, a lo largo del fluir de las generaciones. Es importante recordar que estamos dentro de una tradición espiritual, somos parte de un camino consolidado a lo largo de los siglos y nos convertimos en portadores de una inspiración especial del Espíritu Santo. Ya estamos en el camino de la santidad, el sugerido por el Espíritu. A veces parece que la memoria es corta: olvidamos la historia de la cual venimos y a la que estamos llamados a enriquecer. ¡Recuperemos el gran valor de nuestra historia! El pasado nos enseña que Dios es fiel y sostiene con su gracia a aquellos a quienes Él llama a realizar un determinado proyecto.
 
 
La Inmaculada comprende que la humildad es la virtud que «abre» el corazón de Dios. Él eleva a los humildes porque ellos tienen en Él su única riqueza. Si el Señor es nuestra única riqueza, si realmente vivimos para Él, la vida se convierte en un prodigio, se convierte en la emanación de Él, de su amor, de su gracia, de su presencia entre los hombres. Cuanto más humildes somos, mayor es la manifestación del amor misericordioso de Dios en nuestras vidas. Humildad es vivir  de Dios, es concederle la máxima disponibilidad de nuestro corazón. La Inmaculada sabe que está dentro de un proyecto y con su «Sí» colabora en modo admirable con el plan de salvación. Con su agradecimiento alaba a Dios por su llamado y por los dones que emanan de su amor misericordioso y providente. En conclusión, proponemos el Magníficat de San Maximiliano, el cual agradece a Dios Trinidad por el don de la Inmaculada:
«Te adoro, oh Padre nuestro celestial, que has depositado en el seno purísimo de María a Tu único Hijo.
Te adoro, oh Hijo de Dios, porque te dignaste entrar en su vientre  y te convertiste en verdadero, real, Hijo suyo.
Te adoro, oh Espíritu Santo, porque te has dignado formar en su seno inmaculado el cuerpo del Hijo de Dio.
Te adoro, oh Santísima Trinidad, un solo Dios por haber elevado a la Inmaculada en modo tan divino.
Y no dejaré nunca, cada día, al despertarme  de adorarte con humildad, oh  Dios Trino, con el rostro en tierra,
repitiendo tres veces: Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos. Amen» (SK 1305).
 
 
 
Para reflexionar
 

 
- ¿Doy gracias a Dios por el don del bautismo?
- ¿Los sufrimientos me impiden reconocer las maravillas de Dios?
- ¿Doy gracias a Dios por los «grandes cosas» que realiza en mi vida?
- ¿Soy consciente de estar dentro de un proyecto más grande que yo?
- ¿Soy consciente de la fidelidad de Dios?
- ¿Cómo vivo la virtud de la humildad?
- ¿Es Dios la riqueza más importante de mi vida?
 
 

 

Hoy es San Maximiliano Kolbe

Con toda la Iglesia Universal, anunciamos con toda la alegría de nuestro corazones que celebramos la fiesta de nuestro querido fundador de La Milicia de La Inmaculada:

San Maximiliano María Kolbe

Que su ejemplo de vida y de entrega amorosa a nuestra querida Madre Inmaculada y a todos los hombres nos sirva para crecer en santidad y en amor a La Inmaculada.

 

"Efectivamente, como a través de María tuvo inicio la salvación,

así también a través de Ella la salvación llegará a su consumación"

San Maximiliano María Kolbe, ruega por nosotros

 

Sagrados Corazones de Jesús y María

 
 
Celebramos la fiestas del Sagrado Corazón de Jesús y el Inmaculado Corazón de María
El Señor nos lo ha dado todo porque a través de su corazón traspasado por nuestros pecados, su Amor se ha derramado a toda la humanidad: a cada uno de nosotros.
El señor nos lo ha dado todo: incluso a su Madre
 
Fiesta del Sagrado Corazón inserta en la misma raíz de nuestra Milicia de la Inmaculada; ya que como San Maximiliano Kolbe nos enseñó, el fin último es ganar a todos los hombres al Corazón de Cristo:
 
"Tenemos que ganar el mundo entero y cada alma, ahora y en el futuro hasta el final de los tiempos, para la Inmaculada y a través de ella, para el Corazón Eucarístico de Jesús"
 
¡ Que estas 2 fiestas sirvan para aumentar nuestro amor por Cristo y por su bendita Madre Inmaculada !
 
OFRECIMIENTO A LOS DOS CORAZONES
San Juan Eudes
Oh Jesús, el Unico Hijo de Dios,
el Unico Hijo de María,
te ofrezco el Corazón bondadosísimo
de tu Madre Divina,
el cual para ti es el más precioso
y agradable de todos.
Oh María, Madre de Jesús,
te ofrezco el Corazón Sagradísimo
de tu amado Hijo,
quien es la vida y el amor de tu Corazón.
 

Natividad de la Virgen: ¡ Feliz cumpleaños Madre Inmaculada !

 
Hoy, 8 de septiembre celebramos la natividad de la Virgen María.
 
Ella que fue concebida sin pecado hace nueve meses, nace a la vida para en pocos años ser el Vaso que acoja en su seno a la verdadera Vida.
 
Para preparar nuestro corazón, como niños ansiosos por tu fiesta de cumpleaños, rezamos contigo el precioso himno de Laudes de tu fiesta.
 
Himno Laudes
 
Hoy nace una clara estrella,
tan divina y celestial,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.
 
De Ana y de Joaquín, oriente de aquella estrella divina,
sale su luz clara y digna de ser pura eternamente:
el alba más clara y bellano le puede ser igual,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.
 
No le iguala lumbre alguna de cuantas bordan el cielo,
porque es el humilde suelo de sus pies la blanca luna:
nace en el suelo tan bella y con luz tan celestial,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.
 
Amén.
 

Los Dogmas Marianos: La Asunción

Gracias a nuestros amigos del Hogar de la Madre tenemos este magnífico video sobre el Dogma de la Asunción de la Virgen, fiesta que recientemente celebramos en Agosto.

Este video pertenece a un serie de cuatro programas sobre los dogmas marianos. Los programas se basan en la Sagrada Escritura, en los Santos Padres y en el Magisterio de la Iglesia, para poner de relieve los cuatro privilegios con que Dios quiso conceder a nuestra Madre María y que forman parte del contenido esencial de nuestra fe.

Más información la tenemos en su página web: Hogar de la Madre Television: Dogmas Marianos

Este video, último de los programas sobre los dogmas marianos, muestra y explica la glorificación corporal anticipada de la Santísima Virgen, a través de los fundamentos bíblicos, patrísticos, históricos y teológicos en los que se sustenta.

Que su visión haga crecer en nosotros el amor a nuestra querida Madre Inmaculada

Intención de la MI para el mes de Julio-2014


Para que como Jesús, que se hace «pequeño» en la Eucaristía,
demos ejemplo de pobreza evangélica en los lugares donde vivimos.
 
San Francisco en la primera amonestación contempla el misterio de la Eucaristía, cómo Jesús se hace presente en la simple forma de pan y de vino. En una carta invita a los frailes, a ser pobres, imitando al Señor en esta dinámica de la kénosis, que cada día tiene lugar en la Misa.
 
San Maximiliano vive esto y justamente de su amor a la Eucaristía saca la fuerza y la inspiración para seguir las huellas de Cristo.
 
En el siguiente artículo el Padre Kolbe revela su espíritu contemplativo y su fe en la presencia real del Señor en el Santísimo Sacramento. Se trata de un artículo que aparece en la versión polaca del Caballero de la Inmaculada en el 1924:
 
«A partir de ese momento el sacrificio de la Santa Misa habitó en la tierra... El sacerdote, sucesor de los Apóstoles, obediente al mandato del Hombre-Dios, repetirá en su memoria, la conmovedora escena de la Última Cena. El pan se convertirá en el Cuerpo vivo de Cristo y el vino en Su santísima Sangre. Y Él, Creador del cielo y de la tierra, Redentor de los hombres, saldrá por los caminos de sus hijos, llevado por las manos del sacerdote» (EK 1059).
 

Las palabras del santo polaco se refieren a la procesión de Corpus Christi y revelan una profunda fe en la presencia del Señor bajo las especies eucarísticas. Él contempla el misterio por el cual Jesús habita entre los hombres. Es un prodigio de amor que se perpetúa gracias a la Santa Misa y a la acción de los sacerdotes. San Maximiliano llega a comprender profundamente esta realidad extraordinaria gracias a la oración, a la atención con la cual vive la celebración de la Santa Misa, la meditación y la confianza en la Palabra de Dios. Sin duda, la dimensión eucarística es fundamental para la pobreza vivida y predicada por San Maximiliano.
 

No hay que olvidar la comunión espiritual, que también tiene un gran valor como alimento interior, y debe ser cultivada también en los que no la pueden recibir sacramentalmente. Toda su actividad como ministro de Dios, como fraile y  misionero, tanto en la fase formativa como en la de la madurez, «gira» en torno al misterio eucarístico. En la vida apostólica de la Ciudad de la Inmaculada, a menudo los frailes están llamados a unirse entorno al Sacramento.

La pobreza del Padre Kolbe, por lo tanto, tiene como objetivo asemejarse a  la de Cristo y a la de Francisco: son sus puntos de referencia absolutos. Sin embargo, proféticamente, vive y enseña un estilo pobre, que también tiene en cuenta la situación cultural y espiritual de la Iglesia y de la Orden de los Frailes Menores Conventuales. Como consecuencia el estilo del religioso se caracteriza por una mezcla de sencillez y de acogida de cuanto el Padre dona. En concreto es necesario confiar incondicionalmente en su Bondad, siguiendo el ejemplo de Cristo y de la Inmaculada, que experimentan un camino de despojo y se ofrecen por el bien de la humanidad. Es la  pobreza sobrenatural practicada por San Maximiliano en línea con toda la tradición franciscana, y que representa, a su parecer, también el punto de partida para la renovación de los Frailes Menores Conventuales.

Por lo tanto, se debe poner toda la confianza en Dios y confiar en la protección maternal de la Inmaculada. Esto significa, por lo que se refiere a la dimensión ascética, que debemos «derribar» cada vez más el egoísmo y el egocentrismo, a favor de una gran apertura de mente y de corazón. Ser pobres, según el testimonio y la enseñanza del mártir polaco, significa tomar conciencia de que estamos protegidos y apoyados siempre por el amor de Dios, que se manifiesta a través de la maternidad de María.
 

El don de sí mismo y la pobreza para Maximiliano nacen de la fuente de la Eucaristía. Se trata de  recibir el amor de Cristo y siguiendo su ejemplo nace y se desarrolla una vida espiritual caracterizada por el ofrecimiento y por el hacerse pequeño para la salvación de la humanidad. Miremos, pues, a su profundo deseo de conformarnos al Señor, que nos permite ser extremadamente sensibles y disponibles a aceptar las pobrezas que están a nuestro alrededor, con el fin de beneficiar a los que sufren y buscan nuestro apoyo. La pobreza del santo polaco es la expresión y el resultado de una jornada vivida en el amor de Cristo y en su presencia eucarística. Esto lo ayuda a recorrer un camino de humildad y de apoyo a los pobres, camino que representa  una maravillosa profecía en la Iglesia.
 
Para reflexionar
¿La participación en la Misa me da la posibilidad de contemplar la pobreza de Cristo?
¿Mi amor por la Eucaristía se expresa en gestos de sencillez y de hospitalidad?
¿Puedo ser un don para los hermanos con el poder de la Eucaristía?
¿El despojo de Cristo es para mí una invitación a recorer un itinerario de esencialidad para ser don para los hermanos?
¿Qué gestos de pobreza me propongo para realizar un significativo crecimiento espiritual?
 
 
 

¿Quieres consagrarte a La Inmaculada?

 
¿Quieres entregarle a La Inmaculada toda tu vida, tu pasado,
tu presente y futuro, tu alma y todo tu cuerpo?
 
¿Quieres volverte “loco” por pertenecerle a Ella?
 
Acepta el reto de hacer algo que por tí mismo no puedes.
 
Confia ciegamente en Ella, déjate habitar por Ella.
 
Agárrate a María sabiendo que es el mejor y más seguro camino para pertenecerle
a Jesucristo y por Él a Dios Padre en el Espíritu Santo.
 
Vive con la alegría de tener una Madre
que te cuida en medio de todas las dificultades
 
Consagrarse a María es dejarlo todo en sus manos, es ofrecerse a trabajar sin límites por tu propia conversión y por la conversión de todos, especialmente la de los que están más alejados de la Iglesia.
Consagrarse a La Inmaculada es querer sufrir y vivir por amor a su Hijo JesuCristo; es ofrecerlo todo a Aquella por la que te llegan todas las gracias.
 
 
Esto es lo que han vivido hombres como San Maximiliano María Kolbe. ¿De dónde sacó Kolbe la fuerza para vivir con tanto amor hasta el extremo y tanta fecundidad apostólica? Su secreto fue su total e incondicional consagración a la Inmaculada. Decía: “la Inmaculada es el medio más corto, más rápido y más fácil para llegar a ser santos”, porque Ella es la “Mediadora de todas las gracias” y el modelo de todas las virtudes.
 
 
Entonces...¿quieres consagrarte a La Inmaculada?
 
Prueba. No tengas miedo. Pon toda tu voluntad y todo tu amor en ello. Notarás una gran alegría. Y, luego, a no desfallecer, a renovar cada día esta consagración, a dejarte guiar por Ella, a entregarte sin reservas en lo concreto de la vida, hasta la Eternidad, siempre en sus manos purísimas.
 
Aquí te ofrecemos un libro con unas fichas para que
te prepares para consagrarte a la Inmaculada.
 
Léelo, reza con él, medita con él. Busca entre sus páginas la Voluntad de Dios y de La Inmaculada en tu vida y si finalmente quieres dar el paso de Consagrarte a la Virgen, según este camino de santidad trazado por San Maximiliano María Kolbe, busca un sacerdote o ponte en contacto con nosotros: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla..">Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla..
 
Te ayudaremos a buscar el momento donde realizar con pleno consentimiento y preparación tu entrega total a la Virgen Inmaculada.
 
¡Atrévete, tu Madre María te espera!
Ya estamos rezando por tí.
 
 
Adjuntos:
Descargar este archivo (Preparacion_Consagracion_Inmaculada.pdf)Libro de preparación para la Consagración a La Inmaculada[Libro que mediante varias fichas, ayuda a todas las personas que quieran consagrarse a la Virgen Inmaculada, según la fórmula de consagración de San Maximiliano María Kolbe establecida el movimiento La Milicia de la Inmaculada (MI)]332 kB