La Medalla Milagrosa

El 27 de noviembre es la fiesta de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. Todos sabemos la confianza que tenía San Maximilano en estas "balas". Esa confianza dió muchos frutos. Mirad lo que cuanta él mismo, acaecido en 1922: "De todo corazón expreso mi agradecimiento a la Santísima Virgen María por la conversión, del todo inesperada, del señor N. Éste, muy culto, pero débil en la fe, afirmaba que necesitaba argumentos más claros para creer, y se confesaba hereje. Un miembro de la Milicia de la Inmaculada [seguro que el mismo p. Kolbe] le prestó un buen libro, que no le interesó mucho; le ofreció entonces una "Medalla Milagrosa". El mismo día esa persona, de manera realmente inesperada, hizo una sincera confesión que terminó con un copiso llanto. ¡Gloria a la Inmaculada!".

San Maximiliano tuvo muchas experiencias como ésta. ¡Renovemos nuestro compromiso de repartir con fe y amor cuantas más medallas mejor, y ¡gloria a la Inmaculada!