Necesitamos signos: la Medalla Milagrosa

"Durante la conversación vi en su cuello un cordoncito azul, precisamente el de la medallita. "Tiene a Medalla -pensé- entonces la batalla está ganada". EK 1066.

Hoy es el día de la Virgen de la Medalla Milagrosa. El párrafo anterior es muy breve, es un extracto de las victorias que la Inmaculada a través de Su Medalla ha logrado, y que relata el Padre Kolbe con esa Fe tan segura: "tiene la Medalla, entonces la batalla está ganada".

No sólo somos alma, somos cuerpo, y necesitamos cosas materiales para sobrevivir, cosas materiales también para nuestro ser cuerpo-alma, y las necesitamos con urgencia. Tenemos necesidad de conocer a Dios, y lo podemos hacer con la razón que Él nos ha dado. Pero también mediante Su Revelación, en que nos dice cómo es, que nos ama, que quiere que le tratemos y le queramos, que le pidamos. Más aún, se hace hombre, se hace niño, ¡se hace pan! ¡Para que lo comamos porque somos cuerpo y necesitamos alimentarnos con un pan que no es sólo pan! Queremos abrazarlo, cogerlo, contemplar su imagen pintada o esculpida por artistas inspirados, queremos tocarlo, necesitamos tocarlo, aferrarnos a su manto incluso con un arrebato, necesitamos, necesito, ver cruces, su faz barbuda o imberbe, triunfal o magullada... ver, tocar, besar, agarrar con diferente suavidad... Y a la Virgen también. Ella misma dio las instrucciones para hacer la Medalla que con toda razón se llama Milagrosa porque sabe, vaya si sabe, que nuestras manos pecadoras quieren tocarla, coger su manto, llorarle de rodillas mientras nos acaricia el pelo; por eso nos dio una medallita, compendio de mariología, que poder colgarnos al cuello y besar, que es como besarla a Ella. Y Ella, obrará. Nos lo ha prometido y el Padre Maximiliano María Kolbe no tenía ninguna duda.

 

Isael.