Feliz dia Madre Inmaculada

FELIZ DIA, MADRE INMACULADA

Madre nuestra Inmaculada, en este tu dia, tus hijos e hijas de la Milicia de la Inmaculada,repartidos por todo el mundo, acudimos más que nunca a ti para entregarte totalmente nuestras vidas. Acéptalas y haz que seamos fieles testigos de tu Hijo, para que triunfe tu Corazón Inmaculado en el mundo.

¡ Oh María, sin pecado concebida, ruega por nostros que recurimos a ti !

"Aunque la dignidad de la Maternidad divina
constituya la razón principal de todos sus privilegios,
la primera gracia que Ella recibió de Dios fue su Inmaculada Concepción"
San Maximiliano Kolbe

¿Quién eres tú, Oh Inmaculada?

"¡Oh Inmaculada, Inmaculada, Inmaculada, Inmaculada! ¡Qué dulce, qué agradable al corazón de un hijo, tu santo nombre!, ¡Qué bien resuena en el alma! ¡Qué estupenda melodía!”

San Maximiliano Kolbe

Para prepararnos a la ya inminente fiesta de nuestra querida Madre Inmaculada, ofrecemos aquí la homilia que dio el Santo Padre Benedicto XVI hace unos años en el mismo dia de su fiesta.

HOMILÍA DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI
FIESTA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN

Jueves 8 de diciembre de 2005

Queridos hermanos en el episcopado y en el sacerdocio;
queridos hermanos y hermanas:

Hace cuarenta años, el 8 de diciembre de 1965, en la plaza de San Pedro, junto a esta basílica, el Papa Pablo VI concluyó solemnemente el concilio Vaticano II. Había sido inaugurado, por decisión de Juan XXIII, el 11 de octubre de 1962, entonces fiesta de la Maternidad de María, y concluyó el día de la Inmaculada. Un marco mariano rodea al Concilio. En realidad, es mucho más que un marco: es una orientación de todo su camino. Nos remite, como remitía entonces a los padres del Concilio, a la imagen de la Virgen que escucha, que vive de la palabra de Dios, que guarda en su corazón las palabras que le vienen de Dios y, uniéndolas como en un mosaico, aprende a comprenderlas (cf. Lc 2, 19. 51); nos remite a la gran creyente que, llena de confianza, se pone en las manos de Dios, abandonándose a su voluntad; nos remite a la humilde Madre que, cuando la misión del Hijo lo exige, se aparta; y, al mismo tiempo, a la mujer valiente que, mientras los discípulos huyen, está al pie de la cruz.

Profunda y preciosa oración a la Virgen

Señora, Santa María, tú eres la mujer que el Génesis anunciaba que pisaría la cabeza de la serpiente. Tú eres la Hija de Sión, a quien los profetas invitaron a la mayor alegría, porque el Señor te habitaba. Tú eres la novia que el salmista canta e invita a engalanarse, porque el Rey se ha enamorado de ella. Tú eres la esposa del Cantar de los Cantares, la amada a la que corteja Dios, y la lleva al huerto cerrado, a la viña en flor. Tú eres la joven a la que el Ángel Gabriel llamó Llena de gracia, amada de Dios. Tú eres la bendita entre todas las mujeres, ante quien Isabel, la madre de Juan Bautista, exultó de alegría. Tú eres la Nazarena, joven creyente, que dio crédito a la revelación divina y asumió la vocación más sobrecogedora de la historia. Tú eres la peregrina, andariega, solidaria, servicial, capaz de echarse a los caminos, abandonada a la Providencia. Tú eres la orante, la iniciada en las Escrituras, que sabe iluminar la historia desde la luz de las profecías. Tú eres la madre de la Palabra hecha carne, la que dio a luz al Hijo de Dios, al Verbo eterno hecho hombre. Tú eres la meditativa de las palabras y acontecimientos que excedían tu comprensión y que acrisolaron tu fidelidad. Tú eres la mujer fuerte, recia, que se mantuvo de pie ante la prueba, cimentada sobre la confianza que te daba la Palabra de Dios. Tú eres la madre de la nueva humanidad, de todos los hombres redimidos por la cruz de tu Hijo Jesús. Tú eres la madre de la Iglesia, la intercesora y medianera. Y al contemplar esta historia de predilección que Dios tuvo contigo, la Iglesia te invoca como Madre de Dios, Inmaculada, Asunta al cielo. ¡Ruega por nosotros, intercede por nosotros! Tú, causa de nuestra alegría. Tú, refugio de los pecadores. Tú, auxilio de los cristianos.

Ángel Moreno de Buenafuente

SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA, 8 diciembre

MARÍA INMACULADA, PATRONA DE LA ORDEN FRANCISCANA

Salve, milagro primero de Cristo;
Salve, compendio de todos sus dogmas.
Salve, celeste escalera que Dios ha bajado;
Salve, oh puente que llevas los hombres al cielo.

Oración de gratitud a María Inmaculada:

Gracias por ser Santa María. Gracias por haberte abierto a la gracia, y a la escucha de la Palabra, desde siempre.

Gracias por haber acogido en tu seno purísimo a quien es la Vida y el Amor.

Gracias por haber mantenido tu "Hágase" a través de todos los acontecimientos de tu vida.

Gracias por tus ejemplos, dignos de ser acogidos y vividos.

Gracias por tu sencillez, por tu docilidad, por esa magnífica sobriedad, por tu capacidad de escucha, por tu reverencia, por tu fidelidad, por tu magnanimidad, y por todas aquellas virtudes que te hacen hermosa y que Dios nos permite contemplar.

Gracias por tu mirada maternal, por tus intercesiones, tu ternura, tus auxilios y orientaciones.

Gracias por tantas bondades. En fin, gracias por ser Santa María, Madre del Señor Jesús y nuestra. Amén.

Novena a LA INMACULADA, día 8º

DÍA 6: HUMILDAD

Texto bíblico: (Lucas 1, 46-48) Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios mi Salvador, porque el miró con bondad la pequeñez de su servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz."

REFLEXIÓN: Dios se complace en María sobre todo por su humildad. Cada momento y cada acontecimiento de su vida Ella lo supo vivir como don de Dios para aceptar y amar.

De los escritos de San Maximiliano Kolbe: Que cada caída, aunque sea gravísima y repetida, nos sirva siempre y solamente como escalón hacia una perfección más alta. Por esto sólo, en efecto, la Inmaculada permite una caída, para curarnos del orgullo, de la soberbia, y para empujarnos a la humildad y hacernos de tal manera más dócil a las gracias divinas.

Rezo del Santo rosario

Novena a LA INMACULADA, día 7º

DÍA 5: EL SUFRIMIENTO

Texto bíblico: (Juan 19, 25-27)Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre, con su hermana María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a su madre y cerca de ella al discípulo a quién él amaba, Jesús le dijo: "Mujer, aquí tienes a tu hijo". Luego dijo al discípulo: "Aquí tienes a tu madre". Y, desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa".

REFLEXIÓN: María permanece a lado de Jesús no sólo en la alegría de la Navidad, sino también en el momento del dolor y de la muerte. Fiel a la misión recibida a los pies de la cruz, permanece también a lado de cada uno de nosotros en cada instante de nuestra vida.

De los escritos de San Maximiliano Kolbe: A veces se desencadenará a nuestro alrededor la tempestad, caerán los rayos, pero nosotros, consagrados ilimitadamente a la Inmaculada, estaremos seguros de que no nos sucederá nada, mientras nuestra óptima Madrecita no lo permita, y descansaremos agradablemente trabajando y sufriendo por la salvación de las almas.

Rezo del Santo rosario

Novena a LA INMACULADA, día 6º

DÍA 4: LA CARIDAD

Texto bíblico: (Juan 2, 1-5) "Tres días después se celebraron unas bodas en Caná de Galilea y la madre de Jesús estaba allí. Jesús también fue invitado con sus discípulos. Y como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: «No tienen más vino». Jesús le respondió: « Mujer ¿que tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía.».Pero su madre dijo a los sirvientes: «Hagan todo lo que Él les diga»."

REFLEXIÓN: María se da cuenta de la situación difícil en la cual se encuentran los esposos, porque ama. Mira a su alrededor no para descubrir lo que hace falta sino para ir al encuentro de quien se encuentra en dificultad.

De los escritos de San Maximiliano Kolbe: Amar al prójimo, no porque éste sea simpático, útil, rico, influyente o sólo porque es agradecido. El amor autentico se eleva por encima de la criatura y se sumerge en Dios: en El, por El y por medio de él ama a todos, buenos y malos, amigos y enemigos. ¡A todos le ofrece una mano llena de amor, por todos ora, sufre, a todos les desea el bien, la felicidad, ya que es Dios quien lo quiere!... El que, con la oración a la Inmaculada en sus labios o en lo profundo de su corazón, purificado por el sufrimiento e inflamado por un ardiente fuego de amor a Dios, empujado por este amor, hace lo que puede para ganar el mayor número de almas para Dios a través de la Inmaculada, librarlas de las ataduras del mal y hacerlas felices, él y solo él celebrará el triunfo.

Rezo del Santo rosario

Novena a LA INMACULADA, día 5º

Texto bíblico: (Mateo 12, 46-50) "Mandaran a decir a Jesús: «Tu Madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren hablarte». Jesús les respondió: ¿«Quien es mi madre, quienes son mis hermanos»? Y señalando con la mano a sus discípulos agregó: «Estos son mi madre y mis hermanos. Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre."

REFLEXIÓN: El verdadero amor materno sabe desapegarse. La Virgen supo desapegarse de Jesús para permitirle que cumpliera su misión.

De los escritos de San Maximiliano Kolbe: Abandona todo y a todos y sigue a Jesús. Conoce, imita a Jesucristo y "habla cada vez más de Jesucristo y Éste Crucificado". Cada día una mirada a la Cruz.

Gesto: Ofrecemos a la Virgen algo a la cual nos sentimos apegado.

Novena a LA INMACULADA, día 4º

Texto bíblico: (Lucas 2, 22. 25 ss.)"Cuando llegó el día fijado por la ley de Moisés para la purificación llevaron el niño a Jerusalén para presentarlo al Señor. Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón. Conducido por el Espíritu Santo fue al templo y cuando los padres de Jesús llevaron al niño Simeón lo tomó en sus brazos y alabó a Dios. Su padre y su madre estaban admirados por lo que oían decir de Él. Simeón después de bendecirlos dijo a María: «Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel, será signo de contradicción y a ti misma una espada te atravesará el corazón.»

REFLEXIÓN: EL Dios hecho hombre asume sobre sí la condición humana con todas sus contradicciones. María lo comprende pero está cubierta por el amor de Dios, por su paterna solicitud, por su providencia y esto le es suficiente para seguir esperando.

De los escritos de San Maximiliano Kolbe: Abandónate cada día más en las manos de Jesús y de la Inmaculada. No te apenes por las contrariedades y las dificultades; déjaselo todo a la Inmaculada. Ella puede todo: hará lo que desee.

Rezo del Santo rosario