San José de Cupertino, franciscano convental enamorado de La Inmaculada

18 septiembre

Y ¿qué decir de su devoción filial y conmovedora a la santísima Virgen? Desde la juventud aprendió a permanecer largos ratos en oración ante la Virgen de las Gracias, en el santuario de Galatone. Luego, se dedicaba a contemplar la imagen, tan querida para él, de la Virgen de la Grottella, que lo acompañó durante toda su vida. Por último, desde el convento de Ósimo, donde pasó sus últimos años, dirigía a menudo la mirada hacia la basílica de Loreto, secular centro de devoción mariana.
Para él María fue una verdadera madre, con la que mantenía relaciones filiales de sencilla y sincera confianza. Aún hoy repite a los devotos que recurren a él: "Esta es nuestra protectora, señora, patrona, madre, esposa y auxiliadora
". (Juan Pablo II, en su mensaje con motivo del 400 aniversario del nacimiento del santo)

Biografía (síntesis) en: http://www.fratefrancesco.org/santos/ofmconv/09-18-copertino.htm