Oración a María de San Pedro de Alcántara

Lógicamente, no sólo San Francisco y Santa Clara amaron con indecible amor a la Madre del Señor. Toda la Orden lo ha hecho y lo hace, y especialmente sus mejores hijos, entre ellos, San Pedro de Alcántara, quien rezaba así:

¡Oh María, María, María, Virgen Santísima, Madre de Dios, Reina del cielo, Señora del mundo, Sagrario del Espíritu Santo, Lirio de pureza, Rosa de paciencia, Paraíso de deleites, Espejo de Castidad, Dechado de inocencia! Ruega por este pobre desterrado y peregrino, y parte con él de las sobras de tu abundantísima caridad.