¡Dios con nosotros! ¡Gracias, Madre, por tu sí!

"Aquí se hizo carne el Verbo de Dios". Este altar está en Nazaret, en el santo lugar dónde el Hijo Único de Dios se hizo hombre en las entrañas purísimas de la Virgen María.

Por ayer ser domingo, hoy estamos celebrando la Anunciación del Señor. Contemplemos admirados tan gran misterio. ¡Dios ha asumido nuestra fragilidad para rescatar a los que estamos hundidos por el peso de nuestro pecado! ¡Gracias, Madre Inmaculada, porque has creído, porque has dicho sí, porque has aceptado al que nos trae la salvación, al que es nuestra salvación! ¡El Cielo está dentro de ti! ¡La vida es el mejor don! ¡Bendita tú, Madre querida, entre todas las mujeres! ¡Ayúdanos a confiar! ¡Que también nosotros engendremos en nuestro interior a Jesús y le demos a luz con nuestras obras de amor al prójimo!