Las últimas palabras marianas de Benedicto XVI

El pasado jueves 28 de febrero, a las 20:00 horas, se hizo efectiva la renuncia de Su Santidad, Benedicto XVI, al ministerio petrino, tal y como había anunciado en su declaración del 10 de febrero, hecha pública el día 11 de febrero, a la sazón Festividad de Nuestra Señora de Lourdes.

 

 

 

En estas últimas semanas de su pontificado, el Santo Padre ha pronunciado diversos discursos y homilías. Aunque no se haya referido específicamente en ellos a temas marianos, queremos resaltar los fragmentos en los que ha hecho mención a Nuestra Madre. Como veremos, se trata de peticiones de ayuda e intercesión, exhortaciones a la confianza filial a la Virgen María, Madre de la Iglesia, que nos lleva “de la mano” a su Hijo Jesús.

 

Declaración de renuncia, domingo 10 de febrero de 2013

 

Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice.

 

Homilía, Miércoles de Ceniza, 13 de febrero de 2013

 

Que nos acompañe en este tiempo la Virgen María, Madre de la Iglesia y modelo de todo auténtico discípulo del Señor.

 

Ángelus, domingo 17 de febrero de 2013

 

Y para estar con Él dirijámonos a la Madre, María: invoquémosla con confianza filial en la hora de la prueba, y ella nos hará sentir la poderosa presencia de su Hijo divino, para rechazar las tentaciones con la Palabra de Cristo, y así volver a poner a Dios en el centro de nuestra vida.

 

Ángelus, domingo 24 de febrero de 2013

 

Invoquemos la intercesión de la Virgen María: que ella nos ayude a todos a seguir siempre al Señor Jesús, en la oración y en la caridad activa.

 

En español: Que la Santísima Virgen María nos siga llevando de su mano hacia su divino Hijo. Muchas gracias, y feliz domingo a todos.

 

Audiencia general, miércoles 27 de febrero de 2013

 

Invoquemos la intercesión maternal de la Virgen María, Madre de Dios y de la Iglesia, para que nos acompañe a cada uno de nosotros y a toda la comunidad eclesial; a Ella nos encomendamos, con profunda confianza.

 

En español: Imploremos todos la amorosa protección de la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia. Muchas gracias.

 

Palabras de despedida a los cardenales, jueves 28 de febrero de 2013

 

La Iglesia vive, crece y se despierta en las almas, que —como la Virgen María— acogen la Palabra de Dios y la conciben por obra del Espíritu Santo; ofrecen a Dios la propia carne y, precisamente en su pobreza y humildad, se hacen capaces de generar a Cristo hoy en el mundo.