Mamá

No me gusta el sentimentalismo o la sensiblería en la piedad, y muchas veces temí que llamar a la Santa Virgen, mamá, podría ser sensiblería.

Pero cuando comprendí que el Padre Kolbe, ese gran santo de los tiempos modernos, hombre de fuerza y alma viril a 100% se atrevía a llamar a la Santa Virgen, Mamá, y después cuando la estatua de Fátima fue llevada a Roma para la jornada de las familias, y miré que el Papa posaba su mano como un niño sobre la mano de la Santa Virgen, sobre el corazón de la Santa Virgen, entonces comprendí todo.

Ahora, desde hace cierto tiempo, yo también me atrevo a llamar a la Santa Virgen, mamá...


Fuente: www.mariedenazareth.com
Padre Marie-Joseph
In Etre la joie de Dieu, un apôtre franciscain au XXe siècle,
Editions Parole et Silence, page 385