Octubre mes del Rosario: Misterios Gloriosos

MISTERIOS GLORIOSOS

1er Misterio: La Resurrección del Señor

“Yo soy la resurrección y la vida, el que cree en mí aunque muera, vivirá. Quien vive y cree en mí, no morirá jamás, ¿crees esto?” (Jn. 11, 25-26)

Es Jesús quien pregunta, y la respuesta de Marta está llena de fe. El don de la fe le hace proclamar que Él es el Mesías, el Hijo de Dios vivo que tenía que venir al mundo.

Por los caminos de Judea y Galilea, Jesús anunciaba la buena noticia del Reino de Dios, noticia de esperanza, de futuro, de glorioso amanecer tras la noche oscura.

Madre bendita de la Pascua, afianza nuestra fe, esperanza y amor, para llegar al final de la vida llenos de alegría en la confianza de la eterna presencia de Dios.

2º Misterio: La Ascensión de Jesús al cielo
“Jesús después de hablar a los apóstoles, fue llevado al cielo y está sentado a la derecha de Dios” (Mc. 16, 19)

Los apóstoles volvieron a Jerusalén llenos de alegría, su Maestro entraba en la Gloria…

Y para nosotros, la ascensión nuestra al cielo, es un subir continuo, es una disposición de nuestra alma a los asuntos del Señor…es ser misericordiosos: dar gratis lo que gratis recibimos, es usar nuestros bienes materiales siendo solidarios y para el bien común

Madre, enséñanos a ser generosos con los bienes de la tierra y a anhelar en el día a día los bienes eternos.

3er Misterio: La venida del Espíritu Santo sobre el Colegio Apostólico y la Virgen María
“En los últimos días derramaré mi Espíritu sobre todos los hombres y profetizarán sus hijos y sus hijas” (Hch. 2, 17-18)

Pedro salió y habló con voz potente a la muchedumbre y les contagió todo el amor que ardía en su corazón y en el de los apóstoles, y tres mil hombres entraron en la religión del amor, en la Iglesia primitiva.

Ahora que estamos al cuidado del Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, pidamos al Espíritu Santo que repita el milagro de Pentecostés en la Iglesia, y cimentemos la obra de Dios en la oración y en su presencia real.

Madre de la Iglesia, somos débiles, confiamos en tu gracia para que siempre arda en nosotros el fuego de la fe y se convierta en luz para el hermano.

4º Misterio: La Asunción de la Virgen María
“Tú eres la gloria de Jerusalén, Tú, el gran orgullo de Israel, Tú el insigne honor de nuestra raza” (Judit 15, 9)

María, la mujer judía elegida y amada por Dios, fue elevada a los cielos en cuerpo y alma adelantándose a toda la humanidad. Ella es para nosotros un faro de esperanza.

María ya goza eternamente de Dios. También Ella se ha ido a preparar un lugar para sus hijos…, es la Puerta del cielo, que nos espera con los brazos abiertos.

Madre Inmaculada, tus mílites del mundo entero, nos consagramos a ti para que tú dispongas de nosotros, para extender el Reino de Dios.

5º Misterio: La coronación de Nuestra Señora como Reina de todo lo creado
“Como arco iris que brilla entre nubes de Gloria, como rosa en los días de primavera, como lirio junto al manantial…” (Eclo. 50, 7- 8)

El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo la coronan como Reina del universo, es el esplendor final del plan eterno de Dios para nuestra salvación. Nos hace desear el cielo.

Madre Inmaculada, reina en nuestros corazones, en nuestras familias, en la Iglesia…y con las palabras de san Maximiliano te decimos que:

“Acercarnos a Ti, dejar que Tú vivas y obres en nosotros y por nosotros, que Tú misma ames a Dios con nuestro corazón, y pertenecerte sin condiciones… ¡Ese es nuestro ideal!

Letanías a la Virgen