III. Meditaciones sobre el Rosario 2016

El pasado 13 de octubre, celebramos que hace 99 años ocurrió el "milagro del sol" en Fátima.

El 13 de octubre de 1917 y ante una muchedumbre de unas 50 000 personas que recitan el Rosario, se presentó la Virgen a Lucía como Nuestra Señora del Rosario y le pide que haga edificar una capilla en su honor. Anuncia que la I guerra mundial se acabará pronto. Pide también la conversión de los pecadores.

Mientras Nuestra Señora del Rosario se eleva hacia el cielo, la lluvia, que caía a cántaros, se detiene y sale el sol en un cielo azul. Los testigos pueden mirar al sol directamente, lo ven empezar a girar sobre sí mismo, lanzando rayos de luz de diferentes colores. Parecía incluso que el sol se acercaba de la tierra, perturbando la multitud. Luego, después de diez minutos, todo vuelve a lo normal.

“…el sol se detuvo, y empezó de nuevo a bailar; se detuvo de nuevo y volvió a bailar, hasta que pareció desprenderse del cielo, y venir hacia nosotros. Fue un momento terrible!”

Hubo testigos hasta en cinco kilómetros de distancia, y no obstante el observatorio astronómico no encontró nada específico en ese momento.

Hoy meditamos sobre el Rosario con esta excepcional vidente de nuestra querida Madre Inmaculada.

Sor Lucía de Fátima
 
 
El Rosario, nuestra arma mariana contra la «desorientación» del mundo
 
"La decadencia que existe en el mundo es sin duda la consecuencia de la falta de oración. Fue previendo ésta desorientación que la Virgen recomendó con tanta insistencia el rezo del Rosario.
 
"Y como el Rosario es, después de la Santa Liturgia Eucarística, la oración más adecuada para conservar la fe en las almas, el demonio desencadenó su lucha contra él. Desgraciadamente, somos testigos de los desastres que causó. (...)"

"No podemos y no debemos detenernos ni dejarlo, como dice Nuestro Señor, a los hijos de la oscuridad ser más sagaces que los hijos de la Luz. El Rosario es el arma más poderosa para defendernos sobre en el campo de batalla.
"
 
"Si nos dieran un programa más difícil de salvación, muchas almas que se condenarán tendrían el pretexto de que no pudieron realizar dicho programa. Pero ahora el programa es brevísimo y fácil: rezar el Santo Rosario. Con el Rosario practicaremos los Santos Mandamientos, aprovecharemos la frecuencia de los Sacramentos, procuraremos cumplir perfectamente nuestros deberes de estado y hacer lo que Dios quiere de cada uno de nosotros".
 
Carta de Sor Lucía de Fátima a un sacerdote 26-11-1970
Junto a sus primos Francisco y Jacinta,
Sor Lucía fue la 3ª vidente de las apariciones de Fátima.
Desde 1948 ingresó en el Carmelo de Santa Teresa de Coimbra
en régimen de clausura,
profesando votos al año siguiente.Allí moriría en el 2005,
a la edad de 97 años,
siendo muy contadas sus salidas al exterior.
Durante su estancia en el convento,
afirmó haber visto apariciones de la Virgen e incluso de Jesús,
en las que recibió la Promesa de los Primeros Sábados, la Visión de la Trinidad
y la petición de la consagración de Rusia.
Una de las contadas veces que salió del convento
fue para entrevistarse con el papa Juan Pablo II
y comunicarle el tercer misterio.
Recibió sepultura en el cementerio del Carmelo de Santa Teresa, de Coimbra,
donde pasó enclaustrada sus últimos 46 años.
Sus restos fueron trasladados a la iglesia del complejo mariano de Fátima,
para descansar allí junto a los de sus primos.
El 13 de febrero de 2008, el cardenal José Saraiva Martins
anunciaba el inicio de la Causa de beatificación.