! Feliz Fiesta de La Virgen de el Rosario 2017 !

 
Celebramos hoy con gozo la hermosa fiesta de la Virgen del Rosario.
 
Hoy la Iglesia no nos invita tanto a rememorar un suceso lejano cuanto a descubrir la importancia de María dentro del misterio de la salvación y a saludarla como Madre de Dios, repitiendo sin cesar: Ave María.
 
La celebración de este día es una invitación a meditar los misterios de Cristo, en compañía de la Virgen María, que estuvo asociada de un modo especialísimo a la encarnación, la pasión y la gloria de la resurrección del Hijo de Dios.
 
Recemos pues hoy de un modo especial a nuestra Madre, con la oración que más le agrada y que para ella es una corona de "te quieros": El Rosario
 
Oración a la Virgen del Rosario
 
Amada por Dios desde toda la eternidad,
 
viniste al mundo llena de gracia y sin la más ligera sombra de pecado
 
para ser Madre de Jesús y Madre nuestra.
 
Cuando el ángel te saludó en nombre de Dios, respondiste sí a la invitación divina,
 
y el Verbo se hizo carne en tu seno virginal.
 
Desde entonces comenzaste a vivir en íntima comunión con Él los misterios todos de su vida,
 
y te convertiste en Nuestra Señora del Evangelio, de la Redención y de la Gracia.
 
Junto a la Cruz bebiste con tu hijo Dios el cáliz amargo del dolor
 
y unida a Él mereciste para todos los redimidos la vida eterna.
 
El Espíritu Santo descendió en Pentecostés nuevamente sobre Ti
 
y te consagró Madre de la Iglesia.
 
Coronada ahora en el Cielo como Reina y como Madre de todo lo creado.
 
Tu corazón continúa aquí en la tierra. En El confiamos.
 
Madre del Rosario acércate aún más a nosotros.
 
Te pedimos por los que no tienen fe o rechazan tu luz.
 
Por los que no tienen pan.
 
Por los enfermos y por los sanos.
 
Por los que viven angustiados o sufren sin esperanzas.
 
Por los hogares que se elevan y por los hogares que amenazan ruinas.
 
Santifica y fortalece al Papa, el dulce Cristo en la tierra, a los Obispos y sacerdotes,
 
a todos los llamados a seguir más de cerca de Jesucristo.
 
Enciende en sus corazones un fuego que jamás se extinga.
 
Madre del Rosario, únenos a Ti en la tierra y llévanos contigo al Cielo.
 
Amén