Sábado Santo con María

Os ofrecemos a todos los que nos seguís, esta preciosa meditación sobre los Misterios Gozosos del Rosario, que Manuel, miembro de la Milicia de la Inmaculada, realizó el pasado Sábado Santo en la Parroquia de Cristo Resucitado en Madrid.
 
Dejémonos acompañar por La Inmaculada con esta meditación.
Saboreemos lo dulce que es amar y dar la vida por nuestra Madre María.
Que en este tiempo Pascual, la alegría de su Hijo Resucitado nos inunde con su Paz, a través del Corazón Inmaculado de Ella.
 
Meditaciones sobre los Misterios Gozosos del Rosario
Sábado Santo, 4 de abril 2015
Parroquia Cristo Resucitado
Manuel García
 
Oremos en este sábado tan especial, siendo a la vez primer sábado de mes, después del primer viernes de mes, dedicados ambos a los Sacratísimos Corazones de Jesús y de María y que de forma aún más especial han coincidido con el Triduo Pascual.
Viernes Santo donde conmemoramos que El Sagrado Corazón de Jesús fue atravesado para que nacieran de Él los Sacramentos y la Iglesia.
Sábado Santo donde la incipiente Iglesia entonces y la titubeante Iglesia hoy se reúne alrededor de María. Iglesia desconcertada ayer, expectante hoy. Donde la pedagogía de la salvación que Nuestro Señor nos ha concedido pone de manifiesto la importancia de María en la historia de la salvación.
Podría haber sido de otra manera, de forma instantánea la Redención, La Resurrección, pero hasta en eso Jesús da parte de su Gloria a su Santísima Madre, permitiendo que la primera Iglesia se reúna ante María, como así será mañana y en Pentecostés.
María camino seguro, sencillo e Inmaculado para llevarnos a Jesús.
 
1.    LA ANUNCIACIÓN DEL ÁNGEL A NUESTRA SEÑORA
Ayer tomo carne humana, hoy la carne está sepultada.
Pero María guardaba todas esas cosas en Su Corazón. Por eso ella es la Fé, la Esperanza y la Caridad cuando faltó la presencia visible de Nuestro Señor. La Comunión del Jueves Santo seguía guardada de forma inimaginable en el Corazón de Nuestra Señora y es Ella quien en el Primer Sábado Santo sigue Anunciando a Nuestro Señor a Su Iglesia.
Ahora enmudezca toda lengua para que dejemos que la Madre anuncie al Hijo.

2.    LA VISITACIÓN DE NUESTRA SEÑORA A SU PRIMA SANTA ISABEL
La única oración que compuso Nuestra Señora nos acompañará el resto del Rosario.
“Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador, porque ha mirado la humillación de su esclava”.
Con Isabel y en el Sábado Santo proclama el Alma de María la grandeza del Señor. Sabe que es su Salvador y ahora sabe como ha presentado la Obra de La Salvación.
Dios salva a todos y mira a los que se humillan.
 
3.    EL NACIMIENTO DEL HIJO DE DIOS EN EL PORTAL DE BELÉN
Nacimiento y Muerte… y en todo Resurrección.
“Desde ahora me felicitarán todas las generaciones porque el Poderoso ha hecho obras grandes por Mi. Su Nombre es Santo y Su Misericordia llega a sus fieles de generación en generación”.
El gran nacimiento está en el Gólgota. Su Misericordia llega desde la Santa Cruz. Se felicitará a María no solo por ser la Madre Inmaculada, sino por hacer la Voluntad de Dios hasta el final… “Esos son mi Madre y mis hermanos….”
 
4.    LA PRESENTACIÓN DE NUESTRA SEÑORA Y EL NIÑO EN EL TEMPLO
“Él hace proezas con su brazo, dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes. A los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacios.”
Al pié de la Cruz solo los humildes. En el Templo Simeón y la profetisa Ana.
Derriba a los poderosos, rasga el velo del Templo y enaltece a los humildes, la Verónica, el Cirineo, Dimas en el suplicio. Los humildes se llevarán más de lo que dieron a Nuestro Señor. Al rico Pilatos y a Herodes los despidió vacios con el Silencio de Dios.
 
5.    EL NIÑO PERDIDO Y HALLADO EN EL TEMPLO
“Auxilia a Israel su siervo acordándose de Su Misericordia, como lo había prometido a nuestros padres a favor de Abraham y su descendencia para siempre.”
Al Señor lo encontramos en Su Iglesia, alrededor de María y allí auxilia a su pueblo, dentro de Su Iglesia. Y con una promesa que excede lo que nadie vio, ni oyó ni podemos jamás imaginar…
Esta noche Santa de Resurrección lo encontraremos aquí, en Su Iglesia y por medio de María rebosaran los favores a los humildes.