Virgen del Pilar, ruega por nosotros

Hoy celebramos la fiesta de la Virgen del Pilar, patrona de la Hispanidad.

Te pedimos Madre que cuides con dulzura de nuestra nación y de todas las naciones Latinoamericanas con las que compartimos Fe, lengua y corazón.

Que acojas en tus brazos maternos los problemas de tantas familias y personas que sufren dificultades económicas en estos tiempos. Que nos cojas de tu mano y nos nos sueltes, para que España vuelva a ser lo que era y debe seguir siendo: "Tierra de María"

¡ Que España vuelva a ser tu casa, Señora Nuestra !

ORACIÓN DE JUAN PABLO II A LA VIRGEN DEL PILAR

"Doy fervientes gracias a Dios por la presencia singular de María en esta tierra española donde tantos frutos ha producido. Y quiero encomendarte, Virgen santísima del Pilar, España entera, todos y cada uno de sus hijos y pueblos, la Iglesia en España, así como también los hijos de todas las naciones hispánicas. ¡Dios te salve, María, Madre de Cristo y de la Iglesia! ¡Dios te salve, vida, dulzura y esperanza nuestra! A tus cuidados confío esta tarde las necesidades de todas las familias de España, las alegrías de los niños, la ilusión de los jóvenes, los desvelos de los adultos, el dolor de los enfermos y el sereno atardecer de los ancianos. Te encomiendo la fidelidad y abnegación de los ministros de tu Hijo, la esperanza de quienes se preparan para ese ministerio, la gozosa entrega de las vírgenes del claustro, la oración y solicitud de los religiosos y religiosas, la vida y el empeño de cuantos trabajan por el reino de Cristo en estas tierras. En tus manos pongo la fatiga y él sudor de quienes trabajan con las suyas; la noble dedicación de los que transmiten su saber y el esfuerzo de los que aprenden; la hermosa vocación de quienes con su conciencia y servicio alivian el dolor ajeno; la tarea de quienes con su inteligencia buscan la verdad. En tu corazón dejo los anhelos de quienes, mediante los quehaceres económicos procuran honradamente la prosperidad de sus hermanos; de quienes, al servicio de la verdad, informan y forman rectamente la opinión pública; de cuantos, en la política, en la milicia, en las labores sindicales o en el servicio del orden ciudadano prestan su colaboración honesta en favor de una justa, pacífica y segura convivencia. Virgen Santa del Pilar: aumenta nuestra fe, consolida nuestra esperanza, aviva nuestra caridad. Socorre a los que padecen desgracias, a los que sufren soledad, ignorancia, hambre o falta de trabajo. Fortalece a los débiles en la fe. Fomenta en los jóvenes la disponibilidad para una entrega plena a Dios. Protege a España entera y a sus pueblos, a sus hombres y mujeres. Y asiste maternalmente, oh María a cuantos te invocan como Patrona de la Hispanidad. Así sea."

II. Meditaciones sobre el Rosario 2017

San Juan Pablo II y el Rosario
 
 
Todos conocemos el inmenso amor que tenía San Juan Pablo II a María. Tanto que llegó a hacerse mundialmente famoso su lema papal: “Totus Tuus” en clara referencia a la entrega total de su vida a la Virgen.
Incluso gracias a nuestro santo, el rezo del Rosario se vio enriquecido con los Misterios Luminosos.

Meditemos con  San Juan Pablo II y con su Magisterio, los misterios que encierra esta hermosa y poderosa oración.
 
"...Recitar el Rosario, en efecto, es en realidad contemplar con María el rostro de Cristo.  Nadie se ha dedicado como María, a la contemplación de Cristo..."
 
“El Rosario es a la vez meditación y súplica. La plegaria insistente a la Madre de Dios se apoya en la confianza de que su materna intercesión lo puede todo ante el corazón del Hijo.”
 
 
"El Rosario es mi oración preferida. Oración maravillosa en su sencillez y en su profundidad. En esta oración repetimos muchas veces las palabras que la Virgen María escuchó de boca del ángel y de su prima Isabel. A estas palabras se asocia toda la Iglesia. Se puede decir que el Rosario es, en cierto modo, una oración-comentario del último capítulo de la Constitución "Lumen Gentium" del Vaticano II, capítulo que trata de la admirable presencia de la Madre de Dios en el misterio de Cristo y de la Iglesia. Sobre el fondo de las palabras "Dios te salve, María", pasan ante los ojos del que las reza los principales episodios de la vida de Cristo, con sus misterios gozosos, dolorosos y gloriosos, que nos hacen entrar en comunión con Cristo, podríamos decir, a través del corazón de su Madre.
Nuestro corazón puede encerrar en estas decenas del Rosario todos los hechos que componen la vida de cada individuo, de cada familia, de cada nación, de la Iglesia y de la humanidad: los acontecimientos personales y los del prójimo y, de modo particular, de los que más queremos. Así, la sencilla oración del Rosario late al ritmo de la vida humana".

“El Rosario es una escalera para subir al cielo… El Rosario nos proporciona dos alas para elevarnos en la vida espiritual… Es la oración más sencilla a la Virgen, pero la más llena de contenidos bíblicos… Cuando rezamos el Rosario, está la Santísima Virgen rezando con nosotros. En el Rosario hacemos lo que hace María, meditamos en nuestro corazón los Misterios de Cristo”.
 

! Feliz Fiesta de La Virgen de el Rosario 2017 !

 
Celebramos hoy con gozo la hermosa fiesta de la Virgen del Rosario.
 
Hoy la Iglesia no nos invita tanto a rememorar un suceso lejano cuanto a descubrir la importancia de María dentro del misterio de la salvación y a saludarla como Madre de Dios, repitiendo sin cesar: Ave María.
 
La celebración de este día es una invitación a meditar los misterios de Cristo, en compañía de la Virgen María, que estuvo asociada de un modo especialísimo a la encarnación, la pasión y la gloria de la resurrección del Hijo de Dios.
 
Recemos pues hoy de un modo especial a nuestra Madre, con la oración que más le agrada y que para ella es una corona de "te quieros": El Rosario
 
Oración a la Virgen del Rosario
 
Amada por Dios desde toda la eternidad,
 
viniste al mundo llena de gracia y sin la más ligera sombra de pecado
 
para ser Madre de Jesús y Madre nuestra.
 
Cuando el ángel te saludó en nombre de Dios, respondiste sí a la invitación divina,
 
y el Verbo se hizo carne en tu seno virginal.
 
Desde entonces comenzaste a vivir en íntima comunión con Él los misterios todos de su vida,
 
y te convertiste en Nuestra Señora del Evangelio, de la Redención y de la Gracia.
 
Junto a la Cruz bebiste con tu hijo Dios el cáliz amargo del dolor
 
y unida a Él mereciste para todos los redimidos la vida eterna.
 
El Espíritu Santo descendió en Pentecostés nuevamente sobre Ti
 
y te consagró Madre de la Iglesia.
 
Coronada ahora en el Cielo como Reina y como Madre de todo lo creado.
 
Tu corazón continúa aquí en la tierra. En El confiamos.
 
Madre del Rosario acércate aún más a nosotros.
 
Te pedimos por los que no tienen fe o rechazan tu luz.
 
Por los que no tienen pan.
 
Por los enfermos y por los sanos.
 
Por los que viven angustiados o sufren sin esperanzas.
 
Por los hogares que se elevan y por los hogares que amenazan ruinas.
 
Santifica y fortalece al Papa, el dulce Cristo en la tierra, a los Obispos y sacerdotes,
 
a todos los llamados a seguir más de cerca de Jesucristo.
 
Enciende en sus corazones un fuego que jamás se extinga.
 
Madre del Rosario, únenos a Ti en la tierra y llévanos contigo al Cielo.
 
Amén
 

I. Meditaciones sobre el Rosario 2017

Si hay alguien amó sin límites y con "locura" a la Virgen María, ese fue nuestro querido San Maximiliano Kolbe.
 
Aprendamos de él como maestro de oración y con el rezo del Rosario, aumentemos durante toda la vida, nuestro amor a La Inmaculada.
 
"La oración más deseada por La Inmaculada es el rezo de El Rosario.
De la misma manera que Cristo vino a nosotros por María,
nosotros también debemos ir a Él, através de María"
 
San Maximiliano Kolbe

Mes de octubre, mes del Rosario

Mes de octubre, mes del Rosario
 
 
Hemos comenzado el mes de octubre, mes que la tradición de la Iglesia dedica a la oración mariana por excelencia: El Rosario
 
Esa humilde y sencilla oración es la cadena que nos lleva al cielo, porque en la contemplación de cada uno de sus misterios está contenida toda la historia de Salvación.
 
 
Empezamos pues hoy y durante todo el mes una serie de meditaciones sobre el Rosario, para la que nos ayudarán hermanos y hermanas de todos los tiempos que tuvieron un amor incondicional a la Virgen María y a la oración que tanto gusta a nuestra Madre: el Rosario.
 
Leon XIII, el Papa del Rosario
 
 
"El Rosario condensa en él todo el culto que se debe a María. Para honrar a María y merecer sus favores, no existe mejor oración que el Santo Rosario (Encíclica Octobrimense).
 
El Rosario es una oración incomparable y con una eficacia soberana.
Hay sin duda varios medios para obtener la asistencia de María. Sin embargo, estimamos que la institución del Rosario es el mejor y el más fecundo (Encíclica Adjutricem Populi 1895)
 
Para que nuestras súplicas tengan la máxima eficacia recurrimos a María con el Rosario (1891)."
 

 

La Virgen de los Dolores

Unida a la hermosa fiesta de la exaltación de la Cruz que celebramos el pasado 14 de septiembre, está la de la Virgen de los Dolores.

Que el sufrimiento de María al pie de la Cruz nos haga crecer en santidad y amor hacia su Hijo y que sepamos agradecer a nuestro Señor que justo en ese momento, en que éramos redimidos, nos entregase a su Madre como Madre de todos nosotros.

¡Ay dolor, dolor, dolor,
por mi hijo y mi Señor!

Yo soy aquella María
del linaje de David:
¡Oíd, hermano, oíd
la gran desventura mía!

A mí me dijo Gabriel
que el Señor era conmigo,
y me dejó sin abrigo
más amarga que la hiel.
Díjome que era bendita
entre todas las nacidas,
y soy de las doloridas
la más triste y afligida.

Decid, hombres que corréis
por la vía mundana,
decidme si visto habéis
igual dolor que mi mal.

Y vosotras que tenéis
padres, hijos y maridos,
ayudadme con mis gemidos,
si es que mejor no podéis.

Llore conmigo la gente,
alegres y atribulados,
por lavar los pecados
mataron a un Inocente.
¡Mataron a mi Señor,
mi redentor verdadero!
, ¿cómo no muero
con tan extremo dolor?

Señora, santa María,
déjame llorar contigo,
pues muere Dios y mi amigo,
y muerta esta mi alegría.
 

(Himno de vísperas, en la fiesta
de la Virgen de los dolores)

 

SANTÍSIMO NOMBRE DE MARÍA

El evangelista san Lucas, en la escena de la Anunciación, escribe: «Y el nombre de la Virgen era María».

Benedicto XVI decía el 12 de septiembre de 2006:

«Celebramos hoy la fiesta del "Nombre de María". A quienes llevan este nombre -mi madre y mi hermana lo llevaban- quisiera expresarles mi más cordial felicitación por su onomástico. María, la Madre del Señor, recibió del pueblo fiel el título de "Abogada", pues es nuestra abogada ante Dios. Desde las bodas de Caná la conocemos como la mujer benigna, llena de solicitud materna y de amor, la mujer que percibe las necesidades ajenas y, para ayudar, las lleva ante el Señor. Hoy hemos escuchado en el evangelio cómo el Señor la entrega como Madre al discípulo predilecto y, en él, a todos nosotros. En todas las épocas los cristianos han acogido con gratitud este testamento de Jesús, y junto a la Madre han encontrado siempre la seguridad y la confiada esperanza que nos llenan de gozo en Dios y en nuestra fe en él. Acojamos también nosotros a María como la estrella de nuestra vida, que nos introduce en la gran familia de Dios. Sí, el que cree nunca está solo».

Te pedimos, Dios Todopoderoso, que a cuantos celebramos el nombre glorioso de santa María Virgen, ella nos consiga los beneficios de tu misericordia.

Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Natividad de la Virgen: ¡ Feliz cumpleaños Madre Inmaculada !

 
Hoy, 8 de septiembre celebramos la natividad de la Virgen María.
 
Ella que fue concebida sin pecado hace nueve meses, nace a la vida para en pocos años ser el Vaso que acoja en su seno a la verdadera Vida.
 
Para preparar nuestro corazón, como niños ansiosos por tu fiesta de cumpleaños, rezamos contigo el precioso himno de Laudes de tu fiesta.
 
Himno Laudes
 
Hoy nace una clara estrella,
tan divina y celestial,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.
 
De Ana y de Joaquín, oriente de aquella estrella divina,
sale su luz clara y digna de ser pura eternamente:
el alba más clara y bellano le puede ser igual,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.
 
No le iguala lumbre alguna de cuantas bordan el cielo,
porque es el humilde suelo de sus pies la blanca luna:
nace en el suelo tan bella y con luz tan celestial,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.
 
Amén.
 

Fiesta de la Virgen de la Asunción

Hoy los católicos de todo el mundo celebramos con gran alegría que un 1 de noviembre de hace 55 años, el Papa Pio XII declaró solemnemente el Dogma de la Asunción de la Virgen María al cielo.

"Por tanto, después de elevar a Dios muchas y reiteradas preces e invocar la luz del Espíritu de la Verdad, para gloria de Dios omnipotente, que otorgó a la Virgen María su peculiar benevolencia; para honor de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte; para acrecentar la gloria de esta misma augusta Madre y para gozo y alegría de toda la Iglesia, por la autoridad de Nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo y por la Nuestra, pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma de revelación divina que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, cumplido el curso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria Celeste." Bula "Munificentissimus Deus", 37

Este Dogma tal como nos habla S.S. Pio XII, está unido estrechamente al de la Inmaculada y no se explica sin él:
" Ella, por privilegio del todo singular, venció al pecado con su concepción inmaculada; por eso no estuvo sujeta a la ley de permanecer en la corrupción del sepulcro ni tuvo que esperar la redención de su cuerpo hasta el fin del mundo." Bula "Munificentissimus Deus" , 4

Nuestra Madre nos espera en el cielo tal y como fue en la tierra y es Ella la primera en mostarrnos como seremos al final de los tiempos cuando Cristo resucite nuestra carne.


Pedimos a la Virgen de la Asunción que nos ayude a amarla más en este año de la Misericordia; que nos convierta en testigos valientes y que acreciente en nosotros el ardor apostólico por proclamar al mundo entero y a todos los hombres el Amor de Dios.