El poder de intercesión de La Inmaculada

Quienes creen que la Iglesia forma un solo cuerpo inmenso en el cielo como en la tierra, donde toda creatura de Dios tiene su lugar y cuya vida es la oración, una vez que toman conciencia de la santidad y de la dignidad de la Santa Virgen, les resulta imposible, pienso yo, no poder comprender, igualmente, que su papel en los cielos consiste en interceder sin cesar por los fieles de la Iglesia militante, y que nuestra verdadera relación con ella es verla de protegida a protectora, y que en la guerra permanente entre la mujer y la serpiente, la oración es el arma de la nueva Eva, la Madre de Dios.

John Henri Newman
Carta a Pusey, 1866
(Carta a un hermano separado, sobre la devoción mariana de los católicos)

San José de Cupertino, franciscano convental enamorado de La Inmaculada

18 septiembre

Y ¿qué decir de su devoción filial y conmovedora a la santísima Virgen? Desde la juventud aprendió a permanecer largos ratos en oración ante la Virgen de las Gracias, en el santuario de Galatone. Luego, se dedicaba a contemplar la imagen, tan querida para él, de la Virgen de la Grottella, que lo acompañó durante toda su vida. Por último, desde el convento de Ósimo, donde pasó sus últimos años, dirigía a menudo la mirada hacia la basílica de Loreto, secular centro de devoción mariana.
Para él María fue una verdadera madre, con la que mantenía relaciones filiales de sencilla y sincera confianza. Aún hoy repite a los devotos que recurren a él: "Esta es nuestra protectora, señora, patrona, madre, esposa y auxiliadora
". (Juan Pablo II, en su mensaje con motivo del 400 aniversario del nacimiento del santo)

Biografía (síntesis) en: http://www.fratefrancesco.org/santos/ofmconv/09-18-copertino.htm

Natividad de la Virgen María

El día 8 de septiembre celebramos la Natividad de la Virgen María.

San Maximiliano Kolbe nos invita a vivir con gozo y profundidad esta fiesta de María. Él se prepraba haciendo una novena. Y era consciente de recibir gracias especiales en las fiestas de María. El 17 de octubre de 1931, desde el Japón, escribía: "Precisamente el día de la Natividad de la Madre de Dios los hermanos recogieron 93 direcciones para el Kishi [revista que publicaban en lengua japonesa], casi todas de paganos, entre los que se encontraba también un bonzo..."

También nosotros nos felicitamos por el nacimiento de la Santísima Virgen María, nos disponemos a recibir sus gracias y le suplicamos que nos haga buenos apóstoles de su Hijo.

Santa María de los Ángeles

La Inmaculada es la Reina de los Ángeles. El día 2 de agosto celebramos su fiesta. Para san Francisco de Asís tuvo un significado muy especial y así consiguió la Indulgencia llamada del Perdón de Asís (http://www.fratefrancesco.org/esp/signos/indulg.htm). San Maximiliano Kolbe, como franciscano, heredó esta tradición. En 1925 escribió sobre ello, y acababa diciendo: "Un alma que ama sinceramente a la Inmaculada, en esta circunstancia no se acuerda sólo de sus parientes y conocidos, sino que, en la medida en que los deberes de su estado se lo permitan, procura ganar el mayor número posible de indulgncias, a fin de ponerlas en manos de la Inmaculada para que Ella libre del purgatorio a las almas que quiera".

POESÍA DE UNA MÍLITE

La Encarnación


Estaba la Virgen en su aposento
meditando la Escritura;
contemplaba su alma pura,
absorta en su pensamiento.

En su Corazón buscaba,
cual doncella enamorada
de Dios, su presencia amada.
Y el Espíritu Santo la besaba.

El celeste mensajero vino
a anunciarle el Misterio escondido
de los siglos, ya cumplido:
La encarnación del Verbo divino.

“Alégrate, llena de gracia eres”,
asombrado y como pudo,
dijo Gabriel su saludo
a la bendita entre las mujeres.

“Aquí está de Dios su esclava”,
temblorosa y a la vez serena
respondía la humilde nazarena.
Y Dios en humano se trocaba.

De su carne el Verbo se vestía,
y el que sólo tenía Padre
también ahora tiene Madre:
¡Hijo de Dios y de María!

(Mª Elena Velázquez, consagrada a la Inmaculada el 22 de mayo de 2010)

Virgen de las Clarisas de Lerma

Las Clarisas de Lerma (Burgos) son famosas por el florecimiento vocacional que han tenido en los últimos años. ¡Son 150 hermanas! ¡Qué testimonio de amor dan! ¡Es una gozada estar con ellas! Tuvimos la dicha de compartir con ellas en la vigilia de la Inmaculada de 2009 y ahora en el día del Corazón Inmaculado de María. ¡Más que una casualidad, porque al poner las fechas no se buscó que coincidiera con estas fiestas...!

Ésta es la imagen que ellas veneran en la capilla de La Agulera. Cuando explican el sentido de esta imagen, difunden un amor profundo a la Inmaculada. Hablan de María como mujer, que guarda todo en su corazón, que ahí nos tiene a todos, que está embarazada porque siempre está dando a luz a su Hijo al mundo con dolores de parto, pintada de blanco porque es una Mujer eucarística, toda de Dios y como Jesús, sentada pero en camino, etc. Hay que ir allí, escuchar a las hermanas y luego recostarnos en el regazo de María...

María, Inmaculada y Santa

Sólo Dios puede reclamar el atributo de santidad. Por eso decimos en el Gloria: Tu solus Sanctus, “Tú solo eres Santo”.

Por santidad entendemos la ausencia de todo lo que mancha, empaña y degrada la naturaleza racional, y todo lo que hay de más opuesto y de más contrario al pecado y a la culpa.

Decimos que solo Dios es Santo, porque realmente Él posee todos Sus excelsos atributos en tal plenitud que puede decirse con toda verdad que sólo Él los tiene. Así, por lo que se refiere a la bondad, el Señor dijo al joven del Evangelio: “No hay nadie bueno mas que Dios”. Igualmente sólo Él es Poder, sólo Él es Sabiduría, sólo Él es Providencia, Amor, Misericordia, Justicia, Verdad. Esto es cierto; pero hacemos resaltar la Santidad como Su prerrogativa específica porque ella indica mejor que cualquier otro de Sus atributos, no sólo Su superioridad sobre todas Sus criaturas, sino Su diferencia radical de todas ellas. De ahí que leamos en el libro de Job: “¿Puede el hombre llevar razón frente a Dios?, ¿puede ser puro el nacido de mujer? Si ni siquiera la Luna es brillante, ni a Sus ojos son puras las estrellas. Ni a Sus santos los encuentra fieles ni la bóveda del cielo es pura a Sus ojos”.

La caridad de María, por Benedicto XVI

El Papa Benedicto XVI, en la Gruta de Lourdes de los Jardines del Vaticano, el 31 de mayo de 2010, y antes de impartir la bendición apostólica dijo unas palabras a los fieles presentes.

Comentando el episodio de la fiesta del día, la visitación de la Virgen María a su pariente Isabel, el Santo Padre señaló que en este gesto "reconocemos el ejemplo más claro y el significado más real de nuestro camino de creyentes y del camino de la misma Iglesia, que es misionera por naturaleza, está llamada a proclamar el Evangelio por todas partes y siempre, a transmitir la fe a todo hombre y mujer, y en cada cultura".