Flores a María 2018 - 5 mayo

María, maestra de oración
 
 
María fue una mujer enamorada de Dios, de Jesús, del Espíritu.
Todos los días y a todas las horas hablaba con ellos. Sabía que, en su corazón, estaba AQUEL que tanto amaba.

¿Cuánto hace que no rezamos por las mañanas? ¿Y por las noches? ¿bendecimos la mesa siempre?. ¿Nuestro pensamiento y corazón donde lo ponemos en nuestro dia a dia?.
 
Pensamiento de San Maximiliano Kolbe: "…Ahora ha vuelto a florecer el mes de la Madre Divina. No todos ustedes podrán participar en las funciones religiosas del mes de mayo, pero donde hay amor hacia Ella, allí se celebra la función del corazón, interior y esencial. Hagamos lo posible para no desistir de la actividad misionera de la conquista de los corazones para Ella. Oremos para que se dilate su soberanía en las almas. Ofrezcamos para tal fin nuestras penas, nuestros disgustos y sobretodo empeñémonos en hacer que Ella quede contenta de nosotros. Lo conseguiremos si nuestra conciencia está siempre pura. Guardemos con cuidado la inmaculada pureza de nuestra conciencia y si se manchara, preocupémonos de purificarla lo más pronto posible. Un solo acto de amor perfecto hace renacer el alma: sirvámonos frecuentemente de este medio….Oremos, soportemos las pequeñas cruces, amemos mucho a las almas de todos los que nos rodean, sin ninguna excepción, y tengamos confianza: hagamos todo esto con el único fin de que Ella llegue a ser cuanto antes y sobre toda la tierra la Reina de todos y de cada uno en particular."
EK 892. Niepokalanow, 21 de mayo de 1940
 
Florecilla de este dia: reza el Rosario con especial devoción y ofrécelo para que La Inmaculada nos haga constantes en la oración
 

Flores del mes de Mayo - 2018

 

 

Hace poco la alegría de la Resurrección de Cristo nos llenaba
el alma de un gozo y una alegría inmensa.

 Ahora tenemos todo este mes para a seguir acompañando al Resucitado de la mano de su Madre.

Este mes, es también un mes para convertir nuestro corazón

Si cada dia descubrimos en La Inmaculada, un detalle,una faceta nueva,una virtud más y la imitamos,

nuestro corazón cambiará; seguro.

 
Por tanto preparémonos para vivir este mes de mayo bajo la mirada de María.

Ella es verdad que es modelo de todas las virtudes, pero ante todo es una madre amorosa
que se desvela por su hijos y los ama con locura.

Desde esta humilde web intentaremos todos los dias, si es voluntad de la Inmaculada,
acompañaros cada dia con una florecilla sobre María.

Pedimos a nuestra Madre que os sirva de ayuda para acrecentar su amor por Ella.

Dejémonos llenar por su amor....si dejamos entrar a María en nuestras vidas,
las cambiará y las transformará en Cristo.

 

 

 Un abrazo,

La Milicia de la Inmaculada en España

Sábado Santo: esperando con María

"El Sábado Santo es el día del silencio de Dios.

Debe ser un día de silencio, y nosotros debemos hacer de todo para que sea una jornada de silencio, como había sido en aquel tiempo: el día del silencio de Dios.

Jesús puesto en el sepulcro comparte con toda la humanidad el drama de la muerte.

Es un silencio que habla y expresa el amor como solidaridad con los abandonados de siempre, que el Hijo de Dios alcanza colmando el vacío que solo la misericordia infinita del Padre Dios puede llenar.

Dios calla, pero por amor.

En este día el amor – aquel amor silencioso – se hace espera de la vida en la resurrección.

Pensemos, en el Sábado Santo: nos hará bien pensar en el silencio de la Virgen, “la creyente”, que en silencio esperaba la Resurrección.

La Virgen deberá ser el ícono, para nosotros, de aquel Sábado Santo.

Pensar mucho como la Virgen ha vivido aquel Sábado Santo; en espera.

Es el amor que no duda, pero que espera en la palabra del señor, para que se haga evidente y resplandeciente el día de Pascua."

Papa Francisco

Audiencia General 

26 de Marzo de 2016

 

María, Madre de Dios

¡ Qué gózo comezar el año celebrando a María como Madre de Dios !

¡ Ella es eterna bendición de Dios para nosotros, cauce de toda la Gracia, de todas sus gracias !

¡ Feliz año 2018 !

¡ Dios nos bendice !

 

Oración a María Madre de Dios

Santa María, Madre de Dios, tú has dado al mundo la verdadera luz, Jesucristo,

tu Hijo, el Hijo de Dios. Guíanos hacia Él.

Enséñanos a amarle de verdad y a confiar en Él,

a contarle nuestros deseos y esperanzas,

nuestras alegrías y sufrimientos, nuestros errores y pecados,

y nuestra gratitud por todo lo bueno y bello,

y que de esta manera esté siempre ante nuestros ojos

como punto de referencia en nuestra vida.

Amén.

María, Mujer del Adviento

Adviento, tiempo de espera.

Adviento, tiempo de conversión.

Adviento, tiempo de caminar de la mano de María.

Os dejamos esta hermosa reflexión de nuestro querido Papa emérito Benedicto XVI, sobre "María, Mujer del Adviento"

Aprendamos de Ella, Mujer del Adviento.
Benedicto XVI

"La espera es una dimensión que atraviesa toda nuestra vida personal, familiar y social (...). Se podría decir que el hombre vive mientras espera, mientras en su corazón la esperanza esté viva. (...) Nuestra "estatura" moral y espiritual se puede medir por lo que esperamos, según lo que esperemos.

Cada uno de nosotros, por lo tanto, sobre todo en este tiempo que nos prepara para la Navidad, se puede preguntar: ¿Y yo qué es lo que espero? ¿Hacia qué, en este momento de mi vida, tiende mi corazón? Esta misma pregunta se puede hacer a nivel de la familia, de la comunidad, de la nación (...). En el momento que precedió al nacimiento de Jesús, la expectativa del Mesías, es decir, un Consagrado, un descendiente del rey David, que finalmente liberaría al pueblo de toda esclavitud moral y política y que establecería el Reino de Dios, era muy fuerte en Israel. Pero nadie se hubiese podido imaginar que el Mesías nacería de una joven humilde como María (...).

Aprendamos de ella, Mujer del Adviento, a vivir nuestra actividad diaria con un nuevo espíritu, con la sensación de profunda espera, de que sólo la venida de Dios puede llenar."

 

La Medalla Milagrosa: “la munición de la Milicia de la Inmaculada”

 

 

San Maximiliano María Kolbe: “repartir su medalla donde sea posible (...) dejando a la Inmaculada que, tarde o temprano, demuestre lo que Ella sabe hacer”

 

Nuestra Madre Inmaculada nos acerca al tiempo de Adviento, alimentando nuestros corazones con su propia esperanza. En la víspera de este primer Domingo de Adviento, queremos felicitar a la Santísima Virgen, al coincidir con la fiesta de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. Para la Milicia de la Inmaculada (M.I.), esta medalla que mandó acuñar la propia Madre de Dios forma parte de su identidad.

San Maximiliano María Kolbe afirmaba que “la señal exterior de esta consagración a la Inmaculada para siempre (vida, muerte y eternidad) es su Medalla Milagrosa, que los miembros de la M.I. llevan al cuello”. De igual modo, añadía que “haciéndose así instrumentos en manos de la Inmaculada, cada día le rezan con ardiente fervor, repitiendo las palabras que ella misma nos mostró impresas en la Medalla Milagrosa: Oh María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos; además, acordándose también de aquellos cuya salvación desean, añaden: y por cuantos a Vos nos recurren, en particular por los masones; al final incluyen también a aquellas personas cuya conversión anhelan y las nombran una por una con una fórmula genérica, por ejemplo: Y por cuantos te son encomendados, incluyendo así a todos aquellos que en cualquier momento se encomiendan a sus oraciones (...). Es la potencia de la acción que cada día se eleva a la Inmaculada de millares de corazones”. (EK 1046).

 

 

Innumerables son las historias de salvación vinculadas a la Medalla Milagrosa... Probablemente son muchas las almas que habrán podido comprobar las “Victorias de María”, con tan sólo acoger esta bendita medalla. Por eso, en el día de su fiesta, recordemos los consejos de San Maximiliano, acerca de las “balas” (como él denominaba a estas medallitas, por su gran poder, vencedor de toda batalla): “Repartir su medalla donde sea posible, también a los niños, a fin de que bajo su protección tengan las fuerzas suficientes para rechazar las muchas tentaciones e insidias que los amenazan, sobre todo en estos tiempos nuestros. También a aquellos que nunca entran en la iglesia, que tienen miedo a acercarse a la confesión, que están sumergidos en la inmoralidad o viven en la herejía fuera de la Iglesia: ¡oh!, a esos es absolutamente indispensable ofrecerles la medallita de la Inmaculada e invitarlos a llevarla y, asimismo, suplicar con fervor a la Inmaculada por su conversión. Muchos alcanzan su fin incluso cuando alguien no quiere aceptarla en absoluto. Pues bien, incluso se la cosen a escondidas en la ropa y rezan, dejando a la Inmaculada que, tarde o temprano, demuestre lo que Ella sabe hacer. La Medalla Milagrosa, pues, es la munición de la Milicia de la Inmaculada” (EK 1122).

 

Kolbe Medaille 1

Presentación de la Santísima Virgen María

Según una tradición apócrifa, la Virgen María, a la edad de tres años, fue llevada al templo de Jerusalén por sus padres, para ser debidamente educada en la religión junto con otras niñas.

Esta fiesta, típicamente oriental, recuerda la dedicación de la basílica de Santa María la Nueva, construida cerca de Templo de Jerusalén, en el lugar donde se creía que habían vivido los padres de la Virgen.

En verdad, lo que hoy celebramos es la consagración que María hizo de sí misma a Dios, ya desde su infancia, movida por el Espíritu Santo, de cuya gracia estaba llena desde su Concepción Inmaculada.

En esta fecha son muchas las personas que renuevan las promesas de consagración religiosa, recordando la oblación primordial que hizo María de sí misma.

 

Oración

 Te rogamos, Señor, que a cuantos hoy honramos

la gloriosa memoria de la santísima Virgen María,

nos concedas, por su intercesión, participar,

como ella, de la plenitud de tu gracia.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Amén.

II. Meditaciones sobre el Rosario 2017

San Juan Pablo II y el Rosario
 
 
Todos conocemos el inmenso amor que tenía San Juan Pablo II a María. Tanto que llegó a hacerse mundialmente famoso su lema papal: “Totus Tuus” en clara referencia a la entrega total de su vida a la Virgen.
Incluso gracias a nuestro santo, el rezo del Rosario se vio enriquecido con los Misterios Luminosos.

Meditemos con  San Juan Pablo II y con su Magisterio, los misterios que encierra esta hermosa y poderosa oración.
 
"...Recitar el Rosario, en efecto, es en realidad contemplar con María el rostro de Cristo.  Nadie se ha dedicado como María, a la contemplación de Cristo..."
 
“El Rosario es a la vez meditación y súplica. La plegaria insistente a la Madre de Dios se apoya en la confianza de que su materna intercesión lo puede todo ante el corazón del Hijo.”
 
 
"El Rosario es mi oración preferida. Oración maravillosa en su sencillez y en su profundidad. En esta oración repetimos muchas veces las palabras que la Virgen María escuchó de boca del ángel y de su prima Isabel. A estas palabras se asocia toda la Iglesia. Se puede decir que el Rosario es, en cierto modo, una oración-comentario del último capítulo de la Constitución "Lumen Gentium" del Vaticano II, capítulo que trata de la admirable presencia de la Madre de Dios en el misterio de Cristo y de la Iglesia. Sobre el fondo de las palabras "Dios te salve, María", pasan ante los ojos del que las reza los principales episodios de la vida de Cristo, con sus misterios gozosos, dolorosos y gloriosos, que nos hacen entrar en comunión con Cristo, podríamos decir, a través del corazón de su Madre.
Nuestro corazón puede encerrar en estas decenas del Rosario todos los hechos que componen la vida de cada individuo, de cada familia, de cada nación, de la Iglesia y de la humanidad: los acontecimientos personales y los del prójimo y, de modo particular, de los que más queremos. Así, la sencilla oración del Rosario late al ritmo de la vida humana".

“El Rosario es una escalera para subir al cielo… El Rosario nos proporciona dos alas para elevarnos en la vida espiritual… Es la oración más sencilla a la Virgen, pero la más llena de contenidos bíblicos… Cuando rezamos el Rosario, está la Santísima Virgen rezando con nosotros. En el Rosario hacemos lo que hace María, meditamos en nuestro corazón los Misterios de Cristo”.
 

I. Meditaciones sobre el Rosario 2017

Si hay alguien amó sin límites y con "locura" a la Virgen María, ese fue nuestro querido San Maximiliano Kolbe.
 
Aprendamos de él como maestro de oración y con el rezo del Rosario, aumentemos durante toda la vida, nuestro amor a La Inmaculada.
 
"La oración más deseada por La Inmaculada es el rezo de El Rosario.
De la misma manera que Cristo vino a nosotros por María,
nosotros también debemos ir a Él, através de María"
 
San Maximiliano Kolbe