“Ella”: El mejor antídoto contra yo

 
En la festividad de la Inmaculada Concepción del pasado 8 de diciembre tuvimos el gozo de que 80 nuevos mílites españoles se consagraran a la Inmaculada: en Roma, en Granollers y en Murcia.
 
Compartimos con vosotros el precioso y bello testimonio de lo vivido y sentido por uno de ellos en ese dia, en el que entregó total y completamente su vida a La Inmaculada .
 
Que su ejemplo de lo vivido nos sirva a todos para fortalecer nuestra entrega total y completa a La Virgen.
 
¡ Gracias Joaquín por compartir con nosotros lo vivido y darnos la oportunidad de asomarnos a tu corazón, que ahora está totalmente lleno de Ella !
 
 
“ELLA”: EL MEJOR ANTÍDOTO CONTRA “YO”
 
Cuando era muy pequeño tenía claro que era frágil, que no podía avanzar sin apoyarme en la mano que, atenta a mis titubeantes pasos, me acompañaba de manera imperceptible pero constante, y continuaba mi caminar errático, inseguro, pero confiado en que, si caía, esa mano estaba presta a levantarme, a consolarme, a limpiar mis heridas, a desinfectarlas, a enjugar mis lágrimas, a escuchar mis quejas inconexas, infantiles, y a, finalmente, acunarme en su regazo, hasta que me quedaba dormido, reconfortado al oír el latido de su corazón que me transmitía seguridad y alivio.
 

Conforme crezco, y gracias a esa confianza que mi madre me transmite, voy sintiéndome más seguro y capaz de hacer cosas por mí mismo, y voy siendo más independiente, y rompiendo ese cordón umbilical invisible que aún me liga a ella, que pasa de ser mi apoyo, mi muleta, mi consejera, a ser la pesada que me enseña lo que está bien y lo que no, la que no me deja llegar a la hora que yo quiera, la que me recuerda que debo ordenar mi habitación, servir a los demás en la mesa antes que a mí mismo, estar pendiente de los demás, ser considerado con el prójimo ….” los demás, el prójimo …”.
Pero yo, a medida que cumplo años, cada vez sigo menos esos consejos, porque “yo ya soy mayor de edad”, “yo tomo mis decisiones”, “yo no le tengo que dar explicaciones”, “yo sé lo que hago”, y otra serie de determinaciones que tienen a mi querido y admirado “yo” como protagonista. Y sin darme cuenta, “yo” va sustituyendo a “mi mamá”, porque ya soy alguien maduro, adulto, con experiencia, y estoy, en definitiva, encantado de haberme conocido.

Y mi madre va quedando en un rincón de mi vida, con su pesadez, sus manías y su incapacidad para entender los tiempos que vivimos, de los que YO soy un gran experto, por supuesto.

Los errores, los golpes, los accidentes, los desengaños, las frustraciones, el alejamiento de ella, y de los demás, para centrarme en la adoración a mi dios YO, son lo siguiente. Y ella me lo recuerda siempre que le dejo: “los otros. No YO”.

María, la Madre por excelencia, me recuerda que dejar el YO es la única manera de entregarme a la verdadera felicidad. Ella no me sermonea; me da una clase práctica de dejarse hacer, y me pide que haga lo mismo, para ayudarme a abandonar ese YO al que tanto me cuesta renunciar.
 

El pasado día 8 de diciembre, en el Eremitorio de Nuestra Señora de la Luz, en la sierra que flanquea el sur de la ciudad de Murcia, pedí a María  que me volviera a coger de la mano, que me guiara en mi caminar vacilante, que me consolara y limpiara en mis caídas, y que reforzara ese cordón umbilical que nunca ha dejado de existir con ella, aunque me empeñe en ignorarlo, y hasta en cortarlo. Me cobijo bajo su manto para que ella me proteja y, a cambio, le consagro todo mi ser, todo lo bueno y lo malo que hay en mí.
 
Quiero hacer real el “fiat” que fue el referente de su vida en la Tierra, sin preguntas, sin demanda de explicaciones, sin vehemencia, haciéndose la última la que era la primera, la Bendita entre todas las mujeres.

San Maximiliano Kolbe, el “loco de la Inmaculada”, fue mi inspiración para ello. El se percató muy bien de que no era posible encontrar a Cristo sin antes imitar a Su Madre, en cuya vida YO fue un personaje olvidado, inexistente. Él lo creyó y, sobre todo, lo vivió, y no lo dejó pasar como un discurso con bonitas palabras y violines de fondo: lo hizo carne en su vida.

El Hermano Héctor, con su paciencia y su capacidad para transmitir ese entusiasmo por las enseñanzas del santo polaco, me ayudó a comprender mejor el amor que, contagiado por el de Ella, fue el motor de su vida. Y es justo reconocer que, sin su labor, sin su reflexión y su discernimiento, muchas cosas de las que he aprendido nos hubieran pasado desapercibidas.
 

Fue inmensa la alegría que la Consagración a la Inmaculada me regaló, la sensación de que  mi vínculo con Ella se hacía más estrecho me puso la carne de gallina,  porque decía en voz alta que quería volver a ser su niño indefenso que sentía en su amparo la verdadera seguridad, que quería hacer real el “Hágase Tu voluntad” del Padre Nuestro. Y para ello, qué mejor que tener como referente a un ser humano (excepcional, pero humano al cabo) que puso todo su empeño en imitar, y en dejarse hacer, por Aquella que es el mejor medio para imitar a nuestro auténtico modelo: Cristo.

Y ahora es cuando empieza lo bueno."
 
Joaquín Montesinos
Mílite de la M.I. en España desde el 8 de diciembre de 2016
Grupo M.I. Murcia

 

 

 

 

175º Aniversario de la aparición de la Virgen del Milagro

 

ratisbonne virgen

 

“Si tuviese que contar el episodio de mi conversión, una sola palabra bastaría: ¡el nombre de María! Este hijo de Abraham, encontró la vida, la gracia y la felicidad en Roma”. Así relata el propio Alfonso T. Ratisbonne, cómo la Santísima Virgen abrió su corazón a la fe católica, únicamente con su presencia. Como diría Ratisbonne tras la aparición de la Inmaculada, “Ella no dijo nada, pero yo lo entendí todo”. El 20 de enero celebrábamos con inmensa alegría la fiesta de la Virgen del Milagro, conmemorando aquella aparición de la Madre de Dios al judío Alfonso T. Ratisbonne, en la Basílica de S. Andrea delle Fratte.

Para la Milicia de la Inmaculada, este santo lugar es de notable importancia. Según fuentes italianas cercanas a esta Basílica, San Maximiliano Kolbe recibió la primera inspiración de fundar la Milicia de la Inmaculada, cuando su maestro, el P. Stefano Ignudi, describió la aparición de la Virgen a Alfonso Ratisbonne, el 20 de enero de 1917. A este hecho hay que sumarle que, ante el altar de la Virgen del Milagro, el P. Kolbe celebró su primera misa, el 29 de abril de 1918. Él mismo lo recuerda en sus escritos: “Hoy, ya que es el aniversario (20 de enero), celebré la santa misa, en el altar donde la Inmaculada se apareció a Ratisbonne. Ahí mismo había celebrado mi primera santa misa” (EK 224, Carta de SMK a la Comunidad de Niepokalanów, Roma, 20-I-1930).

Este año, celebramos el 175º aniversario de esta aparición de la Virgen del Milagro. El pasado 1 de enero, en la Solemnidad de la Madre de Dios, el Papa Francisco pidió que le llevaran la imagen de la Virgen del Milagro que custodia S. Andrea delle Fratte, para orar ante Ella. Al igual que nuestro Santo Padre y tantos santos que han peregrinado a este santo lugar (San Juan Pablo II, San Maximiliano, Santa Teresita del Niño Jesús, Santa Teresa de Calcuta, el Beato John Henry Newman…) acerquémonos también nosotros a Nuestra Madre Inmaculada. Como hizo aquel 20 de enero con su hijo Alfonso Ratisbonne, bastará únicamente su presencia, su mirada, su sonrisa… para que su gracia entre en nuestro corazón.

 

Adjuntamos la historia de la conversión de Alfonso T. Ratisbonne, ante la Virgen del Milagro, en la Basílica de S. Andre delle Fratte:

Alfonso Tobie Ratisbonne (1812-1884), abogado, banquero muy rico, judío pero libertino. Despreciaba particularmente a la Iglesia Católica y al clero. Resentía que su hermano Teodoro se había convertido y ordenado sacerdote.
En 1842, Ratisbonne se encontraba en Roma. Allí se encontró con el Barón De Bussiéres, francés converso del protestantismo, hombre devoto y consciente de su responsabilidad de evangelizar. Este le contó de los milagros que estaban ocurriendo por medio de la Medalla Milagrosa. Pero Ratisbonne lo rechazó tildándolo de supersticioso.  
El Barón no se dio por vencido y desafió a Ratisbonne a someterse a una simple prueba sobre la eficacia de la medalla. Debía llevarla y rezar el Memorare todos los días. Ratisbonne, ante la insistencia del Barón y para demostrar que nada le iba a persuadir a convertirse, se puso la medalla.  El Baron un grupo de amigos se comprometieron a rezar por la conversión de Ratisbonne. Entre ellos, el conde Laferronays, que estaba muy enfermo y ofreció su vida por la conversión del “joven judío”.  Ese mismo día entró en la Iglesia y rezó 20 Memorares por esa intención, sufrió un ataque al corazón, recibió los sacramentos y murió.
El día siguiente, el 20 de enero de 1842, el Barón se encontró con Ratisbonne cuando iba a la iglesia de Sant Andrea delle Fratte, cerca de la Plaza de España en Roma, para hacer los arreglos de un funeral. Los dos entraron en la iglesia y Ratisbonne se quedó mirando las obras de arte mientras su amigo estaba en la rectoría. De pronto, el altar dedicado a San Miguel Arcángel se llenó de luz, y se le apareció, majestuosa, la Virgen María, tal como en la imagen de la medalla que llevaba al cuello. El se arrodilló y se convirtió. Mas tarde escribió: "Una fuerza irresistible me llevó hacia ella. Ella me pidió que me arrodillara. Ella no dijo nada pero yo lo entendí todo"  Cuando el barón regresó de la rectoría se encontró a su amigo orando de rodillas con gran fervor frente al altar de San Miguel. Ratisbonne entonces le dijo que deseaba confesarse y prepararse para entrar en la Iglesia. El 31 de enero recibió el bautismo, la confirmación y la comunión de manos del Cardenal Patrizi.

La conversión de Ratisbonne fue muy famosa y tuvo gran impacto en una cultura muy influenciada por el racionalismo, que rechaza las realidades espirituales. En 1847 Alfonso Ratisbonne fue ordenado sacerdote jesuita. Su hermano  inspirado por su conversión fundó la congregación de “Nuestra Señora del Sión”, con sede en Israel, cuyo carisma es la evangelización del pueblo judío (Romanos 11, 25-26).

El San Miguel del altar del milagro en San Adreas de Fratte ha sido remplazado por una gran pintura de la Virgen según Ratisbonne la describió. (San Miguel fue movido a otro lugar de la misma iglesia) El Papa Juan Pablo II visitó y oró en el altar de la aparición.

Fuente:http://www.corazones.org/maria/ratisbonne_medalla_milagrosa.htm

 

ratisbonne

¡Corramos hacia la Inmaculada!

Heroico testimonio de amor por Nuestra Madre. Los “obstáculos” de la carrera no le impidieron llegar a “Casa”, en la Rue du Bac

 

Chapelle de la rue du Bac 2009 08 07 n1

 

¿Qué harías cuatro horas en París, si sólo tuvieses ese tiempo antes de coger tu avión? Hace poco nos llegó un extraordinario testimonio en España que, si San Maximiliano Kolbe lo hubiera conocido en su vida, seguro que lo habría compartido con sus hermanos mílites. Un testimonio que, para cuantos amamos a Nuestra Madre, nos desvela la heroicidad del amor por la Inmaculada, aún en las cosas más cotidianas.

Un buen hombre que trabajaba en una empresa de automoción, debía asistir a una convención en París por motivos laborales. Meses antes, al saber que concluido el evento tendría que esperar cuatro horas en el aeropuerto, pidió consejo a su mujer: “¿Tú qué harías cuatro horas en París?” Las tres opciones que tenía eran: pasar las cuatro horas en el aeropuerto, descansar en el hotel o dar un paseo por París con un transporte especial que luego les llevaría al aeropuerto. “Yo sé lo que yo haría”- respondió su esposa. Bromeando, su marido atisbó: “¡Ir de compras…!”. Pero ella le sorprendió afirmando: “Yo iría a la Casa Madre, de la Milagrosa”. Se le llama “la Casa Madre” al convento situado en la Rue du Bac de París, donde Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa se le apareció a Santa Catalina Labouré y, entre otros mensajes, le pidió que acuñara una medalla, con su Imagen Inmaculada, que por su inmenso poder se conoce en todo el mundo como la “Medalla Milagrosa” (signo esencial en la Milicia de la Inmaculada). Ante tal respuesta… su marido zanjó la disyuntiva con un “pues yo también”.

No volvieron a hablar sobre ello. Llegó el día de la convención y el ejecutivo partió rumbo a París. El desconcierto fue para su mujer, cuando al descolgar el teléfono escuchó la voz de su marido: “Acabo de estar en la Casa Madre”. La historia es algo increíble… pues esta visita realmente no trascurrió en aquellas cuatro horas que en un principio se preveían. Todo se había retrasado y, el intervalo de tiempo que quedaba antes de coger el avión era de una hora y media. Mirando el GPS del teléfono, la Casa Madre estaba a 4km. ¿Transporte público? No podía ser… Salió a coger un taxi pero… en París imposible; con tal atasco no llegaría a tiempo… Lo que no hemos desvelado aún es que nuestro protagonista era corredor desde los 14 años. Sin pensarlo dos veces, echó un vistazo al mapa y comenzó su carrera. El traje de ejecutivo y los duros zapatos no le impidieron alcanzar la meta que le dictaba su corazón. Según relatan, él por el camino iba meditando sobre “el mundo” que había vivido esos días. Todo el glamour internacional de la automoción concentrado en aquella parcela parisina… Los modelos más impresionantes esperaban allí para ser admirados y, con ellos, tantos representantes de diversos países, importantes comitivas… Aunque aparentemente todo esto podría ser el “sueño” de algunas personas… en realidad nuestro “atleta de la Virgen” albergaba el deseo de volver a la realidad: “Ése no es mi mundo”- pensaba. Entre zancadas y estos pensamientos, llegó a la Rue du Bac. Allí le esperaba su Madre, como Reina por la que se gana la mejor de las carreras. Según cuenta, al entrar, le inundó una paz muy grande. Miró a la Virgen, se arrodilló y, en ese momento, algo le dijo “que había vuelto a la vida real”. “Ya estoy en casa”- sintió. Justicia le hace el nombre de “Casa Madre” a este bendito lugar, pues precisamente es la casa de todos, en la que podemos gozar del abrazo de Nuestra Madre. Miró el reloj. Sólo tenía cinco minutos para rezar. En esta bendecida Capilla, fuente inconmensurable de gracias, pudo estar esos minutos junto a la Inmaculada y, aún le dio tiempo de comprar algunas medallas. Y… ¡a correr otra vez! Iba tranquilo, con la certeza de que si no había tenido problemas para ir, tampoco los tendría para volver. Eso sí, la indumentaria y el calzado no eran lo más apropiado para semejante carrera… y ya en el aeropuerto empezó a notar el agotamiento. Regresó a casa de madrugada, cansado ante la intensidad del día… Ya en frío, también sus pies acusaban el esfuerzo. Y así quedó reflejado: cuando se quitó los calcetines, en sus pies había sangre. ¡Qué dicha haber corrido de tal manera hacia María, hasta incluso derramar un poquito de sangre por Ella!

 

Casa Madre

 

Así son los caballeros de la Inmaculada. Todo por Nuestra Reina, por Nuestra Madre. Quizá las rutas de cada uno no sean las mismas, pero sí lo es nuestra Meta. Y, como en este caso, nosotros sólo hemos de “querer llegar a nuestra casa”, con Nuestra Madre; querer correr hacia Ella. Este ejemplo nos ayuda a confiar en la bondad maternal de María. No nos importe si tenemos más o menos tiempo, si estamos cómodos o incómodos, si nuestro calzado y ropa son adecuados… Simplemente corramos hacia la Inmaculada, pues ya se encarga Ella de guiarnos de la mejor manera hasta nuestra Casa, donde nos espera su Hijo. ¿Y si nuestra entrega nos lleva a desgastarnos o derramar nuestra sangre por Ella? Aún mejor, no hay más gloria que ofrecer algo por Ella, no habría más gloria que dar nuestra vida por Ella.

Agradecemos a este matrimonio (que humildemente prefiere mantener su anonimato) su heroico y fiel testimonio. Damos gracias a Dios por permitirnos conocer ejemplos actuales y reales, como éste, para gloria de la Inmaculada.

 

Notre Dame du Medaille

María: Reina de la Iglesia Purgante

MES DE NOVIEMBRE

Mes dedicado a recordar a nuestros hermanos difuntos

En este mes de noviembre consagrado a los fieles difuntos, provistos de nuestro Rosario, atémonos con ardor a la Virgen María, Reina de la Iglesia sufriente, y pidamos por su liberación.

La liturgia de la Iglesia nos invita especialmente, en este mes, a rezar por la Iglesia sufriente: son todas los almas que se encuentran actualmente en el estado intermedio del Purgatorio y que necesitan de nuestras oraciones y de nuestras mortificaciones, para borrar lo más pronto sus penas temporales debidas a sus pecados, perdonados pero no expiados aquí abajo.

No es un mes de tristeza ni de luto: es un mes de ardiente súplica para que, por María, nuestra Madre Iglesia libere a sus hijos difuntos, para que Dios, que es todo Amor les acoja lo antes posible en la Vida Eterna.

 

V Meditaciones sobre el Rosario 2016

 
Finaliza ya este hermoso mes de octubre, mes del Rosario.
Durante todo este mes la Iglesia nos ha regalado la oportunidad de profundizar aún más en esta preciosa oración, que es un regalo de nuestra Madre María a todos los hombres.
 
Así damos también por terminadas nuestras meditaciones sobre el Rosario, acompañados finalmente por los pensamiento marianos de santos y hermanos nuestros en la Fe de todas las épocas.
Que su ejemplo de amor a la Inmaculada y a el Rosario nos sirva de inspiración y nos infunda energías renovadas para seguir consagrando nuestra vida a La Inmaculada.
 
! Virgen Inmaculada María, Reina del Rosario, ruega por nosotros !
 
 
Beato Bartolo Longo
"no puede haber ningún pecador tan perdido, ni alma esclavizada por el despiadado enemigo del hombre, Satanás, que no pueda salvarse por la virtud y eficacia admirable del santísimo Rosario de María, agarrándose de esa cadena misteriosa que nos tiende desde el cielo la Reina misericordiosísima de las místicas rosas para salvar a los tristes náufragos de este borrascosísimo mar del mundo"
 
San Juan Bosco
"Sobre la devoción de la Virgen y el rezo del Rosario se basa toda mi obra educativa. Preferiría renunciar a cualquier otra cosa, antes que al Rosario
 
San Felix Cantalicio
Los ojos en el suelo, el espíritu en el cielo y en la mano, el santo rosario"
 
Pablo VI

El Rosario es una oración sencillísima y bellísima, que invita al reposo interior, al abandono en Dios y a la confianza en la seguridad de obtener las gracias que necesitamos por la meditación poderosa de la Santísima Virgen María, cuyo nombre constantemente invocamos
 
San Juan XXIII
El Rosario es la Biblia de los pobres… Es el obsequio mejor a María… Es oración para todo tipo de gentes… Es la síntesis de la redención en quince cuadros… Es el Evangelio que revive… Son quince ventanas a través de las cuales contemplo, a  la luz de Dios, todo lo que sucede en el mundo… Es una magnífica posibilidad de contemplación
 
Benedicto XVI
"Haced del Rosario vuestra oración de cada día, para poner a Cristo en el centro de vuestras vidas"

Beato Cardenal Van Thuan
Para convertirte en un santo, imita a los niños pequeños. Ellos no conocen ninguna teoría, pero se conforman con mirar a su madre y hacer lo que ella hace: así es como te convertirás en santo. El rosario es una cadena de oraciones que te unirá a Ella. Es también la película que te recordará todas las etapas del camino de la esperanza que ella ha recorrido: su ternura en Belén, sus tormentos durante la huida a Egipto, el silencio y la labor del taller de Nazaret, su fervor en el templo, su emoción ante las prédicas de su Hijo y las de San Juan. En otras palabras, la historia de dos vidas que no han sido sino una, ya que el Señor ha vivido en Ella, y Ella en Él. No descuides el rezo del rosario que tu madre, María, te ha confiado recomendándote vivir como Ella, con Ella, por Ella y en Ella

San Luis María Griñón de Montfort

"No encuentro otro medio más poderoso para atraer sobre nosotros el Reino de Dios, la Sabiduría, que unir a la oración vocal la oración mental, rezando el Santo Rosario y meditando sus misterios"
 
San Pío de Pietrelcina

¡Amad a la Virgen y hacedla amar. Recitad siempre el Rosario!
 
San Alfonso María Ligorio

"¡Cuántos por el Rosario han salido del pecado! ¡Cuántos han llegado a la santidad! ¡Cuantos han conseguido con una muerte dichosa, la salvación eterna!"

Monseñor Fulton J. Sheen

"El Rosario invita a nuestros dedos, a nuestros labios y a nuestro corazón a entonar una gran sinfonía de súplica y oración, y por estos motivos es la plegaria más grandiosa que jamás haya compuesto el hombre. El Rosario es un sitio de encuentro de los no instruidos y de los sabios; es la escuela donde el amor sencillo se acrecienta en conocimientos y donde los sabios aumentan su amor".

Miguel de Unamuno

"La oración es la única fuente posible de toda comprensión. ¿El Rosario? ¡Admirable creación! ¿Rezar meditando los misterios? Este es el camino".
 
Papa Francisco
"El Rosario es la oración que acompaña siempre mi vida; es también la oración de los simples y de los santos… es la oración de mi corazón"
 
San Maximiliano Kolbe
"La oración más deseada por La Inmaculada es el rezo de El Rosario.De la misma manera que Cristo vino a nosotros por María, nosotros también debemos ir a Él, através de María"


Dejemos que Nuestra Madre nos prepare el equipaje...

ninamanto

 

“Mañana peregrinación... Se ha hecho tardísimo y aún no he preparado ni la maleta... Con la semana que he llevado no me ha dado tiempo a nada... Además si hace frío tendré que llevar algo de abrigo y apenas he podido sacar aún la ropa de invierno...” – contaba una joven hace unos días, mientras se desahogaba con su madre, que a su vez acababa de llegar de otra peregrinación mariana. En sólo unos segundos, esta madre supo disipar toda sobra de agobio en su hija. Si bien ya no era una niña, una madre jamás deja de ocuparse de los asuntos de sus hijos, por pequeños que sean. “No te preocupes, precisamente tengo en la maleta unos jerseys y unas camisas limpias. Así no tienes que perder tiempo en pensar ni en sacar nada”. Enseguida, la madre abrió su maleta, sacó su ropa, que a pesar del viaje estaba perfectamente planchada y se la dio a su hija. En mucho menos tiempo del que habría necesitado ella para buscar la ropa, escogerla, lavarla o plancharla, hacer la maleta... su madre se lo había solucionado. Había bastado que ella se lo expusiera; ni siquiera se lo había pedido, simplemente le había contado lo que, en ese momento se le hacía cuesta arriba, aunque fuera tan insignificante como hacer una maleta. Sencillamente, la hija acudió a su madre de la manera más natural, y una vez más, la madre se adelantó para arreglarlo todo, con esa dulzura y suavidad que emanan del corazón de las madres cuando se entregan a sus hijos.

Algunos episodios cotidianos, como éste, son espejo de Nuestra Madre del Cielo. San Maximiliano Kolbe reitera que la Inmaculada es la Mediadora y Dispensadora de todas las gracias. Únicamente hemos de acudir a Ella, contarle nuestras necesidades, hablarle de nuestras pequeñas cosas, aún las más sencillas... Ella es Nuestra Madre y disfruta escuchándonos, se alegra de poder ejercer de Madre, ocupándose de todo... de lo pequeño y de lo más grande, pues Ella sí tiene poder para mediar ante Quien no le puede negar nada. Dios no evitó a su Madre ningún sufrimiento. María conoce las alegrías más excelsas, pero también los dolores que traspasan el alma. Ella ha peregrinado antes que nosotros. Por eso, sabe bien lo que necesitamos en nuestra peregrinación hasta el Cielo. Ella sabe cuál es nuestro camino, sabe qué meta nos espera, y sabe mejor que nosotros lo que nos hace falta para llegar Allí. Nosotros tan sólo tenemos que acercarnos a Ella... Y como la madre de esta joven, también la Santísima Virgen, que además es Reina, abrirá su “maleta” y proveerá la nuestra. Con gran confianza decía Santa Teresita de Lisieux a la Inmaculada, que “los tesoros de la Madre son también de la hija”. Así pues, María abrirá su manto y nos abrigará con su propia túnica. En su velo encontraremos además la sangre de su Hijo, que también nos la dará para lavar nuestras heridas en las caídas que tengamos. Su “equipaje”, siempre será mucho mejor que el que haríamos por nosotros mismos. Ella lo prepara todo rápido, del modo más perfecto. Siempre acierta con el tiempo, sabe qué hemos de llevar para la tormenta y para el sol más reluciente. Y todo este “equipaje”, que nos prepara con tanta ternura y delicadeza, nos lo perfuma con los aromas más celestiales... para que allá donde vayan sus hijos más queridos, dejen siempre “el buen olor de Cristo”.

IV. Meditaciones sobre el Rosario 2016

Sigamos aprendiendo de San Maximiliano Kolbe, en este mes de Octubre, a amar a La Inmaculada através de su oración preferida: El Rosario

 

María en persona nos exhorta a rezar el Rosario
"Miembros del movimiento Milicia de la Inmaculada y todos ustedes que leen estas palabras, procuren participar, en los límites de sus posibilidades, en el rezo común del rosario, en las iglesias o en las calles, o ante los cuadros o estatuas de la Virgen. Quien, al contrario, no pueda salir de casa, que rece cada día en ella, la tercera parte del rosario. ¿Y por qué?. Porque la Inmaculada en persona quiso exhortarnos al rezo del santo rosario, manifestándose a la beata Bernardita con el rosario en la mano. ¿Y en beneficio de quién?. En beneficio de quien tiene más necesidad, y precisamente en beneficio de nuestros pobres e infelices hermanos masones. Ellos son hermanos, ya que Jesús no los excluyó en absoluto de la participación en los méritos de su Pasión. ¿Y según que intención?. ¿No piensan ustedes, queridos lectores, que la mejor intención en que se conviertan cuanto antes, es más, que formen parte del movimiento Milicia de la Inmaculada y que, con el deseo de reparar el mal cometido hasta aquel momento, se dispongan con mayor fervor, según el ejemplo de San Pablo después de su conversión, a trabajar en la obra de la salvación de las almas?" (EK 1133)

El Rosario y Lourdes
"En Lourdes la Inmaculada pasa las cuentas del rosario y anima así a Bernardita a que lo rece con Ella. Es un modo sabio de enseñarnos cómo debemos profundizar los misterios de Jesús, desde su venida al mundo hasta la coronación como Reina del cielo de Aquella que fue su Madre. Pues bien, si deseamos elevarnos hasta llegar a conocerla a Ella y a enamorarnos de Jesús, debemos detenernos a meditar estos misterios en unión con Ella, susurrando y repitiendo incesantemente el “Ave María”. (EK 1297)

 

Oración simple
"Una oración simple y sublime a la vez, que la misma Inmaculada indicó cuando se apareció en Lourdes, es el santo rosario. Que éste se convierta en la espada de cada persona que se entrega a la Inmaculada, lo mismo que la medallita (la Medalla Milagrosa) es la bala que vence el mal." (EK 1088)

Cómo se reza el Rosario
"Las oraciones que se recitan en el rosario son: la “Oración dominical”, la “Salutación del Ángel” y el “Gloria al Padre”.
La "Oración dominical" la enseñó Jesucristo mismo. La “Salutación del Ángel” es llamada comúnmente “Ave María”. Se trata de una oración compuesta por las palabras de la salutación del Arcángel Gabriel a María, de la salutación de Isabel y de una súplica con la cual la Iglesia pide la intercesión de María. El “Gloria al Padre” es una oración de alabanza a la Santísima Trinidad. Cada una de estas oraciones es conocida y utilizada ampliamente desde los orígenes de la Iglesia. Cuando se llega al grano grueso se reza el “Padre Nuestro”, con los pequeños el “Ave María”, y al terminar cada decena se añade el “Gloria al Padre”. Durante el rezo de estas oraciones se reflexiona sobre quince misterios. Los misterios son: gozosos, dolorosos y gloriosos." (EK 1171)

 

Una oración muy fácil
"El rosario es una oración muy fácil, con tal de que se recuerden las tres oraciones mencionadas. Es fácil entender que los niños, incluso las personas que no saben leer, pueden recurrir con facilidad al rosario como a un medio de oración. Además, las personas cultas, si reflexionan a fondo sobre estos misterios, entienden fácilmente la doctrina católica, y cualquiera que reflexiona sobre ellos hace propias muchas verdades necesarias para la vida diaria. Evidentemente, también los incrédulos pueden rezar el rosario. No sólo pueden rezarlo, sino que, reflexionando sobre los misterios, entienden más fácilmente la devoción del rosario y además, mediante el rezo del rosario, pueden impetrar para sí mismos la gracia de la verdad perfecta y de la fe". (EK 1133)

 

III. Meditaciones sobre el Rosario 2016

El pasado 13 de octubre, celebramos que hace 99 años ocurrió el "milagro del sol" en Fátima.

El 13 de octubre de 1917 y ante una muchedumbre de unas 50 000 personas que recitan el Rosario, se presentó la Virgen a Lucía como Nuestra Señora del Rosario y le pide que haga edificar una capilla en su honor. Anuncia que la I guerra mundial se acabará pronto. Pide también la conversión de los pecadores.

Mientras Nuestra Señora del Rosario se eleva hacia el cielo, la lluvia, que caía a cántaros, se detiene y sale el sol en un cielo azul. Los testigos pueden mirar al sol directamente, lo ven empezar a girar sobre sí mismo, lanzando rayos de luz de diferentes colores. Parecía incluso que el sol se acercaba de la tierra, perturbando la multitud. Luego, después de diez minutos, todo vuelve a lo normal.

“…el sol se detuvo, y empezó de nuevo a bailar; se detuvo de nuevo y volvió a bailar, hasta que pareció desprenderse del cielo, y venir hacia nosotros. Fue un momento terrible!”

Hubo testigos hasta en cinco kilómetros de distancia, y no obstante el observatorio astronómico no encontró nada específico en ese momento.

Hoy meditamos sobre el Rosario con esta excepcional vidente de nuestra querida Madre Inmaculada.

Sor Lucía de Fátima
 
 
El Rosario, nuestra arma mariana contra la «desorientación» del mundo
 
"La decadencia que existe en el mundo es sin duda la consecuencia de la falta de oración. Fue previendo ésta desorientación que la Virgen recomendó con tanta insistencia el rezo del Rosario.
 
"Y como el Rosario es, después de la Santa Liturgia Eucarística, la oración más adecuada para conservar la fe en las almas, el demonio desencadenó su lucha contra él. Desgraciadamente, somos testigos de los desastres que causó. (...)"

"No podemos y no debemos detenernos ni dejarlo, como dice Nuestro Señor, a los hijos de la oscuridad ser más sagaces que los hijos de la Luz. El Rosario es el arma más poderosa para defendernos sobre en el campo de batalla.
"
 
"Si nos dieran un programa más difícil de salvación, muchas almas que se condenarán tendrían el pretexto de que no pudieron realizar dicho programa. Pero ahora el programa es brevísimo y fácil: rezar el Santo Rosario. Con el Rosario practicaremos los Santos Mandamientos, aprovecharemos la frecuencia de los Sacramentos, procuraremos cumplir perfectamente nuestros deberes de estado y hacer lo que Dios quiere de cada uno de nosotros".
 
Carta de Sor Lucía de Fátima a un sacerdote 26-11-1970
Junto a sus primos Francisco y Jacinta,
Sor Lucía fue la 3ª vidente de las apariciones de Fátima.
Desde 1948 ingresó en el Carmelo de Santa Teresa de Coimbra
en régimen de clausura,
profesando votos al año siguiente.Allí moriría en el 2005,
a la edad de 97 años,
siendo muy contadas sus salidas al exterior.
Durante su estancia en el convento,
afirmó haber visto apariciones de la Virgen e incluso de Jesús,
en las que recibió la Promesa de los Primeros Sábados, la Visión de la Trinidad
y la petición de la consagración de Rusia.
Una de las contadas veces que salió del convento
fue para entrevistarse con el papa Juan Pablo II
y comunicarle el tercer misterio.
Recibió sepultura en el cementerio del Carmelo de Santa Teresa, de Coimbra,
donde pasó enclaustrada sus últimos 46 años.
Sus restos fueron trasladados a la iglesia del complejo mariano de Fátima,
para descansar allí junto a los de sus primos.
El 13 de febrero de 2008, el cardenal José Saraiva Martins
anunciaba el inicio de la Causa de beatificación.

María Inmaculada, como a Santa Teresa de Jesús ¡tórnanos a Ti!”

“Afligida fuíme a una imagen de Nuestra Señora y suplicaba fuese mi madre con muchas lágrimas” (Teresa de Ávila)

 

teresa avila

 

Santa Teresa de Jesús nos acerca hoy, sábado en que celebramos su festividad, a la Santísima Virgen María, en Quien siempre vio a su Madre y a la que le profesó gran amor durante su vida.

Desde bien pequeña, su madre le inculcó una delicada devoción a la Virgen y la ejercitó en el rezo del Rosario. Pero la cruz visitó a la Santa de Ávila, con apenas trece años, traspasando su corazón con el fallecimiento de su madre. ¿Qué hizo entonces la joven Teresa? ¿A Quién acudió para encontrar consuelo y refugio, con la certeza de que estas cosas sólo las puede comprender una Madre? Ella misma nos lo cuenta:

"Afligida fuíme a una imagen de Nuestra Señora y suplicaba fuese mi madre con muchas lágrimas. Parecíame que aunque se hizo con simpleza me ha valido; porque conocidamente he hallado a esta Virgen soberana en cuanto me he encomendado a ella, y, en fin, me ha tornado a sí" (Vida 1,7).

Según fuentes carmelitas, Santa Teresa atribuye a la Inmaculada Virgen María su protección constante y la gracia de su conversión: “me ha tornado a sí”.

Tal era la unión de Teresa de Jesús con la Madre de Dios, que cuando fue nombrada Priora de la Encarnación en 1571, colocó en el primer lugar del coro a la Virgen María. “Mi ‘Priora’ (la Virgen María) hace estas maravillas” – contaba en una carta a María de Mendoza (7 de marzo de 1572). Por eso, como podemos leer cuando entramos a uno de estos “Palomarcicos de la Virgen”, podemos leer: El Carmelo es todo de María. Como carmelita, vestía el mismo hábito de María, mas su parecido también se reflejaba en el interior, queriendo ser toda suya: "Plega a nuestro Señor, hermanas, que nosotras hagamos la vida como verdaderas hijas de la Virgen y guardemos nuestra profesión, para que nuestro Señor nos haga la merced que nos ha prometido" (Fundaciones 16,7). En una carta a las monjas de Sevilla, un 13 de enero de 1580, decía: "Así que, mis hijas, todas lo son de la Virgen y hermanas, procuren amarse mucho unas a otras" .

Este amor, que Santa Teresa profesaba a Nuestro Señor, a la Inmaculada y a las almas, lo ofrendaba con su propia vida, también en el sufrimiento. Así nos lo recuerda San Maximiliano Kolbe: “Santa Teresa de Ávila solía decir que para ella era un día perdido aquel en el que no había sufrido. Lo mismo sucede en nuestras vidas, cuando carecemos de la posibilidad de demostrar en la práctica nuestro amor.” (Conf. 7-XI-1938).

Pidámosle hoy a Santa Teresa de Jesús que interceda por nosotros, para que Nuestra Madre también nos “torne a sí”, y siendo todos de Ella, podamos amar arraigados en su Inmaculado Corazón.