Esta Cuaresma, ¡vamos a luchar!

 

¡Es posible, conveniente y necesario! Sí, el dominio y control de uno mismo es posible, conveniente y necesario, de otro modo vives dominado por tu estado de ánimo, por lo que los demás hacen o dejan de hacer, por las impresiones que llegan a tus sentidos, por las necesidades de tu cuerpo, por las limitaciones de tu condición humana, por las heridas del camino de tu vida, por la ansiedad de no conocer ni controlar el futuro, por el miedo a la muerte o por el deseo de acabar con todo, etc...

Por todo ello es necesaria la accesis, el combate espiritual, el ayuno, la oración, la lismosna. Cada uno tiene que luchar, poner manos a la obra, tomar iniciativas concretas y practicarlas, saber que fácilmente se puede equivocar, notar que se pasó de acelerador o de freno, pero lo que no cabe es quedarse parado, pensar que es imposible, darse por vencido. ¡No! Jesucristo luchó toda su vida contra potentísimas tentaciones, la Virgen María seguro que también, y los santos, como San Francisco de Asís o San Maximiliano Kolbe, también. ¿Habrá otro camino para nosotros? ¡No!

Por eso, en esta cuaresma vamos a luchar por el control y dominio de nosotros mismos, para morir a nuestra tendencia egoista y estrenar amor verdadero. Para ello sólo nos cabe morir con Cristo, para resucitar con Él. Nosotros solos ya sabemos que no podemos. Pero Él está vivo, puedo sentir su presencia en mi interior, puedo escuchar su Palabra, puedo recibir y celebrar su perdón, puedo colmugar con Él en la Santísima Eucaristía. ¡Da muerte a lo viejo, a lo caduco, a lo malo que hay en ti, lucha contra ello, pide ayuda a un sacerdote, ruega con fe a La Inmaculada Madre de Dios, no te des por vencido, lucha, siempre hay una nueva oprtunidad! Mientras estamos en este mundo tenemos ocasión de acoger el Cielo que nos ha abierto Jesucristo al precio de su preciosísima Sangre. No podemos servir a Dios y al diablo. No podemos pertenecer a dos señores. Y es un infierno vivir entre dos aguas.

¡Santa Madre de Dios, Virgen concebida sin pecado, ayúdanos a vivir ya como ciudadanos del Cielo, límpios de corazón, de alma y cuerpo! ¡Tú que cuidaste de Jesús, cuida de cada uno de nosotros, ayúdanos a abrazar las cruces de cada día, ayúdanos a perder nuestra vida por amor al prójimo! ¡Haz, Madre querida, que sintamos en lo profundo de nuestro ser el Amor de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo! ¡Ruega por nosotros, santa Madre de Dios y madre nuestra!

 

Lourdes: Misterio de Amor

Hoy celebrabamos la Virgen de Lourdes
 

 
Lo que acontenció en esa pequeña gruta de un recóndito y sencillo pueblo de los pirineos franceses hace ya 157 años, el 11de febrero de 1858, entre una pequeña y humilde niña y la Madre de Dios siempre excederá nuestro asombro. Lourdes siempre será un misterio.Y un misterio de Amor de Dios con los hombres.
 
Un misterio que sólo puede ser contemplado con los ojos del Evangelio "... porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla” (Mt.11,25-30). En este caso a una humilde niña de 14 años de nombre Bernadette, nuestra querida Santa Bernadette.
 
 
El cielo y la tierra se tocaron 16 veces entre nuestra pequeña Bernadette y la "Señora", como ella la llamaba. Hasta que en el último encuentro y aparición, la décimosexta; la "Señora" le desveló su nombre. El nombre que sacó a la luz el misterio insondable que desde todas las generaciones los cristianos habían creido en él, pero que sólo hasta 4 años atrás de esa 1ª aparición, se definió como dogma por Pio IX el 8 de diciembre:
 
"...declaramos, proclamamos y definimos
que la doctrina que sostiene
que la beatísima Virgen María
fue reservada inmune de toda mancha de la culpa original
en el primer instante de su concepción
por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente,
en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano,
está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles..."
 
 
En ese último encuentro, el mismo dia en que celebramos la Anunciación del Señor, un 25 de marzo de 1858, la hermosa "Señora" le dijo dulcemente a Bernadette:
 
"Yo Soy La Inmaculada Concepción"
 

 
 
El misterio de Lourdes quedó desvelado y con él uno de los misterios de Amor de Dios con los hombres a través de su más hermosa y perfecta criatura: La bendita e Inmaculada Virgen María.
 
San Maximiliano Kolbe peregrinó al Santuario de Lourdes en 1930. Después de aquella visita diría: "Las palabras humanas no pueden describir a Aquella que llegó a ser verdadera Madre de Dios. A decir verdad Ella, por sí misma, es sólo una criatura, y sin embargo es un ser tan elevado por Dios que sería necesario comprender quién es Dios para comprender quién es la Madre de Dios. Ella es verdadera Madre de Dios. Es dogma de fe. Aunque la dignidad de la Maternidad divina constituya la razón principal de todos sus privilegios, la primera gracia que Ella recibió de Dios fue su Inmaculada Concepción, la exención de cualquier mancha, hasta el pecado original, desde el primer instante de su existencia. Este privilegio, además, debe serle muy grato, si Ella misma en Lourdes se llamó "Yo soy la Inmaculada Concepción" (EK 1292)
 

 
Hoy dia de la Virgen de Lourdes, y también dia del enfermo, - hermanos que sufren pegados a la Cruz de nuestro Señor -, dejémonos iluminar, para amar más a la Virgen de Lourdes, por las palabras de San Juan Pablo II, cuando ya viejo y muy enfermo visitó por última vez la gruta de Lourdes, meses antes de morir.
 
 
 
ALOCUCIÓN DEL PAPA SAN JUAN PABLO II AL INICIO DEL ROSARIO EN LA GRUTA DE LOURDES
Sábado 14 de agosto de 2004

"Amadísimos hermanos y hermanas:
1. Al arrodillarme aquí, en la gruta de Massabielle, siento con emoción que he llegado a la meta de mi peregrinación. Esta gruta, donde se apareció la Virgen María, es el corazón de Lourdes. Hace pensar en la cueva del monte Horeb, donde Elías se encontró con el Señor, que le habló en el "susurro de una brisa suave" (1 R 19, 12).Aquí la Virgen invitó a Bernardita a rezar el rosario, desgranando ella misma las cuentas. Así, esta gruta se ha convertido en la cátedra de una sorprendente escuela de oración, en la que María enseña a todos a contemplar con ardiente amor el rostro de Cristo. Por eso, Lourdes es el lugar donde oran de rodillas los creyentes de Francia y de muchas otras naciones de Europa y del mundo entero.
2. Esta tarde, también nosotros, peregrinos en Lourdes, queremos recorrer de nuevo, orando juntamente con la Virgen, los "misterios" en los que Jesús se manifiesta "como luz del mundo". Recordemos su promesa: "El que me siga no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida" (Jn 8, 12). Queremos aprender de la humilde esclava del Señor la disponibilidad dócil a la escucha y el esfuerzo generoso por acoger en nuestra vida la enseñanza de Cristo.En particular, meditando en la participación de la Madre del Señor en la misión redentora de su Hijo, os invito a orar por las vocaciones al sacerdocio y a la virginidad por el reino de Dios, a fin de que los que han sido llamados respondan con disponibilidad y perseverancia.
3. Contemplando a la santísima Virgen María, digamos con Bernardita: "Mi buena Madre, ten misericordia de mí; me entrego totalmente a ti, para que me des a tu Hijo querido, al que quiero amar con todo mi corazón. Mi buena Madre, dame un corazón que arda completamente por Jesús".
 
ORACIÓN DE SAN JUAN PABLO II AL FINAL DEL SANTO ROSARIO
¡Dios te salve, María,
mujer pobre y humilde
bendecida por el Altísimo!
Virgen de la esperanza,
profecía de los tiempos nuevos,
nos asociamos a tu cántico de alabanza
para celebrar las misericordias del Señor,
para anunciar la venida del Reino
y la liberación total del hombre.

¡Dios te salve, María,
humilde esclava del Señor,
gloriosa Madre de Cristo!
Virgen fiel,
morada santa del Verbo,
enséñanos a perseverar en la escucha de la Palabra,
y a ser dóciles a la voz del Espíritu,
atentos a sus sugerencias
en la intimidad de nuestra conciencia
y a sus manifestaciones
en los acontecimientos de la historia.

¡Dios te salve, María,
mujer de dolor,
Madre de los vivientes!
Virgen esposa al pie de la cruz,
nueva Eva,
sé nuestra guía por las sendas del mundo;
enséñanos a vivir
y a difundir el amor de Cristo;
enséñanos a estar contigo
al pie de las innumerables cruces
en las que tu Hijo se encuentra aún crucificado.

¡Dios te salve, María,
mujer de fe,
la primera de los discípulos!
Virgen, Madre de la Iglesia,
ayúdanos a dar siempre razón
de nuestra esperanza,
confiando en la bondad del hombre
y en el amor del Padre.
Enséñanos a construir el mundo desde dentro:
en la profundidad del silencio y de la oración,
en la alegría del amor fraterno,
en la fecundidad insustituible de la cruz.

Santa María, Madre de los creyentes
Nuestra Señora de Lourdes,
ruega por nosotros.

Amén.
 
¡ Virgen Inmaculada y de Lourdes y Santa Bernadette, rogad por nosotros !
 

María nos visita todos los dias

María está presente en nuestra vida: conoce, ve, se preocupa, ama, pide, interviene
 
 
Es su manera de visitarnos.
 
La Visitación da a esta presencia de María un carácter más común, más humano: quiere ayudarnos tan discretamente que no se sabrá que es ella, ¡ que no nos dimos cuenta de que María nos visitaba !
 
 
No es hoy que empezó; lo que acabo de decirles, lo que acabo de contarles debe ayudarles a descubrir la realidad. No, Ella no empieza a visitarnos, porque siempre lo ha hecho, sin esperar que le agradezcan. ¿No lo sabían?
 
Quizás hoy empezarán a ser un poco más atentos, y se esforzarán a recibir las visitas de María de manera más consciente, deseándolas, esperándolas, y a veces asistiendo en el fondo de su corazón, con asombro y con un sentimiento de infinita gratitud.
 
 
René Voillaume
Fundador de los Hermanos de Charles de Foucauld; mayo de 2006
Fuente: www.mariedenazareth.com

María, mujer Eucarística

 
 
Celebramos la fiesta del Corpus Christi.
Celebramos el mayor regalo que hizo Cristo a su Iglesia: LA EUCARISTÍA
Dejémos iluminar, acompañar y guiar por María Inmaculada, para entender y amar más este Misterio central de nuestra Fe. Misterio por el que el Señor ha cumplido su promesa:"Y yo estoy con vosotros todos los dias hasta el final del mundo" Mt 28, 20
 
Para ello os proponemos re-leer el capítulo VI de la encíclica de San Juan Pablo II: Ecclesia de Eucharistia.
 
¡ Amemos La Eucaristía tanto como la amó La Inmaculada !
 
 
 
EN LA ESCUELA DE MARÍA, MUJER «EUCARÍSTICA»
 
53. Si queremos descubrir en toda su riqueza la relación íntima que une Iglesia y Eucaristía, no podemos olvidar a María,Madre y modelo de la Iglesia. En la Carta apostólica Rosarium Virginis Mariae, presentando a la Santísima Virgen como Maestra en la contemplación del rostro de Cristo, he incluido entre los misterios de la luz también la institución de la Eucaristía.(102) Efectivamente, María puede guiarnos hacia este Santísimo Sacramento porque tiene una relación profunda con él.
A primera vista, el Evangelio no habla de este tema. En el relato de la institución, la tarde del Jueves Santo, no se menciona a María. Se sabe, sin embargo, que estaba junto con los Apóstoles, « concordes en la oración » (cf. Hch 1, 14), en la primera comunidad reunida después de la Ascensión en espera de Pentecostés. Esta presencia suya no pudo faltar ciertamente en las celebraciones eucarísticas de los fieles de la primera generación cristiana, asiduos « en la fracción del pan » (Hch 2, 42). Pero, más allá de su participación en el Banquete eucarístico, la relación de María con la Eucaristía se puede delinear indirectamente a partir de su actitud interior. María es mujer « eucarística » con toda su vida. La Iglesia, tomando a María como modelo, ha de imitarla también en su relación con este santísimo Misterio.
 
54. Mysterium fidei! Puesto que la Eucaristía es misterio de fe, que supera de tal manera nuestro entendimiento que nos obliga al más puro abandono a la palabra de Dios, nadie como María puede ser apoyo y guía en una actitud como ésta. Repetir el gesto de Cristo en la Última Cena, en cumplimiento de su mandato: « ¡Haced esto en conmemoración mía! », se convierte al mismo tiempo en aceptación de la invitación de María a obedecerle sin titubeos: « Haced lo que él os diga » (Jn 2, 5). Con la solicitud materna que muestra en las bodas de Caná, María parece decirnos: « no dudéis, fiaros de la Palabra de mi Hijo. Él, que fue capaz de transformar el agua en vino, es igualmente capaz de hacer del pan y del vino su cuerpo y su sangre, entregando a los creyentes en este misterio la memoria viva de su Pascua, para hacerse así “pan de vida” ».
 
 
55. En cierto sentido, María ha practicado su fe eucarística antes incluso de que ésta fuera instituida, por el hecho mismo de haber ofrecido su seno virginal para la encarnación del Verbo de Dios. La Eucaristía, mientras remite a la pasión y la resurrección, está al mismo tiempo en continuidad con la Encarnación. María concibió en la anunciación al Hijo divino, incluso en la realidad física de su cuerpo y su sangre, anticipando en sí lo que en cierta medida se realiza sacramentalmente en todo creyente que recibe, en las especies del pan y del vino, el cuerpo y la sangre del Señor.
Hay, pues, una analogía profunda entre el fiat pronunciado por María a las palabras del Ángel y el amén que cada fiel pronuncia cuando recibe el cuerpo del Señor. A María se le pidió creer que quien concibió « por obra del Espíritu Santo » era el « Hijo de Dios » (cf. Lc 1, 30.35). En continuidad con la fe de la Virgen, en el Misterio eucarístico se nos pide creer que el mismo Jesús, Hijo de Dios e Hijo de María, se hace presente con todo su ser humano-divino en las especies del pan y del vino.
« Feliz la que ha creído » (Lc 1, 45): María ha anticipado también en el misterio de la Encarnación la fe eucarística de la Iglesia. Cuando, en la Visitación, lleva en su seno el Verbo hecho carne, se convierte de algún modo en « tabernáculo » –el primer « tabernáculo » de la historia– donde el Hijo de Dios, todavía invisible a los ojos de los hombres, se ofrece a la adoración de Isabel, como « irradiando » su luz a través de los ojos y la voz de María. Y la mirada embelesada de María al contemplar el rostro de Cristo recién nacido y al estrecharlo en sus brazos, ¿no es acaso el inigualable modelo de amor en el que ha de inspirarse cada comunión eucarística?.
 
56. María, con toda su vida junto a Cristo y no solamente en el Calvario, hizo suya la dimensión sacrificial de la Eucaristía. Cuando llevó al niño Jesús al templo de Jerusalén « para presentarle al Señor » (Lc 2, 22), oyó anunciar al anciano Simeón que aquel niño sería « señal de contradicción » y también que una « espada » traspasaría su propia alma (cf. Lc 2, 34.35). Se preanunciaba así el drama del Hijo crucificado y, en cierto modo, se prefiguraba el « stabat Mater » de la Virgen al pie de la Cruz. Preparándose día a día para el Calvario, María vive una especie de « Eucaristía anticipada » se podría decir, una «comunión espiritual » de deseo y ofrecimiento, que culminará en la unión con el Hijo en la pasión y se manifestará después, en el período postpascual, en su participación en la celebración eucarística, presidida por los Apóstoles, como « memorial » de la pasión.
¿Cómo imaginar los sentimientos de María al escuchar de la boca de Pedro, Juan, Santiago y los otros Apóstoles, las palabras de la Última Cena: « Éste es mi cuerpo que es entregado por vosotros » (Lc 22, 19)? Aquel cuerpo entregado como sacrificio y presente en los signos sacramentales, ¡era el mismo cuerpo concebido en su seno! Recibir la Eucaristía debía significar para María como si acogiera de nuevo en su seno el corazón que había latido al unísono con el suyo y revivir lo que había experimentado en primera persona al pie de la Cruz.
 
 
57. « Haced esto en recuerdo mío » (Lc 22, 19). En el « memorial » del Calvario está presente todo lo que Cristo ha llevado a cabo en su pasión y muerte. Por tanto, no falta lo que Cristo ha realizado también con su Madre para beneficio nuestro. En efecto, le confía al discípulo predilecto y, en él, le entrega a cada uno de nosotros: « !He aquí a tu hijo¡ ». Igualmente dice también a todos nosotros: « ¡He aquí a tu madre! » (cf. Jn 19, 26.27).
Vivir en la Eucaristía el memorial de la muerte de Cristo implica también recibir continuamente este don. Significa tomar con nosotros –a ejemplo de Juan– a quien una vez nos fue entregada como Madre. Significa asumir, al mismo tiempo, el compromiso de conformarnos a Cristo, aprendiendo de su Madre y dejándonos acompañar por ella. María está presente con la Iglesia, y como Madre de la Iglesia, en todas nuestras celebraciones eucarísticas. Así como Iglesia y Eucaristía son un binomio inseparable, lo mismo se puede decir del binomio María y Eucaristía. Por eso, el recuerdo de María en la celebración eucarística es unánime, ya desde la antigüedad, en las Iglesias de Oriente y Occidente.
 
58. En la Eucaristía, la Iglesia se une plenamente a Cristo y a su sacrificio, haciendo suyo el espíritu de María. Es una verdad que se puede profundizar releyendo el Magnificat en perspectiva eucarística. La Eucaristía, en efecto, como el canto de María, es ante todo alabanza y acción de gracias. Cuando María exclama « mi alma engrandece al Señor, mi espíritu exulta en Dios, mi Salvador », lleva a Jesús en su seno. Alaba al Padre « por » Jesús, pero también lo alaba « en » Jesús y « con » Jesús. Esto es precisamente la verdadera « actitud eucarística ».
Al mismo tiempo, María rememora las maravillas que Dios ha hecho en la historia de la salvación, según la promesa hecha a nuestros padres (cf. Lc 1, 55), anunciando la que supera a todas ellas, la encarnación redentora. En el Magnificat, en fin, está presente la tensión escatológica de la Eucaristía. Cada vez que el Hijo de Dios se presenta bajo la « pobreza » de las especies sacramentales, pan y vino, se pone en el mundo el germen de la nueva historia, en la que se « derriba del trono a los poderosos » y se « enaltece a los humildes » (cf. Lc 1, 52). María canta el « cielo nuevo » y la « tierra nueva » que se anticipan en la Eucaristía y, en cierto sentido, deja entrever su 'diseño' programático. Puesto que el Magnificat expresa la espiritualidad de María, nada nos ayuda a vivir mejor el Misterio eucarístico que esta espiritualidad. ¡La Eucaristía se nos ha dado para que nuestra vida sea, como la de María, toda ella un magnificat!
 
 

Mes de mayo, mes de María. Dia 28

 
Flor del 28 de mayo: María, Reina de los apóstoles   
 
Meditación: “Pondré enemistad entre ti (satanás) y la Mujer (María), entre tu linaje y el suyo; y Ella te aplastará la cabeza” (Génesis 13,15). El apostolado ha de hacerse en lucha contra el diablo y los suyos, lo que origina persecuciones a toda la Iglesia, tanto en su cuerpo como en cada familia o individualmente. Somos los apóstoles que San Luis de Montfort señaló para este tiempo, que sólo dispone el Eterno. Sin embargo, la Reina y Capitana del pueblo de Dios dará la victoria a sus seguidores leales que la obedezcan y perseveren en el combate. 
 
Perla de San Maximiliano Kolbe: "Ella es sólo Madre de Misericordia, por ende, se apresura a acudir, aunque no sea de ninguna manera invocada, allí donde se manifiesta de manera más grave la miseria de las almas"
EK 1094
 
 
Oración: ¡Oh María Reina de los apóstoles!. Tú que haz enseñado, protegido y alentado a los apóstoles de todos los siglos, haz que seamos soldados leales y valientes de tu ejército, siendo apóstoles de tu Divino Hijo y propagando los mensajes del Reino, para que todos lleguemos al Cielo, con el Triunfo de tu Corazón Inmaculado y la vuelta de Cristo Resucitado. Amén.  
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
 
Florecilla para este día: Comprometerse a ser un fiel soldado de María, Capitana del ejercito de Jesús. Colocar los deseos de Dios por encima de las necesidades propias, con María como puente seguro y firme frente a las preocupaciones de cada día.  
 

 

Mes de mayo, mes de María. Dia 20

 
Flor del 20 de mayo:  María Corredentora   

Meditación: Llegaron los días del Calvario para el Hijo, el Cristo…y también para la Madre. Cristo se entrega, María se entrega y entrega al Cordero de Dios en oblación de amor. ¡Qué dolor!. La Madre sigue el rastro de la Santa Sangre en la calle de la amargura, el Gólgota. Busca en su Dulce Jesús la preciosa mirada del Niño que alguna vez acunaba. El Cristo, su Cristo es una sola Llaga…y la miraba…su Corazón traspasado, también Sangre derramaba al ver la tragedia Sagrada, veía los Clavos como taladraban aquellas Manos que un día la acariciaban…y aquellos Pies que tanto caminaron sanando y santificando la tierra seca fruto del pecado. Ella que escuchó sus primeras Palabras también las últimas escuchaba…y Su última mirada…a Su Madre amada sólo Amor confesaba…Su último latido, el de su Niño que había perdido. El Padre le pidió lo que Abraham ofreció, pero Ello tomó ese cáliz y lo bebió hasta el final. Perdón María porque sola te dejamos, porque no queremos nuestro pequeño calvario, perdón por preferir sólo vivir para mí, lleno de egoísmos y de vacíos, perdón por decir que mi cruz es pesada, si tú por mí haz sido también clavada…clavada espiritualmente la Madre, clavado en Su Cruz el Hijo, y todos esos Clavos debieron ser míos. 
 
Perla de San Maximiliano Kolbe: "María, por el hecho de ser Madre de Jesús Salvador, llegó a ser corredentora del género humano, mientras que por el hecho de ser la esposa del Espíritu Santo, toma parte en la distribución de todas las gracias"
EK 1229
 
 
Oración: ¡Oh María Dolorosa, Oh Madre Corredentora!. Hazme un alma piadosa que esté junto a tí en el Calvario y permíteme participar del dolor de la Cruz para ser como tú, para asemejarme al Rey, y así poderlo ver. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
 
Florecilla para este día: Meditar sobre nuestro destino de corredención junto a la Madre, que nos enseña el camino de la Cruz y nos invita a recorrerlo junto a Su Hijo, Jesús, como Ella lo hizo.  
 

Mes de mayo, mes de María. Dia 17

 
Flor del 17 de mayo: Modelo de entrega a Dios 
 
Meditación: “He aquí la Esclava del Señor” (Lucas 1,38). “Después de esto salió y vio un publicano…y le dijo: sígueme, él, dejándolo todo se levantó y lo siguió” (Lucas 5,27). Todos somos sus discípulos, ¿pero realmente lo somos?. ¿Dejamos todo y lo seguimos?. ¿O hipócritamente queremos llamarnos cristianos de acuerdo a nuestras comodidades y conveniencias, siguiendo con las pompas y obras de este mundo, y no con un corazón verdadero y único?. No se puede servir a dos señores, somos legítimos apóstoles y no falsos profetas que repetimos con la boca la Santa Palabra y hacemos con las obras lo que a nosotros nos apetece y no el Querer de Dios. 
 
Perla de San Maximiliano Kolbe:"He de decirte que no sólo es difícil, sino imposible, acercarnos a Jesús sin María... Tú me responderás: ¿Puedo yo hablar abiertamente con Jesús sin pensar en María?. Querido mío, no se trata de lo que tú debas sentir o pensar, sino únicamente que ésta es justamente la realidad, aunque no pensaras para nada"
EK 643.
 
Oración: ¡Oh María la elegida, la prometida de Dios!. Pon en nuestro corazón el ser servidores de Dios como lo fuiste Vos, con humildad y dejando todo acá para caminar hacia la Verdad. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
 
Florecilla para este día: Ayuno de algo que sea muy personal y apetecible, ofreciendo a Dios esta pequeña mortificación.
 
 

Mes de mayo, mes de María. Dia 16

 
Flor del 16 de mayo: María peregrina   
 
Meditación: María inició su camino desde Nazaret a Jerusalén, visitó Ein Karem, viajó a Belén y huyó a Egipto siguiendo con sus pasos un camino escarpado, un camino difícil pero siempre cumpliendo la misión que el Padre le había encomendado. Hoy María sigue caminando: Lourdes, Fátima, San Nicolás, Medjugorje, Corea y tantos otros sitios Santos. Va de casa en casa llamando a las almas. Caminemos con Ella y tengámosla como maestra; Ella no se fatiga, camina de prisa y mendiga una caricia de amor a cada corazón que se aferra al mundo, habiendo olvidado lo dicho por Su Hijo Santo…”estad en el mundo sin ser del mundo”. Vivamos librados de esta tierra que no es la verdadera, pongamos nuestros ojos en el Cielo para que un día sea nuestro.
 
Perla de San Maximiliano Kolbe: "Quien se acerca a la Inmaculada, se acerca a Dios por el camino más rápido y seguro"
 
 
Oración: ¡Oh María peregrina, oh María Purísima!. Haz que te imitemos llevando la luz de Dios a cada corazón, y siendo como vos, testimonio de evangelización. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
 
Florecilla para este día: Llevemos nuestra fe cristiana a alguien cercano al que nunca dimos testimonio del amor por Cristo y Su Madre.  
 

 

Mes de mayo, mes de María. Dia 15

 
Flor del 15 de mayo: Causa de nuestra alegría

Meditación:Los justos se alegran, se regocijan y saltan de júbilo pensando en la Providencia y Bondad de Dios” (Salmos 32,33). Cómo no estar felices si agradamos al Señor cumpliendo Su Voluntad y viendo todo lo que El nos da. Seamos hijos dignos pues el Señor es nuestro amigo. Todo nos da, y si caminamos junto a El, todo compartiremos: Su Amor, Su Dolor y Su Crucifixión, pero felices sabiéndonos herederos del Reino de Dios.
 
Perla de San maximiliano Kolbe: "Pertenece cada día más a la Inmaculada; en Ella y por medio de Ella a Jesús; y en Él y por medio de Él al Padre celestial."
EK 1363
 
 
Oración: Madre de la alegría, sé nuestra guía y haznos llevar una vida realmente digna. Haz que ésta vasija rebose de amor, fe y esperanza, pues el Señor nos acompaña. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
 
Florecilla para este día: Valorar todo lo que Dios nos da, porque nada es mérito nuestro, todo lo bueno viene del Señor.