La ASAMBLEA NACIONAL: una gracia singular

Ayer vivimos una gracia singular, un día lleno de Dios, de la mano de Nuestra Madre Inmaculada. ¡Qué testimonios de la obra que la Virgen va haciendo con nosotros! Iremos compartiendo más, ahora sólo queremos dar gracias a la Virgen santísima por el día que nos permitío vivir. ¡Como los primeros discípulos, con María, en un nuevo Pentecostés, para la Nueva Evangelización!