Milicia de la Inmaculada

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Gracias , Santo Padre

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¡ Querido Santo Padre, nuestro amado Benedicto XVI,  la Milicia de la Inmaculada, reza y segurirá rezando por usted, y la única palabra que podemos decirle por su ejemplo de humildad y de abandono en el Señor y en su tierna Madre Inmaculada es: GRACIAS !

 

Última actualización el Domingo, 17 de Febrero de 2013 02:26  

Domingo, 20 Abril 2014

Perlas del p. Kolbe

Con inmensa alegría de todos los que formamos la Milicia de la Inmaculada, de toda la familia franciscana y de toda la Iglesia Universal, celebramos y recordamos, este 10 de octubre, el aniversario de la elevación del P. Kolbe a la gloria de los altares, en un dia como hoy de hace ya 31 años.

La canonización, cuya ceremonia tuvo lugar el 10 de octubre de 1982, venía precedida de una gran expectación en cuanto a si Maximiliano Kolbe seria canonizado como mártir o como santo, pues los teólogos y expertos de la Congregación para las Causas de los santos consideraban que Kolbe, santo sin duda, no había sido mártir en el sentido tradicional del término.

Detalle de la imagen con la que el P. Kolbe fue elevado a la gloria de la santidad

Fue una canonización insólita. En ella estaban presentes polacos, de Polonia y de la emigración, en un número considerable. Pero constituían sólo la minoría de la gran muchedumbre de peregrinos, que aquel domingo llenaba la plaza de San Pedro. Venían ciertamente de Roma y de toda Italia, pero también en número importante de Alemania y de otros países de Europa, así como de otros continentes, en particular de Japón, que ha unido duraderamente su corazón al Caballero de la Inmaculada.

Detalle de la Plaza de San Pedro en la canonización

En su beatificación el 17 de octubre de 1971 el Papa Pablo VI decía que podía ser considerado un “mártir de la caridad”. La incógnita fue desvelada al presentarse el Beato Juan Pablo II con la vestimenta roja, color litúrgico de los mártires. Más adelante en su homilía Juan Pablo II aclararía: “en virtud de mi autoridad apostólica, he decretado que Maximiliano Maria Kolbe, quien una vez beatificado fue venerado como confesor, a partir de este momento también será venerado como mártir”.

Momento en que la orden Franciscana Conventual regala un cuadro del P. Kolbe al Papa.

El santo Padre aparece vestido con la casulla roja digna de los mártires

El mismo dia de su canonización estuvo presente el padre de familia por el que el Padre Kolbe entregó su vida. El sargento polaco: Franciszek Gajowniczek

Momento en el que Juan Pablo II se encuentra con Franciszek Gajowniczek

El Santo Padre volvió a recordar la canonización del “apóstol infatigable de la devoción a la Inmaculada” en el Angelus el mismo día de la canonización y en mayor detalle en el Angelus del 17 de octubre de 1982 recordando el aniversario de su beatificación en 1971.

Así mismo dedicó toda la homilía de la fiesta de la Inmaculada de ese msimo año, en trazar la visión espiritual que tenía el P. Kolbe sobre el misterio insondable de la Concepción Inmaculada de nuestra querida Madre, la Virgen María.

En su segundo viaje apostólico a Polonia en 1983, el beato Juan Pablo II visitó el terrible bunker de la muerte donde nuestro querido Kolbe sufrió el terrible tormento de la falta de comida y agua durante 14 dias antes de que le inyectaran un veneno letal.

 

 

Momentos en que Juan Pablo II entra en la "celda de la muerte" donde sufrió martirio el P. Kolbe y se postra en oración

 

 

Para un mejor conocimiento de la profunda veneración y cariño que profesaba el futuro santo, Juan Pablo II, a nuestro P. Kolbe;  adjuntamos todos esos escritos para su lectura, reflexión y meditación en este hermoso dia.

Que sean un medio para incrementar nuestro amor y veneración a nuestro querido Kolbe y que renueve así nuestras fuerzas para imitarle, y así lleguemos a amar más a La Inmaculada, hasta volvernos "locos" por Ella, como él lo hizo.

San Maximiliano María Kolbe, ruega por nosotros