Mes de mayo, mes de María

Ya llega el mes de Mayo, el mes consagrado a María Inmaculada. Ya huele  en la calle a rosas y azucenas y todas las flores cantan a la Virgen. Todos sabemos que es un mes especial en el que nuestro amor a María adquiere connotaciones nuevas, más amorosas para nuestra Madre Inmaculada, inundado nuestro corazón, en Plena Pascua de Resurrección, con las palabras de Jesús en la cruz: "Hijo: ahí tienes a tu Madre".

Señora, que no  falte nunca en tu Casa aquel himno mariano que desde la infancia te cantábamos: "Venid y vamos todos con flores a María..." ¡Cómo lo vivíamos de pequeños, en el pueblo, en la ciudad! Aunque eran otros tiempos, otras costumbres.

En verdad que es un mes especial para estar con la Inmaculada y a pesar de que hoy no está de moda quizá sea otro el modo de celebrarlo, de amarla. Pongamos a sus pies nuestros corazones rendidos de amor, brotando en los labios: "¡Oh María! Sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos, y por cuantos a Ti no recurren, en particular por los alejados de la Iglesia y por cuantos te son encomendados".

(Palabras de D. Ángel Fuerte Moreno en la Reunión del grupo de la Milicia de la Inmaculada de la parroquia de Ntra. Sra. del Rosario de Madrid el 25 de Abril de 2011)