“Sin Límites”. Un año después

El 22 de Mayo de 2010 era sábado, Vigilia de Pentecostés, y se celebraba la 1ª Asamblea de la Milicia de La Inmaculada en Madrid. Nos íbamos a consagrar un grupo grande de personas y desde antes de que amaneciera, estaba emocionada, inquieta, expectante y bastante temerosa porque me había preparado con intensidad desde hacía varios días y todo me llevaba a María Inmaculada con el profundo amor que había sentido siempre, pero ahora iba a ser con entrega "oficial" y.... ¿qué iba a suponer "sin límites"? El día fue transcurriendo con mucha paz, La Virgen María estaba allí,¡¡es tan emocionante sentirse mirado por Alguien que nos ama!!

Comenzó con una amable acogida, Miguel A. hizo una bella presentación en pps de la vida de san Maximiliano Kolbe y Milicia, la preciosa meditación del P. Gonzalo, la fraternal comida, y después el rezo del Rosario, las confesiones, el ensayo de cantos, y...la Eucaristía, y dentro de la celebración: la consagración ¡qué bonita, qué solemne! Todos dijimos en alta voz nuestro nombre delante del Sagrario, delante de María, con todos los hermanos como testigos de nuestra entrega a la Inmaculada del pasado, presente y futuro, de nuestra alma y de nuestro cuerpo, de nuestra vida...

Y ha pasado un año.  Y la consagración diaria es el eje fundamental de mi vida, ese "sin límites" nace de un corazón entregado, confiado ciegamente a nuestra Madre querida, que es la mejor guía del camino que nos lleva a Jesús.

"Sin límites", con la ayuda de Dios, es lo más bonito de la vida porque supone entrega, generosidad, humildad, en definitiva desapego, alegría y amor... ¡Dios es Amor!

Ha sido un año de toda la Milicia entregada "sin límites" a María Inmaculada, trabajando por la propia conversión y por la de muchos. El colofón ha sido los "Sábados con la Inmaculada". Una convocatoria para la oración y escucha de los alejados, de los que no conocen a Jesús. La llamada a más de 4.000 personas ha supuesto alguna dificultad, pero sobre todo, gran alegría.

Esto es oración, oración de todos por todos, oración mantenida, oración silenciosa, oración de petición y confianza.

Oración es lo que pido para los que ya se han consagrado, para los que se van a consagrar el día 28, por los objetivos de la Milicia de la Inmaculada, por María, con María. ¡Sin límites!

Cristina Monsalve