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Mensaje del Papa Juan Pablo II a la MI, en 2001

MENSAJE DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II
AL PRESIDENTE INTERNACIONAL
DE LA MILICIA DE LA INMACULAD
A

 

Al reverendo padre
EUGENIO GALIGNANO, o.f.m.conv.
Presidente internacional de la
Milicia de la Inmaculada

1. Con vivo interés he sabido que este Centro internacional de la Milicia de la Inmaculada, sostenido por las facultades teológicas pontificias "San Buenaventura" y "Marianum", en colaboración con la Asociación mariológica interdisciplinar italiana, ha organizado el Congreso internacional Maximiliano María Kolbe en su tiempo y hoy. Acercamiento interdisciplinar a su personalidad y sus escritos.

Manifiesto mi complacencia por esta iniciativa, le saludo cordialmente a usted, reverendo padre, a los señores cardenales, a los venerados hermanos en el episcopado, a las autoridades académicas, al ministro general y a los Frailes Menores Conventuales, a los relatores del congreso y a cuantos participan en tan significativo acontecimiento.

El congreso, sesenta años después del heroico martirio del padre Maximiliano María, pone de relieve cuán actual es su testimonio y cómo su pensamiento está presente en la reflexión actual de la teología católica. El gesto extraordinario del mártir de Auschwitz brinda la oportunidad de comprender mejor, mediante una investigación interdisciplinar, su figura y su obra; y de profundizar sus penetrantes intuiciones teológicas y espirituales desde la perspectiva de la nueva evangelización y del renovado impulso misionero que comprometen a la Iglesia del tercer milenio.

Carta con motivo del envío para la Consagración diaria a la Inmaculada durante el 2010

                                            ¡Nuevo renacer de la Milicia de la Inmaculada, en España!

 ¡Paz y bien, a todos los que amáis a la Inmaculada!

Con esta carta os llega el cuadernillo con las hojas -pensadas para separarse y doblarse- para la Consagración diaria a la Inmaculada, según el espíritu de San Maximiliano, fundador de la Milicia de la Inmaculada en 1917.

Consagrarse a María Inmaculada es algo tremendo, porque es ofrecerle todo nuestro ser, nuestro cuerpo y nuestro espíritu, lo que somos y tenemos, el pasado, el presente y el futuro, todo. Es reconocer que por Ella nos vino el Hijo de Dios y a través de Ella nos llagan todas las gracias, la misericordia infinita de nuestro Dios. Por eso, cada día hemos de hacer la consagración con más consciencia, con más amor, con generosidad total, de manera que nuestra confianza en Ella sea ilimitada.

Aprovecho esta misiva para compartir con vosotros algunas iniciativas de cara a relanzar la Milicia de la Inmaculada en España, siempre desde la intuición de San Maximiliano: antes o después María será reconocida por todos como lo que es, Reina de cielos y tierra.

El pasado 27 de noviembre, fiesta de la Medalla Milagrosa, se ha consagrado en Madrid un pequeño grupito de personas, que quiere ser el germen del futuro Centro Nacional de la Milicia de la Inmaculada. Queremos convocar una Asamblea Nacional de todos los que ya formáis parte de la Milicia y de los que os consagráis a la Virgen según su espíritu, para organizarnos y seguir trabajando por nuestra conversión y la de quienes están apartados o son enemigos de la Iglesia. Queremos organizar una Peregrinación Nacional a Polonia para nutrirnos en las fuentes del p. Kolbe. Queremos desarrollar otras iniciativas, si esa es la voluntad de la Inmaculada.

En España vivimos tiempos muy difíciles. Hay quien lucha por aniquilar todo lo cristiano, y muchos cristianos dan por perdida la batalla. Nosotros estamos con María, la que permaneció fiel hasta la Cruz, la que no abandonó a los discípulos ni nos abandona a nosotros. ¡Ella nos necesita! ¿Estás dispuesto a enardecer tu espíritu y trabajar en su Milicia?

Podéis colaborar al sostenimiento material de la MI enviando un donativo a la dirección arriba indicada, o a la siguiente cuenta bancaria que está a nombre de Franciscanos Menores Conventuales: 0049-5149-33-2516041525, indicando: MILICIA DE LA INMACULADA.

Os deseo una feliz y santa Navidad, y un Año Nuevo unidos íntimamente a la Inmaculada.

 

 

                                              fr. Gonzalo Fernández-Gallardo Jiménez

                                              Asistente Nacional de la Milicia de la Inmaculada

La Milicia de la Inmaculada en el mundo y en España

La Milicia de la Inmaculada (MI) fue fundada por San Maximiliano Kolbe (1894-1941), junto a otros compañeros, el 16 de octubre de 1917 en el Colegio Internacional de los Franciscanos Conventuales en Roma.

El año 1917 fue especialmente decisivo para Europa y para el mundo. La guerra iniciada en 1914 parecía no tener fin y los muertos se contaban por millones. En Rusia triunfaba la revolución bolchevique y se implantó el primer régimen comunista de la historia. Los masones celebraban triunfalmente el segundo centenario de su fundación, y los protestantes el cuarto. Fray Maximiliano tenía 23 años, aún no era sacerdote, pero le hervía la sangre por dentro ante tanta provocación, especialmente de la masonería, que se manifestaba, arrogante, debajo mismo de los balcones del Papa. Su espíritu franciscano y apostólico le incitaba a la acción. De buena gana hubiese ido a la Logia de Roma a evangelizar al Gran Maestre de Italia, como un nuevo San Francisco camino del Sultán de Egipto. Pero se daba cuenta de que nada podría hacer él solo. Era preciso organizarse -como hacían los adversarios- para conseguir resultados eficaces. Por eso, cuando en Italia ya se estaba gestando la Acción Católica de los seglares, Maximiliano Kolbe ideó y fundó la Milicia de la Inmaculada.

La Milicia de la Inmaculada no es una organización de tipo piadoso devocional, como alguno pudiera creer. Su finalidad conecta directamente con las raíces del movimiento franciscano, que nació en el siglo XIII como instrumento de conversión y de apostolado. El padre Kolbe lo sabía. Por eso afirma que la orden de los Conventuales, de la mano de la Inmaculada -que en Lourdes pedía conversión y penitencia¬, estaba entrando en la segunda etapa de su historia.