70 aniversario de la muerte de San Maximilano, palabras del Ministro general

Queridos hermanos, el 70 aniversario del martirio de San Maximiliano Kolbe y del ofrecimiento de sí mismo en el campo de Auschwitz, de su heroico acto de amor, que le hizo merecer el título de "Patrón de nuestros tiempos difíciles", es para nosotros una oportunidad y una invitación a acoger su herencia y a continuar su misión y la nuestra.
El año kolbiano que celebramos quiere ser una respuesta a la llamada de atención del siervo de Dios, cardenal Stefan Wiszinski: «No apaguéis el espíritu del Padre Maximiliano». Este reclamo conserva su actualidad y su significado, porque la figura de San Maximiliano no puede ser archivada, porque es fuente de continua inspiración e indica con espirito profético el camino a recorrer. La actualidad de San Maximiliano, sobre todo el testimonio de su vida, su vocación franciscana, sacerdotal misionera afecta a toda la Orden...
San Maximiliano es grande no porque fue un maravilloso organizador o un gran misionero, sino porque sobre todo fue un hombre de gran fe en Dios, de total confianza y abandono en el Padre, de incondicional confianza en la Inmaculada, Madre y Virgen. Fue un verdadero discípulo de San Francisco, un fiel cristiano y religioso, obediente y lleno de amor a la Iglesia, teniendo en el corazón un ansia grande por la salvación de las almas.
Su heróico gesto de ofrecimiento de la propia vida por la salvación de otro hombre fue la consecuencia de su cotidiano estilo de vida, heroico, virtuoso, donado totalmente a los demás. El camino de santidad que nos muestra San Maximiliano y al que nos invita con su intercesión, consiste en el cotidiano ofrecimiento al Padre, en el seguimiento de Jesús, en la acogida total de su misión, evitanto toda mediocridad.
Durante este año, en el que recordamos el martirio y la muerte de San Maximiliano deseo que acojáis en vuestros corazones, iluminados por el Espíritu Santo, los desafíos, las inspiraciones que nos vengan de él para hacer actuales su amor a Dios y a su Reino, su ardor misionero, su espiritualidad mariana y su actividad creadora.


Fray Marco Tasca
Ministro General OFM Conv.