El Beato Popieluszko y San Maximiliano Kolbe

Este pasado viernes 11 de enero, por primera vez se retransmitió en una televisión española la película: “Popieluszkou, la libertad está entre nosotros”.

 

En una escena de dicha película, en la casa del sacerdote Jerzy Popiełuszko, donde está reunido con sus amigos y compartiendo con ellos las preocupaciones y miedos por el hostigamiento del régimen comunista; se ve claramente en la escena el siguiente cuadro con la figura de San Maximiliano Kolbe presidiendo toda la habitación.

 

 

Esto me llevó a pensar mientras veía la película que la santidad se contagia. Lo santos, como todos nosotros, mientras peregrinan en la tierra, necesitan de otros santos para tener modelos con los que imitar cada vez mejor a Cristo.

 

Conozcamos un poco más de este valiente Beato y su relación con nuestro querido Padre Kolbe.

 

La Santidad contagiada: El Beato Jerky Popiełuszko y San Maximiliano Kolbe

 

La película a la que se hacía referencia, está basada en la vida del sacerdote polaco Jerzy Popiełuszko y en los hechos reales que acontecieron en la polonia de los años 80, todavía tristemente inmersa en la dictadura comunista.


El sacertote Jerzy Popiełuszko, proclamado Beato por Juan pablo II el 6 de junio de 2010, nació el 14 de septiembre de 1947 en Okopy cerca de Suchowola (Polonia) y falleció el 19 de octubre de 1984. Fue un sacerdote diocesano católico, asociado con el sindicato Solidaridad, liderado por Łech Wałęsa (Premio Nobel de la Paz, 1983). Fue asesinado en los alrededores de Włocławek (Polonia) por la agencia de inteligencia interna comunista operada por los soviéticos, la Służba Bezpieczeństwa (SB), debido al odio a la Fe que el sistema comunista, imperante en Polonia y toda Europa Oriental, profesaba.

 

Constantemente amenazado y después de dos años de hostigamientos por parte del Servicio Secreto, en el otoño de 1984 su situación se había vuelto muy difícil por lo que surgió la idea de enviarlo a estudiar a Roma, pero la decisión estaba en sus manos y el prefirió quedarse en Varsovia, junto a su pueblo polaco.

 

El 13 de octubre 1984 sufrió un primer atentando, un accidente provocado en la carretera del que pudo escapar. A los pocos días, el 19 de octubre de 1984, cuando regresaba de un servicio pastoral fue secuestrado por tres funcionarios del Ministerio del Interior polaco, torturado, salvajemente golpeado y asesinado: le ataron la boca y las piernas, le pusieron una roca en los pies y lo echaron a un gran dique en el Río Vístula cuando todavía estaba vivo.

 

Su cuerpo fue recuperado el 30 de octubre de 1984, tenía 37 años de edad.

 

Su funeral se realizó el 4 de noviembre de 1984 y fue la mayor concentración de gente después de la visita del Beato Juan Pablo II a su Patria en 1983. A pesar de las amenazas y de la violencia, más de 500.000 personas estuvieron presentes en el funeral del Padre Popiełuszko. Desde entonces su tumba, que se encuentra junto a la iglesia de San Stanislao Kostka en Varsovia, es la meta continua de decenas de peregrinaciones de fieles provenientes de Polonia y de otras diócesis europeas. En estos 27 años, unos 18 millones de peregrinos la han visitado. Allí oró también el papa Juan Pablo II durante su viaje a Polonia en 1987.

 

El padre Popiełuszko ayudaba a todos los trabajadores, les alentaba, les educaba en el amor fraterno, les invitaba a no reaccionar de manera vengativa cuando alguno era lastimado, les administraba el sacramento de la confesión y se convirtió en un apoyo para sus familias. Les enseñaba a responder con oraciones y cantos sagrados y patrióticos ante las amenazas y las agresiones que pudieran recibir.

Invitaba a todos a la paz y a evitar el revanchismo y el odio: su lema era “vence el mal con el bien”.

 

Fue declarado Beato el 6 de junio de 2010 en una ceremonia celebrada en la Plaza Pilsudski de Varsovia, en presencia de su madre, Marianna Popiełuszko, que había cumplido 100 años unos pocos días antes .

El semanario católico polaco Niedziela publicó una entrevista con Marianna, su madre.

En la entrevista, Marianna recuerda que Niepokalanów, la “Ciudad de la Inmaculada” , fundada por el Padre Kolbe, era el lugar de visita privilegiado de su hijo. “Tras el examen final del Liceo, mi hijo fue a Varsovia al Seminario Mayor para entregar los documentos. Recuerdo que mi hijo leía mucho el “Caballero de la Inmaculada” , revista fundada por San Maximiliano María Kolbe. Para Jerzy, mi hijo, San Maximiliano María Kolbe era el más grande ejemplo de sacerdote. “La muerte de Jerzy – prosiguió la madre del sacerdote muerto por el régimen comunista – ha sido para mí el dolor más grande. Pero no juzgo a nadie. Dios juzga. La alegría más grande será para mí cuando las personas que mataron a Jerzy se conviertan”.


San Maximiliano Kolbe, Beato Jerzy Popiełuszko, rogad por nosotros.

Fuentes:
zenit.org
wikipedia.org
pazybien.org
infocatolica.com