Hasta el Cielo con la Inmaculada, querido Fr. Marcelo

Sus últimas palabras fueron para la Santísima Virgen María. Quienes más le conocieron aseguran que así fue toda su vida: todo de Ella. Y así fue llamado a la Casa del Padre, a través de Ella. “Su sonrisa, su caridad y, sobre todo, su amor por la Inmaculada”, adornan el recuerdo de tantas almas que conocieron a Fr. Marcelo, mílite y gran apóstol de la Madre de Dios. Fue Asistente Provincial de la Milicia de la Inmaculada del año 2000 al 2004 y, cada año solía asistir a la Asamblea Nacional de la MI. El cáncer de páncreas que le detectaron el pasado mes de julio podía haberle hecho sufrir intensos dolores hasta su muerte; sin embargo, se fue al comienzo de su via crucis. La Providencia quiso evitarle los peores sufrimientos. Abandonó este mundo sereno, confiado, orando, renovando su consagración a la Inmaculada. Tanto amaba a la Virgen, que la dulzura con la que nos dejó sólo puede tener un nombre: “María”. Hasta el Cielo, querido Fr. Marcelo.

 

Fr. Marcelo

 

Fr. Marcelo Cano Sacristán nació en Fuentenebro (Burgos) el 30 de octubre de 1942. Hijo de D. Dionisio Cano Ulloa y de Dª. Luciana Sacristán Mayor. Fue bautizado el 15 de noviembre de 1942 y confirmado el 20 de mayo de 1943, en la parroquia de San Lorenzo Mártir de Fuentenebro.

Ingresó en la Orden de los Hermanos Menores Conventuales en Tarancón (Cuenca), en 1954. En septiembre de 1955 pasó al seminario de Granollers, donde realizó el noviciado en el curso 1958-59, permaneciendo en Granollers hasta 1966, donde completa su formación como fraile y sacerdote.

-         Estudió el bachillerato de 1954 a 1958; la filosofía,  de 1959 a 1962; y la teología, de 1962 a 1966.

-         Emitió la profesión temporal el 5 de octubre de 1959, en Granollers, y la profesión solemne el 19 de noviembre de 1963, también en Granollers.

-         Fue ordenado sacerdote el 29 de junio de 1966 en Palencia y cantó su primera misa el 3 de julio de 1966 en Fuentenebro.

Ha tenido el siguiente itinerario como fraile al servicio de la Orden de Hermanos Menores Conventuales y de la Iglesia:

-         1967-1976. En Madrid es Vicario Parroquial de la Parroquia “Santa Clara”  y profesor del colegio “San Buenaventura”. Fue muy apreciada su labor dentro del movimiento de los Scouts católicos de la parroquia.

-         1976-1984. Zaragoza.

  • 1976-1978. Rector del Seminario de Zaragoza y Vicemaestro de novicios.
  • 1978-1984. Vicario Parroquial de la parroquia “San Francisco Javier” de Zaragoza.

-         1984-1990. Formó parte de la fraternidad de san Buenaventura apoyando el servicio a la Parroquia “Santa Clara” de Madrid y como Profesor en el colegio “San Buenaventura”.

-         1990-2003. En Palencia ejerció la labor de vicario parroquial de la parroquia “María Reina Inmaculada”.  En esta estancia en Palencia del año 2000 al 2003 fue profesor en el seminario menor de Palencia.

-         En el curso 2003-2004 desempeñó la labor de guardián y párroco de la parroquia “Ntra. Sra. del Rosario”, de Madrid.

-         Del 2004 al 2008 es guardián y párroco de Palencia, en la parroquia “María Reina Inmaculada”.

-         Del 2008 al 2012 es Vicario Parroquial de la parroquia “Ntra. Sra. de los Desamparados” de Sevilla.

-         El cuatrienio 2012-2016 estuvo en la fraternidad del Sacro Convento de Asís en Italia colaborando en la acogida de peregrinos y guía de la basílica, en el ministerio de la confesión y en la bendición de peregrinos.

-         En el año 2013 celebró las bodas de oro de su profesión solemne y en el 2016 ha celebrado los 50 años de la ordenación sacerdotal.

-         Ha formado parte de las Comisiones de Formación y de Misiones de la provincia y ha sido Asistente Provincial de la Milicia de la Inmaculada del año 2000 al 2004.

Hermano que se caracterizó por su cordialidad y mansedumbre, con una especial devoción mariana que le imprimió un trato sencillo y familiar con niños, ancianos, matrimonios y enfermos. Hombre profundamente humilde, como nuestro Padre San Francisco, tuvo una cercanía y un trato bondadoso y afable con toda persona con la que se encontraba.

De especial sentido del humor, fue muy acogedor y un hermano franciscano de profunda oración, siempre dispuesto a orar por los demás.

Al regresar a España en Julio de 2016 finalizando su estancia en el Sacro Convento de Asís pasó a la comunidad de San Buenaventura en Madrid, cuando le fue detectado un cáncer de páncreas. Tras recibir la santa unción falleció en la madrugada del 20 de septiembre de 2016. Su recuerdo permanecerá en nosotros como hermano bueno y piadoso, profundamente devoto de la Virgen Inmaculada. A ella le dedicó amor, entrega y disponibilidad para colaborar en su obra corredentora teniendo como modelo a San Maximiliano María Kolbe. De él aprendió a vivir la consagración diaria al Inmaculado Corazón de María.