Escritos de San Maximiliano Kolbe

Sustanciosos fragmentos de los Escritos de San Maximiliano Mª Kolbe

Testimonio espiritual de San Maximiliano María Kolbe

Niepokalana

“Dejémonos conducir cada vez más perfectamente por la Inmaculada, adónde Ella quiera llevarnos y cómo Ella quiera, para que, cumpliendo bien nuestros deberes, contribuyamos a que todas las almas sean conquistadas para su amor” (EK 960).

Se trata de un fragmento de la última carta que envió San Maximiliano María Kolbe a la Comunidad de frailes del Convento de Niepokalanów, redactada originalmente en alemán el 12 de mayo de 1941, desde la prisión de Pawiak en Varsovia. Pocas semanas después, San Maximiliano sería trasladado al Campo de Concentración de Auschwitz, donde sufrió su glorioso martirio el 14 de agosto de 1941.

A 35 años de la canonización del P. Kolbe

Con inmensa alegría de todos los que formamos la Milicia de la Inmaculada, de toda la familia franciscana y de toda la Iglesia Universal, celebramos y recordamos, este 10 de octubre, el aniversario de la elevación del P. Kolbe a la gloria de los altares, en un dia como hoy de hace ya 35 años.

La canonización, cuya ceremonia tuvo lugar el 10 de octubre de 1982, venía precedida de una gran expectación en cuanto a si Maximiliano Kolbe seria canonizado como mártir o como santo, pues los teólogos y expertos de la Congregación para las Causas de los santos consideraban que Kolbe, santo sin duda, no había sido mártir en el sentido tradicional del término.

Detalle de la imagen con la que el P. Kolbe fue elevado a la gloria de la santidad

Fue una canonización insólita. En ella estaban presentes polacos, de Polonia y de la emigración, en un número considerable. Pero constituían sólo la minoría de la gran muchedumbre de peregrinos, que aquel domingo llenaba la plaza de San Pedro. Venían ciertamente de Roma y de toda Italia, pero también en número importante de Alemania y de otros países de Europa, así como de otros continentes, en particular de Japón, que ha unido duraderamente su corazón al Caballero de la Inmaculada.

Detalle de la Plaza de San Pedro en la canonización

 

En su beatificación el 17 de octubre de 1971 el Papa Pablo VI decía que podía ser considerado un “mártir de la caridad”. La incógnita fue desvelada al presentarse el Beato Juan Pablo II con la vestimenta roja, color litúrgico de los mártires. Más adelante en su homilía Juan Pablo II aclararía: “en virtud de mi autoridad apostólica, he decretado que Maximiliano Maria Kolbe, quien una vez beatificado fue venerado como confesor, a partir de este momento también será venerado como mártir”.

Momento en que la orden Franciscana Conventual

regala un cuadro del P. Kolbe al Papa. El santo Padre aparece vestido

con la casulla roja digna de los mártires

 

El mismo dia de su canonización estuvo presente el padre de familia por el que el Padre Kolbe entregó su vida. El sargento polaco: Franciszek Gajowniczek

Momento en el que Juan Pablo II

se encuentra con Franciszek Gajowniczek

 

El Santo Padre volvió a recordar la canonización del “apóstol infatigable de la devoción a la Inmaculada” en el Angelus el mismo día de la canonización y en mayor detalle en el Angelus del 17 de octubre de 1982 recordando el aniversario de su beatificación en 1971.

Así mismo dedicó toda la homilía de la fiesta de la Inmaculada de ese msimo año, en trazar la visión espiritual que tenía el P. Kolbe sobre el misterio insondable de la Concepción Inmaculada de nuestra querida Madre, la Virgen María.

En su segundo viaje apostólico a Polonia en 1983, el beato Juan Pablo II visitó el terrible bunker de la muerte donde nuestro querido Kolbe sufrió el terrible tormento de la falta de comida y agua durante 14 dias antes de que le inyectaran un veneno letal.

 

Momentos en que Juan Pablo II entra en la "celda de la muerte"

donde sufrió martirio el P. Kolbe y se postra en oración

 

Para un mejor conocimiento de la profunda veneración y cariño que profesaba el ya santo, San Juan Pablo II, a nuestro P. Kolbe; adjuntamos todos esos escritos para su lectura, reflexión y meditación en este hermoso dia.

Que sean un medio para incrementar nuestro amor y veneración a nuestro querido Kolbe y que renueve así nuestras fuerzas para imitarle, y así lleguemos a amar más a La Inmaculada, hasta volvernos "locos" por Ella, como él lo hizo.

 

San Maximiliano María Kolbe, ruega por nosotros


 

Adjuntos:
Descargar este archivo (Angelus_17_Octubre_1982_P_Kolbe.doc)Reflexión sobre San Maximiliano Kolbe de Juan Pablo II en el Ángelus[Juan Pablo II recuerda la beatificación del P. Kolbe en el ángelus del 17 de octubre de 1982, una semana después de su canonización]24 kB
Descargar este archivo (Angelus_Canonizacion_P_Kolbe.doc)Reflexión Ángelus de Juan Pablo II el dia de la canonización del P. Kolbe[Reflexión de Juan Pablo II antes del rezo del Ángelus sobre el P. Kolbe, el dia en que lo canonizó]24 kB
Descargar este archivo (Homilia_Canonizacion_Padre_Kolbe_10_octubre_1982.doc)Homilía de Juan Pablo II en la canonización del Padre Kolbe[Preciosa homilía de Juan Pablo II, en la que proclamó santo de la Iglesia Universal al P. Kolbe, el 10 de octubre de 1982]33 kB
Descargar este archivo (Homilia_Juan_Pablo_II_Fiesta_Inmaculada_8_Diciembre_1982.doc)Homlía de Juan Pablo II en la fiesta de la Inmaculada del año 1982[Con motivo de la fiesta de la Inmaculada, Juan Pablo II traza en esta homilía la visión espiritual del P. Kolbe, a 2 meses después de su canonización]34 kB

La última carta de San Maximiliano Kolbe

Este verano, el 14 de Agosto, celebramos con verdadera alegría la fiesta de S. Maximiliano Kolbe, fundador de la Milicia de la Inmaculada. El loco de amor por la Virgen María.

Como muestra de su vida y testimonio fiel a Dios y amor a la Inmaculada, hasta el extremo de entregar su vida por amor al prójimo, transcribimos literalmente su última carta y por tanto su último escrito conocido.

Escrita ya desde el horror y el infierno del campo de concentración de Auschwitz, la Providencia amorosa de Dios quiso que las últimas palabras escritas que conocemos del P. Kolbe sean dirigidas a su madre.

Él, que tantó amó a nuestra Madre del Cielo, dejó sus últimas palabras escritas para aquella que le trajo a la vida.

Adjuntamos en el pie de notas comentarios para ayudar a su lectura y mejor comprensión del contexto de su redacción.

Carta para rezarla, meditarla, leerla, releerla y dejar que su poso nos ayude a vivir la faceta siempre martirial de nuestra Fe.

 

EK 961 1

A María Kolbe, Cracovia

Auschwitz, 15-VI-1941 2

Remitente

Nombre: Kolbe Raijmund 3

Nacido: 8-I-1894 4

Nº. Matricula: 16670 5

 

Mi amada mamá,

A finales de mayo llegué en un convoy ferroviario 6 al campo de concentración de Auschwitz.

Aquí todo bien. 7

Amada mamá, estate tranquila por mí y por mi salud 8, porque el buen Dios está en todas partes y con gran amor piensa en todos y en todo. 9

Sería conveniente que no me escribas antes de que yo te mande otra carta, porque no sé cuanto tiempo estaré aquí. 10

Con saludos cordiales y besos,

Kolbe Raymundo

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Notas

1. Nomenclatura utilizada para clasificar los escritos del Padre Kolbe. Obedece a la carta nº 961 conocida del P. Kolbe

2. El P. Kolbe murió el 14-8-1941, tras un horrible martirio físico al ser encerrado en un bunker o habitación subterránea, privado de agua y comida durante 10 dias. Por tanto esta carta está fechada 2 meses antes de su martirio.

3. Apellido y nombre. En su profesión religiosa con 17 años el P. Kolbe cambió su nombre de pila de Raimundo y adoptó el de fray Maximiliano María.

4. La edad del P. Kolbe a la redacción de esta carta era de 47 años.

5. El nº 16670 es con el que los nazis marcaron y tatuaron al P. Kolbe al entrar en el campo de concentración de Auschwitz. Práctica utilizada por los nazis con todas las personas que llegaban a sus campos de concentración. A partir de que atravesaban la puerta del campo, su identidad pasaba a ser simplemente esa numeración.

6. El tren fue el método de transporte utilizado por el ejército nazi para transportar masivamente a los deportados a los campos de concretación. Los convoys utilzados para ese transporte eran los destinados para el uso de transporte de ganado.

7. “Aquí todo bien”. Nótese que la carta está escrita en uno de los lugares más temibles y horribles que a largo de la historia el ser humano haya podido crear: el campo de concentración de Auschwitz. Conocido mundialmente, se ha convertido a lo largo de los años en el símbolo de la degeneración a la que el ser humano puede llegar con sus semejantes. Empezó a estar operativo para su función de exterminio en mayo de 1940, por tanto cuando el P. Kolbe llegó a él ya llevaba a pleno funcionamiento 1 año. Según distintos historiadores hasta su cierre, a finales de enero de 1945, pudieron ser exterminadas hasta 4 millones de personas; el triple de lo que hasta hace pocos años se creía. Cuando fue redactada esta carta, Europa y el resto del mundo, y por tanto también la madre del P. Kolbe, desconocían los terribles sucesos que acontecían en ese lugar. Entonces, ¿cómo es posible que el P. Kolbe pueda escribir “aquí todo bien” desde ese infierno?. No podemos ni imaginar la paz y libertad interior que el P. Kolbe tenía para poder escribir esa frase. Con estas palabras el P. Kolbe no pretende ni mucho menos mentir o engañar a su madre, sino que transmite la certeza hecha vida de que quién tiene a Dios y a la Inmaculada a su lado todo lo puede soportar por amor. “Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nostros?” Romanos 8, 31.

8. El P. Kolbe sufrió a lo largo de casi toda su vida de tuberculosis, que le llegó a inhabilitar completamente uno de sus pulmones. De ahí que intente tranquilizar a su madre informándola de que su salud era buena.

9. Con esta frase, recordamos que escrita desde el infierno de Auschwitz, el P. Kolbe se abandona total y absolutamente a la providencia amorosa de Dios y eleva su virtud de la Esperanza a sus cotas más altas; sabiendo que el mal que le rodea no tiene la última la palabra, sino el designio amoroso de Dios con los hombres.

10. Posiblemente las autoridades nazis no permitieran escribir más cartas al P. Kolbe, de ahí que intente rebajar la ansiedad de su madre con la innecesaria espera de otra carta que nunca llegaría.

Pensamientos marianos del San Maximiliano Kolbe. Kolbe

"Creando a los ángeles, Dios quiso que dieran, con plena conciencia y voluntad, la prueba de que siempre y en todo desearían cumplir su voluntad. Les manifestó el misterio de la Encarnación y les anunció que llamaría a la existencia a un ser humano, dotado de alma y cuerpo, y que elevaría a tal criatura a la dignidad de Madre de Dios y que por esa razón Ella llegaría a ser también su Reina y que ellos deberían también venerarla" (EK 1311).

"Ella es sólo Madre de Misericordia, por ende, se apresura a acudir, aunque no sea de ninguna manera invocada, allí donde se manifiesta de manera más grave la miseria de las almas" (EK 1094).

"María, en la Anunciación, te acogió de buen grado como hijo" (EK 1334).

"El vértice del amor de la creación que retorna a Dios es la Inmaculada. Y en ella se realiza el milagro de la unión de Dios con la creación" (EK 1310).

"Desde el primer instante de su existencia, el Dador de las gracias, el Espíritu Santo, estableció la propia morada en su alma, tomó absoluta posesión de Ella y la compenetró de tal modo, que el nombre de Esposa del Espíritu Santo no expresa sino una sombra lejana, pálida, imperfecta, de tal unión" (EK 1224).

"El Espíritu Santo obra únicamente por medio de la Inmaculada, su Esposa" (EK 634).

"La gracia viene a nosotros del Padre por el Hijo y el Espíritu Santo. Los frutos de esta gracia suben de nosotros al Padre en orden inverso, o sea por el Espíritu Santo, es decir por la Inmaculada, y Jesús. Es este el estupendo prototipo del principio de acción y reacción, igual y contraria, como afirman las ciencias naturales (EK 634).

"María, por el hecho de ser Madre de Jesús Salvador, llegó a ser corredentora del género humano, mientras que por el hecho de ser la esposa del Espíritu Santo, toma parte en la distribución de todas las gracias" (EK 1229).

"He de decirte que no sólo es difícil, sino imposible, acercarnos a Jesús sin María... Tú me responderás: ¿Puedo yo hablar abiertamente con Jesús sin pensar en María?. Querido mío, no se trata de lo que tú debas sentir o pensar, sino únicamente que ésta es justamente la realidad, aunque no pensaras para nada" (EK 643).

"También en nosotros Ella es Madre de Dios... y nos hace dioses y madres de Dios que engendran a Jesucristo en la almas" (EK 486).

"Él la creó tan poderosa que basta uno de sus deseos para doblegar enseguida el Corazón infinito de Dios" (EK 1248).

"Nosotros llegamos a ser el medio por el cual la Inmaculada ama a Jesús" (EK 508).

"Jesús fue el primero en honrarla como a su Madre, actuando el mandamiento: Honra a tu padre y a tu madre (Dt 5,16); y por eso nosotros debemos imitarlo también en esto" (EK 751).

"La Inmaculada es la Omnipotencia Suplicante. Toda conversión y toda santificación son obra de la gracia, y Ella es la mediadora de todas las gracias" (EK 1331).

"Efectivamente, como a través de María tuvo inicio la salvación, así también a través de Ella la salvación llegará a su consumación... Reflexionemos bien sobre todas estas cosas" (EK 1129).

¡ La Inmaculada nos ama !

 
Para meditar, rezar, interiorizar y acrecentar nuestro amor a María, leamos este precioso escrito de nuestro fundador San Maximiliano María Kolbe:
 
" Queridísimos hijos, cómo desearía decirles, repetirles lo buena que es la Inmaculada, para poder alejar para siempre de sus pequeños corazones la tristeza, el desaliento interior, el abatimiento. La sola invocación “María”, acaso con el ánimo sumergido en las tinieblas, en las arideces, y hasta en la desgracia del pecado, ¡qué eco produce en su Corazón que tanto nos ama! Y cuanto más infeliz es el alma, hundida en sus pecados, tanto más este Refugio de los pobres pecadores como nosotros, la rodea de cariñosa y solícita protección. Pero no se aflijan nunca si no sienten tal amor. Si quieren amar, ésta es ya una señal segura de que están amando; se trata sólo de un amor que procede de la voluntad. También el sentimiento exterior es fruto de la gracia, pero no siempre sigue inmediatamente a la voluntad. Puede venirles, queridos míos, un pensamiento, casi una triste nostalgia, una súplica, un lamento. “¿Quién sabe si la Inmaculada me ama todavía?” ¡Hijos amadísimos! Se lo digo a todos juntos y a cada uno en particular en su nombre, anótenlo bien, en su nombre: Ella ama a cada uno de ustedes, los ama mucho y en todo momento sin excepción alguna. Esto, queridísimos hijos, se lo repito en su nombre.  Ámala, Ámala a la Inmaculada. Ella te hará feliz. Fíate de ella sin límites. "

 

San José, modelo de entrega a la Inmaculada

FELIZ DIA DE SAN JOSÉ

 

 

 

 

"Tratemos de introducir a la Inmaculada en el alma como lo hizo San José en Belén.

Roguemos a San José que podamos ser tan entregados

y tan dispuestos a sacrificarnos

y a trabajar por la Inmaculada, como él.

 

Roguemos que sepamos vivir para Ella como San José."

 

San Maximiliano Kolbe

El rostro de San Maximiliano Kolbe

Mucho se ha escrito y hemos escrito desde esta web, sobre nuestro querido San Maximiliano Kolbe.
 
Esta vez sólo queremos ofreceros el que contempléis su rostro con esta bella imagen.
 
Que de esa contemplación sosegada, surja en nosotros la oración y el deseo espontáneo de conocerle más, amarle más e imitar su vida.
 
A Él, que nos enseñó a amar profundamente a la Virgen María, le pedimos que arranque de las manos amorosas de La Inmaculada, la Gracia para todos nosotros, de ser fiel a Cristo y a María hasta el final de nuestras vidas.
 


San Maximiliano Kolbe, ruega por nosotros

 

La MI es amar al prójimo

¿Por qué nos llamamos "Milicia de la Inmaculada?

He aquí la respuesta que nos da nuestro fundador San Maximiliano Kolbe

"Se llama “de la Inmaculada”, porque sus miembros se han consagrado sin restricciones a la Santísima Virgen, María Inmaculada, para que Ella misma obre en ellos y por medio de ellos y derrame sobre otras almas, siempre a través de ellos, la gracia de la luz, de la fuerza y de la felicidad sobrenaturales. Además se llama “Milicia”, porque no puede permitirse descansar, antes bien, por medio del amor pretende conquistar los corazones para la Inmaculada y, a través de Ella, para el Corazón Divino de Jesús y, en definitiva, para el Padre celestial. ¿Perteneces a las filas de esta Milicia? ¿Querrías tender una mano caritativa a los que te rodean?
¡Conságrate también tú a la Inmaculada! Deja que Ella obre por tu mediación y esparcirás sobre la tierra mucha felicidad también en estos tiempos nuestros, ofrecerás a muchas almas inquietas paz y serenidad en Dios.
" (EK 1237)

Renovemos en este mes de noviembre nuestra consagración diaria y de vida a la Inmaculada y como nos propone el Padre Kolbe únamonos a esta Milicia que pertenece por entero a María.

La Eucaristía según el Padre Kolbe

Reflexiones del Padre Kolbe sobre la Eucaristía

"No hay mejor preparación a la santa comunión que ofrecerla a la Inmaculada (haciendo de nuestra parte, obviamente todo lo que podamos). Ella preparará nuestro corazón de la mejor manera y podremos estar seguros de procurar así a Jesús la mayor alegría, de manifestarle el amor más grande." (EK 643)

"Tú, Dios infinito y eterno, me has amado desde hace siglos, me llamaste de la nada a la existencia.
Para demostrarme de cerca que me amabas con mucha ternura, bajaste de las delicias más puras del paraíso a esta tierra…viviste en medio de la pobreza…, quisiste ser colgado entre tormentos en un torpe patíbulo en medio de dos malhechores…¡Oh Dios de amor, me redimiste de este modo terrible y generoso!.
Tú, sin embargo, no te contentaste con eso, sino que viendo que habrían de transcurrir 19 siglos desde que esparciste esas demostraciones de tu amor hasta que yo apareciera en la tierra, ¡quisiste proveer también a esto!
Tu corazón no permitió que yo tuviera que alimentarme únicamente de los recuerdos de tu inmenso amor. Te quedaste en esta mísera tierra en el santísimo y admirable Sacramento del altar y ahora vienes a mí y te unes estrechamente a mí bajo la forma del alimento…Tu Sangre ya fluye en mi sangre, tu alma, oh Dios Encarnado, se compenetra con la mía, le da fuerza y la alimenta."
(EK 1145)

" Una sola Santa Comunión basta para hacerse santos. Todo depende de la disposición interior, de la preparación. La mitad del día dedicada a la preparación, la otra mitad a la acción de gracias.
A veces una Comunión Espiritual lleva consigo las mismas gracias que la Sacramental. En las dificultades repite a menudo: “Dios mío y mi todo”."
(EK 968)

" La Inmaculada suscitó en nuestros corazones el amor hacia sí misma, un amor tal, que nos impulsó a consagrarnos totalmente a su causa, o para ser más exactos, la ayuda a todas las almas para que la conozcan y la amen, y se acerquen, a través de Ella, al Corazón Divino de Jesús, cuyo amor por nosotros lo impulsó hasta la Cruz y el Sagrario." (EK 908)