Testimonio espiritual de San Maximiliano María Kolbe

Niepokalana

“Dejémonos conducir cada vez más perfectamente por la Inmaculada, adónde Ella quiera llevarnos y cómo Ella quiera, para que, cumpliendo bien nuestros deberes, contribuyamos a que todas las almas sean conquistadas para su amor” (EK 960).

Se trata de un fragmento de la última carta que envió San Maximiliano María Kolbe a la Comunidad de frailes del Convento de Niepokalanów, redactada originalmente en alemán el 12 de mayo de 1941, desde la prisión de Pawiak en Varsovia. Pocas semanas después, San Maximiliano sería trasladado al Campo de Concentración de Auschwitz, donde sufrió su glorioso martirio el 14 de agosto de 1941.