MARÍA ES PERFECTAMENTE DE DIOS

Ella es de Dios. Es perfectamente de Dios, hasta el punto de convertirse casi en una parte de la Sma. Trinidad, aunque sea una criatura finita. Es más, no sólo es "sierva", "hija", "res", "proprietas", etc. de Dios, sino también ¡Madre de Dios!... Aquí entra vértigo... casi sobre Dios, como la madre está por encima de los hijos y éstos deben venerarla... EK 508

Alguien escribió, ahora no recuerdo quién, algo así como que María era la cuarta parte, el cuarto ángulo, de la Trinidad. Es la estrella que corona a las Tres Personas, en la que todas ellas se complacen por su humildad de esclava y su pureza. Hija del Padre, Madre del Hijo, Esposa del Espíritu Santo, ¿cómo iba a exagerar Kolbe en su amor a María? Razonando como lo hacía el santo, ¿acaso no notamos también ese vértigo? No deja de ser un Misterio, pero a diferencia del Misterio por antonomasia, el Misterio de la Santísima Trinidad, que desafía nuestra enclenque entendimiento, este Misterio ni desafía, ni turba, ni desespera ni nos angustia intelectualmente. No: este Misterio engrandece el corazón, maravilla el sentimiento, relaja y acaricia la razón, como un abrazo de madre; nos da un motivo más, ¡un gran motivo!, para dar gracias a Dios. Cuán equivocados estuvieron los que veían en el amor mariano de Kolbe una exageración rayana en la herejía, pues fue el seguir su camino de santidad agarrado al manto de la Virgen lo que desembocó en su sacrificio supremo a imitación de Cristo, la condena al barracón del hambre, el barracón número 13 (para muchos, el número de la Virgen y "número de la suerte" de otro mariano, Juan Pablo II) y ahora barracón 11, su muerte la víspera de la Asunción de María a los Cielos, y su semblante tras fallecer: sereno, con la cabeza ladeada suavemente a la izquierda y los ojos fijos en un lugar determinado, según algunos, el lugar donde se le apareció la propia Virgen para llevárselo y estar con él eternamente.

Isael Pla