Escritos sobre San Maximiliano

Escritos sobre la figura y la obra de San Maximilano Kolbe

San Maximiliano Kolbe nos acompaña en esta Cuaresma

Preciosa perla del P. Kolbe que nos enseña el camino a seguir en esta Cuaresma: nunca dejar de tener los ojos puestos en el Crucificado
 
 
 
"Todos los dias a menudo y en los momentos más difíciles,
 
fija tu mirada en el Crucifijo,
 
sumergido en la más extrema pobreza,
en los más grandes sufrimientos y depreciado por todos,
y aprende a imitar a Jesús
desnudo en medio de tantas tribulaciones
y burlas"
 
San Maximiliano Kolbe
(EK 966)
 
 
 
 

 

El Cristocentrismo en San Maximiliano Kolbe

 
El origen de la medalla milagrosa se remonta al año 1830 y reproduce el modelo que la Inmaculada le mostró a la novicia sor Catalina Labouré en París, al tiempo que prometía grandes favores a quienes la llevasen. El padre Kolbe, convencido de que se trataba de un arma poderosa para la conversión de los hombres, la adoptó como insignia y también como munición o balas de la Milicia de la Inmaculada. Pero también la recomendaba por su contenido simbólico: en ella aparecen los corazones de Jesús y de María debajo de una cruz sobre la letra M.
 
 
Este detalle nos invita a preguntamos acerca del lugar que ocupó Cristo en el P. Kolbe, teniendo en cuenta la singular importancia que concede a María.
 
 
 
 
De sobra es conocido el transparente Cristocentrismo de San Francisco de Asís y, en general, de los franciscanos, en sintonía con los planteamientos del Vaticano II. De ahí le viene a la Orden una de las principales razones de su actualidad. Ahora bien, desde esta perspectiva, ¿qué podemos decir del padre Kolbe?
 
No son pocos los prejuicios que existen hoy a la hora de nombrar a María. Se tiene miedo a hacerle sombra a su Hijo Jesucristo, el único Señor, Salvador y Mediador entre los hombres y Dios, centro del universo y Principio y Fin de todas las cosas. Ciertamente, la figura de María sacada de su contexto no tiene ningún sentido, pero cabe preguntarse si es éste el caso del padre Kolbe, para el cual María aparece siempre en total referencia y dependencia de Dios.
 
Ella es la esclava, sierva, hija, cosa y propiedad de Dios; Esposa del Espíritu Santo y Madre de Jesucristo; por eso le parecían infundados tantos temores: "¡Qué poco conocida es aún en teoría la Inmaculada; y menos en la práctica! ¡Cuántos prejuicios, incomprensiones, dificultades se agitan en las mentes! Permita la Inmaculada iluminar esas tinieblas, disipar esas nieblas frías y reavivar e inflamar sin límite alguno el amor a ella con total libertad, sin vanos temores que restrinjan o enfríen los corazones. Para que no se busque al Rey (a Jesús) junto al palacio (María), sino dentro del palacio, en sus salones interiores".
 
 
Por otra parte, es precisamente la imitación de Jesucristo -tan franciscana- la que nos debe llevar a desterrar cualquier temor. Dice l P. Kolbe: "porque nunca podremos igualar el amor que le profesó Jesús (a su madre); y nuestra santificación consiste en imitar a Jesús". Dice también: "Miremos a Jesús, nuestro modelo más perfecto: El, que es Dios, la santidad misma, se da a la Inmaculada sin ninguna reserva, se hace su hijo, quiere que ella lo guíe a su gusto durante treinta años. ¿Tenemos necesidad de un motivo mayor? Sigamos el ejemplo de Jesús!".
 
Aún cabría preguntarse: Si Cristo es el centro, ¿qué sentido tiene una evangelización como la suya, totalmente consagrada a dar a conocer y hacer amar a María? A esto, él responde que "es necesario nutrir a las almas con la Inmaculada para que lo más pronto posible se hagan semejantes a Ella y se transformen en Ella. Entonces amarán a Jesús con el corazón de la Inmaculada".
 
 
Por último, no hay nada en su doctrina acerca de María que no esté presente en la Mariología tradicional o que no haya sido confirmado plenamente por el conocido capítulo octavo de la Lumen gentium. El padre Kolbe fue eminentemente pragmático y su originalidad estriba fundamentalmente en haber sabido captar la importancia práctica del papel de María en la vida y misión de la Iglesia.
 
 
Kolbe: la fuerza creativa del amor
(Breve biografía del Mártir de la Caridad:San Maximiliano Kolbe)
Fray Tomás Gálvez Campos O.F.M.Conv.
pág.

Feliz dia de San Maximiliano María Kolbe

¡ Feliz dia de San Maximiliano Kolbe !

Hoy celebramos con inmensa alegría el dia de nuestro santo fundador de la Milicia de la Inmaculada: San Maximiliano María Kolbe.

Pídamosle siempre su intercesión para que toda nuestra vida, al igual que la suya, esté unida santa y amorosamente al Sagrado Corazón de Jesús y a la Inmaculada.

"Es suscitar un amor perfecto hacia la Inmaculada; encenderlo en nuestro propio corazón, y comunicarlo a aquellos que viven cerca nuestro; hacer arder de este amor a cada persona, a todas las almas que viven hoy y a las que vivirán en el futuro, hacer arder en forma siempre más intensa y sin restricción la llama del amor en uno mismo y en toda la tierra: ¡He aquí nuestro Ideal! (EK 1226) "

 

Oración a San Maximiliano Kolbe

Oh, San Maximiliano María Kolbe, tú que después de haber gastado tu vida por el anuncio del Evangelio a todos los hombres, ofreciste tu vida en el campo de concentración, para que una familia no fuera privada del esposo y del padre, haznos comprender que la familia es un don precioso, por el cual vale la pena luchar y sacrificarnos. Tú que te dejaste guiar por la Virgen Inmaculada y en Ella encontraste la fuente de todas las gracias, haz que experimentemos la fuerza de Su intercesión, y lleguemos a ser fieles discípulos de Jesús. Mira con bondad a nuestra familia y a todas las familias del mundo, e intercede para que obtengamos las gracias que más necesitamos, en particular la unidad y el amor recíproco. Acompáñanos siempre en nuestro camino.

San Maximiliano María Kolbe , ruega por nosotros

Orar con la estampa

A ti, san Maximiliano María Kolbe, te dirijimos nuestra oración, agradecidos por la luz de tu sincero y loco amor hacia nuestra Madre, la Inmaculada. Ayúdanos a preparar ese abrazo de nuestra Madre. Cada día renovamos nuestra consagración a Ella. Necesitamos que sea cada vez más total, más plena, más incondicional, más concreta. Incluso cuando no sentimos nada, ayúdanos a sostenernos en Ella, ya que hemos conocido su amor, ya que hemos recibido ya tantas gracias por medio de Ella, ya que hemos conocido la fuerza liberadora de la fe, el Amor de nuestro Señor Jesucristo. A Él toda la gloria ahora y siempre. Amén. (Sigue con tus palabras, desde tu corazón...)

ORACIÓN a San Maximiliano María Kolbe de Familiares y Amigos por alguien adicto a las drogas

San Maximiliano María Kolbe, sacrificaste tu vida por amor esforzándote por el bien de las almas , en medio de los horrores de un campo de concentración donde apresuraron tu fin con una inyección de una droga mortal.
Mira con compasión a N.N que ahora está atrapado en la adicción a las drogas y al que ahora recomiendo a tu poderosa intercesión.

Después de haber ofrecido tu propia vida para preservar la de un hombre de familia, nos dirigimos a ti con confianza, seguros de que nos vas a comprender y ayudar.
Danos la gracia de nunca negarle nuestro amor y comprensión,y de nunca fallar en la oración perseverante ,para que los lazos de la esclavitud de la adicción se rompan , que (él / ella )a quien tanto amamos pueda restaurar su salud y su libertad completa.

Nunca dejaremos de ser agradecido a Dios que nos ha ayudado y ha escuchado tu oración por nosotros. Amén.

Oración a San Maximiliano Kolbe 2

ORACIÓN PARA ALCANZAR UN FAVOR
Oh Señor Jesucristo, que dijiste "nadie tiene mayor amor que quien da la vida por sus amigos", por medio de la intercesión de San Maximiliano Kolbe, cuya vida es una ilustración de ese amor, te suplicamos nos concedas nuestras peticiones...

(Mencionar aquí la gracia que se desea alcanzar)

A través del movimiento de la Milicia de la Inmaculada, que fundó Maximiliano, difundió una ferviente devoción a Nuestra Señora por todo el mundo. El dio su vida por un completo extraño y amó a sus perseguidores, dándonos con ello un ejemplo de amor desprendido por todos los hombres, un amor que estaba inspirado por una verdadera devoción a María.

Concédenos, oh Señor Jesús, que también nosotros podamos entregarnos enteramente sin reservas por el amor y el servicio a nuestra Reina del Cielo para mejor amar y servir a nuestro prójimo a imitación de tu humilde siervo San Maximiliano. Amén.

Rezar tres Avemarías y un Gloria.

Oración a San Maximiliano Kolbe 1

¡San Maximiliano Kolbe! que, marcado por un
profundo amor hacia la Inmaculada Madre
de Dios, atrajiste innumerables hombres y
mujeres a la santidad, intercede por nosotros
para que llevemos una vida santa, para así
dar paso al Reino de Dios y su justicia.
Fiel seguidor de San Francisco,
enséñanos a amar a la Virgen María, en
quien encontraste la fuente de todas
las gracias, y a acercarnos siempre a su
corazón de Madre, para aprender de Ella el
camino de la entrega y del servicio humilde
a los hermanos.
Testigo de la locura de la cruz en
nuestros días, tú que ofreciste tu vida en
sublime testimonio de amor, intercede ante
el Padre de las misericordias para que, por
medio del Espíritu Santo, haga de nosotros
fieles discípulos de su Hijo amado, que no
vino a ser servido sino a servir y a dar su
vida por nosotros. Amén.

SAN MAXIMILIANO, EL FRAILE DEL DIÁLOGO POR LA PAZ ENTRE LOS PUEBLOS

SAN MAXIMILIANO, EL FRAILE DEL DIÁLOGO POR LA PAZ ENTRE LOS PUEBLOS

(Fr. Raffaele di Muro OFM Conv, asistente internacional de la Milicia de la Inmaculada)

an Maximiliano Mª Kolbe, en el mundo Raimundo, nació en Zdunska Wola (Polonia) el 8 de enero de 1894. Recibió el hábito de la Or-den Franciscana el 4 de octubre de 1910, tras tres años en el seminario menor de Leópoli. En 1912 llegó al Colegio seráfico de San Teodoro, Ro-ma, para completar su formación. El 1 de noviembre de 1914 emite la profesión solemne y, el 28 de abril de 1918, se ordenó sacerdote. El 16 de octubre de 1917, con otros seis hermanos, fundó la Milicia de la Inmacula-da. Regresó a Polonia en 1919 e inició su apostolado con el cargo de pro-fesor del seminario. Los años 1920-21 y 1926-27 le marcaron con la enfer-medad: sufrió tuberculosis, lo que le obligó a curarse en un hospital espe-cializado. Se distinguió en el apostolado de la prensa y como propagador de la Milicia de la Inmaculada. Fundador y Director de la Niepokalanow, erigida canónicamente en 1927, o "Ciudad de la Inmaculada", convento de vanguardia dedicado a la difusión del culto a la Inmaculada. En 1930 marchó de misionero a Japón. También en Oriente nacieron el "Caballero de la Inmaculada" y la "Ciudad de la Inmaculada". En 1936 volvió a Polo-nia para retomar la dirección de la Niepokalanow polaca. El 11 de febrero de 1941 fue arrestado por la Gestapo y recluido en el campo de concen-tración de Auschwitz donde, el 14 de agosto del mismo año, ofreció su vida a cambio de la de un padre de familia.

Homilía del Papa Juan Pablo II en Niepokalanów

San Maximiliano M. Kolbe (1894-1941): Su figura evangélica

Homilía de Juan Pablo II en Niepokalanów (18-VI-1983)

1. Señores cardenales, arzobispos, obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, especialmente vosotros, hijos e hijas de san Francisco, y vosotros todos, queridos compatriotas, hermanos y hermanas:

El 10 de octubre del año pasado tuve la oportunidad de elevar al honor de los altares de la Iglesia universal al santo Maximiliano María Kolbe, hijo de la tierra polaca.

Fue una canonización insólita. En ella estaban presentes polacos, de Polonia y de la emigración, en un número considerable. Pero constituían sólo la minoría de la gran muchedumbre de peregrinos, que aquel domingo llenaba la plaza de San Pedro. Venían ciertamente de Roma y de toda Italia, pero también en número importante de Alemania y de otros países de Europa, así como de otros continentes, en particular de Japón, que ha unido duraderamente su corazón al Caballero de la Inmaculada. Se advertía bien que la proclamación como Santo, por parte de la Iglesia, del P. Maximiliano alcanzaba un punto neurálgico en la sensibilidad del hombre de nuestro tiempo. Por esto la espera de esta canonización fue universal, y la participación hizo ver lo que había sido la espera.