Escritos sobre San Maximiliano

Escritos sobre la figura y la obra de San Maximilano Kolbe

Feliz dia de San Maximiliano María Kolbe

¡ Feliz dia de San Maximiliano Kolbe !

Hoy celebramos con inmensa alegría el dia de nuestro santo fundador de la Milicia de la Inmaculada: San Maximiliano María Kolbe.

Pídamosle siempre su intercesión para que toda nuestra vida, al igual que la suya, esté unida santa y amorosamente al Sagrado Corazón de Jesús y a la Inmaculada.

"Es suscitar un amor perfecto hacia la Inmaculada; encenderlo en nuestro propio corazón, y comunicarlo a aquellos que viven cerca nuestro; hacer arder de este amor a cada persona, a todas las almas que viven hoy y a las que vivirán en el futuro, hacer arder en forma siempre más intensa y sin restricción la llama del amor en uno mismo y en toda la tierra: ¡He aquí nuestro Ideal! (EK 1226) "

 

Oración a San Maximiliano Kolbe

Oh, San Maximiliano María Kolbe, tú que después de haber gastado tu vida por el anuncio del Evangelio a todos los hombres, ofreciste tu vida en el campo de concentración, para que una familia no fuera privada del esposo y del padre, haznos comprender que la familia es un don precioso, por el cual vale la pena luchar y sacrificarnos. Tú que te dejaste guiar por la Virgen Inmaculada y en Ella encontraste la fuente de todas las gracias, haz que experimentemos la fuerza de Su intercesión, y lleguemos a ser fieles discípulos de Jesús. Mira con bondad a nuestra familia y a todas las familias del mundo, e intercede para que obtengamos las gracias que más necesitamos, en particular la unidad y el amor recíproco. Acompáñanos siempre en nuestro camino.

San Maximiliano María Kolbe , ruega por nosotros

Orar con la estampa

A ti, san Maximiliano María Kolbe, te dirijimos nuestra oración, agradecidos por la luz de tu sincero y loco amor hacia nuestra Madre, la Inmaculada. Ayúdanos a preparar ese abrazo de nuestra Madre. Cada día renovamos nuestra consagración a Ella. Necesitamos que sea cada vez más total, más plena, más incondicional, más concreta. Incluso cuando no sentimos nada, ayúdanos a sostenernos en Ella, ya que hemos conocido su amor, ya que hemos recibido ya tantas gracias por medio de Ella, ya que hemos conocido la fuerza liberadora de la fe, el Amor de nuestro Señor Jesucristo. A Él toda la gloria ahora y siempre. Amén. (Sigue con tus palabras, desde tu corazón...)

ORACIÓN a San Maximiliano María Kolbe de Familiares y Amigos por alguien adicto a las drogas

San Maximiliano María Kolbe, sacrificaste tu vida por amor esforzándote por el bien de las almas , en medio de los horrores de un campo de concentración donde apresuraron tu fin con una inyección de una droga mortal.
Mira con compasión a N.N que ahora está atrapado en la adicción a las drogas y al que ahora recomiendo a tu poderosa intercesión.

Después de haber ofrecido tu propia vida para preservar la de un hombre de familia, nos dirigimos a ti con confianza, seguros de que nos vas a comprender y ayudar.
Danos la gracia de nunca negarle nuestro amor y comprensión,y de nunca fallar en la oración perseverante ,para que los lazos de la esclavitud de la adicción se rompan , que (él / ella )a quien tanto amamos pueda restaurar su salud y su libertad completa.

Nunca dejaremos de ser agradecido a Dios que nos ha ayudado y ha escuchado tu oración por nosotros. Amén.

Oración a San Maximiliano Kolbe 2

ORACIÓN PARA ALCANZAR UN FAVOR
Oh Señor Jesucristo, que dijiste "nadie tiene mayor amor que quien da la vida por sus amigos", por medio de la intercesión de San Maximiliano Kolbe, cuya vida es una ilustración de ese amor, te suplicamos nos concedas nuestras peticiones...

(Mencionar aquí la gracia que se desea alcanzar)

A través del movimiento de la Milicia de la Inmaculada, que fundó Maximiliano, difundió una ferviente devoción a Nuestra Señora por todo el mundo. El dio su vida por un completo extraño y amó a sus perseguidores, dándonos con ello un ejemplo de amor desprendido por todos los hombres, un amor que estaba inspirado por una verdadera devoción a María.

Concédenos, oh Señor Jesús, que también nosotros podamos entregarnos enteramente sin reservas por el amor y el servicio a nuestra Reina del Cielo para mejor amar y servir a nuestro prójimo a imitación de tu humilde siervo San Maximiliano. Amén.

Rezar tres Avemarías y un Gloria.

Oración a San Maximiliano Kolbe 1

¡San Maximiliano Kolbe! que, marcado por un
profundo amor hacia la Inmaculada Madre
de Dios, atrajiste innumerables hombres y
mujeres a la santidad, intercede por nosotros
para que llevemos una vida santa, para así
dar paso al Reino de Dios y su justicia.
Fiel seguidor de San Francisco,
enséñanos a amar a la Virgen María, en
quien encontraste la fuente de todas
las gracias, y a acercarnos siempre a su
corazón de Madre, para aprender de Ella el
camino de la entrega y del servicio humilde
a los hermanos.
Testigo de la locura de la cruz en
nuestros días, tú que ofreciste tu vida en
sublime testimonio de amor, intercede ante
el Padre de las misericordias para que, por
medio del Espíritu Santo, haga de nosotros
fieles discípulos de su Hijo amado, que no
vino a ser servido sino a servir y a dar su
vida por nosotros. Amén.

SAN MAXIMILIANO, EL FRAILE DEL DIÁLOGO POR LA PAZ ENTRE LOS PUEBLOS

SAN MAXIMILIANO, EL FRAILE DEL DIÁLOGO POR LA PAZ ENTRE LOS PUEBLOS

(Fr. Raffaele di Muro OFM Conv, asistente internacional de la Milicia de la Inmaculada)

an Maximiliano Mª Kolbe, en el mundo Raimundo, nació en Zdunska Wola (Polonia) el 8 de enero de 1894. Recibió el hábito de la Or-den Franciscana el 4 de octubre de 1910, tras tres años en el seminario menor de Leópoli. En 1912 llegó al Colegio seráfico de San Teodoro, Ro-ma, para completar su formación. El 1 de noviembre de 1914 emite la profesión solemne y, el 28 de abril de 1918, se ordenó sacerdote. El 16 de octubre de 1917, con otros seis hermanos, fundó la Milicia de la Inmacula-da. Regresó a Polonia en 1919 e inició su apostolado con el cargo de pro-fesor del seminario. Los años 1920-21 y 1926-27 le marcaron con la enfer-medad: sufrió tuberculosis, lo que le obligó a curarse en un hospital espe-cializado. Se distinguió en el apostolado de la prensa y como propagador de la Milicia de la Inmaculada. Fundador y Director de la Niepokalanow, erigida canónicamente en 1927, o "Ciudad de la Inmaculada", convento de vanguardia dedicado a la difusión del culto a la Inmaculada. En 1930 marchó de misionero a Japón. También en Oriente nacieron el "Caballero de la Inmaculada" y la "Ciudad de la Inmaculada". En 1936 volvió a Polo-nia para retomar la dirección de la Niepokalanow polaca. El 11 de febrero de 1941 fue arrestado por la Gestapo y recluido en el campo de concen-tración de Auschwitz donde, el 14 de agosto del mismo año, ofreció su vida a cambio de la de un padre de familia.

Homilía del Papa Juan Pablo II en Niepokalanów

San Maximiliano M. Kolbe (1894-1941): Su figura evangélica

Homilía de Juan Pablo II en Niepokalanów (18-VI-1983)

1. Señores cardenales, arzobispos, obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, especialmente vosotros, hijos e hijas de san Francisco, y vosotros todos, queridos compatriotas, hermanos y hermanas:

El 10 de octubre del año pasado tuve la oportunidad de elevar al honor de los altares de la Iglesia universal al santo Maximiliano María Kolbe, hijo de la tierra polaca.

Fue una canonización insólita. En ella estaban presentes polacos, de Polonia y de la emigración, en un número considerable. Pero constituían sólo la minoría de la gran muchedumbre de peregrinos, que aquel domingo llenaba la plaza de San Pedro. Venían ciertamente de Roma y de toda Italia, pero también en número importante de Alemania y de otros países de Europa, así como de otros continentes, en particular de Japón, que ha unido duraderamente su corazón al Caballero de la Inmaculada. Se advertía bien que la proclamación como Santo, por parte de la Iglesia, del P. Maximiliano alcanzaba un punto neurálgico en la sensibilidad del hombre de nuestro tiempo. Por esto la espera de esta canonización fue universal, y la participación hizo ver lo que había sido la espera.

Homilía de Juan Pablo II en la canonización de San Maximiliano

Homilía del Papa Juan Pablo II en la Canonización de San Maximiliano Kolbe (10-X-1982)

1. «Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos» (Jn 15,13).

Desde hoy la Iglesia quiere llamar «santo» a un hombre a quien le fue concedido cumplir de manera rigurosamente literal estas palabras del Redentor.

Así fue. Hacia finales de julio de 1941, después que los prisioneros, destinados a morir de hambre, habían sido puestos en fila por orden del jefe del campo, este hombre, Maximiliano María Kolbe, se presentó espontáneamente, declarándose dispuesto a ir a la muerte en sustitución de uno de ellos. Esta disponibilidad fue aceptada, y al padre Maximiliano, después de dos semanas de tormentos a causa del hambre, le fue quitada la vida con una inyección mortal, el 14 de agosto de 1941.

Todo esto sucedía en el campo de concentración de Auschwitz (Oswiecim), donde fueron asesinados durante la última guerra unos cuatro millones de personas, entre ellas la Sierva de Dios Edith Stein (la carmelita sor Teresa Benedicta de la Cruz), cuya causa de beatificación sigue su curso en la Congregación competente [fue canonizada por Juan Pablo II el 11 de octubre de 1998]. La desobediencia al mandamiento de Dios creador de la vida: «No matarás», causó en ese lugar la inmensa hecatombe de tantos inocentes. En nuestros días, pues, nuestra época ha quedado así horriblemente marcada por el exterminio del hombre inocente.

¡Tiempos marianos! ¡Tiempos de Cristo!

“El mismo sentido nosotros proclamamos, a propósito de la Madre Santísima: “Tú sola has destruidos todas las herejías en el mundo entero” (Oficio de la Virgen). ¡Qué hermosas palabras! Ella destruye pues “las herejías”, no a los herejes, porque los ama, desea su conversión; y precisamente por el amor que les tiene los libra de las herejías, destruye en ellos las opiniones y convicciones equivocadas.

“Has destruido”, pues; no las ha disminuido, debilitado, sino eliminado totalmente, destruido de tal manera que de ellas no queda ninguna huella.

¿Cuáles? “Todas”. Todas, sin ninguna excepción.

¿Y dónde? ¡”En el mundo entero”!

Así pues, no sólo en una u otra nación, o en una u otra parte del globo terrestre, sino en todas las naciones de esta tierra.

Y “Tú sola has destruido”. No es necesario nada más, ya que Ella sola puede hacerlo” (EK 1170).

 

 

San Maximiliano Kolbe es un santo valiente, como todos los santos. No tiene miedo de hablar de cismas o herejías y decir que están, por definición, en un error; pero ya han sido vencidas todas por María Santísima. El paso del tiempo va a darle la razón.

 

Hubo una época en que casi el mundo entero fue ganado para Cristo con el rojo de la sangre, del martirio, del fervor, del amor ardiente. Entonces se creó una cristiandad que primero se dividió, y luego quedó malherida por el mordisco de fauces feroces y viperinas: las ideologías, ese zarandeo satánico del que ya Jesús advirtió a Pedro.

 

Aquella cristiandad se formó con el rojo del amor ardiente del Crucificado, ahora volverá con el azul del manto benigno de María. Vino un incendio primero, la tierra ardió y actualmente casi está apagado. Ahora viene toda una inundación que rebasará incluso los límites del primer cristianismo, porque recuperará para sí las almas de los herejes, de manera que se perfeccionará por María su amor a Dios, y conquistará a los no creyentes, de manera que quedarán atraídos por Jesús a través de María.

 

Estos son los tiempos que estamos viviendo, tiempos marianos. ¡Gracias, Señor, gracias, María, por hacernos tuyos justo ahora!

Isael Pla Martorell