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7ª ASAMBLEA NACIONAL MI-ESPAÑA

CONVOCATORIA PARA LA
7ª ASAMBLEA NACIONAL DE LA MILICIA DE LA INMACULADA EN ESPAÑA
 
 
¡ Paz y bien a todos los que amáis a La Inmaculada !
 
Con gran alegría os informarmos que el próximo 21 de mayo tendrá lugar nuestra 7ª Asamblea Nacional de la Milicia de la Inmaculada en España.
 

Esta 7ª asamblea será especial debido a que será la primera "Asamblea Electiva" que vamos a celebrar en España, en consonancia con los nuevos Estatutos de la MI, aprobados en marzo del 2105. Durante la asamblea se elegirán al nuevo presidente y consejeros de la MI en España. Para ello, la Asamblea será presidida por el P. Raffaele di Muro, presidente internacional de la MI.

 

Como decimos siempre, es muy importante que acudas a esta 7ª Asamblea.
 
Es un momento relevante de gracia y empuje. La Inmaculada, como hizo con San Maximiliano María Kolbe, nos ha tomado el corazón y sabemos que de su mano avanzamos mejor por el camino de la santificación personal y de colaborarle para que cunda el Reino de nuestro Señor Jesucristo en el mundo. ¡Ella es Mediadora de todas las gracias y modelo de todas las virtudes!
También vamos a renovar nuestra consagración y a pedir a Nuestra Señora que nos haga ver qué espera de nosotros aquí y ahora.
Será gozoso y renovador el encontrarnos y compartir nuestro amor hacia Ella, nuestro anhelos apostólicos y lo que estamos haciendo en los diversos grupos y a nivel personal también.
 
 
 
 
Éste es el programa:

10:00 Acogida

10:30 Oración inicial (alabanza, adoración…)

12:00 Conferencia: “La MI en el mundo”, por el p. Raffaele di Muro, presidente Internscional de la MI

13:00 Preparación de las elecciones

14:00 Comida en el colegio San Buenaventura (el coste de la comida será de 10€)

15:30 Asamblea electiva

16:30 Santo Rosario, confesiones, EUCARISTÍA, y consagraciones a la Inmaculada

18:30 Clausura y despedida

Os rogamos que hagáis el esfuerzo necesario para participar el 21 de mayo e invitar a alguien más.
Os rogamos también que recéis por esta Asamblea y por sus frutos  de santidad y de arrojo apostólico, y que ofrezcáis algún sacrifico por esta misma intención.
 
Como en otras ocasiones, la Asamblea tendrá lugar en la parroquia de Ntra. Sra. de El Rosario de Madrid (plaza de losFranciscanos, 3; Metro: Batán). Para organizarnos mejor, os pido que comuniquéis vuestra asistencia a Pepe y Maite: tlfs. 914700460 y 618834251, ó a través del correo: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. .El único gasto del dia son los 10€ de la comida.
 
“¡María, siempre tú Virgen María!
 
fr. Gonzalo Fernández-Gallardo Jiménez
Asistente Nacional de la Milicia de la Inmaculada
 
 
 
 
 

El misterio de la Virgen de Akita

 
Aproximadamente a unos 150 kilómetros de Sendai se halla Akita. Mirando hacia el oeste, de espaldas al Pacífico, Akita ha salido bien librada del horror que se abatió sobre Japón en el terremoto de estos días. Lo que poca gente sabe es que, en una zona cercana a Sendai, epicentro del movimiento sísmico, se yergue un convento de monjas en el que, hace treinta y ocho años, la Virgen María dejó unos importantes mensajes para el mundo.
 
Cierto desapacible día, mediados los años sesenta del siglo pasado, un sacerdote alemán entregó como regalo a la apartada congregación de una perdida región japonesa una estampa de “Nuestra Señora de Todos los Pueblos”, advocación bajo la que la Virgen María se había venido apareciendo en Ámsterdam a Ida Peerdeman, una vidente holandesa, entre 1945 y 1959.
El convento de las Siervas de la Eucaristía, en Akita, vivió entonces a cuenta de la imagen la experiencia de una curación milagrosa en la persona de una novicia, por lo que la superiora encargó a un escultor que tallara la imagen reproducida en la estampa a tamaño de un metro. La imagen, expresión del agradecimiento de la congregación, representaba una figura femenina con rasgos orientales, erigida sobre un globo terráqueo, como corresponde a “Nuestra Señora de Todos los Pueblos”.
 
 

 
Visiones y mensajes
Agnes Sagasawa llevaba algún tiempo viviendo en aquél convento de Akita. Era una monja postulante de cuarenta y dos años. Desde los diecinueve había estado paralítica, pero se había curado con agua de Lourdes y, a los veinticinco, se convirtió al catolicismo. La curación de su parálisis, sin embargo, no había mejorado la sordera absoluta que la mantenía sumida en el más completo de los silencios.
 
 
 
En 1969, hallándose en pleno rezo del Rosario ante la talla de “Nuestra Señora de Todos los Pueblos”, un ángel se dirigió a la sorprendida hermana, a fin de que rezara al final de cada misterio: “Oh, Jesús mío, perdona nuestros pecados; líbranos del fuego del infierno; lleva todas las almas al cielo, especialmente las más necesitadas de Misericordia.” Agnes no tenía ni idea de que esa oración era la que María había enseñado a rezar a los pastorcillos de Fátima cincuenta y dos años atrás. Años más tarde, en junio de 1988, así lo reconocería el entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe Joseph Ratzinger: “el mensaje de Akita es el mensaje de Fátima”.  
 
 
El día 12 de junio de 1973, y durante los dos días siguientes, la joven monja observó un hecho sobrecogedor: de la capilla salían unos rayos luminescentes de notable y blanca luz. El día 24 de junio, la intensidad de la luz se incrementó y, cuatro días más tarde, sor Agnes vio formarse en la palma izquierda de su mano una llaga en forma de cruz. El flujo de la sangre se fue haciendo más profuso y el dolor se tornó insoportable.
Unos días más tarde, 6 de julio de 1973 - primer viernes de mes-, su ángel de la guarda se dirige a ella, advirtiéndole que la Virgen tiene también una herida en la mano, y más punzante que la suya. “No temas, ven y sígueme” -le susurró, amistoso- “No reces únicamente por tus pecados, sino por los de toda la Humanidad. El mundo actual hiere al Santísimo Corazón de Jesús con sus ingratitudes y sus ultrajes. Ahora vamos hacia la capilla.”
Una vez allí, el ángel desaparece. Sor Inés, que recuerda las palabras del ángel sobre las heridas de María, toma solícita la mano de la imagen. Una dulce voz que brota del interior de la talla se dirige a sor Agnes: «Hija mía, mi novicia, tú me has obedecido bien abandonándolo todo para seguirme. ¿Es penosa la enfermedad de tus oídos? Puedes estar segura que curarán. Ten paciencia. Es la última prueba. ¿Te duele la herida de la mano? Reza en reparación de los pecados de la humanidad. Cada persona en esta comunidad es mi hija. ¿Rezas bien la oración de las siervas de la Eucaristía?” A continuación rezaron juntas dicha oración y encomendó a Agnes que rezara por el papa, los obispos y los sacerdotes.
 
En las siguientes apariciones, la del 3 de agosto y la del 13 de octubre, la Virgen le habló de la ira del Padre y de la necesidad de penitencia y reparación para disminuir el castigo que el mundo merecía. Y le reiteró, contundente, la importancia de la obediencia como piedra angular de la fe cristiana.
 
Un largo epílogo milagroso
Cierto día, la figura de madera se iluminó con una luz blanca sobrenatural, que la envolvía por completo. Cuando la luz desapareció, sor Agnes reparó en que la herida de la estatua prácticamente había desaparecido; toda la capilla exudaba un penetrante olor a flores. Era el 29 de septiembre, fiesta de san Miguel Arcángel, patrón de Japón.
A partir de enero de 1975, la imagen comenzó a lagrimar; hasta que concluyó en 1981, un total de 101 veces. La primera vez, el ángel comunicó a sor Agnes: «No te sorprendas de ver a la Santísima Virgen María llorar. Una sola alma que se convierta es preciosa a su Corazón. Ella manifiesta su dolor para avivar vuestra fe, siempre tan inclinada a debilitarse. Ahora que habéis visto sus preciosas lágrimas, y para consolarla, habla con valor, extiende esta devoción para su gloria y la de su Hijo.»
Finalizando los prodigios, una mujer coreana se curó de un cáncer terminal en el cerebro mientras rezaba ante la imagen. Y el 13 de octubre de 1974, una año después de la última aparición de la Virgen, sor Agnes también se curó de su sordera, primero durante seis meses y más tarde, en 1982, –tras haber quedado penitencialmente sorda de nuevo-, ya definitivamente.
 
 
El 22 de abril de 1984, después de exhaustivas investigaciones, el obispo de Niigata, John Sojiro Ito, determinó sin lugar a dudas que las apariciones eran verdaderamente sobrenaturales y, por tanto, dignas de todo crédito. El origen sobrenatural de la aparición neerlandesa, cuya estampa dio origen a la estatua de María protagonista de nuestra historia, sería aprobado por el obispo de Haarlem-Amsterdam, monseñor Boomers, el 31 de mayo del año 2002.
    

La mujer coreana desahuciada por los médicos que sanó de su afección cerebral terminal fue examinada por el dr. Tong-Woo-Kim, del hospital de san Seoul, quien certificó su completa sanación, y también por el padre Theisen, presidente del tribunal  eclesiástico de la diócesis. En cuanto a la curación de la hermana Agnes, fue testificada por cientos de personas. En ambos casos no existe la menor duda del carácter milagroso de las curaciones.  
Igualmente, se ha determinado que tanto la exudación como la lacrimación y la sangre de la imagen son humanas, de acuerdo a los test efectuados por el profesor Sagisaka, de  la Facultad de Medicina Legal de la Universidad de Akita.      
De hecho, los fenómenos sobrenaturales acaecidos a la imagen de María en Akita han sucedido delante de cientos de personas; muchas de ellas en absoluto cristianas, como es el caso del alcalde de la localidad, de religión budista. 
 
Autor: D. Fernando Paz Cristobal
Editado en la revista Alba

Con La Inmaculada en el cielo

Felicidades, P. Miguel, un año más con la Inmaculada en el Cielo
 
 
 
“El beso de Dios que hizo Inmaculada a María,
llega a través de Ella a cada uno de nosotros y,
purificados en el Corazón de la Purísima,
nos hacemos dignos de llegar a Dios”
 
Fiel amante de la Santísima Virgen y gran devoto de San Maximiliano Kolbe, el sacerdote Miguel Conesa celebró el pasado 15 de abril su 38º cumpleaños, desde el Paraíso.
 
Para cuantos tuvimos el inmenso don de haberle conocido y todos los que se acogen a su intercesión, fue un día de acción de gracias. Al igual que el P. Kolbe, sacrificó su vida para salvar al joven que tenía junto a él. Sacerdote diocesano de la Diócesis de Cartagena, el P. Miguel regresaba de la peregrinación del Carmelo de la Aldehuela con los feligreses de su parroquia (Nuestra Señora del Rosario de Bullas), donde se encuentra el sepulcro de la Madre Maravillas de Jesús (tan querida entre los fieles de Bullas, al haber nacido la nodriza de esta Santa en este municipio murciano). No obstante, el autobús donde viajaba jamás llegó a su destino. Trece víctimas entregaban su alma al Señor aquella noche del 8 al 9 de noviembre de 2014, junto a su párroco, D. Miguel Conesa. Como comentaron las MM. Carmelitas Descalzas de la Aldehuela en un testimonio recogido en la publicación Alfa y Omega, “Aquí ganaron la Indulgencia Plenaria del Año Teresiano, así que en medio de tanto dolor (...), no queremos olvidar que aquí vinieron como peregrinos y su peregrinación ha terminado como todos querían: en el Cielo, abrazados por el amor misericordioso de Dios”.
 
Desde que “tenía uso de razón”, como él solía decir, ya quería ser sacerdote. Oírle hablar de la belleza de su ministerio contagiaba un perfume de Cristo, más del Cielo que de la tierra. Y el Señor le concedió asemejarse a Él también en su muerte. Como buen pastor, murió dando la vida por sus ovejas. Sacerdote, hasta el último suspiro. Cuando el P. Miguel se percató de que el autobús iba a volcar, en vez de abrochar su cinturón, dedicó los últimos instantes a proteger al joven que viajaba a su lado. No sólo puso el cinturón del chico antes que el suyo, sino que en vez de intentar abrocharse él también, se le abrazó haciéndole de escudo para amortiguar sus golpes y salvar su vida. Y así ocurrió, el joven logró salvarse. “El beso de Dios que hizo Inmaculada a María, llega a través de Ella a cada uno de nosotros y, purificados en el Corazón de la Purísima, nos hacemos dignos de llegar a Dios”- apuntó en su día el P. Miguel. Y es que, si algo le definía con toda seguridad, era su amor a la Inmaculada. La Virgen y él compartían el mismo corazón. Hablar con él, era hablar de María. Si se habla de él, se habla también de María. Toda su vida fue para Cristo a través de Nuestra Madre. Y, como él ya había anunciado, purificado en su Corazón, Ella le hizo digno “de llegar a Dios.”
 
En su testamento, San Maximiliano animaba a ofrecer la vida hasta el extremo por la causa de la Inmaculada: “cuando yo muera, deberéis seguir trabajando sin límites (por la Inmaculada), hasta el derramamiento de sangre si hiciese falta”. Hoy, 38 años después del nacimiento del P. Miguel Conesa, nos unimos en acción de gracias por haber continuado esta obra del P. Kolbe. Como se publicó en Alfa y Omega, en cierta ocasión el P. Miguel confesaba en una carta: “Muchas veces pienso, cuando salgo a visitar a los enfermos y llevarles la Sagrada Comunión y veo tanta gente alejada de Dios: ¿Señor, quién puede dar vida a un muerto? Y caigo en la cuenta de que soy tan pobre, tan poca cosa, para poder dar vida. Tengo claro que todo depende de mi unión con Dios. Pero enseguida renace mi esperanza, vuelo con mi pensamiento a la Santísima Virgen y le digo: Madre mía, lo que yo no puedo, hazlo tú. Aunque siento, como diría San Maximiliano María Kolbe, que la Inmaculada me ha elegido como instrumento suyo y actúa a través de mí. Todo en mi vocación y en mi ministerio se lo debo a la Madre de Dios”.
 
 
Como el P. Kolbe, el P. Miguel Conesa dedicó su vida a Cristo, entregándose sin límites a la Inmaculada por la salvación de las almas. Nos acogemos a su intercesión y le pedimos que, junto a San Maximiliano, interceda por la Milicia de la Inmaculada. Y, haciendo eco de sus palabras impregnadas de amor a María, le rogamos que nos ayude a vivir en, con, por y para la Inmaculada, como él lo hizo:
“Dice el Señor Jesús a su Madre –en mis elegidos, Señora, echa raíces-. Para poder alcanzar la alegría de la fe, el cumplimiento perfecto de la voluntad del Padre, el consuelo en el sufrimiento, la fuerza liberadora de la esclavitud del pecado, la santa perseverancia en el camino de la santidad, incluso hasta el martirio... Te necesitan a Ti, te los confío, Madre Santísima”  (Miguel Conesa)
 
Cristina Abbad
 
 
 

María, resplandece de Misericordia

"Quien dé con María, da con la vida.
 
 
 
María debe resplandecer, más que nunca, en los últimos tiempos en misericordia, poder y gracia: en misericordia, para recoger y acoger amorosamente a los pobres pecadores y a los extraviados que se convertirán y volverán a la Iglesia católica; en poder contra los enemigos de Dios, los idólatras, cismáticos, mahometanos, judíos e impíos endurecidos, que se rebelarán terriblemente para seducir y hacer caer, con promesas y amenazas, a cuantos se les opongan; en gracia, finalmente, para animar y sostener a los valientes soldados y fieles servidores de Jesucristo, que combatirán por los intereses del Señor.
 
Por último, porque María debe ser terrible al diablo y a sus secuaces como un ejército en orden de batalla sobre todo en estos últimos tiempos, cuando el diablo, sabiendo que le queda poco tiempo -y mucho menos que nunca- para perder a las gentes, redoblará cada día sus esfuerzos y ataques. De hecho, suscitará en breve crueles persecuciones y tenderá terribles emboscadas a los fieles servidores y verdaderos hijos de María, a quienes les cuesta vencer mucho más que a los demás."
 
 
San Luis María Grignion de Montfort
Tratado de la Verdadera devoción a la Santísima Virgen

Año Kolbiano 2016: en camino

El pasado 11 a 13 de Marzo, la Junta Nacional de la MI en España, realizó una convivencia cuaresmal en la Parroquia Franciscana Conventual de Granollers.

Acompañados en todo momento de las palabras y reflexiones del nuevo presidente de la MI Internacional, Fr. Rafaelle di Muro, los miembros de la MI se alimentaron del ejemplo de vida de San Maximiliano María Kolbe para luego llevar cada uno a su lugar y vocación el ejemplo de amor recibido.

Este encuentro ha sido preparatorio para la futura Asamblea Nacional de la MI, que tendrá lugar el próximo 21 de Mayo, en Madrid, y para el que os pedimos ya vuestras oraciones.

 

En dicho encuentro se elegirá al futuro Consejo Nacional de la MI en España, que deberá guiar los pasos de la MI en nuestro pais en los próximos años.

"Todo por y para La Inmaculada"

María, Madre de Misericordia

 
¡ Qué no se hable más de vuestra misericordia,
oh bienaventurada Virgen María,
si hubiera un solo hombre que recuerde
haberte invocado en vano frente a sus necesidades !

Nosotros, tus pequeños servidores, nos felicitamos por tus otras virtudes, y nos regocijamos por Tu misericordia.
 
Alabamos tu virginidad, admiramos tu humildad, y por desdichados que seamos, tu misericordia tiene mayor dulzura, mayor valor.  Es ella que nos concede la regeneración del mundo, la salvación de todos (…).
 
¿Quién, entonces, Virgen bendita, podrá medir la amplitud, la altura y la profundidad de tu misericordia?
(Cf. Eph., III, 18).
 
 
Ya que por su amplitud, tu misericordia alcanza hasta el último día a todos aquellos que la invocan, por su longitud ella recubre toda la superficie del globo y en su altura llena la tierra, contribuye a la restauración de la ciudad celeste; por su profundidad obtiene la redención de quienes están sentados entre las tinieblas y bajo la sombra de la muerte (Luc I, 79).
 
Por ti, en realidad, el cielo ha sido poblado, el infierno vaciado,  la  Jerusalén celeste resurgida de sus ruinas, la vida restaurada a los desventurados que la habían perdido.
 
 
¡¡¡ ES MAYO, ES MES DE MARÍA !!!
 
 

San Maximiliano Kolbe y el Rosario

 
En 1930, el doctor Takashi Nagai, en ese entonces ateo (futuro sobreviviente de la bomba atómica de Nagasaki en 1945), visita a un sacerdote franciscano recién llegado a Japón: el futuro San Maximiliano Kolbe. Nagai nos cuenta:
“Cuando me estrechó la mano, comprendí que tenía fiebre y le pregunté:
¿Está usted enfermo? – ¡Examíneme! Me respondió con su luminosa sonrisa.
Lo examiné y me alarmé:
Padre, ¡es grave! Tiene usted los dos pulmones invadidos por ¡la tuberculosis!
Imperturbable continuó diciendo: Gracias, Doctor, usted es un buen médico.
Tanto en Roma como en Polonia excelentes médicos como usted,
me dijeron lo mismo durante diez años.
Reaccioné diciendo: ¿Cómo? ¿Durante diez años?
 Este Caballero de la Inmaculada recorría el mundo,
desde hacía varios años en un ¡grave estado físico!
Yo, como médico, me encontraba frente a un increíble desafío de la ciencia.
Y él continuaba estando activo y alegre con una gran disminución
de sus pulmones y una fiebre continua.
El Padre Kolbe me alargó el Rosario diciendo
con una sonrisa:
“¡Todo está en él! ¡Todo está en él!”
 
 
En 1934 Takashi Nagai solicitó el bautismo.
Se puede leer más de su vida aquí
 

María, Madre de la Pascua

 
María Madre de la Pascua,Madre de la Alegría.

Solo quién ha experimentado el sufrimiento sabe paladear las alegrías.

Tras el Dolor Máximo que ha supuesto la Pasión y Muerte de Nuestro Señor se aprecia mejor el don infinito de Su Divina Misericordia.
La Pascua es el tiempo propicio para ello y para meditar desde La Verdadera Salvación los sinsabores de la vida.
Para ser más felices debemos ser más libres de nuestros defectos y la unión con Nuestra Señora es fundamental, de los escritos de San Maximiliano Kolbe:

"Que cada caída, aunque sea gravísima y repetida,
nos sirva siempre y solamente
como escalón hacia una perfección más alta.
Por esto sólo, en efecto, la Inmaculada permite una caída,
para curarnos del orgullo, de la soberbia,
y para empujarnos a la humildad y hacernos de tal manera
más dócil a las gracias divinas."
 
 

Aprendimos de La Pasión de Cristo a llorar como San Pedro al negarle 3 veces o más.
Grave fue su caída, graves son las nuestras, pero Cristo Resucitó y Nuestra Señora nos lo presenta después de recibirlo al descender de la Cruz y después de que Resucitó y Ascendió a los cielos.
Ella desde su sitio de Esclava del Hijo pide que nos alegremos porque la alegría de Su Hijo es infinita al perdonarnos nuestras caídas.
 
 
 

¡ La Inmaculada nos ama !

 
Para meditar, rezar, interiorizar y acrecentar nuestro amor a María, leamos este precioso escrito de nuestro fundador San Maximiliano María Kolbe:
 
" Queridísimos hijos, cómo desearía decirles, repetirles lo buena que es la Inmaculada, para poder alejar para siempre de sus pequeños corazones la tristeza, el desaliento interior, el abatimiento. La sola invocación “María”, acaso con el ánimo sumergido en las tinieblas, en las arideces, y hasta en la desgracia del pecado, ¡qué eco produce en su Corazón que tanto nos ama! Y cuanto más infeliz es el alma, hundida en sus pecados, tanto más este Refugio de los pobres pecadores como nosotros, la rodea de cariñosa y solícita protección. Pero no se aflijan nunca si no sienten tal amor. Si quieren amar, ésta es ya una señal segura de que están amando; se trata sólo de un amor que procede de la voluntad. También el sentimiento exterior es fruto de la gracia, pero no siempre sigue inmediatamente a la voluntad. Puede venirles, queridos míos, un pensamiento, casi una triste nostalgia, una súplica, un lamento. “¿Quién sabe si la Inmaculada me ama todavía?” ¡Hijos amadísimos! Se lo digo a todos juntos y a cada uno en particular en su nombre, anótenlo bien, en su nombre: Ella ama a cada uno de ustedes, los ama mucho y en todo momento sin excepción alguna. Esto, queridísimos hijos, se lo repito en su nombre.  Ámala, Ámala a la Inmaculada. Ella te hará feliz. Fíate de ella sin límites. "