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Dejemos que Nuestra Madre nos prepare el equipaje...

ninamanto

 

“Mañana peregrinación... Se ha hecho tardísimo y aún no he preparado ni la maleta... Con la semana que he llevado no me ha dado tiempo a nada... Además si hace frío tendré que llevar algo de abrigo y apenas he podido sacar aún la ropa de invierno...” – contaba una joven hace unos días, mientras se desahogaba con su madre, que a su vez acababa de llegar de otra peregrinación mariana. En sólo unos segundos, esta madre supo disipar toda sobra de agobio en su hija. Si bien ya no era una niña, una madre jamás deja de ocuparse de los asuntos de sus hijos, por pequeños que sean. “No te preocupes, precisamente tengo en la maleta unos jerseys y unas camisas limpias. Así no tienes que perder tiempo en pensar ni en sacar nada”. Enseguida, la madre abrió su maleta, sacó su ropa, que a pesar del viaje estaba perfectamente planchada y se la dio a su hija. En mucho menos tiempo del que habría necesitado ella para buscar la ropa, escogerla, lavarla o plancharla, hacer la maleta... su madre se lo había solucionado. Había bastado que ella se lo expusiera; ni siquiera se lo había pedido, simplemente le había contado lo que, en ese momento se le hacía cuesta arriba, aunque fuera tan insignificante como hacer una maleta. Sencillamente, la hija acudió a su madre de la manera más natural, y una vez más, la madre se adelantó para arreglarlo todo, con esa dulzura y suavidad que emanan del corazón de las madres cuando se entregan a sus hijos.

Algunos episodios cotidianos, como éste, son espejo de Nuestra Madre del Cielo. San Maximiliano Kolbe reitera que la Inmaculada es la Mediadora y Dispensadora de todas las gracias. Únicamente hemos de acudir a Ella, contarle nuestras necesidades, hablarle de nuestras pequeñas cosas, aún las más sencillas... Ella es Nuestra Madre y disfruta escuchándonos, se alegra de poder ejercer de Madre, ocupándose de todo... de lo pequeño y de lo más grande, pues Ella sí tiene poder para mediar ante Quien no le puede negar nada. Dios no evitó a su Madre ningún sufrimiento. María conoce las alegrías más excelsas, pero también los dolores que traspasan el alma. Ella ha peregrinado antes que nosotros. Por eso, sabe bien lo que necesitamos en nuestra peregrinación hasta el Cielo. Ella sabe cuál es nuestro camino, sabe qué meta nos espera, y sabe mejor que nosotros lo que nos hace falta para llegar Allí. Nosotros tan sólo tenemos que acercarnos a Ella... Y como la madre de esta joven, también la Santísima Virgen, que además es Reina, abrirá su “maleta” y proveerá la nuestra. Con gran confianza decía Santa Teresita de Lisieux a la Inmaculada, que “los tesoros de la Madre son también de la hija”. Así pues, María abrirá su manto y nos abrigará con su propia túnica. En su velo encontraremos además la sangre de su Hijo, que también nos la dará para lavar nuestras heridas en las caídas que tengamos. Su “equipaje”, siempre será mucho mejor que el que haríamos por nosotros mismos. Ella lo prepara todo rápido, del modo más perfecto. Siempre acierta con el tiempo, sabe qué hemos de llevar para la tormenta y para el sol más reluciente. Y todo este “equipaje”, que nos prepara con tanta ternura y delicadeza, nos lo perfuma con los aromas más celestiales... para que allá donde vayan sus hijos más queridos, dejen siempre “el buen olor de Cristo”.

IV. Meditaciones sobre el Rosario 2016

Sigamos aprendiendo de San Maximiliano Kolbe, en este mes de Octubre, a amar a La Inmaculada através de su oración preferida: El Rosario

 

María en persona nos exhorta a rezar el Rosario
"Miembros del movimiento Milicia de la Inmaculada y todos ustedes que leen estas palabras, procuren participar, en los límites de sus posibilidades, en el rezo común del rosario, en las iglesias o en las calles, o ante los cuadros o estatuas de la Virgen. Quien, al contrario, no pueda salir de casa, que rece cada día en ella, la tercera parte del rosario. ¿Y por qué?. Porque la Inmaculada en persona quiso exhortarnos al rezo del santo rosario, manifestándose a la beata Bernardita con el rosario en la mano. ¿Y en beneficio de quién?. En beneficio de quien tiene más necesidad, y precisamente en beneficio de nuestros pobres e infelices hermanos masones. Ellos son hermanos, ya que Jesús no los excluyó en absoluto de la participación en los méritos de su Pasión. ¿Y según que intención?. ¿No piensan ustedes, queridos lectores, que la mejor intención en que se conviertan cuanto antes, es más, que formen parte del movimiento Milicia de la Inmaculada y que, con el deseo de reparar el mal cometido hasta aquel momento, se dispongan con mayor fervor, según el ejemplo de San Pablo después de su conversión, a trabajar en la obra de la salvación de las almas?" (EK 1133)

El Rosario y Lourdes
"En Lourdes la Inmaculada pasa las cuentas del rosario y anima así a Bernardita a que lo rece con Ella. Es un modo sabio de enseñarnos cómo debemos profundizar los misterios de Jesús, desde su venida al mundo hasta la coronación como Reina del cielo de Aquella que fue su Madre. Pues bien, si deseamos elevarnos hasta llegar a conocerla a Ella y a enamorarnos de Jesús, debemos detenernos a meditar estos misterios en unión con Ella, susurrando y repitiendo incesantemente el “Ave María”. (EK 1297)

 

Oración simple
"Una oración simple y sublime a la vez, que la misma Inmaculada indicó cuando se apareció en Lourdes, es el santo rosario. Que éste se convierta en la espada de cada persona que se entrega a la Inmaculada, lo mismo que la medallita (la Medalla Milagrosa) es la bala que vence el mal." (EK 1088)

Cómo se reza el Rosario
"Las oraciones que se recitan en el rosario son: la “Oración dominical”, la “Salutación del Ángel” y el “Gloria al Padre”.
La "Oración dominical" la enseñó Jesucristo mismo. La “Salutación del Ángel” es llamada comúnmente “Ave María”. Se trata de una oración compuesta por las palabras de la salutación del Arcángel Gabriel a María, de la salutación de Isabel y de una súplica con la cual la Iglesia pide la intercesión de María. El “Gloria al Padre” es una oración de alabanza a la Santísima Trinidad. Cada una de estas oraciones es conocida y utilizada ampliamente desde los orígenes de la Iglesia. Cuando se llega al grano grueso se reza el “Padre Nuestro”, con los pequeños el “Ave María”, y al terminar cada decena se añade el “Gloria al Padre”. Durante el rezo de estas oraciones se reflexiona sobre quince misterios. Los misterios son: gozosos, dolorosos y gloriosos." (EK 1171)

 

Una oración muy fácil
"El rosario es una oración muy fácil, con tal de que se recuerden las tres oraciones mencionadas. Es fácil entender que los niños, incluso las personas que no saben leer, pueden recurrir con facilidad al rosario como a un medio de oración. Además, las personas cultas, si reflexionan a fondo sobre estos misterios, entienden fácilmente la doctrina católica, y cualquiera que reflexiona sobre ellos hace propias muchas verdades necesarias para la vida diaria. Evidentemente, también los incrédulos pueden rezar el rosario. No sólo pueden rezarlo, sino que, reflexionando sobre los misterios, entienden más fácilmente la devoción del rosario y además, mediante el rezo del rosario, pueden impetrar para sí mismos la gracia de la verdad perfecta y de la fe". (EK 1133)

 

Totus Tuus, María

San Juan Pablo II: “Maximiliano Kolbe (...) se presentó en nuestro tiempo como profeta y apóstol de una nueva «era mariana», destinada a hacer brillar con vívida luz en todo el mundo a Jesucristo y su Evangelio”

 

juan pablo II

 

“16 de octubre de 1978 a la noche. Llega al que en adelante será su dormitorio en los departamentos pontificios, y se lo muestra el Cardenal Martin. Se arrodilla inmediatamente al pie de la cama y reza el Salve Regina. El único objeto que se hace traer de la austera celda de madera donde habitó durante el cónclave es el pequeño libro de Luis Maria Grignion de Montfort: El tratado de la verdadera devoción a María. El mismo antiguo ejemplar que nunca dejó desde que lo leía en sus ratos libres cuando trabajaba duramente en la fábrica de Solvay de Cracovia. Pequeño libro manchado por la cal que debía transportar en las carretillas”. Como bien narra el P. Daniel – Ange en su obra “Florecillas de Juan Pablo II. Anécdotas de un trotamundos”, el Santo Papa polaco quiso comenzar su pontificado con la Santísima Virgen. Tal era su unión con la Madre de Dios, que adoptó como lema aquellas palabras que resumen el acto de consagración de San Luis María Grignion de Montfort: “Totus Tuus, María” (“Todo tuyo soy, María”).

Al igual que San Maximiliano María Kolbe, San Juan Pablo II es un modelo de entrega a Cristo a través de la Inmaculada. Hoy, día en que celebramos su festividad, aprovechemos para pedirle que interceda por nosotros y, como él, nos ayude a vivir cada segundo de nuestras vidas para María, por María, en María y con María. Hoy también, profundizamos en las enseñanzas del P. Kolbe de la mano del Santo Pontífice:

Efectivamente, el amor a la Inmaculada fue el centro de su vida espiritual, el fecundo principio animador de su actividad apostólica. El modelo sublime de la Inmaculada iluminó y guió toda su existencia en los caminos del mundo e hizo de su muerte heroica en el campo de exterminio de Auschwitz un testimonio espléndido cristiano y sacerdotal. Con intuición de santo y agudeza de teólogo, Maximiliano Kolbe meditó con perspicacia extraordinaria el misterio de la Concepción Inmaculada de María a la luz de la Sagrada Escritura, del Magisterio y de la Liturgia de la Iglesia, sacando de ahí admirables lecciones de vida. Se presentó en nuestro tiempo como profeta y apóstol de una nueva «era mariana», destinada a hacer brillar con vívida luz en todo el mundo a Jesucristo y su Evangelio (Homilía Juan Pablo II, Solemnidad de la Inmaculada, 1982).

“España es tierra de María”, dijo San Juan Pablo II al despedirse de España en una de sus visitas. Ésa es nuestra esperanza. También desde aquí podemos extender esa “era mariana” de la que habla San Juan Pablo II cuando recordaba al P. Kolbe, “destinada a hacer brillar con vívida luz en todo el mundo a Jesucristo y su Evangelio”. Nosotros no podemos nada, pero si nos entregamos a la Inmaculada, Ella lo hará todo. Por eso, Madre querida, en este sábado volvemos a recurrir a tu maternal Corazón y, como San Juan Pablo II, nos entregamos a Ti diciéndote: “Totus tuus, María”.

99 años de la fundación de la Milicia de la Inmaculada

¡¡ La Milicia de la Inmaculada cumple 99 años !!

Hoy hace ya 99 años que en la noche del 16 de octubre de 1917, en una sencilla habitación del Colegio internacional de los Frailes Menores Conventuales, en la calle San Teodoro Nº 42, en Roma, el joven franciscano de 23 años, Maximiliano María Kolbe, junto a seis de sus hermanos de la orden, fundó el Movimiento de la Milicia de la Inmaculada ( MI ).

Movimiento del que humildemente formamos parte muchos de los lectores que desde esta página web intentamos transmitir a todos los hombres, creyentes y no creyentes, nuestro profundo amor a la Virgen Inmaculada, aprendido del ejemplo de vida de San Maximiliano María Kolbe.

Hasta llegar a esa noche del 16 de octubre, la vida de nuestro santo estuvo marcada desde su inicio por la siempre presencia amorosa de la Virgen.

En 1906, con 12 años, sucede un acontecimiento que marcó profundamente la vida de Maximiliano:

"Mama, cuando me reprochaste, pedí mucho a la Virgen me dijera lo que seria de mi. Lo mismo en la iglesia, le volví a rogar. Entonces se me apareció la Virgen, teniendo en las manos dos coronas: una blanca y otra roja. Me miro con cariño y me pregunto si quería esas dos coronas. La blanca significaba que perseveraría en la pureza y la roja que seria mártir. Contesté que aceptaba las dos. Entonces la Virgen me miró con dulzura y desapareció“.

Desde entonces toda su vida fue por y para María.

Durante la permanencia del joven Kolbe en Roma, entre 1912 y 1919, estalla la 1ª guerra mundial con todos sus horrores. En el año 1917, la masonería mundial celebró el segundo centenario de su fundación en Roma, con actitudes abiertamente hostiles hacia la Iglesia católica. Maximiliano se siente fuertemente interpelado por estos acontecimientos y se pregunta:"¿Es posible que nuestros enemigos trabajen tanto hasta prevalecer, y nosotros permanezcamos ociosos o al máximo rezando pero sin entrar en acción?. ¿Acaso no tenemos armas más poderosas como la protección de la Inmaculada?. La sin mancha, vencedora de todas las herejías, vencerá al enemigo que levanta la cerviz".

 

Nunca se insistirá lo suficiente en los humildes comienzos de la Milicia de la Inmaculada.

La reunión fundacional fue la primera y la última de aquel tiempo. Siguieron luego años lleno de dificultades, en los que difícilmente Kolbe se atrevía a hablar, aún entre sus Miembros: “Mamaíta, no sé que rumbo tomará este asunto, pero dígnate hacer de mí y de todos nosotros lo que a ti misma te agrade para la mayor gloria posible de Dios; yo soy tuyo, ¡oh, mi mamaíta Inmaculada!" (EK II, p 757)

Será con el regreso a Polonia en 1922, después de ordenarse sacerdote en Roma, cuando empiece a trabajar para “marianizar” al mundo entero. Ese fue su ideal absorbente por el que trabajó, predicó, luchó, oró, escribió y sufrió: "Conquistar para la Inmaculada un alma tras otra, enarbolar su estandarte en las casas editoriales de los diarios y de la prensa periódica, en las agencias y antenas radiofónicas, en los centros docentes y cenáculos literarios, en las salas de cine, en los parlamentos y senados: en una palabra, en cualquier rincón de la tierra "


Por eso, pasó a conocérsele como “el loco” de la Inmaculada.

De 1922 a 1939 fundó la revista “El Caballero de la Inmaculada”, que en esta página web se puede consultar su edición española, y que llegó a alcanzar en 1938 el millón de ejemplares.

Construye en Polonia "Niepokalanów", en castellano: la Ciudad de la Inmaculada; con casi 800 frailes y 34 modernas máquinas de impresión de aquella época, donde el ideal de aquella ciudad lo resumía nuestro santo con estas hermosas palabras: "En Niepokalanow, María lo es todo: es el corazón y la meta; es el ideal y la fuerza. Por Ella se trabaja, se vive, se sufre, como por Ella se muere. ¡Todo a la mayor gloria de la Inmaculada!"

 

Debido a su ardor apostólico y misionero, por expandir el amor a la Inmaculada, viajó hasta Japón, estando en ese pais de 1935 a 1936. Fundó allí otra Ciudad de la Inmaculada "Mugenzai No Sono". Sin conocimientos de la lengua nativa logró editar la revista de "El Caballero" en japonés. Pero debido al clima cálido y húmedo del pais y a las condiciones de salud del P. Maximiliano, que habían empeorado notablemente, volvió a Polonia.

 

Estalla la 2ª guerra mundial.

 

El horror nazi, la invasión de su querida Polonia y el exterminio judío y de miles de religiosos.

Niepokalanów, la hermosa Ciudad de la Inmaculada es aniquilada. Los frailes que habitaban en ella son dispersados o como nuestro Padre Kolbe llevados al "infierno en la tierra" como era el campo de extermino de Auschwitz.
Allí el 14 de agosto de 1941, como preparación al dia de la fiesta de la Asunción de la Virgen, y tras una agonía de 14 dias, sin agua y sin comida, por haber ofrecido su vida a cambio de la de un padre de familia; nuestro santo entregó su vida.

Pero la sangre de los mártires es "fruto que da vida" y da vida en abundancia.

Hoy su legado, del que formamos parte todos los que estamos inscritos en su sueño de entregar nuestra vida a la Inmaculada, se extiende por todo el mundo.

La Milicia de la Inmaculada cuenta con cerca de 5 millones de consagrados, con presencia en los 5 continentes, 30 ediciones en distintos idiomas de la revista "El Caballero de la Inmaculada", con emisoras de radio y canales de TV, con cientos de Iglesias y basílicas dedicadas a San Maximiliano y con nuevas ciudades de La Inmaculada repartidas por el mundo (Polonia, Brasil, USA).

Y aunque la realidad de La Milicia de la Inmaculada en España, por ahora es muy humilde, nos sabemos sostenidos por la fuerza de nuestra Madre Inmaculada que en todo momento quiere llevarnos al Sagrado Corazón de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo.


El sueño de San Maximiliano María Kolbe y su Milicia de la Inmaculada sigue y seguirá vivo mientras haya un sólo hombre y mujer en el mundo que se sienta locamente enamorado, como él, de la Inmaculada.

¡ Felicidades a todos los miembros de la Milicia de la Inmaculada en este dia !

 

 

“ Conquistar el mundo entero para Cristo, por medio de la Inmaculada”

San Maximiliano María Kolbe

El Rosario, “la espada de cada caballero de la Inmaculada”

san max rosario

 

Celebramos ayer, 7 de octubre, la festividad de Ntra. Sra. del Rosario. Como San Maximiliano María Kolbe nos recuerda, la Santísima Virgen recomienda a menudo esta oración tan poderosa y que tanto le agrada. “Una oración simple y sublime a la vez, que la misma Inmaculada indicó cuando se apareció en Lourdes, es el santo rosario – explica el P. Kolbe. –Que éste se convierta en la espada de cada caballero de la Inmaculada, lo mismo que la medallita es la bala que vence el mal” (EK 1088).

La Madre de Dios reveló al Beato Alano de la Roche que, “después del Santo Sacrificio de la Misa, que es la primera y más viva memoria de la pasión de Jesucristo, no hay devoción más excelente y meritoria que el Rosario, que es como una segunda memoria y representación de la vida y pasión de Jesucristo”. También dijo la Virgen al Beato Alano: “Sabed que, aun cuando hay gran cantidad de indulgencias concedidas a mi Rosario, yo añadiré muchas más por cada parte de él en favor de aquellos que lo recen sin pecado mortal, de rodillas, devotamente; y a quienes perseveren en la devoción del Santo Rosario, en estas condiciones y meditaciones, les conseguiré, en premio de este servicio, la plena remisión de la pena y de la culpa de todos sus pecados al fin de su vida. Y que no te parezca esto increíble; es fácil para mí, pues que yo soy la Madre del Rey de los cielos, que me llama llena de gracia, haré también amplia efusión de ella sobre mis queridos hijos”. (“El Secreto Admirable del Santísimo Rosario”, San Luis María Grignion de Montfort).

Al Beato Alano se le atribuyen también las promesas de la Virgen María para aquellos que recen el Rosario:

1.- El que me sirva, rezando diariamente mi Rosario, recibirá cualquier gracia que me pida.

2.- Prometo mi especialísima protección y grandes beneficios a los que devotamente recen mi Rosario.

3.- El Rosario será un fortísimo escudo de defensa contra el infierno, destruirá los vicios, librará de los pecados y exterminará las herejías.

4.- El Rosario hará germinar las virtudes y también hará que sus devotos obtengan la misericordia divina; sustituirá en el corazón de los hombres el amor del mundo al amor por Dios y los elevará a desear las cosas celestiales y eternas. ¡Cuántas almas por este medio se santificarán!

5.- El alma que se encomiende por el Rosario no perecerá.

6.- El que con devoción rezare mi Rosario, considerando misterios, no se verá oprimido por la desgracia, ni morirá muerte desgraciada; se convertirá, si es pecador; perseverará en la gracias, si es justo, y en todo caso será admitido a la vida eterna.

7.- Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin auxilios de la Iglesia.

8.- Quiero que todos los devotos de mi Rosario tengan en vida y en muerte la luz y la plenitud de la gracia, y sean partícipes de los méritos de los bienaventurados.

9.- Libraré pronto del purgatorio a las almas devotas del Rosario.

10.- Los hijos verdaderos de mi Rosario gozarán en el cielo una gloria singular.

11.- Todo lo que se me pidiere por medio del Rosario se alcanzará prontamente.

12.- Socorreré en todas sus necesidades a los que propaguen mi Rosario.

13.- Todos los que recen el Rosario tendrán por hermanos en la vida y en la muerte a los bienaventurados del cielo.

14.- Los que rezan mi Rosario son todos hijos míos muy amados y hermanos de mi Unigénito Jesús.

15.- La devoción al santo Rosario es una señal manifiesta de predestinación a la gloria.

 

virgen del rosario y santo domingo

 

Como decía Santa Teresita del Niño Jesús: “con el Rosario se puede alcanzar todo. Según una graciosa comparación, es una larga cadena que une el cielo y la tierra, uno de cuyos extremos está en nuestras manos y el otro en las de la Santísima Virgen. Mientras el Rosario sea rezado, Dios no puede abandonar al mundo, pues esta oración es muy poderosa sobre su Corazón”.

Este mes de octubre, “mes del Rosario”, aprovechemos a profundizar en el reso del Rosario que, como dice San Maximiliano, “alegra mucho a la Inmaculada”. Además, como añade el santo franciscano, “con  esta oración podemos obtener fácilmente grandes gracias y la bendición divina” (EK 1171).

 

“El beso es expresión de amor y engendrador de amor; enciende los corazones; se repiten los besos y auméntase el afecto, y nunca acabarían de darse besos los que de veras se aman. La sucia carne envenena la pureza de un beso; pero los besos del espíritu, esos besos del alma a la purísima Virgen, de que nos habla San Bernardo, pueden repetirse y multiplicarse, multiplicando el afecto del cristiano; el amor mutuo entre María y sus devotos crece al compás de los Rosarios que éstos le rezan”

(Venerable Mons. José Torras y Bages, Obispo de Vic, fallecido en 1916. “El Rosario y su mística filosofía”, 1886, III, p. 20.)

San Maximiliano Kolbe en Ecclesia

San Maximiliano Kolbe va a ser portada de la revista Ecclesia

¡ No os la perdáis !

Fray Abel, nuestro Asistente Nacional de la MI en España, ha escrito un hermoso artículo en ella con motivo del 75 aniversario del martirio de nuestro santo y de los 100 años de la fundación de la MI.
 
¡ Que esté artículo y medio sirva para ganar muchos más corazones para La Inmaculada !
 
 

III. Meditaciones sobre el Rosario 2016

El pasado 13 de octubre, celebramos que hace 99 años ocurrió el "milagro del sol" en Fátima.

El 13 de octubre de 1917 y ante una muchedumbre de unas 50 000 personas que recitan el Rosario, se presentó la Virgen a Lucía como Nuestra Señora del Rosario y le pide que haga edificar una capilla en su honor. Anuncia que la I guerra mundial se acabará pronto. Pide también la conversión de los pecadores.

Mientras Nuestra Señora del Rosario se eleva hacia el cielo, la lluvia, que caía a cántaros, se detiene y sale el sol en un cielo azul. Los testigos pueden mirar al sol directamente, lo ven empezar a girar sobre sí mismo, lanzando rayos de luz de diferentes colores. Parecía incluso que el sol se acercaba de la tierra, perturbando la multitud. Luego, después de diez minutos, todo vuelve a lo normal.

“…el sol se detuvo, y empezó de nuevo a bailar; se detuvo de nuevo y volvió a bailar, hasta que pareció desprenderse del cielo, y venir hacia nosotros. Fue un momento terrible!”

Hubo testigos hasta en cinco kilómetros de distancia, y no obstante el observatorio astronómico no encontró nada específico en ese momento.

Hoy meditamos sobre el Rosario con esta excepcional vidente de nuestra querida Madre Inmaculada.

Sor Lucía de Fátima
 
 
El Rosario, nuestra arma mariana contra la «desorientación» del mundo
 
"La decadencia que existe en el mundo es sin duda la consecuencia de la falta de oración. Fue previendo ésta desorientación que la Virgen recomendó con tanta insistencia el rezo del Rosario.
 
"Y como el Rosario es, después de la Santa Liturgia Eucarística, la oración más adecuada para conservar la fe en las almas, el demonio desencadenó su lucha contra él. Desgraciadamente, somos testigos de los desastres que causó. (...)"

"No podemos y no debemos detenernos ni dejarlo, como dice Nuestro Señor, a los hijos de la oscuridad ser más sagaces que los hijos de la Luz. El Rosario es el arma más poderosa para defendernos sobre en el campo de batalla.
"
 
"Si nos dieran un programa más difícil de salvación, muchas almas que se condenarán tendrían el pretexto de que no pudieron realizar dicho programa. Pero ahora el programa es brevísimo y fácil: rezar el Santo Rosario. Con el Rosario practicaremos los Santos Mandamientos, aprovecharemos la frecuencia de los Sacramentos, procuraremos cumplir perfectamente nuestros deberes de estado y hacer lo que Dios quiere de cada uno de nosotros".
 
Carta de Sor Lucía de Fátima a un sacerdote 26-11-1970
Junto a sus primos Francisco y Jacinta,
Sor Lucía fue la 3ª vidente de las apariciones de Fátima.
Desde 1948 ingresó en el Carmelo de Santa Teresa de Coimbra
en régimen de clausura,
profesando votos al año siguiente.Allí moriría en el 2005,
a la edad de 97 años,
siendo muy contadas sus salidas al exterior.
Durante su estancia en el convento,
afirmó haber visto apariciones de la Virgen e incluso de Jesús,
en las que recibió la Promesa de los Primeros Sábados, la Visión de la Trinidad
y la petición de la consagración de Rusia.
Una de las contadas veces que salió del convento
fue para entrevistarse con el papa Juan Pablo II
y comunicarle el tercer misterio.
Recibió sepultura en el cementerio del Carmelo de Santa Teresa, de Coimbra,
donde pasó enclaustrada sus últimos 46 años.
Sus restos fueron trasladados a la iglesia del complejo mariano de Fátima,
para descansar allí junto a los de sus primos.
El 13 de febrero de 2008, el cardenal José Saraiva Martins
anunciaba el inicio de la Causa de beatificación.

María Inmaculada, como a Santa Teresa de Jesús ¡tórnanos a Ti!”

“Afligida fuíme a una imagen de Nuestra Señora y suplicaba fuese mi madre con muchas lágrimas” (Teresa de Ávila)

 

teresa avila

 

Santa Teresa de Jesús nos acerca hoy, sábado en que celebramos su festividad, a la Santísima Virgen María, en Quien siempre vio a su Madre y a la que le profesó gran amor durante su vida.

Desde bien pequeña, su madre le inculcó una delicada devoción a la Virgen y la ejercitó en el rezo del Rosario. Pero la cruz visitó a la Santa de Ávila, con apenas trece años, traspasando su corazón con el fallecimiento de su madre. ¿Qué hizo entonces la joven Teresa? ¿A Quién acudió para encontrar consuelo y refugio, con la certeza de que estas cosas sólo las puede comprender una Madre? Ella misma nos lo cuenta:

"Afligida fuíme a una imagen de Nuestra Señora y suplicaba fuese mi madre con muchas lágrimas. Parecíame que aunque se hizo con simpleza me ha valido; porque conocidamente he hallado a esta Virgen soberana en cuanto me he encomendado a ella, y, en fin, me ha tornado a sí" (Vida 1,7).

Según fuentes carmelitas, Santa Teresa atribuye a la Inmaculada Virgen María su protección constante y la gracia de su conversión: “me ha tornado a sí”.

Tal era la unión de Teresa de Jesús con la Madre de Dios, que cuando fue nombrada Priora de la Encarnación en 1571, colocó en el primer lugar del coro a la Virgen María. “Mi ‘Priora’ (la Virgen María) hace estas maravillas” – contaba en una carta a María de Mendoza (7 de marzo de 1572). Por eso, como podemos leer cuando entramos a uno de estos “Palomarcicos de la Virgen”, podemos leer: El Carmelo es todo de María. Como carmelita, vestía el mismo hábito de María, mas su parecido también se reflejaba en el interior, queriendo ser toda suya: "Plega a nuestro Señor, hermanas, que nosotras hagamos la vida como verdaderas hijas de la Virgen y guardemos nuestra profesión, para que nuestro Señor nos haga la merced que nos ha prometido" (Fundaciones 16,7). En una carta a las monjas de Sevilla, un 13 de enero de 1580, decía: "Así que, mis hijas, todas lo son de la Virgen y hermanas, procuren amarse mucho unas a otras" .

Este amor, que Santa Teresa profesaba a Nuestro Señor, a la Inmaculada y a las almas, lo ofrendaba con su propia vida, también en el sufrimiento. Así nos lo recuerda San Maximiliano Kolbe: “Santa Teresa de Ávila solía decir que para ella era un día perdido aquel en el que no había sufrido. Lo mismo sucede en nuestras vidas, cuando carecemos de la posibilidad de demostrar en la práctica nuestro amor.” (Conf. 7-XI-1938).

Pidámosle hoy a Santa Teresa de Jesús que interceda por nosotros, para que Nuestra Madre también nos “torne a sí”, y siendo todos de Ella, podamos amar arraigados en su Inmaculado Corazón.

Hasta el Cielo con la Inmaculada, querido Fr. Marcelo

Sus últimas palabras fueron para la Santísima Virgen María. Quienes más le conocieron aseguran que así fue toda su vida: todo de Ella. Y así fue llamado a la Casa del Padre, a través de Ella. “Su sonrisa, su caridad y, sobre todo, su amor por la Inmaculada”, adornan el recuerdo de tantas almas que conocieron a Fr. Marcelo, mílite y gran apóstol de la Madre de Dios. Fue Asistente Provincial de la Milicia de la Inmaculada del año 2000 al 2004 y, cada año solía asistir a la Asamblea Nacional de la MI. El cáncer de páncreas que le detectaron el pasado mes de julio podía haberle hecho sufrir intensos dolores hasta su muerte; sin embargo, se fue al comienzo de su via crucis. La Providencia quiso evitarle los peores sufrimientos. Abandonó este mundo sereno, confiado, orando, renovando su consagración a la Inmaculada. Tanto amaba a la Virgen, que la dulzura con la que nos dejó sólo puede tener un nombre: “María”. Hasta el Cielo, querido Fr. Marcelo.

 

Fr. Marcelo

 

Fr. Marcelo Cano Sacristán nació en Fuentenebro (Burgos) el 30 de octubre de 1942. Hijo de D. Dionisio Cano Ulloa y de Dª. Luciana Sacristán Mayor. Fue bautizado el 15 de noviembre de 1942 y confirmado el 20 de mayo de 1943, en la parroquia de San Lorenzo Mártir de Fuentenebro.

Ingresó en la Orden de los Hermanos Menores Conventuales en Tarancón (Cuenca), en 1954. En septiembre de 1955 pasó al seminario de Granollers, donde realizó el noviciado en el curso 1958-59, permaneciendo en Granollers hasta 1966, donde completa su formación como fraile y sacerdote.

-         Estudió el bachillerato de 1954 a 1958; la filosofía,  de 1959 a 1962; y la teología, de 1962 a 1966.

-         Emitió la profesión temporal el 5 de octubre de 1959, en Granollers, y la profesión solemne el 19 de noviembre de 1963, también en Granollers.

-         Fue ordenado sacerdote el 29 de junio de 1966 en Palencia y cantó su primera misa el 3 de julio de 1966 en Fuentenebro.

Ha tenido el siguiente itinerario como fraile al servicio de la Orden de Hermanos Menores Conventuales y de la Iglesia:

-         1967-1976. En Madrid es Vicario Parroquial de la Parroquia “Santa Clara”  y profesor del colegio “San Buenaventura”. Fue muy apreciada su labor dentro del movimiento de los Scouts católicos de la parroquia.

-         1976-1984. Zaragoza.

  • 1976-1978. Rector del Seminario de Zaragoza y Vicemaestro de novicios.
  • 1978-1984. Vicario Parroquial de la parroquia “San Francisco Javier” de Zaragoza.

-         1984-1990. Formó parte de la fraternidad de san Buenaventura apoyando el servicio a la Parroquia “Santa Clara” de Madrid y como Profesor en el colegio “San Buenaventura”.

-         1990-2003. En Palencia ejerció la labor de vicario parroquial de la parroquia “María Reina Inmaculada”.  En esta estancia en Palencia del año 2000 al 2003 fue profesor en el seminario menor de Palencia.

-         En el curso 2003-2004 desempeñó la labor de guardián y párroco de la parroquia “Ntra. Sra. del Rosario”, de Madrid.

-         Del 2004 al 2008 es guardián y párroco de Palencia, en la parroquia “María Reina Inmaculada”.

-         Del 2008 al 2012 es Vicario Parroquial de la parroquia “Ntra. Sra. de los Desamparados” de Sevilla.

-         El cuatrienio 2012-2016 estuvo en la fraternidad del Sacro Convento de Asís en Italia colaborando en la acogida de peregrinos y guía de la basílica, en el ministerio de la confesión y en la bendición de peregrinos.

-         En el año 2013 celebró las bodas de oro de su profesión solemne y en el 2016 ha celebrado los 50 años de la ordenación sacerdotal.

-         Ha formado parte de las Comisiones de Formación y de Misiones de la provincia y ha sido Asistente Provincial de la Milicia de la Inmaculada del año 2000 al 2004.

Hermano que se caracterizó por su cordialidad y mansedumbre, con una especial devoción mariana que le imprimió un trato sencillo y familiar con niños, ancianos, matrimonios y enfermos. Hombre profundamente humilde, como nuestro Padre San Francisco, tuvo una cercanía y un trato bondadoso y afable con toda persona con la que se encontraba.

De especial sentido del humor, fue muy acogedor y un hermano franciscano de profunda oración, siempre dispuesto a orar por los demás.

Al regresar a España en Julio de 2016 finalizando su estancia en el Sacro Convento de Asís pasó a la comunidad de San Buenaventura en Madrid, cuando le fue detectado un cáncer de páncreas. Tras recibir la santa unción falleció en la madrugada del 20 de septiembre de 2016. Su recuerdo permanecerá en nosotros como hermano bueno y piadoso, profundamente devoto de la Virgen Inmaculada. A ella le dedicó amor, entrega y disponibilidad para colaborar en su obra corredentora teniendo como modelo a San Maximiliano María Kolbe. De él aprendió a vivir la consagración diaria al Inmaculado Corazón de María.