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Consagración del mundo al Corazón Inmaculado de María por el Papa Francisco

Hoy la toda la Iglesia Univesal vive un momento muy especial dentro del marco del Año de la Fe. Efectivamente, no podía faltar en el Año de la Fe, un evento dedicado a la piedad mariana.

Hoy el Papa Francisco realizará un acto de consagración

del mundo entero al Inmaculado Corazón de María.

Este acto de consagración se enmarca dentro de la Jornada Mariana que promueve y convoca el Consejo
Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización. “¡Bienaventurada porque has creído!” es el lema
elegido para esta actividad, que se ha extendido los dias 12 y el 13 de octubre, con la presencia de diversas
asociaciones de espiritualidad mariana.
La convocatoria para la consagración no es una fecha elegida al azar sino que que coincide con el aniversario
de la última aparición de la Virgen en Fátima, ocurrido el 13 de octubre de 1917 en Cova da Iria, en la zona
central de Portugal. En esa ocasión, la Virgen les dijo que continuaran rezando siempre el Rosario todos los días. Un mensaje que vuelve en este Año de la fe, para que los cristianos retornen la oración mariana del rosario como una devoción diaria.


En recuerdo de este suceso, ayer 12 de octubre la estatua original de la Virgen de Fátima fue llevada a la Plaza San Pedro, donde el Santo Padre la recibió y fue expuesta a la veneración de los fieles tras la cual el Papa dió una bellísima catequesis mariana. Este fue por tanto un “un hecho insólito", porque la estatua de la Virgen de Fátima, de hecho, nunca abandona el santuario de Fátima y sólo lo hace para eventos excepcionales y extraordinarios. La última vez que sucedió, fue durante el Gran Jubileo del año 2000, cuando el beato Juan Pablo II, el 13 de mayo, realizó el Acto de consagración a María.

Después del acto de ayer, la estatua de la Virgen fue llevada al santuario romano del Divino Amore, donde se rezó el Rosario simultáneamente con otros santuarios marianos de todo el mundo; y a partir de las 22, se llevó a cabo una vigilia de oración que se extendió durante toda la noche, hasta la llegada de los peregrinos que tradicionalmente vienen al santuario, al amanecer.

Hoy domingo la estatua regresará a la Plaza San Pedro, donde se rezará el rosario y el Papa presidirá la celebración de la misa. Al final el Santo Padre Francisco hará el acto de consagración de todo el mundo y de todos los hombres a Nuestra Señora y concluirá con el rezo del Ángelus.

La misa y ceremonia de consagración se podrá seguir por internet gracias al Canal de Televisión Vaticana "CTV": http://www.vatican.va/video/index.html

Por tanto demos gracias a Dios por esta Consagración del mundo a María.

Ella, como dijo el Santo Padre ayer, desata los nudos de nuestros pecados por muy complicados o difíciles que sean y lo único que quiere de nosotros es llevarnos a su Hijo.

Nosotros, como consagrados a la Virgen Inmaculada, debe ser un motivo de gozo especial vivir este dia en que el Corazón Inmaculado de María ha sido nuevamente inscrito y sellado en el corazón de todos los hombres del mundo, gracias al expreso deseo de nuestro querido Padre Francisco.

51 años de Concilio Vaticano II

Hoy se cumplen 51 años de la apertura del Concilio Vaticano II.

El Concilio Vaticano II fue un gran don del Espírtu Santo para la Iglesia Universal.

Don que no sólo no se ha agotado, sino que sigue, después de 51 años, dando muchos frutos allá donde el Espírtu Santo sopla.

Mucho se ha escrito y mucho se ha hablado sobre este Concilio, que fue vital para rejuvenecer y empujar a la Iglesia de Cristo hacia el nuevo siglo, que ya se vislumbraba entonces.

Muchos y graves problemas tuvo que enfrentar la Iglesia desde dentro y desde fuera, tanto durante como después el Concilio. Pero no es tarea nuestra juzgar, sino que nosotros como humildes siervos de la Virgen Inmaculada, que fue declarada gracias al Concilio: Madre de la Iglesia, nos dejamos iluminar por la Luz del Magisterio, que ejerce con cariño de madre y maestra nuestra.

Nadie mejor que nuestro querido Papa emérito Benedicto XVI para darnos luz sobre cómo entender y afrontar lo que fue y lo que sigue siendo este maravilloso acontencimiento que hoy cumple 51 años.

Poco antes de dejar su Ministerio Petrino, Benedicto XVI se reunió el 14 de febrero con los párrocos y el clero de Roma y en ese encuentro, lleno de cercanía y cariño, Benedicto XVI expuso un análisis magistral sobre su experiencia vital de lo que supuso para él, el Concilio Vaticano II.

Por tanto dejamos a nuestro Santo Padre emérito que con sus palabras nos ilumine sobre este acontecimiento, cuya apertura fue inspirada por el Espírtu Santo al querido y futuro santo Juan XXIII.

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ENCUENTRO CON LOS PÁRROCOS Y EL CLERO DE ROMA

DISCURSO DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI

Sala Pablo VI
Jueves 14 de febrero 2013

" Señor Cardenal,
queridos hermanos en el episcopado y en el sacerdocio

Nuestra Señora y Madre del Rosario

Celebramos hoy con gozo la hermosa fiesta de la Virgen del Rosario.

Hoy la Iglesia no nos invita tanto a rememorar un suceso lejano cuanto a descubrir la importancia de María dentro del misterio de la salvación y a saludarla como Madre de Dios, repitiendo sin cesar: Ave María.
La celebración de este día es una invitación a meditar los misterios de Cristo, en compañía de la Virgen María, que estuvo asociada de un modo especialísimo a la encarnación, la pasión y la gloria de la resurrección del Hijo de Dios.

Recemos pues hoy de un modo especial a nuestra Madre, con la oración que más le agrada y que para ella es una corona de "te quieros": El Rosario

Oración a la Virgen del Rosario

Amada por Dios desde toda la eternidad,

viniste al mundo llena de gracia y sin la más ligera sombra de pecado

para ser Madre de Jesús y Madre nuestra.

Cuando el ángel te saludó en nombre de Dios, respondiste sí a la invitación divina,

y el Verbo se hizo carne en tu seno virginal.

Desde entonces comenzaste a vivir en íntima comunión con Él los misterios todos de su vida,

y te convertiste en Nuestra Señora del Evangelio, de la Redención y de la Gracia.

Junto a la Cruz bebiste con tu hijo Dios el cáliz amargo del dolor

y unida a Él mereciste para todos los redimidos la vida eterna.

El Espíritu Santo descendió en Pentecostés nuevamente sobre Ti

y te consagró Madre de la Iglesia.

Coronada ahora en el Cielo como Reina y como Madre de todo lo creado.

Tu corazón continúa aquí en la tierra. En El confiamos.

 

Madre del Rosario acércate aún más a nosotros.

 

Te pedimos por los que no tienen fe o rechazan tu luz.

Por los que no tienen pan.

Por los enfermos y por los sanos.

Por los que viven angustiados o sufren sin esperanzas.

Por los hogares que se elevan y por los hogares que amenazan ruinas.

Santifica y fortalece al Papa, el dulce Cristo en la tierra, a los Obispos y sacerdotes,

a todos los llamados a seguir más de cerca de Jesucristo.

Enciende en sus corazones un fuego que jamás se extinga.

 

Madre del Rosario, únenos a Ti en la tierra y llévanos contigo al Cielo.

Amén

 

Octubre mes del Rosario: Misterios Gozosos

Seguimos con nuestras meditaciones entorno al rezo del Rosario en este mes de Octubre dedicado a que crezca nuestro fervor por esta oración.

MISTERIOS GOZOSOS

1er Misterio: La Anunciación del ángel a María y la Encarnación del Hijo de Dios

“El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra, por eso

el Hijo en ti engendrado, será Santo, será Hijo de Dios” (Lc. 1, 35)

Este misterio que contemplamos refleja el amanecer de la Redención, comienza el resplandor de la Luz que vino al mundo para salvarnos. Y María hizo una hermosa consagración: “He aquí la esclava del Señor”

Gracias, Madre, por tu Sí, que tu ejemplo de entrega y amor nos ayude en el
esfuerzo sincero de humildad, de caridad y siempre, de acción de gracias.

2º Misterio: la Visitación de María a su prima santa Isabel.
“Dichosa Tú que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor, se cumplirá, entonces María dijo: “mi alma glorifica al Señor…” (Lc. 1, 45-46)


Bendita eres María, porque has creído por todos nosotros, tu fe nos ha salvado.

Creer es fiarse, es amar; con amor se alegra tu espíritu para que disponga de ti el amado.
Tu fe humilde te encendió el alma para cantar con gratitud el regalo que te hizo el Creador.

Ayúdanos, Madre, a llenar de tu amor nuestra vida, a ser misericordiosos, y dispuestos a una entrega silenciosa y humilde.

3er Misterio: El nacimiento del Niño Jesús
“Os ha nacido hoy en la ciudad de David un Salvador…Gloria a Dios en el Cielo y paz a los hombres que Él ama” (Lc. 2, 11,14)

San Francisco de Asís tenía gran devoción por esta fiesta y hablaba con mucha dulzura “del nacimiento del Rey pobre en la pequeña ciudad de Belén”

Qué humilde y pobre fue el nacimiento de Jesús… y es el regalo más grande de María a los hombres.
El deseo de san Maximiliano era llevar a Jesús a todos los hermanos alejados para que encuentren en Él su propia realización y alcancen la felicidad sin fin.

María, los mílites aquí presentes y los ausentes, nos encomendamos a tu guía para que nos alumbres el camino de la evangelización.

4º Misterio: La Presentación de Jesús en el Templo
“Había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, justo y piadoso, que esperaba la consolidación de Israel, y el Espíritu Santo estaba sobre él” (Lc.2, 25)

Jesús pasa de los brazos de su madre al los del viejo Simeón, que ruega a Dios que le deje irse en paz, ya ha visto la Luz de las naciones y la gloria de Israel.
Es el Encuentro del hombre viejo, Simeón, y el hombre nuevo, Cristo. Es el Encuentro entre Dios y el hombre.


María, la Llena de gracia, la Madre de Dios y Virgen, estaba estremecida por las palabras que escuchaba…

Te amamos con todo el corazón, Madre, sin límites, y nos consagramos a ti cada día, y por siempre.


5º Misterio: El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo
“¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía ocuparme de las cosas de mi Padre? Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio”. (Lc 2, 49-50)

Cuánto se alegraron María y José al encontrarle. Pero, esa respuesta de Jesús, que desvelaba su filiación con el Padre, le hizo sentir a su Madre, que cada vez sería menos suyo.
Y no comprendía los misterios que la rodeaban, pero aceptó sin preguntar. Y conservando todas estas cosas en su corazón, las meditaba.

Los caminos de Dios son, a veces, muy difíciles de comprender.
Enséñanos Madre a aceptar Su voluntad sin preguntar, hasta que Él quiera ofrecernos su respuesta.

Letanías a la Virgen

Octubre: mes del Rosario

Empezamos el mes de octubre

Mes en que la Iglesia honra especialmente a nuestra Madre Inmaculada con el rezo del Santo Rosario

A lo largo de la historia se ha visto como el rezo del Santo Rosario pone al demonio fuera de la ruta del hombre y de la Iglesia. Llena de bendiciones a quienes lo rezan con devoción. Nuestra Madre del Cielo ha seguido promoviéndolo, principalmente en todas sus apariciones.

María, Madre Inmaculada

MARÍA, MADRE INMACULADA
 
 
María Madre Inmaculada, ruega por nosotros.

María , manifestación viva del amor de Dios.
Tú que eres el arca de las promesas del amor de Dios;
tú, la que pisas la cabeza de la serpiente;
tú, la esperanza de una nueva humanidad.
Mantén vivo en nosotros el recuerdo del Señor
en los momentos en que la vida nos desvía de Él.
Mantén fuerte nuestra fe en Cristo,
cuando el veneno del egoísmo amenaza nuestra entrega;
cuando el veneno de la desesperanza debilita nuestra fidelidad;
cuando el veneno de las dudas enturbia nuestro juicio.

Préstanos tu pie firme para el camino,
para aplastar la injusticia que nos rodea;
para pisotear el hedonismo que nos envuelve,
para destruir el erotismo que nos embauca;
para enterrar la desilusión que nos debilita.

María, la nueva Eva que vence el mal, ruega por nosotros.

María, la mujer coronada por doce estrellas;
estrella capital de las doce tribus de Israel;
estrella central de los doce pueblos de Pentecostés;
estrella polar que marca el camino hacia Dios;
cruz del sur que nos orienta hacia Jesús.

Guíanos a nosotros, nuevo pueblo de Israel,
por la senda de la decisión en un mundo en dudas;
por el camino de la verdad en un mundo relativo;
por rutas de compromiso en un mundo cómodo;
por la vía de la entrega personal en un mundo egoísta.

Ilumina nuestra mente para comprender a Dios;
danos un rayo de tu claridad para descubrir su voluntad;
envuélvenos en tu resplandor para buscar la vida nueva;
deslúmbranos con tu fulgor para llegar a ser hijos de la Luz;
radiantes testigos de la felicidad de estar salvados;
claros signos del amor de Dios que actúa en el mundo.

María, estrella polar de los cristianos, ruega por nosotros.

María tú que fuiste elegida por Dios;
y preservada del pecado para ser Madre del Salvador.
Tú que naciste Inmaculada, obra mestra de Dios
y orgullo de toda la raza humana.
María, nueva Eva, que inicias la nueva humanidad;
madre de la fuente de la salvación
y de todos los salvados por tu Hijo.

Haznos comprender que somos Hijos de Dios;
danos entendimiento para sentirnos auténticamente salvados;
inmaculados, como tú, por el bautismo;
limpios como tú, por la sangre de Cristo;
santos, como tú, por la redención de la Cruz;
resucitados, como tú, por el triunfo de Jesús.

María, obra maestra de la Creación, ruega por nosostros.

María, tú que te mantuviste Inmacualda,
a pesar del pecado del mundo que te envolvía;
tú que fuiste siempre santa
y venciste la tentación de hacer tu propia voluntad,
siendo siempre la esclava del Señor;
tú que venciste la zozobra de no entender lo que Jesús te decía,
que tuviste que aprender, reflexionando en oración,
que el estilo de Dos no es el de los hombres;
tú que superaste la terrible prueba de la Cruz
y estabas allí, junto a tu Hijo, dándole amor para resistir.

María, Inmaculada siempre,
esperanza de la humanidad caída;
modelo y garantía de la santidad que añoramos;
demostración visible de que es posible la salvación;
santa entre las santas, imán de santidad.

Danos fuerzas para vivir como hombres nuevos,
capaces de transformar la realidad que nos envuelve.
Danos entereza para mantener limpio nuestro corazón,
a pesar de los disfraces de normalidad del mal.
Danos constancia para luchar contra la tentación,
especialmente la que nace de nuestra propia debilidad.
Danos perseverancia para mantenernos libres de pecado,
viviendo como desterrados en este mundo pecador.
Danos resistencia para no dejarnos llevar por los criterios mundanos,
aunque a primera vista nos puedan parecer "normales".

María, Inmaculada siempre, ruega por nosotros

 

Toño Fernández
"Desde el regazo de María"
pp 207-209

Octubre mes del Rosario: Misterios Gloriosos

MISTERIOS GLORIOSOS

1er Misterio: La Resurrección del Señor

“Yo soy la resurrección y la vida, el que cree en mí aunque muera, vivirá. Quien vive y cree en mí, no morirá jamás, ¿crees esto?” (Jn. 11, 25-26)

Es Jesús quien pregunta, y la respuesta de Marta está llena de fe. El don de la fe le hace proclamar que Él es el Mesías, el Hijo de Dios vivo que tenía que venir al mundo.

Por los caminos de Judea y Galilea, Jesús anunciaba la buena noticia del Reino de Dios, noticia de esperanza, de futuro, de glorioso amanecer tras la noche oscura.

Madre bendita de la Pascua, afianza nuestra fe, esperanza y amor, para llegar al final de la vida llenos de alegría en la confianza de la eterna presencia de Dios.

2º Misterio: La Ascensión de Jesús al cielo
“Jesús después de hablar a los apóstoles, fue llevado al cielo y está sentado a la derecha de Dios” (Mc. 16, 19)

Los apóstoles volvieron a Jerusalén llenos de alegría, su Maestro entraba en la Gloria…

Y para nosotros, la ascensión nuestra al cielo, es un subir continuo, es una disposición de nuestra alma a los asuntos del Señor…es ser misericordiosos: dar gratis lo que gratis recibimos, es usar nuestros bienes materiales siendo solidarios y para el bien común

Madre, enséñanos a ser generosos con los bienes de la tierra y a anhelar en el día a día los bienes eternos.

3er Misterio: La venida del Espíritu Santo sobre el Colegio Apostólico y la Virgen María
“En los últimos días derramaré mi Espíritu sobre todos los hombres y profetizarán sus hijos y sus hijas” (Hch. 2, 17-18)

Pedro salió y habló con voz potente a la muchedumbre y les contagió todo el amor que ardía en su corazón y en el de los apóstoles, y tres mil hombres entraron en la religión del amor, en la Iglesia primitiva.

Ahora que estamos al cuidado del Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, pidamos al Espíritu Santo que repita el milagro de Pentecostés en la Iglesia, y cimentemos la obra de Dios en la oración y en su presencia real.

Madre de la Iglesia, somos débiles, confiamos en tu gracia para que siempre arda en nosotros el fuego de la fe y se convierta en luz para el hermano.

4º Misterio: La Asunción de la Virgen María
“Tú eres la gloria de Jerusalén, Tú, el gran orgullo de Israel, Tú el insigne honor de nuestra raza” (Judit 15, 9)

María, la mujer judía elegida y amada por Dios, fue elevada a los cielos en cuerpo y alma adelantándose a toda la humanidad. Ella es para nosotros un faro de esperanza.

María ya goza eternamente de Dios. También Ella se ha ido a preparar un lugar para sus hijos…, es la Puerta del cielo, que nos espera con los brazos abiertos.

Madre Inmaculada, tus mílites del mundo entero, nos consagramos a ti para que tú dispongas de nosotros, para extender el Reino de Dios.

5º Misterio: La coronación de Nuestra Señora como Reina de todo lo creado
“Como arco iris que brilla entre nubes de Gloria, como rosa en los días de primavera, como lirio junto al manantial…” (Eclo. 50, 7- 8)

El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo la coronan como Reina del universo, es el esplendor final del plan eterno de Dios para nuestra salvación. Nos hace desear el cielo.

Madre Inmaculada, reina en nuestros corazones, en nuestras familias, en la Iglesia…y con las palabras de san Maximiliano te decimos que:

“Acercarnos a Ti, dejar que Tú vivas y obres en nosotros y por nosotros, que Tú misma ames a Dios con nuestro corazón, y pertenecerte sin condiciones… ¡Ese es nuestro ideal!

Letanías a la Virgen

Francisco, ¡ Renueva mi Iglesia !

Hoy celebramos la fiesta de San Francisco de Asís, fundador de la orden franciscana a la que perteneció nuestro querido P. Kolbe, fundador de nuestra Milicia de la Inmaculada.

Por tanto, con profunda alegría nos unimos a toda la Iglesia Universal en este dia en que conmemoramos a tan grande santo y le pedimos que interceda por nosotros ante el Señor y ante su santa Madre, a la que San Franciso tanto amaba.

La vida de San Francisco estuvo llena de contrariedades y pruebas con la que el Señor fue purificando su vida hasta hacer de ella un crisol de oro en santidad . Una de ellas fue la humildad con la que en 1209, Francisco se dirigió a Roma a ver al Papa Inocencio III para que aprobara las reglas de la nueva orden franciscana y su proyecto de vida cristiana.

Hoy 804 años después de esa visita, otro Francisco va a visitarle a él.

En este dia el Papa Franciso visitará Asís, en una visita histórica que confirma que el nombre con el que quiere ejercer su servicio en el ministerio petrino se debe a la intención de tener como modelo a nuestro querido "poverello de Asís".

Te rogamos San Francisco que hagas crecer en nosotros el deseo de santidad y de entrega a los más pobres, abrazando como tú lo hicite a la "dama pobreza"; y que nuestro amor a la Virgen María crezca en nosotros cada dia más, como tú en tu vida lo viviste.

Oración de San Francisco a nuestra Madre Inmaculada

¡Salve, Señora, santa Reina,
santa Madre de Dios, María,
virgen hecha iglesia,
elegida por el santísimo Padre del cielo,
consagrada por él con su santísimo Hijo amado
y el Espíritu Santo Defensor,
en ti estuvo y está
toda la plenitud de la gracia y todo bien!
¡Salve, palacio de Dios!
¡Salve, tabernáculo suyo!
¡Salve, casa suya!
¡Salve, vestidura suya!
¡Salve, esclava suya!
¡Salve, Madre suya!
Y, ¡salve, todas vosotras santas virtudes,
que, por la gracia e iluminación del Espíritu Santo,
sois infundidas en los corazones de los fíeles,
para hacerlos, de infieles, fieles a Dios!

La Eucaristía según el Padre Kolbe

Reflexiones del Padre Kolbe sobre la Eucaristía

"No hay mejor preparación a la santa comunión que ofrecerla a la Inmaculada (haciendo de nuestra parte, obviamente todo lo que podamos). Ella preparará nuestro corazón de la mejor manera y podremos estar seguros de procurar así a Jesús la mayor alegría, de manifestarle el amor más grande." (EK 643)

"Tú, Dios infinito y eterno, me has amado desde hace siglos, me llamaste de la nada a la existencia.
Para demostrarme de cerca que me amabas con mucha ternura, bajaste de las delicias más puras del paraíso a esta tierra…viviste en medio de la pobreza…, quisiste ser colgado entre tormentos en un torpe patíbulo en medio de dos malhechores…¡Oh Dios de amor, me redimiste de este modo terrible y generoso!.
Tú, sin embargo, no te contentaste con eso, sino que viendo que habrían de transcurrir 19 siglos desde que esparciste esas demostraciones de tu amor hasta que yo apareciera en la tierra, ¡quisiste proveer también a esto!
Tu corazón no permitió que yo tuviera que alimentarme únicamente de los recuerdos de tu inmenso amor. Te quedaste en esta mísera tierra en el santísimo y admirable Sacramento del altar y ahora vienes a mí y te unes estrechamente a mí bajo la forma del alimento…Tu Sangre ya fluye en mi sangre, tu alma, oh Dios Encarnado, se compenetra con la mía, le da fuerza y la alimenta."
(EK 1145)

" Una sola Santa Comunión basta para hacerse santos. Todo depende de la disposición interior, de la preparación. La mitad del día dedicada a la preparación, la otra mitad a la acción de gracias.
A veces una Comunión Espiritual lleva consigo las mismas gracias que la Sacramental. En las dificultades repite a menudo: “Dios mío y mi todo”."
(EK 968)

" La Inmaculada suscitó en nuestros corazones el amor hacia sí misma, un amor tal, que nos impulsó a consagrarnos totalmente a su causa, o para ser más exactos, la ayuda a todas las almas para que la conozcan y la amen, y se acerquen, a través de Ella, al Corazón Divino de Jesús, cuyo amor por nosotros lo impulsó hasta la Cruz y el Sagrario." (EK 908)