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Feliz dia de San Maximiliano María Kolbe

¡ Feliz dia de San Maximiliano Kolbe !

Hoy celebramos con inmensa alegría el dia de nuestro santo fundador de la Milicia de la Inmaculada: San Maximiliano María Kolbe.

Pídamosle siempre su intercesión para que toda nuestra vida, al igual que la suya, esté unida santa y amorosamente al Sagrado Corazón de Jesús y a la Inmaculada.

"Es suscitar un amor perfecto hacia la Inmaculada; encenderlo en nuestro propio corazón, y comunicarlo a aquellos que viven cerca nuestro; hacer arder de este amor a cada persona, a todas las almas que viven hoy y a las que vivirán en el futuro, hacer arder en forma siempre más intensa y sin restricción la llama del amor en uno mismo y en toda la tierra: ¡He aquí nuestro Ideal! (EK 1226) "

 

Oración a San Maximiliano Kolbe

Oh, San Maximiliano María Kolbe, tú que después de haber gastado tu vida por el anuncio del Evangelio a todos los hombres, ofreciste tu vida en el campo de concentración, para que una familia no fuera privada del esposo y del padre, haznos comprender que la familia es un don precioso, por el cual vale la pena luchar y sacrificarnos. Tú que te dejaste guiar por la Virgen Inmaculada y en Ella encontraste la fuente de todas las gracias, haz que experimentemos la fuerza de Su intercesión, y lleguemos a ser fieles discípulos de Jesús. Mira con bondad a nuestra familia y a todas las familias del mundo, e intercede para que obtengamos las gracias que más necesitamos, en particular la unidad y el amor recíproco. Acompáñanos siempre en nuestro camino.

San Maximiliano María Kolbe , ruega por nosotros

SAN MAXIMILIANO, EL FRAILE DEL DIÁLOGO POR LA PAZ ENTRE LOS PUEBLOS

SAN MAXIMILIANO, EL FRAILE DEL DIÁLOGO POR LA PAZ ENTRE LOS PUEBLOS

(Fr. Raffaele di Muro OFM Conv, asistente internacional de la Milicia de la Inmaculada)

an Maximiliano Mª Kolbe, en el mundo Raimundo, nació en Zdunska Wola (Polonia) el 8 de enero de 1894. Recibió el hábito de la Or-den Franciscana el 4 de octubre de 1910, tras tres años en el seminario menor de Leópoli. En 1912 llegó al Colegio seráfico de San Teodoro, Ro-ma, para completar su formación. El 1 de noviembre de 1914 emite la profesión solemne y, el 28 de abril de 1918, se ordenó sacerdote. El 16 de octubre de 1917, con otros seis hermanos, fundó la Milicia de la Inmacula-da. Regresó a Polonia en 1919 e inició su apostolado con el cargo de pro-fesor del seminario. Los años 1920-21 y 1926-27 le marcaron con la enfer-medad: sufrió tuberculosis, lo que le obligó a curarse en un hospital espe-cializado. Se distinguió en el apostolado de la prensa y como propagador de la Milicia de la Inmaculada. Fundador y Director de la Niepokalanow, erigida canónicamente en 1927, o "Ciudad de la Inmaculada", convento de vanguardia dedicado a la difusión del culto a la Inmaculada. En 1930 marchó de misionero a Japón. También en Oriente nacieron el "Caballero de la Inmaculada" y la "Ciudad de la Inmaculada". En 1936 volvió a Polo-nia para retomar la dirección de la Niepokalanow polaca. El 11 de febrero de 1941 fue arrestado por la Gestapo y recluido en el campo de concen-tración de Auschwitz donde, el 14 de agosto del mismo año, ofreció su vida a cambio de la de un padre de familia.

El Beato Popieluszko y San Maximiliano Kolbe

Este pasado viernes 11 de enero, por primera vez se retransmitió en una televisión española la película: “Popieluszkou, la libertad está entre nosotros”.

 

En una escena de dicha película, en la casa del sacerdote Jerzy Popiełuszko, donde está reunido con sus amigos y compartiendo con ellos las preocupaciones y miedos por el hostigamiento del régimen comunista; se ve claramente en la escena el siguiente cuadro con la figura de San Maximiliano Kolbe presidiendo toda la habitación.

 

 

Esto me llevó a pensar mientras veía la película que la santidad se contagia. Lo santos, como todos nosotros, mientras peregrinan en la tierra, necesitan de otros santos para tener modelos con los que imitar cada vez mejor a Cristo.

 

Conozcamos un poco más de este valiente Beato y su relación con nuestro querido Padre Kolbe.

 

La Santidad contagiada: El Beato Jerky Popiełuszko y San Maximiliano Kolbe

 

La película a la que se hacía referencia, está basada en la vida del sacerdote polaco Jerzy Popiełuszko y en los hechos reales que acontecieron en la polonia de los años 80, todavía tristemente inmersa en la dictadura comunista.

La Milicia de la Inmaculada es un instrumento de amor

La Milicia de la Inmaculada es un instrumento de amor, que El AMOR ha puesto al servicio de la Humanidad por medio del P. Kolbe. Es un instrumento DE Iglesia, es un Instrumento EN LA Iglesia y es un instrumento PARA el mundo.

Sus fundamentos son los propuestos por El Evangelio, y expresados por San Francisco de Asís: Humildad, Obediencia, Castidad, Pobreza y Caridad. No podemos mirar con otros ojos, no podemos vivir con otro Ideal que no sea Cristo desde María.

Somos pobres e imperfectos, eso ya lo saben La Trinidad y nuestra Madre, de no ser así no seriamos hombres, seríamos ángeles. En nuestra humanidad reside la pobreza y también la grandeza de la decisión radical de seguir a Cristo, de nuestro "si" pequeñito. Y para ello, como dicen los estudiantes, tenemos "una chuleta", la que dio María. Ese de ella, debe ser el comienzo en nosotros de lo que fue en Ella, una adhesión amorosa y completa a Cristo en cualquier circunstancia. Por rara o difícil que sea cualquier situación digamos, como San Maximiliano Kolbe, "MARÍA" y Ella nos dirá qué hacer. Si después nos equivocamos, vayamos arrepentidos a la confesión que para eso Él es nuestro MAESTRO y sólo quiere que nos reconciliemos con la Trinidad y Él es nuestro Pontífice, representado singularmente por el Santo Padre. (Manuel)

Orar con la estampa

A ti, san Maximiliano María Kolbe, te dirijimos nuestra oración, agradecidos por la luz de tu sincero y loco amor hacia nuestra Madre, la Inmaculada. Ayúdanos a preparar ese abrazo de nuestra Madre. Cada día renovamos nuestra consagración a Ella. Necesitamos que sea cada vez más total, más plena, más incondicional, más concreta. Incluso cuando no sentimos nada, ayúdanos a sostenernos en Ella, ya que hemos conocido su amor, ya que hemos recibido ya tantas gracias por medio de Ella, ya que hemos conocido la fuerza liberadora de la fe, el Amor de nuestro Señor Jesucristo. A Él toda la gloria ahora y siempre. Amén. (Sigue con tus palabras, desde tu corazón...)

¡Tiempos marianos! ¡Tiempos de Cristo!

“El mismo sentido nosotros proclamamos, a propósito de la Madre Santísima: “Tú sola has destruidos todas las herejías en el mundo entero” (Oficio de la Virgen). ¡Qué hermosas palabras! Ella destruye pues “las herejías”, no a los herejes, porque los ama, desea su conversión; y precisamente por el amor que les tiene los libra de las herejías, destruye en ellos las opiniones y convicciones equivocadas.

“Has destruido”, pues; no las ha disminuido, debilitado, sino eliminado totalmente, destruido de tal manera que de ellas no queda ninguna huella.

¿Cuáles? “Todas”. Todas, sin ninguna excepción.

¿Y dónde? ¡”En el mundo entero”!

Así pues, no sólo en una u otra nación, o en una u otra parte del globo terrestre, sino en todas las naciones de esta tierra.

Y “Tú sola has destruido”. No es necesario nada más, ya que Ella sola puede hacerlo” (EK 1170).

 

 

San Maximiliano Kolbe es un santo valiente, como todos los santos. No tiene miedo de hablar de cismas o herejías y decir que están, por definición, en un error; pero ya han sido vencidas todas por María Santísima. El paso del tiempo va a darle la razón.

 

Hubo una época en que casi el mundo entero fue ganado para Cristo con el rojo de la sangre, del martirio, del fervor, del amor ardiente. Entonces se creó una cristiandad que primero se dividió, y luego quedó malherida por el mordisco de fauces feroces y viperinas: las ideologías, ese zarandeo satánico del que ya Jesús advirtió a Pedro.

 

Aquella cristiandad se formó con el rojo del amor ardiente del Crucificado, ahora volverá con el azul del manto benigno de María. Vino un incendio primero, la tierra ardió y actualmente casi está apagado. Ahora viene toda una inundación que rebasará incluso los límites del primer cristianismo, porque recuperará para sí las almas de los herejes, de manera que se perfeccionará por María su amor a Dios, y conquistará a los no creyentes, de manera que quedarán atraídos por Jesús a través de María.

 

Estos son los tiempos que estamos viviendo, tiempos marianos. ¡Gracias, Señor, gracias, María, por hacernos tuyos justo ahora!

Isael Pla Martorell

Fiesta de San Maximiliano Kolbe 2012

El 14 de agosto celebramos la fiesta de San Maximiliano María Kolbe. Hace 71 años que entregó su vida en el Campo de Concentración. Nosotros recordamos que pudo vivir con tanta generosidad porque se consagró en cuerpo y alma a La Inmaculada, a la Madre de Dios y Madre nuestra. Sabemos que vivió confiando en Ella como un niño en brazos de su Madre. Sabemos que vivió con un empuje, con una entrega, con una fortaleza que sólo pueden tener las almas que vencen al mal a fuerza de bien. San Maximiliano fue un gran luchador, fundó una milicia, que no es suya, sino de La Inmaculada. Gracias, San Maximiliano. Nos vemos indignos de pertenecer a esta Milicia, intercede por nosotros, alcánzanos un amor a María como el tuyo y el amor a los hermanos que te llevó a estar siempre inventando algo para que todos acabemos consagrados a Ella y así, desde su inmaculado corazón, permanecer eternamente en el sagrado Corazón del Redentor. A Él la gloria por siempre y para siempre. Amén.

(Relieve de la Basílica de San Francisco, Asís, 2005-6)

Prepararse con actos cotidianos para el sufrimiento

Hacer todo cuanto se haga de la mejor manera en favor de la Inmaculada. Pero con calma y recogimiento, sin ajetreo, sin inquietud, hay que entregárselo todo a la Inmaculada y Ella nos inspirará cómo hacerlo.

Hermanos, esforzaos por conseguir esa paz, en todos vuestros actos, ocupaciones y asuntos, en los problemas; todo, todo hay que entregárselo a la Inmaculada, pronunciando el nombre de María y olvidando todos los problemas. La Inmaculada se ocupará de todo y pensará en todo. (San Maximiliano Kolbe)