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Totus Tuus

Dejemos que el beato Juan Pablo II sea él mismo quien nos hable sobre su inmenso amor a la Virgen.

Amor expresado en su famoso lema pontificio "Totus Tuus, ego sum"

1. De su primer radiomensaje "Urbi et Orbi" recordando su elección como Papa:

"... En esta hora, para nosotros difícil y de intranquilidad, no podemos hacer menos que dirigir con filial devoción nuestra mente a la Virgen María, la cual siempre vive y actúa como Madre en el misterio de Cristo y de la Iglesia, repitiendo las dulces palabras "Totus Tuus" que hace veinte años escribimos en nuestro corazón y en nuestro escudo, en el momento de nuestra Ordenación episcopal...".

Hágase

De su disco "El amor lo arregla todo", el cantautor Migueli nos regala esta preciosa interpretacion del Ángelus en forma de canción cantada por niños. El disco es totalmente benéfico y sus ingresos están destinados a www.avivart.ORG, una asociación que trabaja al lado de los niños y jóvenes en peligro de exclusión social.

¡ Que nunca perdamos la candidez, pureza e ingenuidad de los niños para siempre mirar y confiar en nuestra Madre Inmacualda como uno de ellos !.


Hágase
María: Gabriel el ángel me saludó.
Gabriel: ¡Hola María! ¿qué tal estás?
María: Yo aquí jugando, ¿Y tú?
Gabriel: Yo aquí volando.
Traigo un mensaje del Padre Dios serás la madre del Salvador, ¿Cómo lo ves?
María: ¡Cosas de Dios!
Y dije ¡Hágase!, dije ¡Hágase! de Dios me fío, me cae muy bien.
Y dije ¡Hágase!, dije ¡Hágase! en Dios confío todo irá muy bien.


La Virgen de las vírgenes: en el centenario de Santa Clara

Nos unimos con inmensa gratitud a la clausura del VIII centenario del comienzo de la vida franciscana de Santa Clara de Asís, recordando con viva emoción el relato de una de sus compañeras en San Damián, sor Benvenuta:

« Mientras la testigo se entretenía pensando e imaginando esto, vio de pronto con los ojos de su cuerpo una gran multitud de vírgenes, vestidas de blanco, con coronas sobre sus cabezas, que se acercaban y entraban por la puerta de la habitación en que yacía la dicha madre santa Clara. Y en medio de estas vírgenes había una más alta, y, por encima de lo que se puede decir, bellísima entre todas las otras, la cual tenía en la cabeza una corona mayor que las demás. Y sobre la corona tenía una bola de oro, a modo de un incensario, del que salía tal resplandor, que parecía iluminar toda la casa. Y las vírgenes se acercaron al lecho de la dicha madonna santa Clara. Y la que parecía más alta la cubrió primero en el lecho con una tela finísima, tan fina que, por su sutileza, se veía a madonna Clara, aun estando cubierta con ella. Luego, la Virgen de las vírgenes, la más alta, inclinó su rostro sobre el rostro de la virgen santa Clara, o quizá sobre su pecho, pues la testigo no pudo distinguir bien si sobre el uno o sobre el otro. Hecho esto, desaparecieron todas. Preguntada sobre si la testigo entonces velaba o dormía, contestó que estaba despierta, y bien despierta, y que eso fue entrando la noche, como se ha dicho».

«Nos vamos a apañar. La Virgen no falla»

Como buen trabajador de la construcción, Alfonso no bajaba de sus buenos dos mil euros. Rocío, su mujer, dependienta en una tienda. Jauja para dos recién casados. Cuando ella se quedó embarazada, decidieron dejar el piso de alquiler y adquirir una vivienda. Con ese sueldo, ¿iban a tener problemas? El niño, en esta ocasión, en lugar de un pan bajo el brazo, se trajo una enorme crisis que dejó a los dos en paro. Por más que tiraron, por más que los abuelos les dejaron todos sus ahorros, en menos de un año estaban los tres en la calle. De la abundancia, a tener que acudir a la parroquia en busca de alimentos. Me cuentan que tienen una habitación en un piso compartido, y que están contentos porque, aunque en el piso de tres dormitorios, cocina y baño, viven diez personas, ellos tienen una habitación para los tres solitos y están estupendamente. «¿Qué más podemos pedir?», me dice Alfonso. Tengo una mujer que es un tesoro, el niño más guapo del mundo y estamos juntos. Otros no tienen ni donde dormir. ¿No te preocupa el porvenir? ¿No tenéis miedo? En ese momento, me abre la cartera y me enseña una ajada imagen de la Virgen. «Es la de mi pueblo. ¿Sabes? Yo apenas he podido ir a la escuela, pero mi madre me enseñó a querer a la Virgen y a mí Ésta no me falla. No puedo pedir ahora mucho, porque las cosas están mal para todos, pero te digo yo que nos vamos a apañar. Que Ella a mí no me falla, que lo sé yo... De momento, os tenemos a vosotros para que no nos falte de comer. Y para pagar la habitación me ayudan mi madre y mi suegra, y bueno, alguna cosa me sale. No podemos quejarnos». La fe es así. Del todo a la nada. Unos privilegiados porque pueden disfrutar de una habitación para los tres. Y la Virgen que los está acompañando. Me lo repitió mil veces: «Que no nos pasa nada, tranquilo, que saldremos... Que a mí Ella no me falla... No. No falla. Lo sé yo». Jorge G. Párroco de Tres Olivos (Madrid)

Adhesión al Papa Benedicto XVI

En este día de la fiesta de San Padro y San Pablo, la Milicia de la Inmaculada de España se suma con gratitud y fidelidad a toda la Iglesia que muestra su amor al Papa Benedicto XVI, y eleva fervientes oraciones para que el Señor le siga iluminando en su tarea como sucesor del apóstol Pedro y Pastor de la Iglesia universal. Como nos quería y nos quiere San Francisco de Asís, y tal y como lo vivió San Maximiliano Kolbe, siempre sumisos y a los "pies de la Santa Madre Iglesia". ¡Santa María, Madre de la Iglesia, siempre Inmaculada, auxilia al Papa Benedicto XVI!

Piensa en María

«Si se levantan los vientos de las tentaciones, si tropiezas en los escollos de las tribulaciones, mira a la estrella, llama a María.

Si eres agitado de las ondas de la soberbia, si de la detracción, si de la ambición, si de la emulación, mira a la estrella, llama a María.

Si la ira, o la avaricia, o el deleite carnal impele violentamente la navecilla de tu alma, mira a María.

Si, turbado a la memoria de la enormidad de tus crímenes, confuso a vista de la fealdad de tu conciencia, aterrado a la idea del horror del juicio, comienzas a ser sumido en la sima sin suelo de la tristeza, en el abismo de la desesperación, piensa en María.

En los peligros, en las angustias, en las dudas, piensa en María, invoca a María.

No se aparte María de tu boca, no se aparte de tu corazón; y para conseguir los sufragios de su intercesión, no te desvíes de los ejemplos de su virtud.

No te descaminarás si la sigues, no desesperarás si la ruegas, no te perderás si en ella piensas.

Si ella te tiene de su mano, no caerás; si te protege, nada tendrás que temer; no te fatigarás, si es tu guía; llegarás felizmente al puerto, si ella te ampara»

San Bernardo

¿Quién eres Tú, Inmaculada?

¿Quién eres Tú, Soberana? ¿Quién eres Tú, Inmaculada?

No logro profundizar lo que significa ser criatura de Dios.

Inmaculada... vengo a Ti con una humilde oración: Déjame alabarte, Virgen santísima... Cómo comprender y expresar lo que para Ti y en Ti Dios ha previsto.

Inmaculada, Reina del cielo y de la tierra, sé que no soy digno de acercarme a Ti, de caer de rodillas e inclinarme ante Ti, pero como Te amo tanto, me permito pedirte, a Ti que eres tan buena, que me digas quién eres, pues deseo conocerte cada vez más y amarte cada día con mayor fervor.

Déjame alabarte, Virgen santísima...

Permíteme glorificarte con mi sacrificio.

¡Permíteme vivir, trabajar, sufrir, consumirme y morir por Ti !

Oración a la Inmaculada de San Maximiliano Kolbe

TODA LA PROVINCIA CONSAGRADA A LA INMACULADA

El Capítulo Provincial de los Franciscanos Conventuales ha terminado hoy con la Consagración de toda la Provincia de España a La Inmaculada. ¡Seguro que esta consagración dará muchos frutos! Aunque no todos seamos conscientes del mismo modo, la Santísima Virgen nos acoge y nos ayudará a ser más fieles a nuestros votos, más generosos en la entrega total de nuestras vidas a Jesucristo, y más audaces y concretos en la Nueva Evangelización que nos pide la Iglesia. El texto, preparado por el p. Abel García-Cezón, puede servir para todos, si se hace con amor.

ACTO DE CONSAGRACIÓN A LA VIRGEN AL FINAL DE CAPÍTULO PROVINCIAL

Santa Virgen María, Madre de Dios y dulce Madre nuestra, Señora de los Ángeles y Reina de la Orden de los Menores, nosotros, frailes menores conventuales, en representación de todos los hermanos de la Provincia de España, renovamos nuestra consagración a ti, para que dispongas de nosotros y de toda nuestra Provincia como mejor te plazca, para gloria de Dios y para que venga su Reino a la tierra.

En tu Inmaculada Concepción resplandece la vocación de los discípulos de Cristo, llamados a ser, con su gracia, santos e inmaculados en el amor. En ti brilla la dignidad de todo ser humano, que siempre es precioso a los ojos del Creador.

Renovemos este precioso acto de consagración

En la fiesta del Inmaculado Corazón de María:

ACTO DE CONSAGRACIÓN
DE LOS SACERDOTES AL CORAZÓN INMACULADO DE MARÍA

ORACIÓN DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI

Iglesia de la Santísima Trinidad - Fátima ( 12 de mayo de 2010)

Madre Inmaculada,
en este lugar de gracia,
convocados por el amor de tu Hijo Jesús,
Sumo y Eterno Sacerdote, nosotros,
hijos en el Hijo y sacerdotes suyos,
nos consagramos a tu Corazón materno,
para cumplir fielmente la voluntad del Padre.

Somos conscientes de que, sin Jesús,
no podemos hacer nada (cfr. Jn 15,5)
y de que, sólo por Él, con Él y en Él,
seremos instrumentos de salvación para el mundo.

Esposa del Espíritu Santo,
alcánzanos el don inestimable
de la transformación en Cristo.
Por la misma potencia del Espíritu que,
extendiendo su sombra sobre Ti,
te hizo Madre del Salvador,
ayúdanos para que Cristo, tu Hijo,
nazca también en nosotros.
Y, de este modo, la Iglesia pueda
ser renovada por santos sacerdotes,
transfigurados por la gracia de Aquel
que hace nuevas todas las cosas.