• Imagen Slider 18
  • La Inmaculada
  • Imagen Slider 16
  • La Inmaculada
  • San Maximiliano Kolbe
  • Imagen Slider 8
  • Todas las noticias sobre el Centenario de la Fundación de la M.I.
  • "¡Oh Inmaculada!, ¿quién eres tú?" (San Maximiliano Kolbe)
  • ¿Qué es La Milicia de la Inmaculada?
  • Todas las noticias marianas en España y en el Mundo
  • Todo sobre San Maximiliano Kolbe, el "loco" de La Inmaculada
  • Contacta con nosotros y ¡Conságrate a la Virgen!



Las reliquias de San Maximiliano Kolbe

1441183508 SMK barba

 

Las únicas reliquias corporales que quedan de San Maximiliano Kolbe son pelos de su barba tan característica. En el mes de diciembre de 1940, durante la Segunda Guerra Mundial, el Padre Kolbe se rasuró la barba que se había dejado crecer en su misión en el Japón. El barbero del convento de Niepokalanów, fr. Acurcio Pruszak, decidió entonces esconder estos pelos, guardándolos celosamente. Ciertamente, los frailes de Niepokalanów suponían que Maximiliano Kolbe podría llegar a ser declarado santo tras su muerte, por lo que se guardaban sus cosas. De hecho, los pelos de la barba que se han conservado de San Maximiliano, gracias a esta devota diligencia de uno de sus frailes, constituyen las únicas reliquias corporales de él que poseemos hoy en día. Como es sabido, tras sufrir el martirio de caridad en la celda del hambre en el Campo de Exterminio de Oswiecim-Auschwitz, dando la vida por un padre de familia, los restos mortales del Padre Kolbe fueron incinerados y sus cenizas se perdieron.

 

reliquia SMK

 

Presentamos a continuación una descripción, inspirada en testimonios oculares, de la muerte-holocausto de San Maximiliano en la celda del hambre, tras el intercambio voluntario que realizó ofreciendo su vida por otro prisionero de Auschwitz. Se trataba de la durísima pena de muerte por hambre que aplicaba la autoridad del campo de concentración cuando se escapaba un prisionero. Estaban sujetos a ella algunos prisioneros como reos, elegidos del bloque al que pertenecía el fugado. La estancia de los reos en una celda oscura del bloque 11, sin ningún tipo de alimento, debía durar hasta que fuera apresado el prisionero fugado. No se conoce supuesto alguno de supervivencia.

 

 

Los carceleros nazis ordenaron a los diez condenados a muerte por inanición que se quitaran los zapatos y fueron conducidos al búnquer del hambre. Uno de los condenados estaba tan débil, que se le doblaban las rodillas, por lo que el padre Maximiliano le rodeó con su brazo, sosteniéndole mientras andaban juntos hacia la celda. Les llevaron al bloque número 11, en aquel entonces señalado como número 13. Les obligaron a desnudarse. Les metieron en un sótano, en la celda número 18, muy baja y pequeña, de dos metros y medio de ancho por dos medios y metro de alto, con una sola ventanita cerrada con rejas. El suelo era de cemento. En una esquina habían depositado un cubo para los excrementos. Allí debían morir, de hambre y desesperación. Se cerraron las puertas.

Un preso de Auschwitz, Bruno Borgowiec, de nacionalidad polaca, desempeñaba labores de administración en el campo de concentración alemán. Le correspondía además vaciar el citado cubo y a ir sacando de la celda nº 18 los cadáveres, a medida que fueran falleciendo los tristes condenados a una muerte lenta y terrible. Entraba en la celda cada día y por ello pudo testificar más tarde que siempre se encontraba a los condenados rezando. Continuamente se oían cantos piadosos, así como rezos de letanías y del Santo Rosario. Una voz lideraba estas oraciones, la del Padre Maximiliano, las otras voces le seguían. 

Con el tiempo, las voces se fueron haciendo más débiles. Día tras día, Borgowiec, custodiaro por dos agentes de las SS, retiraba las siguientes víctimas que habían expirado en la celda. Tras dos semanas de tormento, el día 14 de agosto de 1941, San Maximiliano seguía vivo, junto a otros tres condenados. Viéndolo los esbirros nazis, llamaron al verdugo, un forense alemán apellidado Beck, para que los rematara mediante una inyección de fenol. Al ver a su asesino inclinado ante él, el mismo Padre Kolbe le extendió su brazo izquierdo. Contemplándolo, el preso Borgowiec no pudo reprimir su llanto y se apartó un momento de la escena.

Cuando Borgowiec volvió a la celda, se encontró al Padre San Maximiliano sentado en el suelo, apoyado como antes en la pared. Su cuerpo puro parecía que irradiaba. Su cabeza estaba algo reclinada hacia un costado, sus ojos abiertos, fijos en un punto, como si se hubieran apagado en un encanto gozoso. Toda su cara reflejaba alegría. Borgowiec volvió a la oficina en el que trababaja y comprobó que eran exactamente las 12:50 horas, es decir, que San Maximiliano había fallecido en la vigilia de la Solemnidad de la Asunción de Nuestra Señora. Pensó que Ella misma se había afanado en recoger a su caballero. Acto seguido, Borgowiec y otro preso (Maximiliano Chlebik), bajo la atenta vigilancia de los agentes de las SS, trasladaron el cadáver del Padre Kolbe a la sala de lavado. Al día siguiente, fiesta de la Asunción y 15 de agosto de 1941, unos presos transportaron el cadáver de San Maximiliano en una caja de madera al crematorio cercano. Una vez incinerado su cadáver, sus cenizas fueran esparcidas por los campos vecinos, fertilizando la tierra polaca. Se cumplió así su deseo más hondo: ser pulverizado para la Inmaculada y que el viento esparciera este polvo  por el mundo entero.

 

00022FJXGPAAMBNC C122 F4 SMK barba 2

 

Inspirado en el artículo: http://www.fronda.pl/a/czy-wiesz-ze-istnieja-relikwie-sw-maksymiliana-m-kolbe,55410.html 

 

 

Niepokalanów – la octava “estrella” de la Red de Capillas de la Reina de la Paz

En el Mensaje de la Jornada Mundial por la Paz del 2004, Juan Pablo II hizo esta llamada: “la humanidad necesita hoy más que nunca encontrar caminos de comprensión, ya que el egoísmo, el odio, el hambre de poder y el deseo de venganza los destruyen efectivamente”. En un tono parecido ha hablado Benedicto XVI, alentándonos a “donar al mundo la nueva esperanza, pues la paz no es un sueño, no es una utopía, es posible”.

Custodia Niepokalanow

Centro Mundial de oración por la paz
De entre todos los países del mundo, solamente en 12 lugares se ubicarán las Capillas de la Paz – “12 estrellas en la corona de María, Reina de la Paz” – que, a pesar de la distancia entre ellas y la diferencia de tiempo, crearán el Centro mundial de oración por la paz. Bajo la protección de la Madre de Dios, en ellas se dará adoración perpetua al Santísimo Sacramento.

Estos Centros de oración por la paz estarán situados en cada continente, en lugares particularmente afectados por guerras, conflictos religiosos u odio racial. En estas partes del mundo, las personas desean la paz y la reconciliación, y buscan su verdadera fuente, que es Cristo.

El signo material de esta obra espiritual de las “12 estrellas” son los altares de la Adoración, proyectados y construidos en Polonia, en el estudio artístico de Mariusz y Kamil DRAPIKOWSKI, en Gdansk. Todos han sido realizados (escritos) como iconos, y son el fruto del trabajo y las oraciones del equipo que las ha concebido. Su nivel artístico es equiparable a las más bellas obras del arte sacro contemporáneo.

El primer Centro de oración por la paz (la primera “estrella” en la corona de María), ha sido abierto en el 2009: la Capilla de la Adoración está situada en la IV estación del Via Crucis en Jerusalén. Este altar es llamado “Tríptico de Jerusalén”. En el 2016, la capilla y el altar fueron trasladados en la Iglesia de la Gruta de la Leche en Belén.

El segundo Centro (la segunda “estrella”) se encuentra en Medjugorje, Bosnia-Herzegovina. La entrega del ostensorio destinado a la adoración del Santísimo Sacramento, donado por peregrinos de todo el mundo, tuvo lugar el 22 de junio del 2011, en la iglesia parroquial local San Jacobo.

La tercera “estrella” y tercer Centro para la adoración perpetua se ha convertido en el Santuario de María, Reina de la Paz en Oziornoje (lugar de martirio de muchas naciones), en Kazajistán. La adoración del Santísimo Sacramento sobre el altar llamado “Estrella de Kazajistán”, inició el 2 de julio del 2014, y se ha realizado ininterrumpidamente desde el 25 de marzo de 1996.

Otra “estrella” (la cuarta) ha sido encendida en el Santuario de Nuestra Señora de la Paz en Jamusukro, Costa de Marfil. El altar “Donum Caritas et Pax” (Don de Amor y Paz) llegó a su destinación después de peregrinar todo un año en las iglesias y santuarios de Polonia. Antes de ser trasladado en continente africano fue bendecido por el Papa FRANCISCO. La adoración del Santísimo Sacramento inició el 22 de mayo del 2016 en presencia del episcopado y de más de 20,000 fieles.

El 14 de octubre del 2017, al final del Jubileo por el 100° Aniversario de las apariciones de la Virgen de Fátima, ha tenido lugar la inauguración oficial del Centro de oración por la paz en el Santuario coreano de la Virgen del Rosario en Namyaang (la quinta “estrella”). El altar “Adoratio Domini a unitate et pace” (Adoración del Señor en la unidad y la paz), ha sido bendecido en el Vaticano el 7 de julio del 2017 por el Santo Padre FRANCISCO.

Durante todo el 2017, en Polonia, Eslovaquia y Lituania, ha estado peregrinando el altar de adoración eucarística llamado “Luz de la Paz y la Reconciliación”, destinado al Santuario de Nuestra Señora de Kibeho en Ruanda (la sexta “estrella”). Este altar ha sido utilizado por primera vez durante la vigilia nocturna del Santo Padre FRANCISCO con los jóvenes, durante la Jornada Mundial de la Juventud en Polonia 2016. La inauguración del Centro de oración por la Paz en Kibeho se tendrá el 31 de mayo del 2018.

En enero del 2015, durante la visita apostólica del Papa FRANCISCO en Filipinas, los representantes de la Asociación “Comunidad Reina de la Paz” se han reunido con el Presidente del Episcopado Filipino para discutir sobre la institución del séptimo Centro de oración por la paz en Dagupan (proyecto que se encuentra en fase de implementación y que será finalizado en breve).

Niepokalanów – la octava “estrella”
La construcción del Centro mundial de oración por la paz tiene sobre todo una dimensión espiritual. Su finalidad es unir las intenciones de oración por la paz traídas por personas de todo el mundo, en una sola voz que resuene constantemente en modo homogéneo.

En la lista de los 12 países donde se encuentran los Centros de oración por la paz ha sido añadido Polonia, y más precisamente Niepokalanów, convento-ciudad fundado por San Maximiliano M. Kolbe.

En noviembre del 2017, la Asociación “Reina de la paz” se ha dirigido a Fray Wiesław PYZIO, Ministro provincial de la Provincia de la B.V.M. Inmaculada de los Frailes Menores Conventuales en Polonia (Varsovia), pidiendo la institución del Centro mundial de oración por la paz en la basílica de Niepokalanów. La petición ha sido aceptada con inmediatez. Niepokalanów será entonces la estrella número “ocho” en la corona de María. La inauguración del Centro tendrá lugar el primer día de septiembre del 2018.

La idea de crear el Centro de oración en la basílica de Niepokalanów, en la cual se realice la adoración perpetua del Santísimo Sacramento, ha sido por muchos años un deseo y una grande necesidad espiritual, tanto de la comunidad local de los franciscanos como de la comunidad parroquial y de los peregrinos que visitan este lugar particular. El fulcro del Centro mundial será la capilla de la Adoración perpetua del Santísimo Sacramento.

Las circunstancias del proyecto de la capilla, del todo particulares, las revela el párroco Fray Andrzej SĄSIADEK OFMConv. “La construcción de la capilla de la adoración exigía la restructuración de la basílica. Me he dirigido al archivo de nuestro convento pidiendo las fotos que han documentado cómo ha sido realizada precedentemente la construcción de nuestro templo. Además de las fotos, también he recibido una carta de San Maximiliano M. Kolbe, que desde la misión en Japón (1934) escribió a un hermano cómo se imaginaba la basílica de Niepokalanów y … ¡el altar de la adoración del Santísimo Sacramento! (…) ¡Estaba sorprendido del hecho que nuestro proyecto coincide con la visión de la capilla de San Maximiliano Kolbe!”.

En dicha carta, P. San Maximiliano escribe: Imagino la bella imagen de la Inmaculada sobre el altar mayor, y en fondo, entre las manos abiertas… el ostensorio de la perpetua exposición del Santísimo Sacramento. Los frailes adorando a turno. Quien entra en la iglesia de la “basílica” cae arrodillado, adora, mira frente a frente a la Inmaculada, después se va, pero Ella junto con el Señor Jesús encuentra la solución para su plegaria (Nagasaki, 17 de mayo de 1934).

El altar de la adoración de la capilla será realizado en oro, plata y cristal. En el centro del altar estará la imagen de la Virgen en dimensión natural, hecha en plata, con las manos abiertas y un gesto invitatorio. El Cristo eucarístico (en el ostensorio) se encontrará bajo el corazón de María, en una hostia de 20 cm de diámetro, iluminada, que sobresale del ensanchado vestido. La persona de María estará circundada por una corona de lirios de plata. Los lirios se reflejarán también en los estratos sucesivos del cristal. Los lirios iluminados desde abajo, junto con los rayos del sol que resplandecen alrededor de María, crearán un luminoso brillo, casi inmaterial, similar a aquel con el que María se presentaba durante sus apariciones en Lourdes, Fátima y Guadalupe. Sobre uno de los estratos del cristal se encontrarán 12 piedras pulidas simbolizando las 12 estrellas de la visión apocalíptica del Evangelio de San Juan, y que se encuentran también en la Medalla Milagrosa de Niepokalanów.

¡Es increíble, pero nos damos cuenta que nuestro proyecto satisface el deseo de San Maximiliano M. Kolbe de hace 100 años! – añade el párroco.

El patronato de la iniciativa para inaugurar la Capilla de la Paz en Niepokalanów, ha sido escogido entre otros, por el Arzobispo Mons. Stanisław GĄDECKI, presidente de la Conferencia del Episcopado polaco, por el Cardenal Kazimierz NYCZ, metropolita de Varsovia, por Fray Wiesław PYZIO Ministro provincial de la Provincia de la B.V.M. Inmaculada en Polonia y por Fray Grzegorz Maria SZYMANIK, Guardián del convento de Niepokalanów.

Fuente: http://www.ofmconv.net/mondo-le-12-stelle-nella-corona-di-maria/?lang=esFuente:

(Oficina de Comunicaciones, basado en material informativo
Más: http://kaplica.niepokalanow.pl/)

¡Cristo ha Resucitado! ¡ Aleluya!

 

¡¡¡¡¡ Cristo ha Resucitado y Vive ¡¡¡¡¡

Feliz Pascua de Resurrección a todos
 
 
 
Con la Virgen María, nuestra Madre Inmaculada,
nos gozamos en Cristo resucitado.
¡Que Ella nos ayude a creer!
¡Que nos alcance la gracia de experimentar
la presencia viva de Jesucristo!
 

 

Viernes Santo... ¡Ahí tienes a tu Madre!

Hoy Viernes Santo, Cristo nos regala a su Madre.

Sólo a los pies de la Cruz, nuestro Señor es capaz de decirnos a cada uno de nosotros: ¡Ahí tienes a tu Madre!.


Durante estos 40 dias de Cuaresma, hemos estado preparando nuestro corazón y nuestra vida para acompañar a nuestro Señor en este último tramo de su camino que sube hasta la Cruz, pero que no se detiene allí.

Y que mejor forma que recorrer estos dias agarrados de la mano de nuestra Madre.

Ella nos toma como niños pequeños en sus cariñosas y protectoras manos, pero al igual que le dijo a Sta. Bernadette en la cueva de Lourdes, no nos promete hacernos felices en vida. Nuestra Madre camina a nuestro lado para sostenernos en la vida, pero firmemente nos indica el camino a seguir, que no es otro que el que va hacia los pies clavados y sangrientos de su Hijo en la Cruz.

¡ Madre, ayúdanos a vivir esta Semana Santa pegados a ti y a tu dolor, pero también enséñanos a esperar contra toda esperanza en la Resurrección de tu Hijo, como tú lo hiciste !



San José: el primer Caballero de la Inmaculada

Sancte Ioseph

Como todos los santos, también el Padre Maximiliano María Kolbe profesó singular devoción a San José, el Esposo de la Santísima Virgen María, viendo en él un prototipo de un Caballero de la Inmaculada, completamente dedicado a la vocación recibida por el querer de Dios como Custodio de la Sagrada Familia. En breves palabras, para el Santo de Niepokalanów, San José es un hombre entregado íntegramente a la Inmaculada, plenamente obediente a Dios. He aquí algunas citas que nos ha dejado San Maximiliano en sus conferencias, dedicadas al Nuestro Padre y Señor San José.

Los santos no hicieron otra cosa que reproducir la vida de Jesús. Cuando mejor refleja una persona en sí la imagen del Salvador, tanto mayor es su santificación. Por eso la imitación de Jesús es nuestra tarea. Jesús, durante treinta años, llevó una vida oculta y obedeció a su Santísima Madre y a San José (Lc 2,51). Cuando San José falleció y quedó la Madre Santísima, Jesús le fue obediente. Este es nuestro "amén", ser obedientes a la Santísima Madre (Conferencia de 28 de agosto de 1933).

En cambio, la voluntad divina es infinita e infalible. Y el que más puede hacer por la causa de la Inmaculada es aquél que cumple de la manera más perfecta la voluntad de Dios. Diré algo más: aquél que cumple a la perfección la voluntad de Dios puede afirmar sin reservas que hace tanto, que el Dios todopoderoso e infinito no podría hacer más en su lugar. Así pues, aquél que cumple a la perfección la voluntad divina hace infinitamente más por la felicidad de las almas. Y ese es el camino más perfecto, porque nos lo indicó el propio Jesús. Si hubiese otro, Él lo habría escogido. Él, durante treinta años, fue obediente a la Santísima Madre y a San José, y dijo que siempre cumplía la voluntad del Padre (Jn 8,29) (Conferencia de 18 de abril de 1937).

El Señor Jesús, cuando estuvo en la tierra, lo cumplió todo a la perfección. Pero no encontró nada más perfecto que ser obediente y sumiso durante treinta años (Lc 2,51) a sus propias criaturas: a San José y a la Madre de Dios. Quiso enseñarnos con ello, cuán importante y entrañable le es la obediencia (Conferencia de 31 de julio de 1937).

Procuremos dejar entrar a la Inmaculada en el alma, como lo hizo San José en Belén. Roguemos a San José que podamos consagrarnos, dedicarnos a Ella, estar dispuestos a sacrificarnos y a trabajar por la Inmaculada, como él. Oremos para que sepamos vivir para Ella como San José (Conferencia de 24 de diciembre de 1938).

El P. Maximiliano, siendo todavía el adolescente Mundek, acompañando a sus padres a la eucaristía dominical, les habría dicho: "ahora, yendo con mamá y papá a la iglesia, me parece que no son mamá y papá, sino San José y la Madre de Dios". Siendo un joven clérigo, Maximiliano anotó en sus meditaciones: San José "está por encima de todos los santos (a excepción de la Santísima Virgen María)" [...], es un "patrono poderoso".

Uno de sus hermanos reconoció: "el P. Maximiliano amaba a San José, como esposo de la Inmaculada". En el archivo del convento de Niepokalanów podemos encontrarnos con las medallas que llevaba en el cuello el P. Kolbe; una de estas medallas es una medallita con la imagen de San José. Como joven sacerdote, durante sus primeros quince meses de sacerdocio, celebró hasta 45 veces la Santa Misa en un altar dedicado a San José. En las iglesias en las que existían altares dedicados a San José, procuraba celebrar allí la Santa Misa. Lo hizo, por ejemplo, en Osaka, en Japón, el 19 de marzo de 1931, o más tarde en Poznan, el 12 de junio de 1933.

Fray Pelagio, secretario personal de San Maximiliano, recuerda así los tiempos de la Segunda Guerra Mundial: "Nuestro amado padre nos exhortaba fervientemente a la oración incesante a San José. Él mismo también le rezaba y le confiaba a San José el Convento de Niepokalanów, cuya pervivencia tanto le importaba. Procuraba también que cada miércoles se celebrara una Santa Misa votiva a San José. También nosotros, animados por las palabras y el ejemplo de nuestro padre, recurríamos a San José. Cada día, antes de empezar nuestro trabajo, le pedíamos a Él su ayuda y bendición. Desde hacía muchos años, todavía antes de la guerra, cada año antes del 19 de marzo rezábamos la novena a este Santo. Igualmente cada octubre, tras el Santo Rosario, dirigíamos nuestras súplicas ardorosas a San José".

En marzo de 1940, la gendarmería alemana dictó una instrucción para que todos los frailes que hubiesen vuelto antes de enero de 1940 abandonasen a Niepokalanów. En aquel momento se trataba de más de 400 frailes. El P. Maximiliano recomendó que cada uno orase a San José pidiendo la asistencia y ayuda en tal aprieto. Él mismo regateó con el ocupante alemán, escribió cartas, acudió a las oficinas, probando que todos los frailes vivían en Niepokalanów antes del estallido de la guerra. Finalmente, los alemanes desistieron y permitieron a los frailes quedarse dentro del recinto de Niepokalanów.

En otra ocasión, después de la muerte de San Maximiliano, la gendarmería alemana saqueó el convento y muchos frailes estaban convencidos que iban a ser fusilados. En este difícil tiempo empezaron a rezar a San José. Esta fue una intuición de uno de los frailes, que dijo que el Fundador de Niepokalanów hubiese actuado así. Pocas horas después de comenzar las oraciones por intercesión de San José, los frailes fueron liberados y la policía alemana abandonó el lugar.

Maximiliano María Kolbe les enseñaba a los frailes cuán poderoso intercesor es San José y qué culto debemos profesar a aquel a quien el mismo Dios eligió por Custodio de la Inmaculada y de su Hijo Jesús.

(traducción al castellano del artículo “SWIĘTY JÓZEF - WZÓR RYCERZA NIEPOKALANEJ” aparecido el 16.03.2018 en la página web oficial de Niepokalanów: http://niepokalanow.pl/wiadomosci/klasztor-kat/swieci-jozef-i-maksymilian/)

¡Después del Centenario! Trabajemos en la M.I. del futuro

Fr. Raffaele Papa Francesco

 

Os ofrecemos en el enlace siguiente el documento elaborado por el Presidente Internacional de la M.I., Fr. Raffaele Di Muro OFMConv, asumiendo las conclusiones de una comisión de mílites de diferentes partes del mundo, convocada por el Consejo Internacional. La citada comisión se reunió en Roma en octubre de 2017 durante las celebraciones del Centenario de la fundación de la M.I. para abordar el futuro de la M.I. En el documento se resaltan las principales líneas programáticas  de la M.I. ante las necesidades del mundo actual, en fidelidad al espíritu fundacional kolbiano y siempre en comunión con la Iglesia.   

 

 

Sábado Santo: esperando con María

"El Sábado Santo es el día del silencio de Dios.

Debe ser un día de silencio, y nosotros debemos hacer de todo para que sea una jornada de silencio, como había sido en aquel tiempo: el día del silencio de Dios.

Jesús puesto en el sepulcro comparte con toda la humanidad el drama de la muerte.

Es un silencio que habla y expresa el amor como solidaridad con los abandonados de siempre, que el Hijo de Dios alcanza colmando el vacío que solo la misericordia infinita del Padre Dios puede llenar.

Dios calla, pero por amor.

En este día el amor – aquel amor silencioso – se hace espera de la vida en la resurrección.

Pensemos, en el Sábado Santo: nos hará bien pensar en el silencio de la Virgen, “la creyente”, que en silencio esperaba la Resurrección.

La Virgen deberá ser el ícono, para nosotros, de aquel Sábado Santo.

Pensar mucho como la Virgen ha vivido aquel Sábado Santo; en espera.

Es el amor que no duda, pero que espera en la palabra del señor, para que se haga evidente y resplandeciente el día de Pascua."

Papa Francisco

Audiencia General 

26 de Marzo de 2016

 

Celebraciones del centenario de la ordenación sacerdotal de San Maximiliano en Roma

carta centenario sacerdotale smk s

El Centro Internacional de la MI ha preparado un programa especial para celebrar en Roma el centenario de la ordenación sacerdotal de San Maximiliano Kolbe (28.04.1918) y de la primera misa (29.04.1918).

Así, el 28 de abril de 2018, a las 17h, tendrá lugar en la basílica de Sant'Andrea della Valle una Santa Misa en recuerdo del centenario de la ordenación sacerdotal de San Maximiliano. 

Al día siguiente, 29 de abril de 2018, a las 17h, se celebrará una Santa Misa en la basílica de Sant'Andrea delle Fratte, para conmemorar el 100º aniversario de la primera misa del p. Kolbe. 

Aquí se puede visionar el vídeo del Presidente Internacional de la MI invitando a participar en estas gozosas celebraciones. 

 

"Sábado con la Inmaculada" - 17 marzo 2018

Este próximo 17 de marzo  a las 17:30 tendrá lugar en Madrid, en la Parroquia de "Ntra. Sra, del Rosario" (Plaza de los Franciscanos, 3 - Colonia Batán) un nuevo encuentro de los "Sábados con la Inmaculada" de este curso 2018, organizado por La Milicia de La Inmaculada en España.
 
Será un encuentro de oración, de la mano de María, en la que compartiremos: Alabanza, intercesión, Rezo del Rosario meditado y  Exposición del Santísimo
 
.
 
¡Atrévete a dejarte inundar de su Santo Espíritu, como María, y como Ella verás las maravillas de su Amor y proclamarás que su Misericordia es eterna! 
 
Todos los que amáis a nuestra Madre Inmaculada.
Todos los que buscáis a tientas en las sombras una respuesta que de sentido a vuestra vida.
Todos los que queréis aumentar vuestro amor al Señor Jesús, a través de su Madre.
 
Todos, seais quienes seais, estais invitados. ¡ Tu Madre te espera !. ¡ Ven !