tau

 

La misión que se nos ha confiado es ésta: estar en el mundo y mostrar con nuestra vida a Aquel que nos amó primero y continúa amándonos, Aquel que nos llama a seguirle y nos reúne para prolongar su misericordia en el mundo y la humanidad, en la historia y en todo lo creado,

Desde lo que somos como don e inspiración del Espíritu, somos enviados a anunciar la Buena Nueva de Jesús, y lo hacemos con una sensibilidad que cree que:
• toda persona es capaz de hacer experiencia de Dios;
• toda persona está llamada, desde el Evangelio, a ser hermano y a
construir la fraternidad universal.