Cuenta una tradición que, antes del nacimiento de San Francisco, hubo un peregrino que recorría las calles de Asís repitiendo:
"Paz y Bien".

 

Dicen que así como Jesús tuvo su precursor en San Juan Bautista, a Francisco, "ángel de verdadera paz", lo precedió este peregrino con el anuncio de "Paz y Bien".

 

     
¡Paz y Bien! es lo que
os deseamos a cuantos
os acercáis aquí.