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Oraciones
ORACIÓN ANTE EL CRUCIFIJO DE SAN DAMIÁN (OrSD)
CÁNTICO DE LAS CREATURAS (Cánt)
¡Alabado sea, mi Señor,
¡Alabado seas, mi Señor,
Alabado seas, mi Señor,
por la hermana Agua, ¡Alabado seas, mi Señor,
por el hermano Fuego: ¡Alabado seas, mi Señor,
por la hermana nuestra madre Tierra, ¡Alabado seas, mi Señor,
¡Alabado seas, mi Señor,
por nuestra hermana la Muerte corporal ¡Alabad y bendecid a mi Señor y gracias dad, y servidle con grande humildad!
ALABANZAS AL DIOS ALTÍSIMO (=AlD)
BENDICIÓN AL HERMANO LEÓN (=BenL)
EXHORTACIÓN A LA ALABANZA A DIOS (=ExhAlD)
PARÁFRASIS DEL PADRENUESTRO (=ParPN)
QUE ESTÁS EN LOS CIELOS: SANTIFICADO SEA TU NOMBRE: VENGA A NOSOTROS TU REINO:
ALABANZAS QUE SE HAN DE DECIR EN TODAS LAS HORAS (=AlHor)
Oración: Omnipotente, santísimo, altísimo y sumo Dios, todo bien, sumo bien, bien total, que eres el solo bueno (cf. Lc 18,19), a ti te tributemos toda alabanza, toda gloria, toda gracia, todo honor, toda bendición, y te restituyamos todos los bienes. Hágase. Hágase. Amén.
OFICIO DE LA PASIÓN DEL SEÑOR (=OfP)
PARTE I En el triduo sacro y en los días feriales del año . COMPLETAS Antífona: Santa Virgen María. Salmo 1.- Antífona: Téngase en cuenta que esta antífona se
recita en todas las horas y se dice como antífona, capitula, himno,
versículo y oración, tanto en maitines como en las demás
horas. Ninguna otra cosa decía en ellas, sino esta antífona
con sus salmos. -Bendigamos al Señor Dios vivo y verdadero; rindámosle alabanza, gloria, honor, bendición, y restituyámosle siempre todos los bienes. Amén. Amén. Hágase. Hágase. MAITINES. Antífona: Santa Virgen María. Salmo 2. -Señor Dios de mi salvación, / de día y de noche grito ante ti (Sal 87,2). -Llegue hasta ti mi oración; / acerca tu oído a mi plegaria (Sal 87,3). -Mira por mi alma y líbrala, / líbrame de mis enemigos (Sal 68,19). -Porque fuiste tú quien me sacó del vientre, mi esperanza desde el pecho de mi madre; / desde el seno materno fui lanzado a ti (Sal 21,10). -Desde el vientre materno tú eres mi Dios; / no te alejes de mí (Sal 21,10). -Tú conoces mi afrenta y mi confusión / y mi sonrojo (Sal 68,20). -A tu vista están todos los que me acosan; / afrenta y miseria esperó mi corazón (Sal 68,21). -Y esperé a quien me compadeciera, y no hubo nadie, / y a quien me consolara, y no lo encontré (Sal 68,21). -Los inicuos, ¡oh Dios!, se alzaron contra mí, / y la sinagoga de los poderosos buscaron mi vida, y no te tuvieron presente (Sal 85,14). -Me cuentan con los que bajan a la fosa; / estoy como un hombre sin vigor, libre entre los muertos (Sal 87,5 - 6). -Tú eres mi Padre santísimo, I Rey mío y Dios mío (Sal 43,5). -Ven en mi auxilio, / Señor Dios de mi salvación (Sal 37,23). PRlMA - Antífona: Santa Virgen María. Salmo 3 -Ten piedad de mí, ¡oh Dios!, ten piedad, / pues en ti confía mi alma (Sal 56,2). -Esperaré a la sombra de tus alas / hasta que pase la iniquidad (Sal 56,2). -Clamaré al santísimo Padre mío altísimo; / al Señor, que se puso a mi favor (Sal 56,3). -Envió desde el cielo y me libró, / llevó el oprobio a los que me conculcaban (Sal 56,4). -Envió Dios su misericordia y su verdad; / libró mi vida (sal 56,4 - 5) de mis fortísimos enemigos y de los que me odiaron, pues se habían hecho fuertes contra mí (Sal 17,18). -Prepararon un lazo a mis pies / y doblegaron mi alma (Sal 56,7). -Delante de mí cavaron una fosa, / y cayeron en ella (Sal 56,7). -Mi corazón está firme, Dios mío, mi corazón está firme; / cantaré y salmodiaré (Sal 56,8). -Álzate, gloria mía; despierta, salterio y cítara; / me levantaré a la aurora (Sal 56,9). -Te confesaré ante los pueblos, Señor, / y ante las gentes te salmodiaré (Sal 56,10). -Porque hasta los cielos se agranda tu misericordia, / y tu verdad hasta las nubes (Sal 56,11). -Álzate sobre los cielos, ¡oh Dios!, / y sobre toda la tierra tu gloria (Sal 56,12). -Téngase en cuenta que este salmo se dice siempre en prima. TERCIA -Antífona: Santa Virgen María. Salmo 4 -Misericordia, Dios mío, que me han pisoteado, / me han atribulado todo el día, combatiéndome (Sal 55,2). -Todo el día me pisotearon mis enemigos, / porque son muchos los que luchan contra mí (Sal 55,3). -Todos mis enemigos pensaban contra mí, / pronunciaron palabras perversas contra mí (Sal 40,8 - 9). -Los que me custodiaban / conspiraron contra mí (Sal 70,10). -Salían fuera / y hablaban (Sal 40,7) juntos (Sal 40,8). -Todos los que me vieron se rieron de mí, / hablaron y menearon la cabeza (Sal 21,8). -Yo soy gusano y no hombre, / vergüenza de los hombres y desprecio de la plebe (Sal 21,7). -Para mis vecinos me he convertido en motivo de gran afrenta, más que todos mis enemigos, / y en temor para mis conocidos (Sal 30,12). -Padre santo, no me retardes tu auxilio, / atiende a mi defensa (Sal 21,20). -Ven en mi auxilio, / Señor, Dios de mi salvación (Sal 37,23). SEXTA - Antífona: Santa Virgen María. Salmo 5 -Clamé al Señor con mi voz, / al Señor supliqué con mi voz (Sal 141,2). -Derramo mi oración en su presencia / y ante El expongo mi tribulación (Sal 141,3) . -Cuando me falta el aliento, / también tú conoces mis senderos (Sal 141,42). -En el camino por donde iba, / los soberbios me escondieron una trampa (Sal 141,4). -Miraba a la derecha y remiraba, / pero no había quien me conociese (Sal 141,5) . -Me fue imposible huir / y no hay quien mire por mí (Sal 141,5). -Porque soporté por ti afrentas, / cubrió mi rostro la confusión (Sal 66,8). -Para mis hermanos soy un extraño, / y extranjero para los hijos de mi madre (Sal 68,9). -Padre santo, me devoró el celo de tu casa, / y las afrentas de los que te afrentaban cayeron sobre mí (Sal 68,10). -Y se alegraron contra mí y se confabularon, / se amontonaron sobre mí las desdichas, y no lo supe (Sal 34,15). -Son más numerosos que los pelos de mi cabeza / los que me odian sin razón (Sal 68,5). -Los enemigos que me perseguían injustamente se han hecho fuertes; / devolvía yo entonces lo que no había robado (Sal 68,5). -Testigos inicuos se levantaban / para demandarme lo que ni sabía (Sal 34,11). -Me pagaban mal por bien (Sal 34,12) y me difamaban, / porque buscaba la bondad (Sal 37,21). -Tú eres mi Padre santísimo, / Rey mío y Dios mío (Sal 43,5) -Ven en mi auxilio, Señor, /Dios de mi salvación (Sal 37,23). NONA -Antífona: Santa Virgen María. Salmo 6 -Vosotros, todos los que pasáis por el camino, / mirad y ved si hay dolor como mi dolor (Lam 1,12). -Porque muchos perros me acorralaron; / me cercó la reunión de los malhechores (Sal 21,17). -Y ellos me miraron y contemplaron, / se dividieron mis vestidos y echaron a suerte mi túnica (Sal 21,18 - 19). -Taladraron mis manos y mis pies / y contaron todos mis huesos (Sal 21,17 - 18). -Abrieron su boca contra mí / como león que atrapa y ruge (Sal 21,14). -derramado estoy como el agua, / y mis huesos todos están dislocados (Sal 21,15). -Y mi corazón se parece a cera derretida / en medio de mis entrañas (Sal 21,15). -Como una teja se secó mi fuerza, / y mi lengua se me pegó al paladar (Sal 21,16). -Y para comer me dieron hiel, / y en mi sed me dieron vinagre (Sal 68,22). -Y me llevaron al polvo de la muerte (cf. Sal 21,16) / y aumentaron el dolor de mis llagas (Sal 68,27). -Me dormí y desperté (Sal 3,6), / y mi Padre santísimo me acogió con gloria (cf. Sal 72,24). -Padre santo, sostuviste mi mano derecha y me guiaste según tu voluntad / y me acogiste en gloria (Sal 72,24). -¿Qué hay para mí en el cielo?; / y fuera de ti, ¿qué he querido en la tierra? (Sal 72,25); -Mirad, mirad que yo soy Dios, dice el Señor; / seré exaltado entre las gentes, seré exaltado en la tierra (cf. Sal 45,11). -Bendito sea el Señor Dios de Israel (Lc 1,68), que redimió las almas de sus siervos con su propia sangre santísima / y no abandonará a nadie que espere en El (Sal 33,23). -Y sabemos que viene, / que vendrá a establecer la justicia (cf. Sal 9~,13). VÍSPERAS -Antífona: Santa Virgen María. Salmo 7 -Aplaudid todas las gentes, / aclamad a Dios con voz de júbilo (Sal 46,2). -Pues el Señor es excelso, / terrible, Rey grande sobre toda la tierra (Sal 46,3). -Porque el santísimo Padre de los cielos, nuestro Rey antes de los siglos, / envió de lo alto a su amado Hijo y realizó la salvación en medio de la tierra (Sal 73,12). -Alégrense los cielos y goce la tierra, conmuévase el mar y cuanto lo llena; / se alegrarán los campos y cuanto hay en ellos (Sal 95,11 - 12). -Cantadle un cántico nuevo, / cantad al Señor toda la tierra (Sal 95,1). -Porque grande es el Señor y en gran manera loable, / es temible sobre todos los dioses (Sal 95,4). -Tierras de los gentiles, ofrendad al Señor; ofrendad al Señor gloria y honor, / ofrendad gloria al nombre del Señor (Sal 95,7 - 8). -Tomad vuestros cuerpos y cargad con su santa cruz / y seguid hasta el fin sus santísimos preceptos (cf. Lc 14,27; l Pe 2,21). -Tiemble la tierra entera en su presencia; / decid entre las gentes que el Señor reinó desde el madero (Sal 95,9 - 10). Hasta aquí se recita diariamente desde el Viernes Santo hasta la fiesta de la Ascensión. En la fiesta de la Ascensión se añaden los versículos siguientes: -Y subió a los cielos y está sentado a la derecha del santísimo Padre en los cielos; álzate sobre los cielos, ¡oh Dios!, / y tu gloria sobre toda la tierra (Sal 56,12). -Y sabemos que viene, / que vendrá a establecer la justicia (cf. Sal 95,13). -Téngase en cuenta que este salmo se recita a diario de la misma forma desde la ascensión al Adviento del Señor; es decir, Aplaudid, con los versículos señalados, diciendo el Gloria al Padre al fin del salmo, o sea, al terminar las palabras que vendrá a establecer la justicia. Adviértase también que los salmos indicados anteriormente se dicen desde el Viernes santo al domingo de Resurrección. También desde la octava de Pentecostés al Adviento del Señor y desde la octava de la Epifanía hasta el domingo de Resurrección, excepto los domingos y fiestas principales, en que no se recitan; los demás días, en cambio, se recitan siempre.
PARTE II En el Tiempo pascual. Desde el Sábado Santo, concluido ya el día COMPLETAS -Antífona: Santa Virgen María. Salmo 8 -¡Oh Dios!, ven en mi auxilio; / Señor, date prisa en socorrerme. -Sean confundidos y avergonzados / los que buscan mi vida. -Retrocedan y cúbranse de ignominia / los que me quieren mal. Retrocedan en seguida sonrojados / los que me gritan: ¡Ah, ah! -Que se alegren y regocijen en ti todos los que te buscan / y digan siempre los que aman tu salvación: Engrandecido sea el Señor. -Yo soy necesitado y pobre; / ayúdame, ¡oh Dios! -Mi auxilio y libertador eres tú; / Señor, no te retardes (Sal 69,2 - 6). MAITINES DEL DOMINGO DE RESURRECCIÓN -Antífona: Santa Virgen María. Salmo 9 -Cantad al Señor un cántico nuevo, / porque ha hecho maravillas (Sal 97,1). -Han sacrificado a su amado Hijo, su diestra y su santo brazo (Sal 97,1). -El Señor ha dado a conocer su salvación, / ha mostrado ante las gentes su justicia (Sal 97,2). -En aquel día envió el Señor su misericordia, / y en la noche su canto (Sal 41,9). -Este es el día que hizo el Señor; / alegrémonos y gocémonos en él (Sal 117,24). -Bendito el que viene en el nombre del Señor; / Dios es Señor y nos ha iluminado (Sal 117,26 - 27). -Alégrense los cielos y goce la tierra, conmuévase el mar y cuanto lo llena; / se alegrarán los campos y cuanto hay en ellos (Sal 95,11 - 12). -Tierras de los gentiles, ofrendad al Señor; ofrendad al Señor gloria y honor, / ofrendad al Señor la gloria debida a su nombre (Sal 95,7 - 8). Hasta aquí se recita diariamente desde el domingo de Resurrección hasta la fiesta de la Ascensión, en cada una de las horas, exceptuadas las vísperas, las completas y prima. En la noche de la Ascensión se añaden los siguientes versículos: -Reinos de la tierra, cantad a Dios, / salmodiad al Señor (Sal 67,33). -Salmodiad a Dios, que asciende sobre el cielo de los cielos / hacia el oriente (Sal 67,33 - 34). -Mirad que hará oír su voz potente; dad gloria a Dios por Israel, / su grandeza y su poder están sobre las nubes. -Admirable es Dios en sus santos; / el Dios de Israel dará poder y fortaleza a su pueblo; bendito sea Dios (Sal 76,36). Gloria. Téngase en cuenta que este salmo se recita diariamente desde la Ascensión del Señor hasta la octava de Pentecostés, con los versículos indicados en maitines, tercia, sexta y nona, diciendo Gloria al terminar bendito sea Dios y no en otro lugar. -Adviértase también que se dice de la misma forma sólo en maitines de los domingos y principales fiestas desde la octava de Pentecostés hasta el Adviento del Señor y desde la octava de Epifanía hasta el Jueves santo, pues en ese día comió el Señor la pascua con sus discípulos; o, si se quiere, se puede decir otro salmo en maitines o en vísperas; por ejemplo: Te ensalzaré, Señor, etc. (Sal 29), como se encuentra en el salterio; y esto desde el domingo de resurrección hasta la fiesta de la Ascensión únicamente. PRIMA -Antífona: Santa Virgen María. Salmo: Ten piedad de mí, ¡oh Dios! (como anteriormente: Salmo 3). TERCIA, SEXTA, NONA -Salmo: Cantad al Señor !como anteriormente: Salmo 9). VÍSPERAS -Salmo: Aplaudid todas las gentes (como anteriormente: Salmo 7).
PARTE III -En los domingos y fiestas principales - Siguen otros salmos, que también compuso nuestro beatísimo padre Francisco, los cuales se dicen, en lugar de los salmos anteriormente indicados de la pasión del Señor, en los domingos y principales fiestas, desde la octava de Pentecostés hasta el Adviento, y desde la octava de Epifanía hasta el Jueves santo; anótese que han de decirse en ese día, porque es la pascua del Señor. COMPLETAS -Antífona: Santa Virgen María. -Salmo: ¡Oh Dios!, ven en mi auxilio (cf: salterio: Salmo 8). MAITINES -Antífona: Santa Virgen María. -Salmo: Cantad al Señor (como anteriormente: salmo 9). PRIMA -Antífona: Santa Virgen María. -Salmo: Ten piedad de mí, ¡oh Dios! (como anteriormente: Salmo 3). TERCIA -Antífona: Santa Virgen María. Salmo 10 -Toda la tierra, aclamad al Señor, cantad salmos a su nombre, / dadle gloria y alabanza (Sal 65,1 - 2). -Decid a Dios: "¡Qué terribles son tus obras, Señor; / tus enemigos quedarán desmentidos ante la grandeza de tu poder" (Sal 65,3). -Que toda la tierra te adore y te cante / y diga salmos a tu nombre (Sal 65,4). -Venid, escuchad, y os contaré a todos los que teméis a Dios / cuánto ha hecho por mi alma (Sal 65,16). -Mi boca gritó a El, / y lo exaltó mi lengua (Sal 65,17). -Y escuchó mi voz desde su santo templo, / y mi clamor llegó a su presencia (Sal 17,7). -Bendecid, gentes, a nuestro Señor / y haced oír la voz de su alabanza (Sal 65,8). -Y en El serán benditas todas las tribus de la tierra, / todas las naciones lo engrandecerán (Sal 71,17). -Bendito el Señor, Dios de Israel (Lc 1,68); / El solo hace grandes maravillas (Sal 71,18). -Y eternamente bendito el nombre de su majestad; / toda la tierra se llenará de su gloria. Amén. Amén (Sal 71,19). SEXTA -Antífona: Santa Virgen María. Salmo 11 -Que te escuche el Señor el día de la tribulación, / el nombre del Dios de Jacob te proteja (Sal 19,2). -Que te auxilie desde su santuario, / que desde Sión te defienda (Sal 19,3). -Que se acuerde de todos tus sacrificios, / que le sea grato tu holocausto (Sal 19,4). -Que te conceda lo que tu corazón desea / y que confirme todos tus planes (Sal 19,5). -Nos alegraremos en tu salvación / y en el nombre del Señor Dios nuestro seremos engrandecidos (Sal 19,6). -Que el Señor cumpla todos tus deseos; ahora sé que el Señor envió a Jesucristo su Hijo (cf: Jn 4,9; Sal 19,7), / y juzgará a los pueblos con justicia (Sal 9,9). -El Señor se ha constituido en refugio para el pobre, ayudador en las necesidades, en la tribulación; / que esperen en ti los que conocieron tu nombre (Sal 9,10 - 11). -Bendito el Señor mi Dios (Sal 143,1), porque se ha convertido en mi asilo y mi refugio / en el día de mi tribulación (Sal 58,17). -Ayudador mío, te cantaré, porque, ¡oh Dios!, eres mi asilo, / Dios mío, misericordia mía (Sal 58,18). NONA -Antífona: Santa Virgen María. Salmo 12 -En ti, Señor, esperé, no quede confundido para siempre; / líbrame y sálvame por tu justicia (Sal 70,1 - 2). -Inclina a mí tu oído / y sálvame (Sal 70,2). -Sé para mí un Dios protector y lugar de refugio / para que me salves (Sal 70,3). -Porque tú eres, Señor, mi paciencia; / mi esperanza, Señor, desde mi juventud (Sal 70,5). -Desde el seno materno encontré en ti mi apoyo, tú eres mi protector desde el vientre de mi madre; l para ti siempre mi canto (Sal 70,6). -Que se me llene la boca de alabanza para cantar tu gloria, / tu grandeza todo el día (Sal 70,8). -Escúchame, Señor, porque tu misericordia es benigna; / mírame según la multitud de tus misericordias (Sal 68,17). -No apartes tu rostro de tu siervo; / porque estoy atribulado, escúchame en seguida (Sal 68,18). -Bendito el Señor mi Dios (Sal 143,1), porque se ha convertido en mi asilo y refugio / en el día de mi tribulación (Sal 58,17). -Ayudador mío, te cantaré, porque, ¡oh Dios!, eres mi asilo, Dios mío, misericordia mía (Sal 58,18). VÍSPERAS -Antífona: Santa Virgen María. -Salmo: Aplaudid todas las gentes (como anteriormente: Salmo 7).
PARTE IV -En el tiempo del Adviento del Señor. - Siguen otros salmos, dispuestos también por nuestro beatísimo padre Francisco, los cuales se dicen, en lugar de los indicados anteriormente de la pasión del Señor, desde el Adviento del Señor hasta la vigilia de Navidad únicamente. COMPLETAS -Antífona: Santa Virgen María. Salmo 13 -¿Hasta cuándo, por fin, me olvidarás, Señor? / ¿Hasta cuándo apartarás tu rostro de mí? (Sal 12,1). -¿Hasta cuándo estaré cavilando en mi alma / y durante el día tendré dolor en mi corazón? (Sal 12,2). -¿Hasta cuándo se me sobrepondrá el enemigo? / Mira y óyeme, Señor, Dios mío (Sal 12,4). -Da luz a mis ojos para que no me duerma en la muerte, / para que no diga mi enemigo: Le he vencido (Sal 12,4). -Los que me atribulan se gozarán si caigo; / pero yo espero en tu misericordia (Sal 12,5). -Mi corazón saltará de gozo en tu socorro; cantaré al Señor, que me hizo bien, / y salmodiaré al nombre del Señor altísimo (Sal 12,6). MAITINES -Antífona: Santa Virgen María. Salmo 14 -Te alabaré, Señor, Padre santísimo, Rey del cielo y de la tierra, / porque me has consolado (Is 12,1; cf. Mt 11,25). -Tú eres mi Dios salvador; / actuaré con confianza y no temeré ( Is 12,2). -El Señor es mi fuerza y mi alabanza / y se ha hecho mi salvación (Sal 117,14). -Tu diestra, Señor, se ha engrandecido de poder; tu diestra, Señor, ha herido al enemigo, / y has abatido con el poder de tu gloria a mis enemigos (Ex 15,6 - 7). -Que lo vean los pobres y se alegren; / buscad a Dios, y vivirá vuestra alma (Sal 68,33). -Que el cielo y la tierra lo alaben, / el mar y cuanto en ellos se mueve (Sal 68,35). -Porque Dios salvará a Sión / y se reedificarán las ciudades de Judá (Sal 68,36). -Y habitarán allí / y la adquirirán en herencia (Sal 68,36). -Y el linaje de sus siervos la poseerá / y los que aman su nombre habitarán en ella (Sal 68,37). PRIMA -Antífona: Santa Virgen María. -Salmo: Ten piedad de mí, ¡oh Dios! (como anteriormente: Salmo 3). TERCIA -Antífona: Santa Virgen María. -Salmo: Toda la tierra (como anteriormente: Salmo 10). SEXTA -Antífona: Santa Virgen María. -Salmo: Que te escuche el Señor (como anteriormente: Salmo 11). NONA -Antífona: Santa Virgen María. -Salmo: En ti, Señor, esperé (como anteriormente: Salmo 12). VÍSPERAS -Antífona: Santa Virgen María. -Salmo: Aplaudid todas las gentes (como anteriormente. Salmo 7). -Téngase en cuenta que no se recita el salmo entero, sino hasta el versículo Tiemble la tierra entera; pero se dice todo el versículo Tomad vuestros cuerpos. Al fin del cual se dice el Gloria al Padre. Así se recita en las vísperas de todos los días desde el Adviento hasta la vigilia de Navidad.
PARTE V -En el tiempo de la Navidad del Señor hasta la octava de la Epifanía VÍSPERAS DE LA NAVIDAD DEL SEÑOR -Antífona: Santa Virgen María Salmo 15 -Glorificad al Dios, nuestra ayuda (Sal 80,2); /cantad al Señor, Dios vivo y verdadero, con voz de alegría (cf. Sal 46,2). -Porque el Señor es excelso, /terrible, rey grande sobre toda la tierra (Sal 46,3). -Porque el santísimo Padre del cielo, nuestro Rey antes de los siglos (Sal 73,12), envió a su amado Hijo de lo alto, / y nació de la bienaventurada Virgen María. -El me invocó: "Tú eres mi Padre"; / y yo lo haré mi primogénito, el más excelso de los reyes de la tierra (Sal 88,27-28). -En aquél día que hizo el Señor; /alegrémonos y gocémonos en él (Sal 117,24) -En aquél día, el Señor Dios envió su misericordia, / y en la noche su canto (Sal 41, 9). -Este es el día que hizo el Señor; / alegrémonos y exultemos en él (Sal 117 94). -Porque se nos ha dado un niños santísimo amado y nació por nosotros (Is 9,5) fuera de cada y fue colocado en un pesebre, / porque no había sitio en la posada (cf Lc 2,7). -Gloria al Señor en las alturas, / y en la tierra, paz a los hombres de buena voluntad (cf Lc 2,14). -Alégrese el cielo y exulte la tierra, conmuévase el mar y cuánto lo llena, / se gozarán los campos y todo lo que hay en ellos. -Cantadle un cántico nuevo, / cante al Señor toda la tierra. -Porque grande es el Señor y muy digno de alabanza, terrible sobre todos los dioses (Sal 95,4). -Tierras de los gentiles, ofrendad al Señor; ofrendad al Señor gloria y honor, / ofrendad al Señor la gloria debida a su nombre (Sal 95,7 - 8). -Tomad vuestros cuerpos y cargad con su santa cruz / y seguid hasta el fin sus santísimos preceptos (Rom 12,1; Lc 14,27; 1 Pe 2,12) - Téngase en cuenta que este salmo se recita en todas las horas desde la Navidad del Señor hasta la octava de la Epifanía. Si alguno quiere recitar este oficio del bienaventurado Francisco, dígalo en la forma siguiente: dirá primero el Padre nuestro con las alabanzas: Santo, santo, santo. Acabadas las alabanzas con la oración, tal como se indica más arriba, comiéncese la antífona: Santa Virgen María, con el salmo señalado para cada hora del día y de la noche. Y dígase con gran reverencia.
SALUDO A LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA (=SalVM)
SALUDOS A LAS VIRTUDES (=SalVir)
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