![]() |
Adrian House |
|
| La figura de san Francisco no deja de atraer a propios y extraños, en toda época, momento y lugar. A simple vista, parecería que después de más de ocho siglos nada nuevo se pueda decir sobre el santo más conocido y atractivo de la Edad Media y, sin duda, el más querido y apreciado de todos los tiempos, de quien más y mejor se ha escrito entre todos los santos conocidos. Sin dejar de ser cierto esto, no es menos verdad que la aproximación al pobre de Asís no deja indiferente a casi nadie y el atractivo de su persona seduce a todos los creadores, artistas y escritores. | ||
|
Así ha ocurrido con esta nueva biografía del santo de Asís, escrita por Adrian House, licenciado en Historia por la Universidad de Oxford, que ha trabajado como editor, productor de televisión y biógrafo. Para preparar este libro, que ha publicado Plaza y Janés en febrero de 2002, ha dedicado cuatro años a la investigación sobre san Francisco, visitando las bibliotecas y comunidades franciscanas de diferentes países del mundo, entre ellas, claro está, la del Sacro Convento de San Francisco en Asís, como deja constancia en los agradecimientos al citar a los franciscanos conventuales Maximiliano Mizzi y Pascual Magro. "Hoy en día es posible que Francisco de Asís sea más conocido entre la gente por su sermón a los pájaros, pero pese a su originalidad y su carácter fácilmente reconocible, dicho episodio es una muestra tan minúscula de su genio como lo es una veleta de la catedral que se erige bajo ella", afirma el autor para situar al protagonista del libro. No obstante, la biografía de House tiene algunas características y encuadres: ha intentado relatar la mayor parte del drama "casi continuo que fue su vida sin restar un ápice de veracidad". Además, piensa que los propósitos y la influencia del santo estuvieron directamente relacionados con su experiencia de las fuerzas sociales, económicas, políticas, militares y religiosas que por entonces dominaban el territorio italiano, por lo que es difícil entender a Francisco al margen del contexto de su época. Finalmente, el autor ha creído esencial ilustrar cómo se entrelazaron las vidas de Francisco y Clara desde el día en que se conocieron hasta la muerte del santo quince años más tarde. "A la edad de veinticuatro
años, Francisco renunció tanto al dinero como a las posesiones
materiales, hecho que, combinado con su honradez, humildad y coraje, lo
liberó de las cargas y limitaciones de las convenciones mundanas
para convertirlo en el trovador y el juglar de Dios. Su canción
era amor y con ella sacudía los pilares de la sociedad medieval
-rango, riqueza, fama, reputación y poder- exponiendo sus defectos
para que sus opuestos pareciesen más preciosos que ellas. En la
línea de los santos juglares y los grandes trovadores cortesanos,
entretenía, sorprendía y estimulaba constantemente a su
público", escribe House en el prefacio, antes de contar la
vida del santo dividiéndola en tres partes o períodos vitales,
bajo estos calificativos: Hijo (1182-1206), Hermano (1206-1219) y Padre
(1219-1226). |
||