San Francisco de Asís. Gentil caballero de Dios

Editions du Signe. Strasbourg (Francia), 2001.

El libro está dirigido y dedicado por el propio Francisco a los niños, cuando invita a los más pequeños "a salir juntos de aventura" y, como no podía ser menos en él, "a descubrir el lenguaje de todas las criaturas, de los seres humanos y de los animales". En el momento de ponerse en marcha, el Hermano de Asís presenta en su vida un mundo donde cabe todo, desde el sufrimiento a la serenidad, y donde la seguridad viene de andar "tras los pasos de Jesús por el largo camino del Evangelio".

Después siguen unos bonitos dibujos y unas bellas ilustraciones -acompañadas de un texto literario, explicativo y motivador- que sitúan a los lectores en los momentos más decisivos y atractivos de la vida del santo, que no por conocidos son menos sugerentes.

El volumen hubiese sido perfecto si al final del escrito, en una especie de breve glosario "para entender mejor la vida de san Francisco de Asís" -del que se podía haber prescindido por incompleto y fallido-, al hablar de la Familia Franciscana se hubiera incluido a todos los miembros, y no excluir precisamente entre sus componentes a quienes constituyen el tronco originario de la Orden desde el punto de vista histórico: los franciscanos conventuales, custodios desde su construcción de la basílica donde se veneran sus restos en Asís, uno de los santuarios más visitados del mundo.