| Asís
Asís es una ciudad muy antigua, recostada en
las estribaciones del monte Subasio, escalonando sus casas, y asomándose
al valle de Espoleto. Está situada en la Umbría, entre la
Toscana y la Marca de Ancona. Fue fundada, nos han dicho siempre, por
los umbros, dominados luego por los etruscos, quienes se fundieron con
aquéllos. Más tarde ocuparon nuestras tierras los romanos;
en la ciudad se encuentran importantes recuerdos de su civilización:
el templo de Minerva, en la plaza del ayuntamiento, y el "foro",
que se oculta y conserva bajo la misma plaza.
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En mis tiempos, la ciudad era un poco más pequeña,
pero tan pintoresca como hoy: con sus calles estrechas y empinadas, que
ascienden, escalón en escalón, las faldas de la montaña. |
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Coronando las terrazas sobre las que se asienta mi
pueblo, está el castillo -la Rocca-. No es la de mi época,
sino la mandada construir por el cardenal español Gil de Albornoz,
quien reposó mucho tiempo en la capilla del Crucifijo o de Santa
Catalina, en la basílica que lleva mi nombre. El castillo de mi
tiempo fue destruido y con sus piedras levantamos las murallas, signo
de libertad e independencia del poder imperial germánico. Cercanos a la cumbre del Subasio se hallan los restos de la abadía de San Benito, de la que recibimos la Porciúncula en renta por el módico precio de un canastillo de peces del Tascio; y bajando, "Las Cárceles", prisión para monjes rebeldes, luego utilizada como lugar eremítico. |
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